Diez años atrás unos policías de base iniciaron una labor paciente por constituir un sindicato policial. Aunque tuvieron que soportar discriminació n, recelos, castigos, despidos, retaliaciones, destituciones de la institución, finalmente lograron constituir el Sindicato Único de la Policía Peruana SUPP, eligiendo a Richard Ortega Quispe como su primer Secretario General Nacional. Su objetivo es lograr presencia nacional institucional.
El SUPP lucha, como todo sindicato laboral, por lograr condiciones económicas, laborales, sociales aceptables para los miembros de la institución policial. Aún más, lucha por dar a la institución su razón de ser de acuerdo a la Constitución vigente, de respeto y resguardo de la población ante la delincuencia. No necesita para existir sino el acuerdo de sus asociados, para después sobre esta base lograr reconocimiento constitucional, legal.
En esta labor, el SUPP ha ido ganando prestigio y respaldo crecientes entre los policías de base, retirados, heridos y discapacitados en el ejercicio de sus funciones, marginados y discriminados por la jerarquía. Aún más, ha ido ganando respeto y solidaridad entre los trabajadores y sus organizaciones. Ante este panorama, la destitución de sus principales dirigentes, prisión y sometimiento a juicio no se hizo esperar y, como siempre, con pretextos deleznables con los que se niega toda organización laboral.
La respuesta a esta arbitrariedad ha sido el Paro Policial del 5 de abril. Es un primer paso, que como todo inicio enfrenta dificultades y tropiezos en sus comienzos. El balance enseñará cómo proseguir de acuerdo a la realidad del país y de la propia institución.
En el mundo se impone la perversa criminalizació n de la protesta popular. Antes, los guardianes del orden eran eso: Guardia Civil (sin armas) Luego surgió la Gendarmería (gente de armas) Y después la Policía Militar (¡el Ejército ejerciendo funciones de policía!) En esta escalada, se ha impuesto en nuestros países la política de “fronteras interiores” Y así el pueblo sufre explotación, opresión, represión, masacre impunes. La intervención del propio Ejército como ejército de ocupación cambia todo el panorama de la vida civil. Aún más, se ha convertido a la Policía en un engranaje más de este esquema de ocupación.
Pero en el Ejército (de tierra, mar, aire), en la Policía (visible y secreta), en toda institución del Estado activan miembros reclutados y voluntarios (por obligación, propio deseo o necesidad laboral) En esta variedad actúan miembros, que luchando por condiciones aceptables llegan a la comprensión de luchar por algo más, y son los que pasan a identificarse más y más con el pueblo de donde provienen.
Por eso, se impone el análisis del camino recorrido. Ante todo, se impone el “conoce a tu enemigo y conócete tú mismo” Cuál es la situación actual de la Policía como parte de esta política de criminalizació n de la protesta popular. Cómo es su organización jerárquica actual y la relación con su organización de base. Cómo representar el descontento de los miembros de base. Cómo lograr ascendiente individual, respeto, simpatía en cada vecindario, barrio, municipio. Cómo lograr simpatía, respaldo de más y más organizaciones sindicales del pueblo trabajador.
Toda actividad requiere de planeación. Se actúa como simple respuesta a una provocación o se actúa de acuerdo a un plan previamente acordado. Si lo primero, las dificultades se acrecientan. Si lo segundo, se convierte rocas en guijarros.
Y más se requiere de planeación en una organización pionera como el SUPP
Ragarro
08.04.10
SIGLO XXI - QUINTO LUSTRO - "Un nuevo orden emerge de la desintegración del capitalismo que irá reemplazando la célula económica (familia) por una nueva matriz reproductiva (comunas) que cumplirá funciones defensivas, judiciales, productivas y administrativas."
jueves, 15 de abril de 2010
miércoles, 14 de abril de 2010
Marxismo y religión: ¿opio del pueblo?

Fragmento de La Guerra de los Dioses. Religión y política en América Latina de Michael Löwy*.(Editions du Félin, París, 1998, 226 páginas)
¿ES AÚN LA RELIGIÓN, tal como Marx y Engels la entendían en el siglo XIX, un baluarte de reacción, oscurantismo y conservadurismo? Brevemente, sí, lo es. Su punto de vista se aplica aún a muchas institu¬ciones católicas (el Opus Dei es sólo el ejemplo más obvio), al uso fun¬damentalista corriente de las principales confesiones (cristiana, judía, musulmana), a la mayoría de los grupos evangélicos (y su expresión en la denominada “iglesia electrónica”), y a la mayoría de las nuevas sectas religiosas, algunas de las cuales, como la notoria iglesia del reverendo Moon, son nada más que una hábil combinación de manipulaciones financieras, lavado de cerebro y anticomunismo fanático.
Sin embargo, la emergencia del cristianismo revolucionario y de la teología de la liberación en América Latina (y en otras partes) abre un capítulo histórico y alza nuevas y excitantes preguntas que no pueden responderse sin una renovación del análisis marxista de la religión.
Inicialmente, confrontados con tal fenómeno, los marxistas recu¬rrirían a un modelo tradicional que concibe a la iglesia como un cuerpo reaccionario enfrentando a los trabajadores y los campesinos cristianos que podrían haber sido considerados soportes de la revolución. Incluso mucho tiempo después, la muerte del Padre Camilo Torres Restrepo, quien se había unido a la guerrilla colombiana, fue considerada un caso excepcional. Corría el año 1966. Pero el creciente compromiso de los cristianos –incluidos muchos religiosos y curas– con las luchas popula¬res y su masiva inserción en la revolución sandinista claramente mos¬traron la necesidad de un nuevo enfoque.
Los marxistas desconcertados o confundidos por estos desarro¬llos aún recurren a la distinción usual entre las prácticas sociales vigen¬tes de estos cristianos, por un lado, y su ideología religiosa, por el otro, definida como necesariamente regresiva e idealista. Sin embargo, con la teología de la liberación pensadores religiosos utilizarán conceptos marxistas y bregarán a favor de las luchas emancipatorias.
De hecho, algo nuevo sucedió en la escena religiosa de Latino¬américa durante las últimas décadas, de importancia histórica a nivel mundial. Un sector significativo de la iglesia –creyentes y clérigos– en América Latina ha cambiado su posición en el campo de la lucha social, poniendo sus recursos materiales y espirituales al servicio de los pobres y de su pelea por una nueva sociedad.
¿Puede el marxismo ayudarnos a explicar estos eventos inesperados?
La conocida frase “la religión es el opio del pueblo” es considerada como la quintaesencia de la concepción marxista del fenómeno religioso por la mayoría de sus partidarios y oponentes. ¿Cuán acertado es este pun¬to de vista? Antes que nada, uno debería enfatizar que esta afirmación no es del todo específicamente marxista. La misma frase se puede en¬contrar, en diversos contextos, en los escritos de Immanuel Kant, J. G. Herder, Ludwig Feuerbach, Bruno Bauer, Moses Hess y Heinrich Hei¬ne. Por ejemplo, en su ensayo sobre Ludwig Börne (1840), Heine ya la empleaba –en una manera positiva (aunque irónica) –: “Bienvenida sea una religión que derrama en el amaro cáliz de la sufriente especie hu¬mana algunas dulces, soporíferas gotas de opio espiritual, algunas go¬tas de amor, esperanza y creencia”. Moses Hess, en su ensayo publicado en Suiza en 1843, toma una postura más crítica (pero aún ambigua): “La religión puede hacer soportable […] la infeliz conciencia de servi¬dumbre […] de igual forma el opio es de buena ayuda en angustiosas dolencias” (citado en Gollwitzer, 1962: 15-16). La expresión apareció poco después en el artículo de Marx Acer¬ca de la crítica de la filosofía del derecho de Hegel (1844).
Una lectura atenta del párrafo marxista donde aparece esta frase revela que la cuestión es más compleja de lo que usualmente se cree. Aunque ob¬viamente crítico de la religión, Marx toma en cuenta el carácter dual del fenómeno y expresa: “La angustia religiosa es al mismo tiempo la expresión del dolor real y la protesta contra él. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo descorazonado, tal como lo es el espíritu de una situación sin espíritu. Es el opio del pue¬blo” (Marx, 1969a: 304).
Por otra parte, Marx se refiere cada tanto al capitalismo como una “religión de la vida diaria” basada en el fetichismo de mercancías. Describe al capitalismo como “un Moloch que requiere el mundo ente¬ro como un sacrificio debido”, y el progreso del capitalismo como un “monstruoso Dios pagano, que sólo quería beber néctar en la calavera de la muerte”. Su crítica a la política económica está salpicada de frecuen¬tes referencias a la idolatría: Baal, Moloch, Mammon, Becerro de Oro y, por supuesto, el concepto de “fetichismo” en sí mismo. Pero este lengua¬je tiene más un significado metafórico que sustancial (en términos de la sociología de la religión) (Marx, 1960b: 226, Vol. 9 y 488, Vol. 26)2.
Primero la cristiandad fue una religión de los esclavos, luego la ideología estatal del Imperio Romano, después vestimenta de la jerarquía feudal y, finalmente, se adapta a la sociedad burguesa. Así aparece como un espacio simbólico en el que se enfrentan fuerzas so¬ciales antagónicas –por ejemplo en el siglo XVI: la teología feudal, el protestantismo burgués y los plebeyos herejes.
Engels parece no encontrar nada más que el “disfraz religioso” de intereses de clases en las diferentes formas de creencias. Sin embar¬go, gracias a su método de análisis en términos de lucha de clases, En¬gels se da cuenta, y así lo expresa en La guerra campesina en Alemania, de que el clero no era un cuerpo socialmente homogéneo: en ciertas coyunturas históricas, se dividía internamente según su composición social. Es así que durante la Reforma tenemos, por un lado, el alto cle¬ro, cumbre de la jerarquía feudal, y, por el otro, el bajo clero, que da sustento a los ideólogos de la Reforma y del movimiento revolucionario campesino (Engels, 1969b: 422-475).
Siendo materialista, ateo y un irreconciliable enemigo de la re¬ligión, Engels comprendió, como el joven Marx, el carácter dual del fenómeno: su rol en la legitimación del orden existente, pero además, de acuerdo a circunstancias sociales, su rol crítico, de protesta e incluso revolucionario.
En primer lugar, él estaba interesado en la cristiandad primitiva a la cual definía como la religión de los pobres, los desterrados, con¬denados, perseguidos y oprimidos. Los primeros cristianos provenían de los niveles más bajos de la sociedad: esclavos, hombres libres a los cuales les habían sido negados sus derechos y pequeños campesinos perjudicados por las deudas (Engels, 1969c: 121-122, 407). Tan lejos fue que hasta mostró un asombroso paralelo entre esta primitiva cristian¬dad y el socialismo moderno, planteando que: a) ambos movimientos fueron creados por las masas –no por líderes ni profetas–; b) sus miem¬bros fueron oprimidos, perseguidos y proscriptos por las autoridades dominantes, y c) predicaron una inminente liberación y eliminación de la miseria y la esclavitud. Para adornar su comparación, un tanto provocativamente, Engels citó un dicho del historiador francés Renán: “si quiere tener una idea de cómo fueron las primeras comunidades cristianas, mire la rama local de la Asociación Internacional de Traba¬jadores” (Engels, 1969c).
Sin embargo, y según deja constancia en sus Contribuciones a la historia de la cristiandad primitiva, Engels encuentra que se mantiene una diferencia esencial entre los dos movimientos: los cristianos primi¬tivos eligieron dejar su liberación para después de esta vida, mientras que el socialismo ubica su emancipación en el futuro próximo de este mundo (Engels, 1960: capítulo 25).
Este análisis es interesante: rompiendo con la visión lineal de la historia heredada de la Ilustración, Engels reconoce que la lucha en¬tre materialismo y religión no necesariamente corresponde a la guerra entre revolución y contrarrevolución, progreso y regresión, libertad y despotismo, clases oprimidas y dominantes. En este preciso caso, la relación es exactamente la opuesta: religión revolucionaria contra ma¬terialismo absolutista.
Engels estaba convencido de que, desde la Revolución Francesa, la religión no podía funcionar más como una ideología revolucionaria, y se sorprendió cuando comunistas franceses y alemanes –tales como Cabet o Weitling– proclamaron que “cristiandad es comunismo”. Este desacuerdo sobre la religión fue una de las principales razones de la no participación de comunistas franceses en el Anuario Franco-Alemán en 1844 y de la ruptura de Marx y Engels con Weitling en 1846. Engels no podía anticipar la teología de la liberación, pero, gra¬cias a su análisis del fenómeno religioso desde el punto de vista de la lucha de clases, trajo a la luz el potencial de protesta de la religión y abrió camino para un nuevo acercamiento –distinto tanto de la filoso¬fía de la Ilustración cuanto del neo-hegelianismo alemán– a la relación entre religión y sociedad.
* Filósofo y director de investigación del Centro Nacional de Investigación Científica de Francia, CNRS.
lunes, 12 de abril de 2010
Entrevista a la "Teta Asustada" (Sic!!)

Kimberly Theidon
Antropóloga norteamericana,
autora intelectual del concepto de "la teta asustada"
Entrevista de Paola Ugaz.
La expresión "La teta asustada" se basa en la creencia andina del traspaso del miedo y la tristeza que se da de madre a hijo; creencia que fue investigada con rigor y precisión por la antropóloga estadounidense, Kimberly Theidon, una mujer que ha afrontado con lucidez un tema tan duro de tratar: la violación sistemática del ejército en los distritos altoandinos a mujeres y niñas indefensas, olvidadas por todos. La antropóloga Kimberly Theidon investiga, desde mediados de la década del noventa, las violaciones y maltratos que sufrieron las mujeres durante la guerra interna que sacudió al país, en especial en Ayacucho. Y fue ella quien tradujo del quechua el nombre de la creencia que considera que la madre pasa al hijo la tristeza a través de la leche.
Theidon, que es profesora asociada de la Universidad de Harvard y autora del libro Entre prójimos (publicado en Perú por el IEP en 2004), estudió a siete comunidades campesinas en el centro-sur de Ayacucho, cuyas vidas quedaron marcadas a fuego por los años de violencia, en especial del período de 1980 a 1992, llamado el "sasachacuy tiempo" en quechua: “los tiempos difíciles”.
La investigadora contó, en conversación exclusiva con Terra, que se enteró de que la película "La teta asustada", de Claudia Llosa había ganado el Oso de oro en el Festival de Berlín por llamadas de sus colegas, quienes le dejaron mensajes en su contestadora. “Miré la premiación por Internet y luego vi a Magaly Solier hablando en quechua. Es lo máximo, es el sueño de cualquier investigadora. Yo estuve conmovida por lo que investigué y escribí, así que la idea de que ese trabajo pueda motivar a otras personas me congratula mucho.”
Theidon recuerda que hay un libro sobre el don de Marcel Mauss, que dice que los dones recirculan y establecen redes sociales, y precisa que: “Cuando me hablaron de sus experiencias, estas mujeres me encargaron un don, con la responsabilidad de reciprocar; yo compartí lo que me contaron. Pensar que haya una persona que normalmente no se interese por un tema de violencia sexual, pero que gracias a la película se acerque al tema, es una satisfacción enorme.”
Terra: Según sus investigaciones, ¿Fue la violación una estrategia de guerra durante los años difíciles? ¿Se podrá saber la magnitud de ella?
KT: No hay manera de saber la magnitud exacta, pero fue un hecho generalizado. Uno de los problemas es que el verbo violar no se usa en quechua; se usa “fastidiar”, “molestar”, “abusar”, etc. En los inicios, me empezaron de hablar de abusos, pero en tercera persona, como hablando de otra comunidad a la distancia; pero poco a poco, cuando trabajé en Vilcashuamán, donde hubo bases militares, me decían “violaron a todas nuestras niñas”. Ahí me di cuenta de que era un problema masivo. En términos de violación grupal se trataba del Ejército, pues las mujeres narran experiencias de grupos de 20 personas que las atacaron. En cambio Sendero Luminoso era diferente: ellos entraban a “reclutar” a las chicas y luego decían “tú estas aquí, vas a estar con él”. Pero la estrategia de las Fuerzas Armadas era la violación en grupo.
Terra: ¿Qué otros tipos de abusos sufrieron las mujeres de las comunidades campesinas en Ayacucho?
KT: Un hecho que acabo de descubrir es que los sacerdotes, en alianza con el Ejército, comercializaban mujeres que pertenecían a Sendero Luminoso y que terminaban casadas con los indeseables de cada pueblo, tras una venta en el mercado.
Es una revelación: los sacerdotes ponían a caminar a las mujeres que atrapaban los miembros del Ejército, y a la fuerza tenían que casarse.
Ese fenómeno recién acabó cuando entraron los warmakunas (“jóvenes modernos”). Estas mujeres salvaban su vida, casándose con los “opas” (tontos) o viejitos de cada pueblo; los sacerdotes sacaban dinero por el matrimonio, fue una manera de resignificar el parentesco con la violencia sexual.
Terra: ¿Es difícil romper el hielo al hablar de un tema tan difícil con las mujeres de Ayacucho?
KT: Para mí era éticamente imposible preguntarle a alguien: “Señora, ¿fue usted violada?”. Nosotros buscábamos hablar con las mujeres en un contexto donde no sintieran que iban a recibir una retribución a cambio, pero si uno se queda mucho tiempo viviendo con la gente, ellas van a empezar a hablar. Cuando empezaron a hacerlo, me fascinaron varias cosas. El contexto, pues tenían que explicar por qué estaban vulnerables ante el atacante; luego, todo lo que hicieron para defenderse, o para defender a sus familiares durante el ataque. Pienso ahora en una madre cuando narró su experiencia con cinco soldados: “Yo les dije de frente que no iban a tocar a mis niñas salvo que me maten”.
En su historia, aunque vivió una experiencia horrible, hay algo de orgullo porque pudo defender a sus hijas, a quienes querían violar los soldados. Esta señora las agarró entre sus piernas y las protegió durante ese momento repugnante.
Terra: ¿Usted quiere decir que nuestras mujeres buscaron el heroísmo y mantuvieron la dignidad en un trance tan difícil?
KT: Me da tanta pena que las violadas siempre sean humilladas, estigmatizadas. Esas mujeres lo hicieron para salvar a sus hijos, pero lo que me da tanta pena es que siempre que se habla de las violadas se habla de suciedad, de un estigma, pero no hay tiempo para hablar del heroísmo. ¿Cuántas vidas se salvaron por el sacrificio de estas mujeres? A cambio se les ataca, los maridos las abandonaron. Ocurrió una doble injusticia, eso es lo que me mata.
Terra: ¿Cuán generalizado fue el fenómeno de “la teta asustada”?
KT: Absolutamente omnipresente. Durante los años del terror surgió una y otra vez el temor de dar de mamar a los niños, pasarles la leche de rabia, la leche de preocupación. Hubo mujeres que intentaron dejar morir a sus bebés. “Mira, yo les di teta de preocupación, ¿qué va a pasar con esa criatura?, ¿cómo va a vivir así?”. Fueron mujeres que dejaron a sus bebés boca abajo, esperando que fallecieran. Se cometió infanticidio por evitarles una vida de sufrimiento. La idea de que jamás iba a ser normal un bebé que ha tomado esa leche, en el útero o en la lactancia, fue un fenómeno absolutamente generalizado.
Terra: ¿El nombre de “teta asustada” se lo dio usted o la enfermedad ya se llamaba así?
KT: Fue el nombre que le puse al traducirlo del quechua. Es lo que la gente dice, “leche de rabia”, “leche de miedo”. Para mí fue la mejor manera de traducir este fenómeno, y lo usé por vez primera en mi tesis y luego en varios artículos y libros. Me puse a pensar cómo se sentirá una mujer con el temor de que su propio cuerpo sea un peligro para su bebe. Que la cosa más natural que se la da a un bebe es lo que lo daña. Es terrible.
Terra: ¿Cómo fueron esos niños que fueron producto de la violación y cuyas madres no fueron asistidas en su salud mental?
KT: Es un tema muy difícil. Hubo mujeres que intentaron abortar con hierbas, literalmente no podían tolerar el feto. Cuando hablamos de una mujer producto de la violación se está jugando con el tiempo, porque se crea una memoria futura: cada vez que esa mujer vea la cara de su hijo recordará el momento más difícil de su vida. Un día encontré un niño que casi no hablaba, que solo se la pasaba pastando a su llama y a sus dos cerdos, y al preguntar sobre su historia me dijeron que se llama Chiqui, es decir “maldición” en quechua. ¿Puedes imaginar que haya una criatura con un nombre tan terrible? Está marcado para siempre.
Terra: ¿Cuán necesaria es una política de salud mental en zonas afectadas por la violencia?
KT: Para mí no se trata solo de pensar en los servicios de salud mental. La violencia sexual fue en fenómeno en la guerra interna, pero, ¿dónde están los hombres que cometieron las violaciones, sean soldados, ronderos o senderistas? En una guerra se exacerban las violaciones, pero ¿qué pasa en tiempo de paz? Me da pena la carga negativa que cae sobre las mujeres, pero cómo podemos hablar solamente de la mujer y de su estigma, olvidándonos de los hombres. Entrevisté a oficiales de la Marina que me dijeron que sus jefes incentivaban la violación; yo abriría un espacio en las Fuerzas Armadas para hablar del tema en tiempos de paz, y me preguntaría qué tipo de sociedad queremos para nuestros niños y adolescentes sino reflexionamos sobre los actos de violación masiva que cometieron sus miembros a miles de mujeres, cuyas
vidas quedaron estigmatizadas.
Terra: ¿Considera que el premio a la película “La teta asustada” ayudará a conocer mas esta terrible realidad que vivieron las peruanas en los Andes?
KT: Claro que sí. Es una película que abrirá el espacio para dialogar sobre lo que pasó; queremos que sea una ventana de esperanza al diálogo sobre la persistencia de la violencia sexual en tiempos de paz, un desafío para cualquier investigador social.
lunes, 29 de marzo de 2010
LENIN, MARIÁTEGUI Y EL PARTIDO DE MASAS
El debate en el seno del sector mas avanzado del movimiento socialista peruano se va centrando mas en el tema de LA ORGANIZACIÓN, como evidencian las series de artículos publicados por Ramón García y Eduardo Ibarra, los artículos publicados últimamente por Miguel Aragón y Edgar Bolaños, así como las Mesas Redondas realizadas recientemente por el Movimiento “José María Arguedas” y Todas Las Voces y el Movimiento Político Inkari-Lima y el Movimiento Político Antiimperialista (MAP).
Resulta característico de este debate, que se manifiesta como la recuperación o rescate creciente de las tesis revolucionarias originales de J.C. Mariategui (tanto tiempo postergadas, tergiversadas o suplantadas) , y el abandono paulatino de la copia mecánica de la experiencia revolucionaria de realidades histórico-concretas distintas a la nuestra, principalmente la china.
QUE NO HACER CON EL “¿QUE HACER?”
Forma parte de esta última manifestación la necesaria “desacralizació n” de la teoría del Partido de Cuadros, magistralmente resumida por V.I.I.Lenin en el “¿Qué Hacer?”, la misma que desde hace mucho viene siendo mal interpretada como “concepción leninista del partido proletario” de “valor universal” que “está vigente” (1), como teoría del Partido proletario aplicable a toda circunstancia histórica-concreta. Esta pésima herencia, producto de nuestra histórica insuficiente asimilación del socialismo revolucionario tras la muerte de Mariátegui, nos hizo olvidar que en dicha obra Lenin no se planteó como tarea un concepto suprahistórico de Partido o modelo para cualquier país y cualquier momento, que no se trataba de una forma organizativa general surgida de un manual de sociología con pretensiones de universalidad y eternidad. Que era estrictamente ¿Qué hacer?… frente a la autocracia zarista de 1902, la más feroz y atrasada de la Europa de entonces. ¿Cómo adecuar la táctica a las circunstancias imperantes y construir un instrumento político adecuado para luchar contra dicha autocracia?.
Fue el propio Lenin el primero en hacer esta precisión, señalando en el Prólogo a la recopilación “En doce años”, de 1907, que :
“El error principal de los que hoy polemizan con “¿Qué hacer?” consiste en que desligan por completo esta obra de una situación histórica determinada, de un periodo concreto del desarrollo de nuestro Partido que ha pasado hace mucho”…, añadiendo :
“En un país autocrático en general, en las condiciones que fueron creadas por toda la historia del movimiento revolucionario ruso en particular, el Partido Obrero Socialista no podía desarrollarse de otro modo que sobre la base de los círculos. Los círculos, es decir las agrupaciones de muy reducido número de personas, agrupaciones estrechas, cerradas y casi siempre basadas en la amistad personal, fueron una etapa necesaria en el desarrollo del socialismo y del movimiento obrero en Rusia. A medida que crecía este movimiento, se planteó la tarea de agrupar los círculos, de crear un sólido vínculo entre ellos y de establecer la continuidad. No se podía cumplir esta tarea sin crear una fuerte base de operaciones “inaccesible” a la autocracia”,…(2).
Esto explica que el hecho que un Partido sea “de cuadros” o “de masas” es determinado por una situación política concreta que tiene que ver con el régimen que gobierna y con la correlación de fuerzas dada. De ahí que la organización clandestina “de cuadros” selectos del POSDR de 1902 fuese superada en 1905, con la relativa libertad conquistada y con el ascenso del movimiento obrero desarrollando una forma legal y mas abierta.
Esto es corroborado por Adolfo Sánchez Vásquez, quien precisa que el “Partido de Cuadros” es :
“una teoría que responde a un objetivo práctico inmediato: crear el Partido en unas condiciones históricas concretas. Estas son las de Rusia Zarista con su régimen autocrático que niega las mas mínimas libertades democráticas, cerrando todos los caminos de la lucha legal. No se puede entender la teoría leninista del Partido si se hace abstracción de las condiciones de lucha bajo un implacable sistema represivo. Quedaba excluida por supuesto, la posibilidad de organizar un Partido legal, de masas, al estilo del Partido Socialdemócrata Alemán” (3).
MODELO ORGANIZATIVO Y COMPOSICIÒN SOCIAL DEL PARTIDO
A diferencia del Bureau Sudamericano de la Internacional Comunista, que pretendió homologar las condiciones de América Latina a las de la China de 1935, la concepción de J.C. Mariátegui, para el Perú de entonces era la de un Partido de Masas, tal y como lo expresara a Moisés Arroyo Posadas, en carta del 30/07/1929 :
“Todos los elementos responsables y autorizados de nuestra tendencia ideológica, están con nosotros, en el trabajo de dar vida a una agrupación definida, realista, de masas”, y reiterara mas tarde a César Vallejo, en carta del 14/10/1929:
“No cejaré en el empeño de dar vida a un Partido de Masas y de ideas, el primer gran Partido de masas y de ideas de toda nuestra historia republicana”.
Un Partido que dispusiese de una “sólida masa popular”, como el Partido Popular Italiano (4).
Esta forma organizativa sería condenada por el Bureau Sudamericano de la Internacional Comunista, tanto en el curso de la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana, de Junio de 1929, en Buenos Aires, como en la carta cursada por éste “a los compañeros comunistas del Perú” .
En ésta señalan que :
“Vuestros delegados a la Conferencia de Buenos Aires, nos comunicaron vuestra intención de organizar un Partido “Socialista” en el Perú, Partido de Masas, con existencia legal”…”que sería el instrumento legal en el seno de las masas obreras y campesinas”, y que :
“Crear un Partido “Socialista” que tendría una base más amplia que el Partido Comunista, que estarla abierto no solamente a los obreros más también a ciertas capas de la pequeño burguesía”…”es en el fondo volver por un rodeo y bajo otra etiqueta al aprismo, a un Partido de varias clases,”…(5).
Esta alusión a un Partido Socialista que estaría abierto también “a ciertas capas de la pequeña burguesía”, y en consecuencia alusión a un Partido “de varias clases”, está indudablemente dirigida al hecho de que, Mariátegui considera que “De acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú, el Comité concurrirá a la constitución de un Partido Socialista, basado en las masas obreras y campesinas organizadas”, lo cual implica que no se trata del “proletariado del campo” ni de un campesinado pequeño propietario individual como el europeo (que aspira a la propiedad individual de la tierra) sino de un campesinado, principalmente indígena (que defiende la propiedad colectiva comunal de la tierra) con ancestrales hábitos y formas de cooperación, asociación y solidaridad, colectivos.
DEL TRABAJO O MINKA: ¿POR QUÈ NO?
En algún momento y lugar hemos comentado que esto último implicaba que el Partido Socialista del Perú, fundado por el J.C. Mariátegui, constituía, por su composición social, propiamente un Partido de Trabajadores o del Trabajo, como el de Vietnam o el de Corea o el de Albania, y a este respecto, Enver Hoxha, el histórico Secretario General del Partido del Trabajo de Albania (antes Partido Comunista de Albania) relata en sus recuerdos “Con Stalin” (“Avec Staline”, en el original en francés), que en su primer reencuentro con J.V. Stalin, Julio de 1947, él le describió a grandes rasgos la estructural social de clase de su Partido y le explicó que esta estructura correspondía fielmente a la estructura social misma del pueblo albanes, señalándole que esa era la razón por la cual actualmente, los comunistas provenientes de capas del campesinado constituían la mayoría en las filas de su Partido, y que en ese sentido, la política de su Partido consistía en acrecentar mas y mas, paralelamente al crecimiento de la clase obrera, el número de sus miembros obreros, y que fue el propio Stalin, quien le dio amigablemente una serie de consejos útiles para el futuro del Partido Albanes, “entre otros, la sugerencia que nuestro Partido Comunista tomase el nombre de “Partido del Trabajo de Albania”, por sus miembros de origen campesino y representar éstos a la mayoría” (6).
Razonando en torno a la razón del nombre del Partido del Trabajo (Puna, en albanès) de Albania, no resulta tan extraño que J.C. Mariátegui titulase “Labor” (sinónimo de trabajo) a su periódico político de masas, y que el compañero Ramón García proponga (es su derecho), MINGA (me parece que MINKA se ajusta mas a la traducción exacta al español), es decir TRABAJO COLECTIVO, como titulo de la organización que generen los socialistas peruanos, como Frente Unido o como Organización partidaria. Ello no debe llamarnos a alarma o parecernos “sacrilegio”, recordando que Mariátegui era totalmente ajeno a la “partidolatria” o “fetichismo del Partido”, pues consideraba que los Partidos no eran eternos, sino que debían responder “a una necesidad o una aspiración transitoria como todas las necesidades y aspiraciones”(7), eran simplemente herramienta o instrumento.
Por último, y aunque no es el objeto de este artículo discutir sobre el nombre original que diese J.C. Mariátegui al Partido del proletariado peruano sino mas bien sobre el modelo organizativo y composición social que éste le diese, no quiero dejar de mencionar el error, indiscutiblemente involuntario en que incurre uno de ellos, al pretender justificar que el nombre de Partido Socialista, dado por Mariátegui al Partido del proletariado peruano, lo fue por razones de índole estrictamente táctica (tesis que curiosamente comparte con Jorge del Prado), señalando que: “Mariátegui tuvo la prudencia de sostener el nombre de Partido Socialista en un justo argumento político contingente, que preciso con estas palabras…: “De acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú, el Comité concurrirá a la constitución de un partido socialista”, acusando, en mérito a ello, al compañero Ramón García de “tergiversació n de Mariátegui en punto a las razones del nombre fundacional del partido del proletariado peruano y, por esta vía, la negación de la tesis de Engels y Lenin sobre el nombre científicamente exacto del partido proletario” (9).
Si analizamos cuidadosamente el texto de Mariátegui citado para pretender justificar las “razones tácticas” por las cuales supuestamente Mariátegui nombró como SOCIALISTA al Partido, encontramos que este es un fragmento del numeral 3 del Acta de constitución del Partido Socialista del Perú, que dice textualmente :
“3.- La lucha política exige la creación de un partido de clase, en cuya formación y orientación se esforzará tenazmente por hacer prevalecer sus puntos de vista revolucionarios clasistas. De acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú, el Comité concurrirá a la constitución de un Partido Socialista, basado en las masas obreras y campesinas organizadas” (10).
Una lectura atenta de este numeral del Acta, da cuenta de que en el se reconoce la necesidad de la creación de un Partido “de clase”, pero que, de “acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú”, concurrirá a la constitución de un Partido “basado en las masas obreras y campesinas organizadas”. Es decir que las condiciones concretas actuales del Perú requerían no de un Partido de clase sino de uno basado en las masas obreras y campesinas, lo que acredita que éstas condiciones concretas, a que hace referencia Mariátegui en este párrafo, no son justificatorias del nombre SOCIALISTA para el Partido sino simplemente de su composición social, lo que no se apreciaba correctamente por la cita mutilada o fragmentada del texto de Mariàtegui.
Por el contrario, la sustentación de la real razón del nombre de SOCIALISTA, dado al Partido por Mariátegui, está en que éste consideraba que :
“En Europa, la degeneración parlamentaria y reformista del socialismo ha impuesto, después de la guerra, designaciones específicas. En los pueblos donde ese fenómeno no se ha producido, porque el socialismo aparece recién en su proceso histórico, la vieja y grande palabra conserva intacta su grandeza. La guardará también mañana, cuando las necesidades contingentes y convencionales de demarcación que hoy distinguen practicas y métodos, hayan desaparecido”, añadiendo “Capitalismo o socialismo. Este es el problema de nuestra época. No nos anticipemos a las síntesis, a las transacciones, que sólo pueden operarse en la historia” (11).
Es decir, las razones de Mariátegui estaban fundadas en el hecho de que el socialismo aparecía recién en el proceso histórico de América, y en consecuencia esta vieja y grande palabra conservaba intacta su grandeza perdida por la degeneración parlamentaria y reformista en Europa y en el hecho de que “Capitalismo o Socialismo” era el problema de la época.
Gustavo Pérez Hinojosa
28/03/10
NOTAS :
(1) Ver “El Partido de Masas de Mariátegui” de Eduardo Ibarra, 16/05/08, numeral II, página 9, primer párrafo.
(2) Tomo XIII (Junio 1907-Abril 1908). V.I.Lenin. Obras Completas (Editorial AKAL).
(3) Adolfo Sánchez Vásquez. “Filosofía de la Praxis”. Editorial Grijalbo, Pags. 200 y 201.
(4) J.C. Mariátegui. “El Partido Popular Italiano”, 28/03/1920, en “Cartas de Italia”.
(5) Carta del Secretariado Ejecutivo del Comité Ejecutivo de la I.C. a los compañeros comunistas del Perú. En “La Correspondencia Sudamericana” , 2da Época, Nº 25, Mayo 1930, Pags.18-24.
(6) Enver Hoxha. “Avec Staline”, Souvenirs, Editions “8 Nêntori”, Tirana, décembre 1979, pag.64.
(7) J.C. Mariátegui. “La reorganizació n de los grupos políticos”, en “Nuestra época”, Julio de 1918.
(8) Ver Eduardo Ibarra “Acerca de la Propuesta de un Partido Minga”, 01/02/10, pags 1 y 6.
(9) Ver Eduardo Ibarra Acerca de la propuesta de un Partido Minga”, 01/02/10, pag.2, primer párrafo.
(10) “Acta de constitución del Partido Socialista del Perú”, numeral 3, 07/10/28, en “La organización del proletariado” . J.C. Mariátegui, pag.196, Ediciones “Bandera Roja”, 1967.
(11)J.C. Mariátegui. ”Aniversario y Balance”(Septiembre de 1928). En “Ideología y Política”
Resulta característico de este debate, que se manifiesta como la recuperación o rescate creciente de las tesis revolucionarias originales de J.C. Mariategui (tanto tiempo postergadas, tergiversadas o suplantadas) , y el abandono paulatino de la copia mecánica de la experiencia revolucionaria de realidades histórico-concretas distintas a la nuestra, principalmente la china.
QUE NO HACER CON EL “¿QUE HACER?”
Forma parte de esta última manifestación la necesaria “desacralizació n” de la teoría del Partido de Cuadros, magistralmente resumida por V.I.I.Lenin en el “¿Qué Hacer?”, la misma que desde hace mucho viene siendo mal interpretada como “concepción leninista del partido proletario” de “valor universal” que “está vigente” (1), como teoría del Partido proletario aplicable a toda circunstancia histórica-concreta. Esta pésima herencia, producto de nuestra histórica insuficiente asimilación del socialismo revolucionario tras la muerte de Mariátegui, nos hizo olvidar que en dicha obra Lenin no se planteó como tarea un concepto suprahistórico de Partido o modelo para cualquier país y cualquier momento, que no se trataba de una forma organizativa general surgida de un manual de sociología con pretensiones de universalidad y eternidad. Que era estrictamente ¿Qué hacer?… frente a la autocracia zarista de 1902, la más feroz y atrasada de la Europa de entonces. ¿Cómo adecuar la táctica a las circunstancias imperantes y construir un instrumento político adecuado para luchar contra dicha autocracia?.
Fue el propio Lenin el primero en hacer esta precisión, señalando en el Prólogo a la recopilación “En doce años”, de 1907, que :
“El error principal de los que hoy polemizan con “¿Qué hacer?” consiste en que desligan por completo esta obra de una situación histórica determinada, de un periodo concreto del desarrollo de nuestro Partido que ha pasado hace mucho”…, añadiendo :
“En un país autocrático en general, en las condiciones que fueron creadas por toda la historia del movimiento revolucionario ruso en particular, el Partido Obrero Socialista no podía desarrollarse de otro modo que sobre la base de los círculos. Los círculos, es decir las agrupaciones de muy reducido número de personas, agrupaciones estrechas, cerradas y casi siempre basadas en la amistad personal, fueron una etapa necesaria en el desarrollo del socialismo y del movimiento obrero en Rusia. A medida que crecía este movimiento, se planteó la tarea de agrupar los círculos, de crear un sólido vínculo entre ellos y de establecer la continuidad. No se podía cumplir esta tarea sin crear una fuerte base de operaciones “inaccesible” a la autocracia”,…(2).
Esto explica que el hecho que un Partido sea “de cuadros” o “de masas” es determinado por una situación política concreta que tiene que ver con el régimen que gobierna y con la correlación de fuerzas dada. De ahí que la organización clandestina “de cuadros” selectos del POSDR de 1902 fuese superada en 1905, con la relativa libertad conquistada y con el ascenso del movimiento obrero desarrollando una forma legal y mas abierta.
Esto es corroborado por Adolfo Sánchez Vásquez, quien precisa que el “Partido de Cuadros” es :
“una teoría que responde a un objetivo práctico inmediato: crear el Partido en unas condiciones históricas concretas. Estas son las de Rusia Zarista con su régimen autocrático que niega las mas mínimas libertades democráticas, cerrando todos los caminos de la lucha legal. No se puede entender la teoría leninista del Partido si se hace abstracción de las condiciones de lucha bajo un implacable sistema represivo. Quedaba excluida por supuesto, la posibilidad de organizar un Partido legal, de masas, al estilo del Partido Socialdemócrata Alemán” (3).
MODELO ORGANIZATIVO Y COMPOSICIÒN SOCIAL DEL PARTIDO
A diferencia del Bureau Sudamericano de la Internacional Comunista, que pretendió homologar las condiciones de América Latina a las de la China de 1935, la concepción de J.C. Mariátegui, para el Perú de entonces era la de un Partido de Masas, tal y como lo expresara a Moisés Arroyo Posadas, en carta del 30/07/1929 :
“Todos los elementos responsables y autorizados de nuestra tendencia ideológica, están con nosotros, en el trabajo de dar vida a una agrupación definida, realista, de masas”, y reiterara mas tarde a César Vallejo, en carta del 14/10/1929:
“No cejaré en el empeño de dar vida a un Partido de Masas y de ideas, el primer gran Partido de masas y de ideas de toda nuestra historia republicana”.
Un Partido que dispusiese de una “sólida masa popular”, como el Partido Popular Italiano (4).
Esta forma organizativa sería condenada por el Bureau Sudamericano de la Internacional Comunista, tanto en el curso de la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana, de Junio de 1929, en Buenos Aires, como en la carta cursada por éste “a los compañeros comunistas del Perú” .
En ésta señalan que :
“Vuestros delegados a la Conferencia de Buenos Aires, nos comunicaron vuestra intención de organizar un Partido “Socialista” en el Perú, Partido de Masas, con existencia legal”…”que sería el instrumento legal en el seno de las masas obreras y campesinas”, y que :
“Crear un Partido “Socialista” que tendría una base más amplia que el Partido Comunista, que estarla abierto no solamente a los obreros más también a ciertas capas de la pequeño burguesía”…”es en el fondo volver por un rodeo y bajo otra etiqueta al aprismo, a un Partido de varias clases,”…(5).
Esta alusión a un Partido Socialista que estaría abierto también “a ciertas capas de la pequeña burguesía”, y en consecuencia alusión a un Partido “de varias clases”, está indudablemente dirigida al hecho de que, Mariátegui considera que “De acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú, el Comité concurrirá a la constitución de un Partido Socialista, basado en las masas obreras y campesinas organizadas”, lo cual implica que no se trata del “proletariado del campo” ni de un campesinado pequeño propietario individual como el europeo (que aspira a la propiedad individual de la tierra) sino de un campesinado, principalmente indígena (que defiende la propiedad colectiva comunal de la tierra) con ancestrales hábitos y formas de cooperación, asociación y solidaridad, colectivos.
DEL TRABAJO O MINKA: ¿POR QUÈ NO?
En algún momento y lugar hemos comentado que esto último implicaba que el Partido Socialista del Perú, fundado por el J.C. Mariátegui, constituía, por su composición social, propiamente un Partido de Trabajadores o del Trabajo, como el de Vietnam o el de Corea o el de Albania, y a este respecto, Enver Hoxha, el histórico Secretario General del Partido del Trabajo de Albania (antes Partido Comunista de Albania) relata en sus recuerdos “Con Stalin” (“Avec Staline”, en el original en francés), que en su primer reencuentro con J.V. Stalin, Julio de 1947, él le describió a grandes rasgos la estructural social de clase de su Partido y le explicó que esta estructura correspondía fielmente a la estructura social misma del pueblo albanes, señalándole que esa era la razón por la cual actualmente, los comunistas provenientes de capas del campesinado constituían la mayoría en las filas de su Partido, y que en ese sentido, la política de su Partido consistía en acrecentar mas y mas, paralelamente al crecimiento de la clase obrera, el número de sus miembros obreros, y que fue el propio Stalin, quien le dio amigablemente una serie de consejos útiles para el futuro del Partido Albanes, “entre otros, la sugerencia que nuestro Partido Comunista tomase el nombre de “Partido del Trabajo de Albania”, por sus miembros de origen campesino y representar éstos a la mayoría” (6).
Razonando en torno a la razón del nombre del Partido del Trabajo (Puna, en albanès) de Albania, no resulta tan extraño que J.C. Mariátegui titulase “Labor” (sinónimo de trabajo) a su periódico político de masas, y que el compañero Ramón García proponga (es su derecho), MINGA (me parece que MINKA se ajusta mas a la traducción exacta al español), es decir TRABAJO COLECTIVO, como titulo de la organización que generen los socialistas peruanos, como Frente Unido o como Organización partidaria. Ello no debe llamarnos a alarma o parecernos “sacrilegio”, recordando que Mariátegui era totalmente ajeno a la “partidolatria” o “fetichismo del Partido”, pues consideraba que los Partidos no eran eternos, sino que debían responder “a una necesidad o una aspiración transitoria como todas las necesidades y aspiraciones”(7), eran simplemente herramienta o instrumento.
Por último, y aunque no es el objeto de este artículo discutir sobre el nombre original que diese J.C. Mariátegui al Partido del proletariado peruano sino mas bien sobre el modelo organizativo y composición social que éste le diese, no quiero dejar de mencionar el error, indiscutiblemente involuntario en que incurre uno de ellos, al pretender justificar que el nombre de Partido Socialista, dado por Mariátegui al Partido del proletariado peruano, lo fue por razones de índole estrictamente táctica (tesis que curiosamente comparte con Jorge del Prado), señalando que: “Mariátegui tuvo la prudencia de sostener el nombre de Partido Socialista en un justo argumento político contingente, que preciso con estas palabras…: “De acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú, el Comité concurrirá a la constitución de un partido socialista”, acusando, en mérito a ello, al compañero Ramón García de “tergiversació n de Mariátegui en punto a las razones del nombre fundacional del partido del proletariado peruano y, por esta vía, la negación de la tesis de Engels y Lenin sobre el nombre científicamente exacto del partido proletario” (9).
Si analizamos cuidadosamente el texto de Mariátegui citado para pretender justificar las “razones tácticas” por las cuales supuestamente Mariátegui nombró como SOCIALISTA al Partido, encontramos que este es un fragmento del numeral 3 del Acta de constitución del Partido Socialista del Perú, que dice textualmente :
“3.- La lucha política exige la creación de un partido de clase, en cuya formación y orientación se esforzará tenazmente por hacer prevalecer sus puntos de vista revolucionarios clasistas. De acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú, el Comité concurrirá a la constitución de un Partido Socialista, basado en las masas obreras y campesinas organizadas” (10).
Una lectura atenta de este numeral del Acta, da cuenta de que en el se reconoce la necesidad de la creación de un Partido “de clase”, pero que, de “acuerdo con las condiciones concretas actuales del Perú”, concurrirá a la constitución de un Partido “basado en las masas obreras y campesinas organizadas”. Es decir que las condiciones concretas actuales del Perú requerían no de un Partido de clase sino de uno basado en las masas obreras y campesinas, lo que acredita que éstas condiciones concretas, a que hace referencia Mariátegui en este párrafo, no son justificatorias del nombre SOCIALISTA para el Partido sino simplemente de su composición social, lo que no se apreciaba correctamente por la cita mutilada o fragmentada del texto de Mariàtegui.
Por el contrario, la sustentación de la real razón del nombre de SOCIALISTA, dado al Partido por Mariátegui, está en que éste consideraba que :
“En Europa, la degeneración parlamentaria y reformista del socialismo ha impuesto, después de la guerra, designaciones específicas. En los pueblos donde ese fenómeno no se ha producido, porque el socialismo aparece recién en su proceso histórico, la vieja y grande palabra conserva intacta su grandeza. La guardará también mañana, cuando las necesidades contingentes y convencionales de demarcación que hoy distinguen practicas y métodos, hayan desaparecido”, añadiendo “Capitalismo o socialismo. Este es el problema de nuestra época. No nos anticipemos a las síntesis, a las transacciones, que sólo pueden operarse en la historia” (11).
Es decir, las razones de Mariátegui estaban fundadas en el hecho de que el socialismo aparecía recién en el proceso histórico de América, y en consecuencia esta vieja y grande palabra conservaba intacta su grandeza perdida por la degeneración parlamentaria y reformista en Europa y en el hecho de que “Capitalismo o Socialismo” era el problema de la época.
Gustavo Pérez Hinojosa
28/03/10
NOTAS :
(1) Ver “El Partido de Masas de Mariátegui” de Eduardo Ibarra, 16/05/08, numeral II, página 9, primer párrafo.
(2) Tomo XIII (Junio 1907-Abril 1908). V.I.Lenin. Obras Completas (Editorial AKAL).
(3) Adolfo Sánchez Vásquez. “Filosofía de la Praxis”. Editorial Grijalbo, Pags. 200 y 201.
(4) J.C. Mariátegui. “El Partido Popular Italiano”, 28/03/1920, en “Cartas de Italia”.
(5) Carta del Secretariado Ejecutivo del Comité Ejecutivo de la I.C. a los compañeros comunistas del Perú. En “La Correspondencia Sudamericana” , 2da Época, Nº 25, Mayo 1930, Pags.18-24.
(6) Enver Hoxha. “Avec Staline”, Souvenirs, Editions “8 Nêntori”, Tirana, décembre 1979, pag.64.
(7) J.C. Mariátegui. “La reorganizació n de los grupos políticos”, en “Nuestra época”, Julio de 1918.
(8) Ver Eduardo Ibarra “Acerca de la Propuesta de un Partido Minga”, 01/02/10, pags 1 y 6.
(9) Ver Eduardo Ibarra Acerca de la propuesta de un Partido Minga”, 01/02/10, pag.2, primer párrafo.
(10) “Acta de constitución del Partido Socialista del Perú”, numeral 3, 07/10/28, en “La organización del proletariado” . J.C. Mariátegui, pag.196, Ediciones “Bandera Roja”, 1967.
(11)J.C. Mariátegui. ”Aniversario y Balance”(Septiembre de 1928). En “Ideología y Política”
miércoles, 24 de marzo de 2010
Socialismo y doctrina

Mariátegui al retornar de Europa encontró el movimiento obrero sumido en un gran desorden ideológico y orgánico que fue superado en cinco años de perseverante trabajo (1923-1928). José Carlos fue un innovador de la herencia marxista. Reivindica la imaginación y la espontaneidad creativa. Reinventa el socialismo a partir de un mundo real y concreto. Un realismo imaginativo, que parte de la realidad concreta con sus miserias y sus fortalezas, le permite soñar un nuevo orden. Su audacia nunca tuvo límites y su imaginación le permitió armar el rompecabezas del Perú novecentista. Es el vuelo del águila sin despegar los pies de la tierra. Redescubre al indio (campesino) en el Perú como fuerza decisiva en los procesos sociales. En aquél entonces, coexistían tres mundos: capitalismo, servidumbre y comunidad indígena. Con el capitalismo aparece un nuevo protagonista, la clase obrera, que cambia los términos de la lucha social. El proletariado urbano encuentra en la comunidad andina y en los trabajadores de las empresas agrícolas de la costa su aliado natural y la base para “una solución socialista de la cuestión agraria.” Pero, con el capitalismo aparecen, también, la clase media y la burguesía nacional que rivalizan con el proletariado por la dirección del movimiento social.
El socialismo de Mariátegui nació de la confrontación, del mismo modo, como nace y se desarrolla la teoría en Marx y Engels. El socialismo de Mariátegui germina en polémica con tres miradas, en oposición a los intereses de tres clases sociales. Aristocracia feudal, burguesía y pequeña burguesía revelan distintas tendencias y compiten, en el mismo escenario, con el punto de vista proletario. José Carlos, en estrecho contacto con los trabajadores del campo y la ciudad, elabora su teoría interrogando a la realidad histórica. El ingenio de Mariátegui se puso a prueba: en un Perú multiétnico, de todas las razas y todas las culturas, adelantó una teoría socialista.
El socialismo de Mariátegui fue un socialismo abierto a toda contribución humana y, a la vez, un socialismo que se afirma en sí mismo. “Ser marxista -dice Raymundo Casas- implica un modo de adhesión, un acto de fe y un compromiso vital“ . Conocida es la onceava Tesis sobre Feuerbach de Marx: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.” En otras palabras. No se puede transformar la materia si no se conoce su estructura interna. La obstinación del militante, del hombre de ciencia (p.e., Galileo Galilei), proviene del conocimiento: la verdad adelgaza, pero no quiebra. “El socialismo es un método y una doctrina, un ideario y una praxis” , le responde Mariátegui en 1927 a Luis Alberto Sánchez. Para José Carlos, el socialismo es un método fundamentalmente dialéctico, un sistema abierto a toda contribución humana venga de donde venga; pero, como doctrina es un sistema cerrado auto justificador de una voluntad de cambio. El método hace del socialismo una ciencia. La doctrina es el combustible que potencia el inconsciente individual transformándolo en la energía que impulsa a las muchedumbres en su “lucha final”. José Carlos Mariátegui sostiene – con Joseph Delteil – “que la suprema virtud de Juana es su ignorancia. Juana desconoce la duda, desconoce la teoría. «Infalible como una paloma mensajera, Juana de Arco es la glorificación del Instinto».” La doctrina cristiana potencia el instinto de combate en Jeanne d’Arc. Juana como las muchedumbres, cuando la doctrina se apodera de sus pensamientos, infalibles como palomas mensajeras, deben llegar a su destino. Las muchedumbres cuando toman una decisión, no dudan en el combate. Las multitudes sólo comprenden y siguen a hombres o mujeres que, con las palabras y los hechos, afirman. El combatiente, sea cuál fuere su filiación, obtiene la energía para cumplir su misión histórica de la doctrina a la cuál ésta adscrito. La doctrina transforma al sujeto social en una flecha que ha de llegar, a pesar de los pesares, a su objetivo.
Tacna, 24 marzo 2010
Edgar Bolaños Marín
lunes, 22 de marzo de 2010
Todo lo que debe conocer un CANDIDATO
Carta de Ramón García del 09 Marzo 1990
Marco: MR090390
El 2901 contesté su última del 2711, comentando su notable actuación durante el semestre pasado. Como puede apreciar, la campaña electoral es una buena oportunidad para agitar el MPC. Así ligarse a las masas va cobrando ya una fisonomía concreta, que debemos seguir desarrollando constantemente, con o sin proceso electoral.
Como no se sí logró concretizar su plan ’90, y como ya estamos cerrando
El primer trimestre, clave para toda acción anual, me adelanto a avanzarle algunas sugerencias, que bien pueden servir para otros trabajos de ligazón en otros ambientes similares. Usted me dijo que su centro de actividad está en Cuaves (¿es un municipio?). Pues bien, entonces puede orientar mejor su labor haciendo una investigación previa. Para ello le avanzo el siguiente esquema, sólo como sugerencia y sólo como esquema.
Ubicación.- Es importante conocer las coordenadas del lugar. Puede hacer
un plano esquemático de Lima Metropolitana, resaltando a color dónde está situada Cuaves. Señalar qué distancia hay al centro de la ciudad, al mar, etc. Qué vías de acceso tiene (distancias, trochas, autopistas, etc.) y qué vías de comunicación con su entorno. Qué tierras agrícolas posee (clases, declives, etc.). Con qué aguas cuenta, tanto para regadío como para uso urbano. Cuál es su variación climática (lluvias, humedad, sol, etc.) Es decir, cual es su descripción geográfica, general y global.
Extensión.- Aquí primordialmente hay que describir su fondo habitacional.
Si sus construcciones son sólidas en su mayoría, o de construcción precaria. Si cuenta con áreas comunales, como polideportivos y parques recreacionales. Si tiene red de acueducto y alcantarillado. Si cuenta con energía eléctrica pública, residencial, industrial. Si hay urbanización desarrollada con aceras de cemento y calzadas de asfalto. Es decir, cómo es su fisonomía urbana, planificada o caótica.
Agricultura.- Usted señala que hay zonas “agropecuarias”. Entonces, le es
necesario averiguar qué cultivos industriales tiene (algodón, p.e). Cuáles son los cultivos para uso humano (maíz, trigo, cereales, pan llevar). Cultivos para uso animal (forrajes, etc.). Si tiene ganadería mayor (vacunos) y ganadería menor, (ovejas, aves, cuyes, conejos). Eso es importante para evaluar su realidad agropecuaria, base de su desarrollo industrial.
Industria.- Como Cuaves es una zona de expansión ya debe tener desarrollo industrial, aunque sea incipiente. Por eso es necesario averiguar su actividad fabril (de ensamblaje, industria ligera). Cómo son sus talleres (de metal-mecánica, de reparaciones). Si tiene producción artesanal (tanto artesanía utilitaria como suntuaria o de adornos). Qué tipos de industria doméstica tiene (de costura, de tejidos, de alimentos). Y si tiene actividad de reciclaje (chatarra, p.e.). Esto es importante para evaluar la población económicamente activa.
Servicios.- Es necesario evaluar globalmente qué servicios se desarrollan con más o menos regularidad. ¿Se abren nuevas fuentes de trabajo o se cierran? ¿Aumentan los Centros de Salud o disminuyen? ¿Se consolidan los Centros Educativos o se restringen? ¿El servicio de transporte es eficiente u obsoleto? ¿Cómo es el servicio de comunicaciones (correos, teléfono, DNN)? Esto es importante para evaluar el grado de integración urbana.
Población.- Aquí es importante evaluar la densidad (población total calculada dividida entre área urbana calculada) Pero también es necesario conocer el origen o procedencia de esta población (que debe ser un mosaico regional, me imagino), así como los porcentajes provinciales (tanto por ciento de cuzqueños, arequipeños, ayacuchanos, ancashinos, trujillanos, cajamarquinos, etc.). Esta evaluación, así sea general y aproximada, es básica para poder realizar bien el trabajo de ligazón. No hacerla sería como trabajar con los ojos cerrados o en la oscuridad.
Organización.- Aquí es importante saber de la organización administrativa (p.e., el aparato estatal en pequeño pero con sus cinco instancias) también es importante conocer la organización laboral (sindicatos, cooperativas, asociaciones, mutuales), pues ahí es donde mayormente se concentra la población adulta. Igualmente la organización cultural (escuelas, institutos, academias, cines, clubes, teatros). Y no se puede dejar de lado la organización religiosa (templos parroquiales, casas habilitadas para el servicio religioso de los diferentes credos). Y, por supuesto, la organización político-partidaria, que debe ser un rompecabezas político, como el del Perú entero.
Este rubro es importante, pues así se puede evaluar la actividad de prácticamente toda la población.
Este esquema, pues, no es sino una pequeña guía para la acción. Si usted ya tiene otro, archive éste y ¡eche pa’ lante! Que eso es lo que importa y lo que cuenta. Pero, eso sí, no deje pasar el trimestre sin haber hecho algo al respecto y en concreto.
Después de la experiencia del semestre pasado, tanto en Vitarte, en la CF-MB, en Paramonga y en Cuaves ha quedado demostrad que con el MPC hemos hallado el hilo del ovillo, y ahora lo que queda es desenrollar la madeja. Para las próximas elecciones municipales apenas si nos quedan, siete trimestres, que se nos pasarán volando, para hacer nuestra toda la madeja; pero para ello hay que comenzar por el comienzo, por la ligazón con las masas.
Con el esquema de interpretación que le avanzo (u otro cualquiera) podemos aprender a hacer bien las cosas, con método y no al tun tun, reivindicando la libertad política y no postrándonos ante el legalismo o jugando a las escondidas. Apenas visualicemos de manera global nuestro centro de actividad ya podemos saber lo que nos espera, y si nos queda grande la tarea o nos talla como camisa a la medida. Con el MPC en mano, ahora todo depende del activista. No olvide que “aprobada la línea, los cuadros lo deciden todo”.
Me parece que usted puede terminar el trimestre ya con un desarrollo inicial de este esquema de investigación. Y con el material acumulado incluso puede dictar una charla a los moradores, p.e. sobre “Cuaves y sus posibilidades”. Hasta quedarán sorprendidos de lo bien que conoce el ambiente; pues muchas características del lugar se les escapan a los propios moradores, incluso a los que quieren activar conscientemente en la lucha por el cambio social.
Con este material y con esta charla inicial, lo más posible es que comience a aglutinar colaboradores lugareños, muchos de ellos con experiencia de agitación, organización y con evidente arraigo en las masas, pero que están dispersos porque aún no encuentran el elemento aglutinador, el polo de gravitación que los atraiga como poderoso imán. Es con esos activistas que se debe el trabajo de agitación del MPC.
No sé cómo irán los cuatro trabajos a que hemos quedado reducidos temporalmente, pues después de lo recibido a fin de año no conozco otras novedades. Supongo que iremos reduciéndonos todavía un poco más, digamos a Paramonga y Cuaves, para comenzar después nuestra expansión con ideas maduras y sangre fresca. Por eso este esquema puede ser desarrollado inicialmente por los dos frentes. Y me gustaría mucho conocer algún desarrollo inicial, digamos para de aquí a un mes. No debemos desperdiciar este intervalo en que no podemos hacer otra cosa que estudiar, investigar y preparar las condiciones para un nuevo desarrollo con nuevo estilo. Pero con la experiencia ya lograda, seguro que veremos el proceso electoral con mejores elementos de análisis, y ya no con el tradicional electorerismo o boicot, simples expresiones del abandono del socialismo peruano, del Camino de Mariátegui. Cuento con que usted sacará muy provechosas lecciones de esta etapa crucial.
No es más por el momento. Salud y saludos a todos los Neomanes.
Ramón García Rodriguez
Marco: MR090390
El 2901 contesté su última del 2711, comentando su notable actuación durante el semestre pasado. Como puede apreciar, la campaña electoral es una buena oportunidad para agitar el MPC. Así ligarse a las masas va cobrando ya una fisonomía concreta, que debemos seguir desarrollando constantemente, con o sin proceso electoral.
Como no se sí logró concretizar su plan ’90, y como ya estamos cerrando
El primer trimestre, clave para toda acción anual, me adelanto a avanzarle algunas sugerencias, que bien pueden servir para otros trabajos de ligazón en otros ambientes similares. Usted me dijo que su centro de actividad está en Cuaves (¿es un municipio?). Pues bien, entonces puede orientar mejor su labor haciendo una investigación previa. Para ello le avanzo el siguiente esquema, sólo como sugerencia y sólo como esquema.
Ubicación.- Es importante conocer las coordenadas del lugar. Puede hacer
un plano esquemático de Lima Metropolitana, resaltando a color dónde está situada Cuaves. Señalar qué distancia hay al centro de la ciudad, al mar, etc. Qué vías de acceso tiene (distancias, trochas, autopistas, etc.) y qué vías de comunicación con su entorno. Qué tierras agrícolas posee (clases, declives, etc.). Con qué aguas cuenta, tanto para regadío como para uso urbano. Cuál es su variación climática (lluvias, humedad, sol, etc.) Es decir, cual es su descripción geográfica, general y global.
Extensión.- Aquí primordialmente hay que describir su fondo habitacional.
Si sus construcciones son sólidas en su mayoría, o de construcción precaria. Si cuenta con áreas comunales, como polideportivos y parques recreacionales. Si tiene red de acueducto y alcantarillado. Si cuenta con energía eléctrica pública, residencial, industrial. Si hay urbanización desarrollada con aceras de cemento y calzadas de asfalto. Es decir, cómo es su fisonomía urbana, planificada o caótica.
Agricultura.- Usted señala que hay zonas “agropecuarias”. Entonces, le es
necesario averiguar qué cultivos industriales tiene (algodón, p.e). Cuáles son los cultivos para uso humano (maíz, trigo, cereales, pan llevar). Cultivos para uso animal (forrajes, etc.). Si tiene ganadería mayor (vacunos) y ganadería menor, (ovejas, aves, cuyes, conejos). Eso es importante para evaluar su realidad agropecuaria, base de su desarrollo industrial.
Industria.- Como Cuaves es una zona de expansión ya debe tener desarrollo industrial, aunque sea incipiente. Por eso es necesario averiguar su actividad fabril (de ensamblaje, industria ligera). Cómo son sus talleres (de metal-mecánica, de reparaciones). Si tiene producción artesanal (tanto artesanía utilitaria como suntuaria o de adornos). Qué tipos de industria doméstica tiene (de costura, de tejidos, de alimentos). Y si tiene actividad de reciclaje (chatarra, p.e.). Esto es importante para evaluar la población económicamente activa.
Servicios.- Es necesario evaluar globalmente qué servicios se desarrollan con más o menos regularidad. ¿Se abren nuevas fuentes de trabajo o se cierran? ¿Aumentan los Centros de Salud o disminuyen? ¿Se consolidan los Centros Educativos o se restringen? ¿El servicio de transporte es eficiente u obsoleto? ¿Cómo es el servicio de comunicaciones (correos, teléfono, DNN)? Esto es importante para evaluar el grado de integración urbana.
Población.- Aquí es importante evaluar la densidad (población total calculada dividida entre área urbana calculada) Pero también es necesario conocer el origen o procedencia de esta población (que debe ser un mosaico regional, me imagino), así como los porcentajes provinciales (tanto por ciento de cuzqueños, arequipeños, ayacuchanos, ancashinos, trujillanos, cajamarquinos, etc.). Esta evaluación, así sea general y aproximada, es básica para poder realizar bien el trabajo de ligazón. No hacerla sería como trabajar con los ojos cerrados o en la oscuridad.
Organización.- Aquí es importante saber de la organización administrativa (p.e., el aparato estatal en pequeño pero con sus cinco instancias) también es importante conocer la organización laboral (sindicatos, cooperativas, asociaciones, mutuales), pues ahí es donde mayormente se concentra la población adulta. Igualmente la organización cultural (escuelas, institutos, academias, cines, clubes, teatros). Y no se puede dejar de lado la organización religiosa (templos parroquiales, casas habilitadas para el servicio religioso de los diferentes credos). Y, por supuesto, la organización político-partidaria, que debe ser un rompecabezas político, como el del Perú entero.
Este rubro es importante, pues así se puede evaluar la actividad de prácticamente toda la población.
Este esquema, pues, no es sino una pequeña guía para la acción. Si usted ya tiene otro, archive éste y ¡eche pa’ lante! Que eso es lo que importa y lo que cuenta. Pero, eso sí, no deje pasar el trimestre sin haber hecho algo al respecto y en concreto.
Después de la experiencia del semestre pasado, tanto en Vitarte, en la CF-MB, en Paramonga y en Cuaves ha quedado demostrad que con el MPC hemos hallado el hilo del ovillo, y ahora lo que queda es desenrollar la madeja. Para las próximas elecciones municipales apenas si nos quedan, siete trimestres, que se nos pasarán volando, para hacer nuestra toda la madeja; pero para ello hay que comenzar por el comienzo, por la ligazón con las masas.
Con el esquema de interpretación que le avanzo (u otro cualquiera) podemos aprender a hacer bien las cosas, con método y no al tun tun, reivindicando la libertad política y no postrándonos ante el legalismo o jugando a las escondidas. Apenas visualicemos de manera global nuestro centro de actividad ya podemos saber lo que nos espera, y si nos queda grande la tarea o nos talla como camisa a la medida. Con el MPC en mano, ahora todo depende del activista. No olvide que “aprobada la línea, los cuadros lo deciden todo”.
Me parece que usted puede terminar el trimestre ya con un desarrollo inicial de este esquema de investigación. Y con el material acumulado incluso puede dictar una charla a los moradores, p.e. sobre “Cuaves y sus posibilidades”. Hasta quedarán sorprendidos de lo bien que conoce el ambiente; pues muchas características del lugar se les escapan a los propios moradores, incluso a los que quieren activar conscientemente en la lucha por el cambio social.
Con este material y con esta charla inicial, lo más posible es que comience a aglutinar colaboradores lugareños, muchos de ellos con experiencia de agitación, organización y con evidente arraigo en las masas, pero que están dispersos porque aún no encuentran el elemento aglutinador, el polo de gravitación que los atraiga como poderoso imán. Es con esos activistas que se debe el trabajo de agitación del MPC.
No sé cómo irán los cuatro trabajos a que hemos quedado reducidos temporalmente, pues después de lo recibido a fin de año no conozco otras novedades. Supongo que iremos reduciéndonos todavía un poco más, digamos a Paramonga y Cuaves, para comenzar después nuestra expansión con ideas maduras y sangre fresca. Por eso este esquema puede ser desarrollado inicialmente por los dos frentes. Y me gustaría mucho conocer algún desarrollo inicial, digamos para de aquí a un mes. No debemos desperdiciar este intervalo en que no podemos hacer otra cosa que estudiar, investigar y preparar las condiciones para un nuevo desarrollo con nuevo estilo. Pero con la experiencia ya lograda, seguro que veremos el proceso electoral con mejores elementos de análisis, y ya no con el tradicional electorerismo o boicot, simples expresiones del abandono del socialismo peruano, del Camino de Mariátegui. Cuento con que usted sacará muy provechosas lecciones de esta etapa crucial.
No es más por el momento. Salud y saludos a todos los Neomanes.
Ramón García Rodriguez
sábado, 20 de marzo de 2010
LEONARDO DA VINCI, MARX Y USTED

La persona mediocre mira sin ver, escucha sin oír, toca sin sentir, se mueve sin tener conciencia física, y habla sin pensar.
Leonardo Da Vinci
LEONARDO DA VINCI, MARX Y USTED
Publicado en Diario Correo, 09 de Marzo del 2010
http://www.correoperu.com.pe/correo/columnistas.php?txtEdi_id=6&txtSecci_parent=&txtSecci_id=24&txtNota_id=303118
Edgard Bolaños Marín, un sesudo analista político tacneño, buen investigador social y mejor amigo, me hizo llegar un correo sobre la vida y obra de Leonardo da Vinci. Bolaños Marín, director del blog tacnacomunitaria, haciendo suya la tesis de una catedrática de la Universidad Complutense de Madrid, expresa que Leonardo da Vinci encarna a la perfección la idea de una persona que piensa en imágenes. Pensar en imágenes, a decir de Bolaños, significa revisar el principio de autoridad y la idea de creer en las palabras frente a la contundencia de los hechos. Aplicar la máxima "Nullius in verba" (No creas en las palabras de nadie), lo convirtió en genial explorador e innovador de todo lo que sus sentidos percibían, es por ello, que hasta la fecha no deja de maravillarnos. Da Vinci logró fusionar la imaginación con la experimentación, esto es, imaginar y captar el movimiento de las cosas en el conjunto del cual forman parte. Leonardo integró la teoría en la experimentación, fue un ejemplo en cómo hacer ciencia, para él la especulación no tenía sentido si no era llevada a la práctica.
Relacionando inteligentemente, la tesis del pensamiento en imágenes, fiel a su confesión ideológica, Bolaños Marín afirma que el marxismo, promueve un nuevo tipo de explorador, pensante, operante y protagonista, es decir, el retorno a la naturalidad del hombre social, que responde a las interrogantes que le impone la práctica. Agrega que después de Leonardo da Vinci y las experiencias revolucionarias del mundo moderno ya no se puede decir, tal cosa es así, porque Aristóteles lo dijo, porque lo dice la Biblia o porque lo dijo el propio Marx, ahora será necesario observar, medir, precisar, es decir pensar en imágenes, lo que equivale a decir, que ya no debemos mirar el árbol, sino el bosque y además todo lo que representa. Subraya que la doctrina de Marx, en ningún caso puede ser exacta, todopoderosa ni mucho menos infalible. El método marxista es universal porque universal es la materia dialéctica; pero, la doctrina es temporal como temporales son las formaciones sociales. De este modo, Bolaños Marín cuestiona y con razón los dogmas y la vigencia sempiterna de todas las doctrinas; señalando que la división entre pastores y ovejas, caudillos y seguidores, patrones y obreros, pertenecen a un pasado que se resiste a perecer.
Esta concepción del marxismo, por parte de Bolaños Marín, se aleja totalmente de aquellas posiciones dogmáticas reivindicadas desde siempre por los ideólogos de otrora, para los cuales ya todo estaba dicho, formando cuadros robotizados y programados para repetir, lo que dijo o no dijo Marx o Lenin. Probablemente, si los marxistas de otrora hubieran escuchado a Bolaños, le hubieran endilgado el sambenito de reaccionario, traidor, revisionista burgués, lo hubieran expulsado de la organización y lo hubieran condenado a la hoguera.
El entrelace entre Leonardo da Vinci y el marxismo efectuado por Bolaños Marín, reivindica en buen romance el derecho a pensar sin temor, libremente y si pensamos con imágenes, mejor; toda vez que ninguna actividad humana, debe escindir la mente del cuerpo, como tampoco se puede separar la teoría y la práctica, la historia, el espacio y el tiempo.
Razonar de este modo, significa acabar con las verdades eternas e inmutables, analizar y cuestionar lo que aparentemente es incuestionable, relacionar las cosas y los hechos pasados, presentes y futuros, no actuar ni seguir a ciegas, ni al líder ni al Caudillo. Pensemos, antes de lanzar, la piedra, la palabra mordaz o la flecha, debemos pensar que estas ya no tienen regreso y el daño será irreversible.
Hasta aquí, usted dirá, que todo lo razonado es bonito pero que también es teoría, ¿cómo pensar en imágenes en nuestra vida diaria? He allí, el gran reto, para pensar en imágenes hay que aprender a pensar, no hay que pensar instintivamente, piense pensando, la locución latina "cogito ergo sum", pienso porque soy o pienso porque existo, plasmada en el Discurso del método de René Descartes, grafica la trascendencia del ser pensante, ya que si interpretamos en sentido contrario la locución, el que no piensa no existe, se reduce sólo y únicamente a materia orgánica. Tenga presente por ejemplo, que los acontecimientos en nuestra ciudad y en la historia política peruana, son puestos en movimiento por voluntades o pasiones que colisionan entre sí en el intento de controlar, impulsar o frenar el cambio social, no se detienen en el tiempo ni en el espacio. La constante es el movimiento, los personajes son lo episódico, aprendamos a apreciar a los personajes en imágenes (qué, cuándo, cómo, dónde, por qué, qué quiere y para qué vive el personaje). Recuerde, que para todo hay solución, pero que toda solución es temporal ya que la verdad es relativa, sólo el movimiento y el cambio son absolutos. Ningún conocimiento es definitivo y eterno; pues, siempre será posible descubrir hechos nuevos, efectuar adiciones, revisiones, interpretaciones, ya que en cada segundo de vida se está construyendo el futuro. ¿Se atreve usted a pensar en imágenes? Hasta el martes.
Autor: Alfredo Edmundo Alzamora Alzamora
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