sábado, 22 de enero de 2011

DE UN PAÍS DE HIJ@S DE ESPAÑOLES A OTRO DE TODAS LAS SANGRES



Por RODRIGO MONTOYA ROJAS

Nació en Andahuaylas un día como hoy, en 1911. Vivió allí sólo tres años. Al perder a su madre, Victoria Altamirano, él y su hermano Arístides fueron llevados por su padre -Víctor Manuel, un abogado cusqueño- a San Juan de Lucanas. Como hijastros de doña Grimanesa Arangoitia viuda de Pacheco tuvieron una niñez difícil, tanto por la dureza de ella como por la constante ausencia del padre. En la cocina de la casa, doña Cayetana le dio la ternura que le hacía falta y en las tierras lucaninas de músicos, danzantes y comuneros que trabajaban felices en sus faenas, aprendió a cantar, a enamorar en quechua y también a admirar la fuerza de los comuneros, siempre compitiendo entre ellos para arar más profundamente la tierra, limpiar una acequia, bailar en la fiesta del agua o en su apoyo a los danzantes de tijeras preferidos.
Hizo sus estudios de secundaria en colegios diferentes en Ica, Yauyos, Abancay y Huancayo. En 1931, ingresó a San Marcos para estudiar Educación, siendo al mismo tiempo empleado de correos. Se decidió a escribir y contar lo que era el mundo andino luego de leer lo que jueces y literatos escribían sin conocer la realidad, ni sentirla. Imaginemos la furia que sintió cuando López Albújar contaba que los llamados indios no querían a sus mujeres e hijos y preferían a sus animales. En los cuentos de su primer libro, “Agua” (1935) presentó, desde dentro de la cultura quechua, el gravísimo conflicto entre señores e indios, con una poesía y ternura extraordinarias. Su relato Warma kuyay (amor de adolescente) es, tal vez, el mejor.
San Marcos lo acercó al debate político de entonces. Como simpatizante del Partido Comunista tuvo un breve momento de participación política organizada, pronto abandonó la célula cuando su jefe le reprochó emborracharse con los indios y acompañar a los danzantes de tijeras, antes que cumplir con sus tareas revolucionarias. Cuando le dijeron que los comunistas solo tendrían derecho a la alegría después de La Victoria, sintiéndose empequeñecido (chintirukuspa, en quechua) pidió salir de la reunión por un momento y no volvió más. En 1937, por asistir a un mitin de solidaridad con los republicanos españoles, fue apresado en la puerta de la casona de San Marcos y encerrado en “El sexto”, la dura cárcel limeña, en la que conoció de cerca el conflicto político entre apristas y comunistas, costeños y serranos, entre la ciudad y el campo. Allí, le sirvieron de consuelo las canciones quechuas aprendidas en Puquio y San Juan, reunidas y traducidas después en un precioso librito “Canto quechua” (1938). Más tarde, en su novela “El sexto”, JMA vuelve sobre los conflictos políticos, particularmente entre apristas y comunistas. Ya casado con Celia Bustamante, para recuperarse de su quebrantada salud siguió el consejo médico de volver a los Andes y emprendió el camino de profesor de lengua y literatura en el colegio Pumacahua de Sicuani. Vivió feliz el reencuentro con las piedras trabajadas como si fueran de barro, la luz y belleza del Cusco, el descubrimiento de las danzas, cantos y cuentos de sus estudiantes, de la voz maravillosa de Carmen Taripha, la cocinera del padre Jorge C. Lira en la parroquia de Calca, y los primeros estudios de folklore en el departamento de Antropología de la Universidad San Antonio Abad, con Efraín Morote Best y Josafat Roel Pineda. Estando en Cusco escribió artículos que se publicaron en el diario “La prensa” Buenos Aires, reunidos luego en el libro “Señores e indios”, publicado en Cuba por Ángel Rama. En ese fértil período escribió la novela “Yawar Fiesta” (1941) para presentar el mundo de señores indios en la provincia de Lucanas, particularmente en Puquio, a través de los toreros profesionales y los capeadores o jugadores andinos con los toros. Enriquecido con esa experiencia cusqueña, JMA tomó la decisión de estudiar Antropología en San Marcos.

Luego de publicar el relato “Diamantes y pedernales” (1954) y de concluir sus estudios de Antropología, volvió a Puquio en 1955 junto con Josafat Roel Pineda y el sociólogo francés Francois Bourricaud e hizo un trabajo de campo que le sirvió para escribir el libro “Puquio: una cultura en proceso de cambio”. En ese viaje, él y Josafat Roel recogieron una segunda versión del mito de “Inka Ri”, luego que el propio Roel y el antropólogo Oscar Núñez del Prado, lo oyeran por primera vez, algunos meses antes, a los K`eros del Cusco.
En 1959, la editorial Losada de Buenos Aires publicó su novela “Los Ríos profundos”. El éxito fue inmediato, lo situó entre los mejores escritores peruanos y le abrió las puertas para viajar invitado a diversos países. En la ficción, el niño Ernesto recrea una relación de amor y admiración con su padre, siempre ausente, gracias a un diálogo mágico a través de la voz de un trompo (el zumbayllu), los ríos y los vientos, y trata de un conflicto serio entre señores y siervos debido al monopolio de la sal.- No conozco en Perú una prosa con más ternura que la de esa novela.
En 1958, JMA pidió a la Unesco una beca para viajar a España y tratar de responder a la pregunta cuánto de España hay en las comunidades peruanas. Nunca antes antropólogo latino americano alguno había formulado un plan de trabajo como ese. Su libro “Las comunidades de España y Perú”, fue su tesis de doctorado en San Marcos en 1963, después de haber publicado en 1962 su cuento “La agonía de Rasu Ñiti”, un relato precioso sobre la vida y muerte de un danzante de tijeras, y su poema “Túpac Amaru Kamaq Taytanchisman Haylli Taki”, A nuestro Padre creador Túpac Amaru Himno-Canción). En 1963, su amigo Paco Miró Quesada, ministro de Educación en el primer gobierno de Belaunde, creó para él “La casa de la Cultura”. Dejó ahí su huella en la revista “Cultura y Pueblo”, en la presentación múltiple y constante de la Música, canto y danzas indígenas, principalmente andinas, en los mejores teatros de Lima y en el registro de artistas andinos como el primer reconocimiento oficial de su historia. El 1964, publicó su novela “Todas las sangres”.

Después de su tesis de doctorado JMA debió haber sido nombrado con todo derecho profesor de antropología a tiempo completo en San Marcos, pero no fue así. Amigos del Departamento de Humanidades de la Universidad Agraria le ofrecieron un puesto que sería el último. La tesis doctoral y la novela “Todas las sangres”, dejaron a JMA agotado, con pocos ánimos para seguir. Un viaje de algunas semanas a Estados Unidos, invitado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos y varios viajes a Chile para recuperar su debilitada salud, marcan el momento de la larga crisis final. Su depresión, compañera constante desde su primera infancia, lo condujo en 1966 a un fallido intento de suicidio en el Museo de la Cultura peruana, del que era director.
Con un nuevo amor y un segundo matrimonio, Sybila Arredondo, hizo varios viajes a Santiago para ver a la psiquiatra Lola Hoffman. Su consejo de escribir para no morir lo embarcó en su último proyecto literario y póstuma novela “El zorro de arriba y el zorro de abajo”. Si en “Todas las sangres” intentó una visión global del país, con la historia de los zorros asumió el desafío de ver el país dentro del capitalismo global en la media en que Chimbote era el puerto mayor de Perú, convertido en primer exportador de harina de pescado en el mundo. Dos mil años después del encuentro de los zorros yungas de abajo y andinos de arriba en el Pariaqaqa, nevado de la sierra de Lima -tomado del relato “Dioses y hombres de Huarochirí” que él tradujo del quechua- JMA los reunió por segunda vez en Chimbote para tratar de entender la historia contemporánea, al mismo tiempo que en sus “Diarios” iba contando cuán cerca estaba ya de acertar en su decisión de pegarse un tiro, y cuáles eran y habían sido sus convicciones literarias y políticas más importantes en el país que le tocó vivir.

A fines de noviembre de 1969, el tiro que se dio cerca de su oficina en la Universidad Agraria fue definitivo. Unos días después, murió. En los 42 años transcurridos y ahora, en el primer centenario de su nacimiento, JMA es un héroe cultural, un escritor de primera línea y uno de los cimientos firmes para pensar el futuro del país. Miles de jóvenes en todas partes lo toman como un ícono y mentor de lo bueno y mejor que tiene nuestro pueblo aunque estoy seguro que muchos de ellos y ellas lo han leído poco o nada. Lo que importa es lo que saben de él por sus frases que circulan como claves para entender el país. En particular una: “Todas las sangres”, que quiere decir, todas las lenguas y culturas, todos los rasgos biológicos existentes en la Costa, los Andes y la Amazonía; todas las naciones que existen escondidas y sometidas a una, la occidental criolla que se siente y define como única. La visión uni-cultural del Perú criollo oficial desde 1821 hasta ahora, expuesta en el ideal del Estado nación de un estado, una nación, un territorio, una lengua, una religión, importado de Europa y Estados Unidos, está en abierta contradicción con la realidad heterogénea y maravillosa del país, de una decena de culturas y por lo menos 50 lenguas, lo que se llama ahora diversidad cultural o multi culturalidad.
En “Todas las sangres”, la novela más importante del país, JMA inventa y deja las bases de solución de un gran conflicto entre el capitalismo y el mundo andino, pone en discusión la noción de patria y crea un personaje como Demetrio Rendón Willka, un indio que sabe leer y escribir, que tiene experiencia obrera y sindical, que no cree en Dios, no reniega ni siente vergüenza de su condición de indio, se identifica plenamente con el espíritu colectivo de las comunidades, disfruta con el trabajo-fiesta de la faena y que tiene la prudencia de los grandes sabios andinos, que habla con la fuerza de la naturaleza, que no tiene rabia, pero que quiere cambiar el mundo para que el Perú sea una patria para todos sus hijos y no sólo para los criollos. Quienes criticaron la novela esperaban que JMA reprodujera en la ficción la realidad de entonces y como no conocían a ningún Demetrio Rendón Willka o a ningún capitalista nacional o patriótico, dijeron que la novela tenía graves problemas. Ahora que la Constitución de 2008 sostiene que Bolivia es un país plurinacional y los pueblos indígenas tienen sus derechos colectivos e individuales asegurados, el sueño arguediano cobra una fuerza mayor. ¿No hay acaso un vínculo posible entre Demetrio Rendón Willka y Alberto Pizango? Falta que la cultura se vuelva política, es decir, que no defendamos únicamente el canto, la danza y la Música sino que, además, los pueblos indígenas tengan directa participación en el poder del país, de modo organizado y autónomo. En abril, o mayo próximo, volveré sobre la importancia literaria y política de Arguedas en mi libro “Cien años del Perú y de Arguedas”.

Navegar Río arriba
Rodrigo Montoya Rojas

JOSÉ MARÍA ARGUEDAS, HOY Y SIEMPRE

Gustavo Espinoza M.

Rebelión

“Arguedas es un héroe cultural, un escritor de primera línea y uno de los cimientos firmes para pensar el futuro del país. Miles de jóvenes en todas partes lo toman como un ícono y mentor de lo bueno y mejor que tiene nuestro pueblo” Rodrigo Montoya



El 18 de enero del presente el Perú entero celebró el centenario de José María Arguedas, una de las más grandes figuras de la literatura americana.

Nacido en 1911 en Andahuaylas, un entonces olvidado rincón del país enclavado en el Trapecio Andino, tuvo una vida compleja y azarosa, pero extraordinariamente rica en producción intelectual y creación artística. Su muerte -por mano propia- ocurrida en diciembre de 1969 dejó un inmenso vacío en nuestra cultura y privó a los peruanos de un aporte muy rico al pensamiento nacional. Arguedas fue antropólogo y etnólogo, docente universitario, folklorista, escritor, poeta y músico. Y vivió entrañablemente los retos de la peruanidad entendida como la asimilación profunda de la cultura originaria, enriquecida por el acervo del aporte externo. El, como Mariátegui no llegó a la comprensión, al entendimiento del valor y el sentido de lo indígena por el camino de la erudición libresca, la intuición estética, o la especulación teórica, sino por su propia experiencia de vida.

Como se sabe, su padre -un juez de paz- optó por sacarlo de su lugar de nacimiento para insertarlo en otra localidad de la serranía -San Juan de Lucanas- donde vivió los años de su infancia acogido tiernamente por familias lugareñas que lo criaron a su modo trasmitiéndole los elementos más definidos de la cultura nativa.

Ya adolescente estudió en la Gran Unidad Escolar San Luis Gonzaga, de Ica, y luego ingresó a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde afirmó en su mayor dimensión su verdadera vocación intelectual.

Algunos han asegurado que en esa época, cuando tenía algo más de veinte años, se vinculó al Partido Comunista entonces naciente, pero que se apartó de él porque hubo quienes le enrostraron un acendrado “indigenismo”. Aunque no hay nada documentado en la materia, es posible que eso haya ocurrido. Entre 1930 y 1935, a la muerte de Mariátegui, se apoderó transitoriamente del núcleo dirigente del Partido en ese entonces una fuerte deformación estrecha y sectaria que consideró a los intelectuales como “deformaciones de la cultura burguesa” y “traidores en potencia”. Fue, por cierto, ése el aporte de Eudocio Rabines a las concepciones partidarias.

Fue, sin embargo, muy corto ese periodo. Y la vida confirma que después de él, en 1937, Arguedas seguía militando en las vertientes más avanzadas del movimiento estudiantil universitario.

Integró, en efecto, el Grupo Rojo Vanguardia, que en 1937 respondió aguerridamente a la provocación del régimen de entonces -el Mariscal Oscar R. Benavides- echando a la pileta del Patio de Derecho de la Universidad de San Marcos al general Camarotta, el oficial italiano que había llegado al país enviado por Mussolini para “reorganizar” la policía peruana.

Como se recuerda, por lo menos dos de quienes participaron en esa acción, cayeron luego en manos de la policía: Manuel Moreno Jimeno y José María Arguedas. Y un tercero -Genaro Carnero Checa- pudo huir del país para preservar su libertad.

Los detenidos fueron flagelados bestialmente por la policía de entonces y recluidos en el Cuartel más siniestro de la época: “El Sexto”, donde sufrieron execrables vejámenes. Precisamente “El Sexto” se denominó una de las primeras obras de Arguedas, que marcó un hito para los jóvenes de entonces y de posteriores generaciones.

Quienes sufrieron en carne propia esas afrentas no perseveraron en la vida militante al salir de la cárcel. Pero mantuvieron -en ambos casos y hasta el fin- sus convicciones esenciales y una norma de conducta política que aún constituye un ejemplo de firmeza y consecuencia.

De la pluma de Arguedas salieron diversas obras. “La agonía de Rasu Ñiti”, “Agua”, “Yawar Fiesta”, “Warma Kuyay”, “Diamantes y pedernales”, “los ríos profundos”, “todas las sangres” y “el Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo” En todas ellas al autor mostró lo mismo: un conocimiento verdadero de la realidad, un profundo amor por el Perú, una ternura extrema y una visión solidaria que lo convirtió en figura emblemática para los más necesitados, los oprimidos, los excluidos y los marginados.

Una buena parte de su obra despertó polémica. Sus críticos, le enrostraron injustamente una visión pesimista y negativa de la realidad. Se le achacó el pretender “volver al pasado” por su empeñoso culto al pensamiento indígena y en el extremo, Mario Vargas Llosa calificó su visión como una “utopía arcaica”.

Ninguna de esas apreciaciones puede hoy considerarse justa. Arguedas no pretendió retrotraer la historia, sino consolidar la conciencia nacional. No buscó restaurar el dominio inca, sino afirmar el aporte nativo a la cultura peruana. No quiso negar lo avanzado, sino orientarlo para que supiera recoger la simiente verdadera. Y es que para él, como para Mariátegui, el ideal no fue el Perú colonial, ni el Perú incaico, sino un Perú integral.

Por eso se dice que su obra más trascendente fue “Todas las sangres”, una novela muy rica en descripciones, imágenes, belleza expresiva y dominio de la realidad. En ella, todos sus personajes representan un solo mensaje: el surgimiento y desarrollo de una conciencia nacional ligada a los grandes valores de la especie humana. Nada lo que en sus páginas fluye puede ser considerado distante y contrario al amor, la solidaridad y la comprensión. Por el contrario, todo su mensaje trasunta una generosidad sin límite y una ternura excepcional.

Es cierto que eso no ha sido considerado por las autoridades peruanas. El Presidente García desestimó el pedido hecho desde distintos segmentos de la sociedad civil para que el 2011 sea considerado “Año del centenario de José María Arguedas”. No debería sorprender el hecho. Históricamente hubo distancia siempre entre el escritor andahuaylino, y el Partido de Haya de la Torre. Y los apristas suelen guardar y acumular rencores.

Como una mofa cruel a la memoria de Arguedas, García resolvió rendir homenaje más bien a Hiram Bingham, el controvertido “descubridor” de la ciudadela de Macchupicchu. Repudiando el hecho, Pilar Roca, especialista en temas de antropología, aseguró: “Bingham, antropólogo de la universidad de Yale no descubrió Machupicchu pues siempre estuvo allí y su emplazamiento era conocido por las familias Recharte y Álvarez, por ser propietarios o conductores de los predios que se situaban dentro de sistema fluvial del río Urubamba. Con ayuda del Estado Peruano, la Universidad de Yale y la National Geografic, el explorador yanqui inició los estudios arqueológicos y de investigación que terminaron de limpiar la ciudadela utilizando el subterfugio de dedicarlos a la ciencia y logrando el aval del gobierno peruano para su virtual saqueo. Las piezas fueron trasladadas a la Universidad de Yale, en condición de préstamo, pero quedaron ilícitamente retenidas en dicha sede por más de 100 años”.

Contrariando la decisión del gobierno central, y en un gesto inusitado, 8 gobiernos regionales resolvieron denominar al año que se inicia con el nombre de este escritor emblemático del Perú de hoy y de siempre.

viernes, 21 de enero de 2011

TENDENCIA SOCIALISTA

I
La tendencia ideológica más afirmativa y definida de la actualidad nacional es la tendencia socialista; las otras, si existen, están todavía por precisar o son simples resurrecciones de viejas tendencias, débil y confusamente retocadas.

De la solidaridad de los intelectuales de vanguardia con el proletariado y el campesinado, saldrá la fuerza política de mañana. En potencia, esa fuerza existe ya. Muchos factores favorecen la formación de un partido socialista, que dé un programa y un rumbo a las masas obreras y campesinas. Con la liquidación de los viejos y febles partidos, se ha producido una sustitución de los antiguos temas políticos por los temas económicos. En este terreno, ninguna doctrina se mueve con más seguridad que el socialismo.

JOSÉ CARL0S MARIÁTEGUI

Marzo 1929

II

El presente es un año nuevo de un lustro nuevo (2011-2015). El Socialismo Peruano en su IV Generación está ante una gran tarea; analizar, entender y hacer realidad el mensaje de JCM, su llamado a concretizar el primer gran partido de masas y de ideas de toda nuestra historia republicana.

En el panorama político, en el proceso electoral actual actúan la derecha y la izquierda. La derecha es harto conocida. Por muy “izquierdista” que se hubiera proclamado y aún se proclame, llegada al gobierno no puede sino actuar la función de dominio del Estado. Pero “izquierda democrática” que publicita su función de servicio ¿es sinónimo de socialismo marxista, de Socialismo Peruano? Un esquema elemental puede hacer claridad al respecto:

Esquema - IZQUIERDA DEMOCRÁTICA - SOCIALISMO PERUANO

Ideología - neoliberalismo - dialéctica materialista

Teoría - nacionalismo excluyente - nacionalismo incluyente

Política - lucha contra el gobierno - lucha contra el sistema

Organización - para las elecciones - para el Cambio Social


El Socialismo Peruano es, pues, inconfundible. Perseverantemente rescatado y básicamente sistematizado, apenas hace dos años ha podido reiniciar la preparación de la organización. Mal se le puede pedir presencia autónoma, y menos para participar en el proceso electoral actual “apoyando” a tal o cual candidato, si todavía hay resistencia a su vida autónoma y todavía se pretende asimilarlo a la “izquierda democrática”

Apenas existe como TENDENCIA SOCIALISTA, pero reafirma su objetivo de luchar contra el orden social, sus instituciones, sus injusticias y sus crímenes. Aspira a ser la fuerza política de mañana. Y para ello, nada mejor que reiniciar la sustitución de los antiguos temas políticos por los temas económicos.

Tema económico actual es el “crecimiento económico” ¿Hemos olvidado que durante su primer período, el gobierno actual logró un “impresionante” crecimiento económico ¡de más de 9 puntos!, que desapareció de inmediato. Y ahora hasta se señala un “crecimiento económico sostenido” Pero ¿qué es crecimiento económico?

Acerca de éste y otros títulos tratará la presente serie temática. Si el pueblo trabajador se habitúa a debatir la realidad actual partiendo del análisis económico, la conocerá como a través de una antigua radiografía o de un moderno TAC.

Ragarro

21.01.11

miércoles, 19 de enero de 2011

CENTENARIO ARGUEDIANO

CENTENARIO ARGUEDIANO


1911 - 18 DE ENERO - 2011



I

¿Sirven para algo las efemérides? Por supuesto, aunque algunos lo nieguen, menosprecien, desprecien. El activista social tiene fechas importantes en su calendario de actividades, que le sirven para recordar, comentar sucesos, hechos, acontecimientos. En cada crónica analiza el pasado, vive el presente, proyecta el futuro de sus actividades.

Ahora el nacimiento de José María Arguedas Altamirano es motivo para ese análisis, vivencia, proyección. Y es un motivo importante, hasta central y muy actual, su posición ante el nacionalismo que en procesos electorales llena páginas y páginas.

Poco a poco el escritor, antropólogo, etnólogo fue labrándose un lugar de respeto en la escena peruana, junto a Ciro Alegría, Juan Espejo Asturrizaga, Manuel Scorza y tantos más que perseverantemente trabajaron por nuestra identidad nacional. Desde su primer cuento, Warma Kuyay (1933) con alrededor de 400 escritos hasta El zorro de arriba, el zorro de abajo (1967) fue expresando su deseo de un Perú de Todas las sangres (1964), su principal aporte donde condensa su actitud hacia un Perú pluriétnico pluricultural.

Desde sus orígenes nuestro país está formado por habitantes de la costa (costeños), de la sierra (andinos), de la selva (amazónicos) Así lo señala Guaman Poma (1615) para el Perú precolombino. Garcilaso de la Vega (1609), reconociendo la nueva realidad histórica llamó la atención sobre el mestizaje, y se sintió orgulloso de ser “mestizo” José Carlos Mariátegui (1927) realizó la síntesis, y llamando a luchar por un Perú Integral declaró que “La reivindicación que sostenemos es la del trabajo. Es la de las clases trabajadores, sin distinción de costa ni de sierra, de indios ni de cholos” El trabajo, ¡ése el quid! Y José María Arguedas trabajó incansablemente por este Perú Integral.

Pero en nuestro devenir sobre todo republicano, que ya es responsabilidad nuestra y actual, un nacionalismo prima o trata de primar sobre los otros. Costeños, andinos, amazónicos, por separado luchan enarbolando su nacionalismo excluyente, discriminatorio, no el nacionalismo incluyente, integral. Es la diferencia que hay entre nacionalismo burgués y nacionalismo proletario en nuestro medio. El nacionalismo de Arguedas nada tiene que ver con el nacionalismo de más de un figurín o figurón de la escena política actual, que jamás luchará por un Perú Integral, por un Perú de Todas las Sangres.

Pero no sólo su obra nos guía de manera ejemplar. Nos guía su propia vida. Cuando joven, el “cholito rebelde” hasta sufrió prisión execrable, discriminación y vejamen que usó no para lamentarse externamente sino para escribir El Sexto (1961), sobre el degradante penal limeño y donde expresa más de una vivencia propia:

Penitenciaría de Lima,

Cementerio de hombres vivos,

Donde se amansan los bravos

Y hasta llora el afligido

Este “cementerio de hombres vivos”, donde se perpetraban inenarrables vejaciones, luego de un levantamiento sangriento de la población penitenciaria, morbosamente transmitido y publicitado, fue finalmente suprimido en 1986.

La vida de Arguedas fue un drama continuo, y trágica fue su muerte. Ante sus vivencias y recuerdos íntimos, que lo siguieron como sombra desde la niñez, atentó contra su vida un 28 de noviembre, falleciendo el 2 de diciembre de 1967

Así, su centenario enfrenta dos nacionalismos. El oficial, que prefiere “honrar” a un aventurero que saqueó Macchu Picchu presentándose como su “descubridor”, y el nacionalismo del Perú Integral, el nacionalismo de Todas las Sangres; el nacionalismo de Mariátegui, el nacionalismo de Arguedas, el nacionalismo del Socialismo Peruano.



II

De su prolífica Actividad y Obra, aparte de lo señalado se pueden mencionar Yawar Fiesta (1941), Diamantes y Pedernales (1954), Los ríos profundos (1958), La agonía de Rasu Ñiti (1962), El sueño del pongo (1965), Cuentos olvidados (1973)

Además tiene Poesías (en quechua y castellano), Estudios del Folklore (etnológicos, antropológicos) En 1948, como Conservador General del Folklore, por su gestión fue grabado el primer disco de música andina, y así esa melodía superó prontamente en difusión y ventas a la música costeña.

Entre su investigación de campo figura el notable trabajo sobre

El Mito de Inkarri

Fue martirizado y decapitado. La cabeza del Dios fue llevada al Cusco. La cabeza de Inkarri fue llevada al Cusco. La cabeza de Inkarri está viva y el cuerpo de Inkarri se está reconstituyendo hacia debajo de la tierra. Pero como ya no tiene poder, sus leyes no se cumplen ni su voluntad se acata. Cuando el cuerpo de Inkarri esté completo, él volverá y ese día se hará el juicio final. Como prueba de que Inkarri está en el Cusco, los pájaros de la costa cantan: “En el Cusco el rey”, “Al Cusco id”

¡La cabeza de Inkarri está en el palacio de Lima y permanece viva! Pero no tiene poder alguno porque está separada del cuerpo. En tanto se mantenga la posibilidad de la reintegración del cuerpo con la cabeza, la humanidad por él creada (los indios) continuará subyugada. Si la cabeza del Dios queda en libertad y se reintegra con el cuerpo podrá enfrentarse nuevamente al dios católico y competir con él.

Del libro José María Arguedas -Antología-

Editorial el Búho, Bogotá, 1991. 190 págs., 11.5 x 16.5 cms

Introducción y selección de textos:

Renán Vega Cantor, antropólogo

El Mito de Inkarri en Quechua

Ñak'arichiranku humantataq qhoruranku. Apunchis humanta aparanku Qosqoman.Inqaq human ukhupuyantin kausaschan, ukhupachapi kallpachakuschan, manataq kallpan kanñachu manan pipas uyarinkuchu kamachina hathun qelqata, hinallataq pay munasqanta mana pipas uyarinkuchu. Inkaq ukhun hunt'aska kaqtin, pay kutinqa chay p'unchaytaq ruyakunka kamachikusqanta. Yachakunanpaq Inkanchis Qosqopi caschan, pesqokuna hatun cochamanta taquischanku "Q'osqopi Inkanchis kaschan", "riychis Q'osqoman"

Inkaq human tiyashan Limapi hatun wasipi, kausaschantaq. Ichaqa kallpan manan kanchu imarayku human t'aqaska kaschan ujunmanta. Sichus hapikunqa kutinanpaq Apuq ujunta runakay pay kamachisqanta, runakuna pasaqlla ñak'arinqaku. Sichus Apuq humanta qespika qanka juñukunqataq ujunwan, chaipi llapamanta maqanakunqa katolikokunaq Apunwan, ichaqa sichus manan atikunkachu hoqmanta kallpata hap'iyta, chaypicha ichachus runakuna wañusunman.

Versión de José D. Avendaño Carvajal

javendano1939@yahoo.es

Q’osqo Llaqta, 3 de abril de 2009



III

INKARI HOY

José María Arguedas, el gran escritor de Yawar Fiesta y otras obras notables, sacó a la luz el Mito de Inkari, el Inca que sufrió cruel muerte por decapitación, desmembramiento y dispersión de su cuerpo. Pero la leyenda señala que “Inkari está por despertar; su cabeza, su cuerpo y extremidades se están juntando; en el momento en que termine de despertar y juntar acabará con las injusticias”

Este mito tiene hondo contenido. Ningún pueblo se resigna a su destrucción. Y siempre conserva la esperanza en un futuro diferente. El pueblo egipcio elaboró el mito de Horus, desmembrado también y que fue reconstruido pedazo a pedazo. El pueblo griego elaboró el mito del Ave Fénix, que renace de sus cenizas. El pueblo peruano tiene también su mito, que ahora cobra gran actualidad.

¿Qué significa Inkari? El nombre inicial Inkarri, obviamente no es el correcto, y ni en runa simi ni en castellano tiene directa interpretación. Pero basándonos en el Inca Garcilaso la explicación se torna diáfana. Garcilaso señala que el quechua no tiene la doble letra erre. Así, retomando el nombre inicial Inkari, la interpretación y traducción se simplifican. Ari en quechua significa sí, afirmación. Entonces Inkari es una palabra compuesta: Inka = Inca, Ari = Sí. El Sí del Inca, la Afirmación Incaica, la Fe del Pueblo Peruano en su Resurgimiento. Ésta es la esencia del Mito de Inkari.

El pueblo peruano siempre ha luchado contra la dominación ideológica, explotación económica, opresión política, represión social. Como señala José Carlos Mariátegui, “Todas las revueltas, todas las tempestades del indio, han sido ahogadas en sangre. A las reivindicaciones desesperadas del indio les ha sido dada siempre una respuesta marcial. El silencio de la puna ha guardado luego el trágico secreto de estas respuestas” Pero los tiempos han cambiado. Y ahora estamos en un nuevo despertar.

JCM señala que el pueblo peruano se nutre de tres tradiciones: tradición incaica (precolombina), sustento de nuestra nacionalidad; tradición hispana, pues “no renegamos, propiamente, la herencia española; renegamos la herencia feudal”; tradición republicana, aunque con la Independencia “cambió el pandero de manos, pero de sonidos no” Y el siglo XX aportó nuestra cuarta tradición, tradición socialista, con la que renace nuestra dignidad nacional. Sólo con el Socialismo Peruano se puede lograr el Cambio Social.

Generación tras generación nuestra tradición socialista va incrementando la historia de lucha del pueblo peruano. La Primera Generación del Socialismo Peruano (1920-1945) labró su piedra angular, con la gran obra del más universal de los peruanos, José Carlos Mariátegui. La IIG-SP (1945-1970) recopiló esta obra, desgarrada como Inkari. La IIIG-SP (1970-1995) la sistematizó en sus cuatro construcciones. Es evidente que con la IVG-SP (1995-2020), Inkari está más cerca que nunca de reconstituirse, ponerse de pie y liberar sus fuerzas productivas. (Versión inicial, 31.08.02)

Aunque el Perú superficial “celebre” otro centenario, el Perú Profundo celebra un gran Centenario, reivindicando a José María Arguedas como ha reivindicado el Socialismo Peruano, reiniciando la preparación de la organización para el Cambio Social.

Ragarro

18.01.11

jueves, 13 de enero de 2011

NUEVA DÉCADA

Nueva década. Que implica serias definiciones pues vivimos una crisis civilizatoria, que plantea varios problemas.

Si en el siglo XXI la violencia y el Pentágono seguirán siendo las parteras de la historia o si serán la paz y los pueblos.

Al petróleo le quedan varias décadas, pero la energía de la nueva civilización no es y no será de origen fósil. La estrategia nacional debe hacerse pensando que 2050 ya llegó, sin renunciar a ventajas económicas y geopolíticas inmediatas.

La energía solar hace posible la autonomía energética y el empoderamiento de las comunidades como base del buen vivir.

Es un modelo de desarrollo desde dentro (no hacia dentro). No es la autarquía. Es crear una base productiva de bienes esenciales orientada hacia el mercado interno. La clave es la agricultura, la ganadería, la industria dirigida al consumo interno, y el crecimiento del consumo de bienes esenciales. Si ésta es la estrategia, las devaluaciones, el IVA y el impuesto al débito bancario no tienen sentido. Este desarrollo puede respetar los ecosistemas pues son su base de existencia. Igualmente, son más sustentables la mediana y pequeña producción, las cooperativas, la agricultura de ciudad, las unidades familiares y/o comunales, en tránsito hacia la propiedad social en correspondencia con experimentos de energía no petrolera.

Esto orienta la ciencia, la tecnología y las universidades que queremos. No es conveniente centrar las inversiones en la ciencia y la tecnología dominantes, pues son otros nuestros objetivos. Haremos adaptaciones, aplicaciones y tomaríamos como base ciertas áreas estratégicas como la comunicación y la información. Priorizaremos las soluciones alternativas que implican valorar las culturas tradicionales, los inventos populares y los avances de un mundo académico que piense en la ruptura del subdesarrollo y no en las necesidades de la globalización neoliberal y del desarrollismo, incluido el desarrollismo socialista, pues es capitalismo.

Lo dicho supone la profundización de la democracia participativa y protagónica, teniendo como base la corresponsabilidad entre electores y elegidos, la consolidación del poder popular y la extinción del poder estatal.

Si avanzamos en esta dirección la educación, la salud, la seguridad, la vivienda… serán soluciones, no problemas.

Julio Escalona

julio.escalona99@yahoo.com

Difundido por Nicaragua_Socialista@yahoogroups.com

Armando Daza chinodaza@49@hotmail.com, 04.01.11

Nota.- Comprender el pasado, sentir el presente, inquietarse por el porvenir es la actitud que se extiende más y más en nuestra América. Todo modo de producción se ha desarrollado sobre la base de un nuevo tipo de energía. Y llega a su ocaso cuando pasa de productor a rentista. El cierto que petróleo-carbón-gas no puede ser la base energética del socialismo. Es cierto que “la estrategia nacional debe hacerse pensando que el 2050 ya llegó” Es cierto que estamos “en tránsito hacia la propiedad social” Y es cierto que la lucha del activista supone “la profundización de la democracia participativa y protagónica, teniendo como base la corresponsabilidad entre electores y elegidos, la consolidación del poder popular y la extinción del poder estatal”

Precisamente el Socialismo Peruano tiene esta base para su actividad. Y enarbola el trabajo-educación-salud en su lucha por el Cambio Social.

Ragarro

11.01.11

miércoles, 5 de enero de 2011

Balance Elecciones Municipales

ELECCIONES MUNICIPALES 2010-PERSPECTIVAS

Las elecciones municipales de este año es tal vez la primera en demostrar la madurez a que va llegando los vecinos en todos los rincones del país respecto a la importancia de primer orden que tiene el poder del Municipio como poder del pueblo pueblo.

Obviando los actuales candidatos que le han servido como marco para la asimilación y desarrollo del punto de vista de que hay que partir de los municipios para la organización y dirección de las masas hacia la liberación de las fuerzas productivas, hoy por hoy el trabajo municipal se impone como una necesidad matemática para la participación en la lucha por el Cambio Social.

A la luz de lo sucedido en la actual contienda electoral, apreciamos como las clases dominantes a través del Estado impone su política del engaño desplegando sus programas de asistencialismo social (promeserismo) que sirve a la paz o conciliación de las clases sociales opuestas. Sus analistas más conspicuos que se manifiestan a través de las encuestadoras marqueteadas señalan que “el elector no prefiere ya a aquellos partidos o movimientos ideologizados, sino sus preferencias son para el candidato práctico, que hace obras, y que en muchos distritos han sido reelegidos, precisamente por haber actuado en ese sentido”. Señalan en confirmación de su anterior observación que “en estas elecciones se ha asistido al sepelio de los tres grandes partidos del Perú: Apra, Partido Popular Cristiano, Partido Acción Popular”.

Por supuesto, no se está en contra de esas obras que de algún modo han corregido las deficiencias del ornato publico del vecindario, pero esta temporal corrección disimula mejor que otro, su orientación ideológica asistencialista; la confirma y no le quita un ápice a la naturaleza real que tiene hoy un Distrito Burocrático que el sistema dominante caduco confunde con Municipio.

Hay que señalar también que estos programas de asistencialismo social que por un lado denuncia la cobardía y caducidad de las clases dominantes, es muy acogida por el estamento social medio que en toda contienda electoral ofrece un nutrido electorado. Pruebas al canto. El actual Presidente de la República en uno de sus muchos discursos se regocijaba de su hallazgo y sostén social señalando que “evitando que las clases medias en el país, que es numerosa, sufran los rigores de la crisis, se está garantizando la estabilidad social en el país”. Recordaba así el revolucionarismo pequeño burgués de su partido que es muy útil a las clases dominantes. Lo mismo decía la cabeza del Partido Popular Cristiano, la Dra. Lourdes Flores, quien descubría que “La clase media, esa clase que trabaja. No sufre la carencia de pan, pero tampoco le sobra nada. Es una clase austera. Y es a ella a la que hay que evitar que descienda”. Hablaba, pues, de la base social que tiene su partido y en la cual se sostiene el sistema dominante.

Se puede sacar alguna conclusión de estas versiones. Digamos que las clases dominantes guardan grandes esperanzas que las “clases medias” (carecen de ideología) como la llaman, están expeditas para llegado la hora le saquen las manos del fuego. Es su base social. Y su interés porque no “descienda más abajo”, es decir, a su pauperización, le lleva a agitarla eficazmente para sacarle todo el provecho a su espíritu conservador, reaccionario. La alianza obrero- campesino con carácter netamente clasista, en su lucha por el Cambio Social, tiene razones fundadas para no dejar de ganar a ese sector social medio para sus objetivos, o en todo caso, neutralizarlas que, como podemos apreciar, son fuerzas de reserva en la que las clases dominantes se apoyan siempre. ¿La izquierda democrática acaso no es el más claro ejemplo ayer como hoy?



El interés de clase que dicta a las clases dominantes a utilizar el sufragio como un medio de engaño al pueblo con la envoltura de las promesas y su candidato de turno para uso de su democracia de las oposiciones toleradas entre explotadores y opresores del pueblo. El proletariado peruano propone su propio Programa Reivindicativo permanente, cuyo movimiento social es propio de nueva democracia que en los hechos convierte al sufragio en un medio de emancipación de todo el pueblo trabajador.

Si alguna lección valedera nos brinda ésta como las anteriores elecciones municipales, es que hace ver con claridad las dos orillas en la lucha de clases actuales. Por un lado, las clases dominantes y su Distrito burocrático inflado de asistencialismo social hacia los más pobres que envejece y degenera como sus candidatos y planes de gobierno; por otro lado, el Proletariado peruano y la reivindicación del Trabajo. El Nuevo Municipio comprendido como un órgano de producción, de célula económica, cuyo Programa Reivindicativo que enarbola hoy: el Derecho al Trabajo Emancipado, el Derecho a la Vida Digna, el Derecho al Cambio Social, no es para uso de oposiciones toleradas, sino para uso de una nueva democracia participativa, cuya agitación y propaganda en las actuales condiciones planteadas por la lucha de clases en nuestro país no hará sino demostrar realistamente el uso del termómetro de sufragio como instrumento de emancipación. Su Programa Reivindicativo permanente no es sino la expresión de su lucha profunda por la liberación de las fuerzas productivas, por la dirección de la producción y es por esto que está muy lejos históricamente de proponer o elegir candidatos promeseros, por no llamarlos corruptos como especímenes de las últimas horas del hundimiento de una clase dominante parasitaria y sus aliados del socialismo domesticado que comparten el poder del Estado caduco con la propuesta de “gobiernos democráticos, populares”.

Si el capitalismo ha dejado de coincidir con el progreso en el plano material; en el plano ideologico-politico, la democracia capitalista o vieja democracia de sus viejos partidos políticos, también han dejado de coincidir con el progreso de ideas renovadoras. Por eso, no es nada casual que asistamos a la crisis de sus partidos que siguen el mismo rumbo de la declinación de la civilización capitalista. La lucha social vive una nueva época: la época SOCIALISTA. Es la época de la liberación de las fuerzas productiva. Es la época de la lucha por la dirección de la producción. Y como es lógico, estas condiciones concretas de una nueva civilización de trabajadores, propone, como lo señalara la clarividencia del Amauta JCM, el Socialismo Peruano, la creación del “primer gran partido de masas e ideas de toda nuestra historia republicana”. Es notorio que la lucha ahora se da dentro del seno del socialismo.

DEBER SOCIAL

Proseguir con el trabajo de hormiga, vecindario, barrio, municipio en este proceso ¿puede concebirse el termómetro del sufragio al margen de un Programa? ¿Un Programa al margen de un trabajo según plan? ¿Un trabajo según plan al margen de una mínima organización como base definida de un Frente? el Programa, del cual se habla y poco se entiende, y sobre todo, como poderosa arma material apenas prenda en las masas, no puede estar ausente de un balance del Socialismo Peruano y Participación electoral.

HFD.04.10.10

martes, 28 de diciembre de 2010

La Asociación de Bancos les desea un Feliz y PRÓSPERO Año Nuevo




¡¡CRECIMIENTO ECONÓMICO!!

ABRÍ MI CUENTA BANCARIA CON

$ 20.000

MENOS $ 7.000 = CUOTA DE MANEJO
MENOS $ 6.500 = USO DEL CAJERO
MENOS $ 3.000 = CONSULTA DE SALDO
MENOS $ 12.000 = TARJETA DÉBITO

AHORA LE DEBO AL BANCO
¡¡$ 8.500!!

PERO YO ESTOY ORGULLOSO
DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO
DE MI PAÍS

¡¡Feliz y Próspero Año Nuevo!!

Nota.- Esto que ocurre en moneda nacional en otros países, también puede ocurrir en el nuestro en soles. Las proporciones son las mismas, e igual o mayor es la ganancia financiera. Cada lector saque su propia conclusión. Crecimiento ¿de quién?
Ragarro
27.12.10

COMENTARIO DE UN PERITO EN LA MATERIA:

No tengo datos exactos pero efectivamente dependiendo del tipo de cuenta que saques y la tarjeta que obtengas puedes tener esos costos:

En algunos casos se aplica la "Cuota de manejo" que sería aquí como el mantenimiento de cuenta, esto muchos bancos ya no lo aplican para ahorros pero si para cuentas corrientes por ejemplo, el uso del cajero en algunos tipos de cuenta es libre para una determinada cantidad de operaciones luego de ese limite si te cobran, igualmente con las consultas de saldo aunque mayormente son gratuitas. El costo de la tarjeta también se da pero es solo por una sola vez o cuando la pierdes y quieres sacar una adicional o nueva.

Cuando el depósito es pequeño entonces se nota proporcionalmente grande el tema de costos pero está un poco exagerado el ejemplo o mas bien manipulado, pero ESO SI EL BANCO NUNCA PIERDE.

Jorge Salinas Cerreño