viernes, 27 de diciembre de 2013

GUÍA DE SOBREVIVENCIA CONTRA DRONES



-        Vigilancia
-        Ataque
-        Vigilancia Militar
-        Vigilancia Doméstica
-        Consumo


Sólo para uso No-Oficial

Despliegue global de Drones por parte de la milicia de Estados Unidos

Spanish

  
Observación de aves en el siglo 21

Nuestros ancestros podían identificar a los depredadores naturales desde lejos por su silueta. ¿Estamos igualmente al tanto de los depredadores en el presente? Los Drones son planeadores de control remoto que pueden ser utilizados para cualquier fin desde vigilancia y aplicación de fuerza letal hasta para operaciones de rescate e investigación científica. Hoy en día los Drones son utilizados en su mayoría por poderes militares para vigilar y atacar vía control remoto, y sus números están creciendo. La Administración Federal de Aviación (FAA) predijo en 2012 que dentro de 20 años podría haber alrededor de 30,000 Drones volando únicamente sobre suelo Estadounidense. Dado que las aves robóticas serán comunes en el futuro cercano nosotros debemos de prepararnos para identificarlas. Esta guía de sobrevivencia es un intento para familiarizarnos a nosotros y a futuras generaciones con un entorno tecnológico cambiante.

Este documento contiene las siluetas de los tipos de Drones más comúnmente utilizados hoy en día y en el futuro inmediato. Cada uno indica su nacionalidad y si es usado como fuerza letal o solo para vigilancia. Todos los Drones se encuentran dibujados a escala para señalar su tamaño. Desde los Drones más pequeños de consumo doméstico que se extienden menos de 1 metro hasta el Global Hawk cuya longitud es de 39.9 metros. Para mantener este documento ampliamente disponible puede ser descargado en formato .pdf o .doc. Con el tiempo nuevas traducciones serán puestas a disposición.

ACLARACIÓN: El presente documento es sólo para fines informativos y con la intención de distribuir información públicamente disponible de manera gratuita. No condonamos el comportamiento violento o destructivo contra personas o propiedad de ninguna manera. Todo el contenido puede ser distribuido, adaptado y traducido sin fines de lucro. Disponible gratuitamente en el sitio. www.dronesurvivalguide.org

Para ocultarse de los Drones
Los Drones están equipados con cámaras altamente poderosas que pueden detectar personas y vehículos a una altura de muchos kilómetros. Casi todos los Drones cuentan con visión nocturna, y/o cámaras infrarrojas conocidas como sensores FLIR. Éstas pueden ver señales de calor humano desde lejos, de día o de noche.

Sin embargo existe forma de esconderse de ellos.
1.      Camuflaje diurno: Ocúltese en las sombras de edificios y árboles. Utilice los bosques densos como camuflaje natural o use redes camufladas.
2.   Camuflaje nocturno: Ocúltese dentro de edificios o bajo la protección de los árboles y el follaje. No use linternas o los faros de los vehículos, aún a grandes distancias los Drones pueden detectarlas con facilidad durante misiones nocturnas.
3.   Camuflaje térmico: Las mantas de emergencia (también conocidas como mantas espaciales) hechas de Mylar pueden bloquear rayos infrarrojos. El portar una manta espacial como poncho en la noche ocultará su señal térmica de la detección infrarroja. En verano cuando la temperatura oscila entre 36°C y 40°C las cámaras infrarrojas no pueden distinguir entre un cuerpo y su entorno.
4.   Espere al mal tiempo: Los Drones no puede operar en vientos rápidos, humo, tormentas o en condiciones climáticas severas.
5.   Sin comunicación inalámbrica: Utilizar comunicación móvil o GPS posiblemente delatará su localización.
6.   Desplegar trozos de espejo o de algún material reflejante sobre un auto o en una azotea confundirá la cámara de los Drones.
7.   Señuelos: Use maniquíes o muñecas de tamaño humano para distraer a los Drones durante el reconocimiento.

Hackeando Drones


Los Drones son controlados de manera remota. Los pilotos que operan la nave pueden estar a miles de kilómetros de distancia en estaciones de Control Terrestre. El piloto controla la nave mediante una señal de datos transmitida vía satelital. Uno puede interferir con el control de los Drones si intercepta o interfiere con la señal de datos. Ésta señal puede estar encriptada pero muchas veces no es así.
  1. Intercepción. Una técnica sofisticada es utilizar software de captura aérea con un disco satelital y un sintonizador de señal de TV para interceptar las frecuencias de los Drones. Tanto la comunicación entrante como saliente puede ser interceptada.
  2. Interferencia. Al transmitir en una o en varias frecuencias distintas el enlace entre la nave y el piloto puede ser desconectada.
  3. Engañar al GPS. Pequeños transmisores GPS portátiles puede enviar señales falsas y perturbar los sistemas de navegación de los Drones. Esto puede ser usado, por ejemplo, para que sigan un recorrido de vuelo autodestructivo o incluso piratearlos para que aterricen en una pista.

Fuentes:
« Health Ranger’s intelligence analysis of military drones: payloads, countermeasures and more » (« Analisis de Drones militares : capacidades, contramedidas y más »), Mike Adams, www.naturalnews.com, Julio 16 2012.

« The Al-Qaida Papers – Drones » (« Los docuentos de Al-Qaeda  – Drones »,), AP, Febrero 2013. Este documento es uno de muchos encontrados por The Associated Press en edificios ocupados por guerreros de Al-Qaida en Timbuktú, Mali.

« Evading Thermal Imaging And Radar Detection » (« Evadiendo la detección térmica e infrarroja »), Fuerzas Militares Especiales de Estados Unidos.


CONTRA LAS ESTATUAS DE LENIN




Viento Sur
26-12-2013


La medida de Lenin no son sus estatuas, ni mucho menos. Sus medidas son su lucha y su obra, todo lo polémica que se quiera. Los que las instalaron querían ante todo, apropiárselo para los fines de la camarilla que se había apoderado del aparato.

Desde que los trabajadores húngaros derribaron en 1956 la estatua de Stalin, como antaño los romanos hicieron con las del no menos megalómano Nerón, muchas revueltas han buscado con este gesto su foto para la posteridad. Con ocasión del destrozo a martillazo de la de Lenin en Kiev erigida en 1946, algunas de ellas han sido recordadas estos días. Por ejemplo, la del bolchevique polaco Dzerzhinsky en Moscú (1991), patrón de la GPU, un monstruo que creció contra la reacción pero que acabó cobrando vida propia; la de Enver Hoxa, por las mismas fechas, pero sobre todo, la de Sadam Hussein, un burdo montaje de los ocupantes. El sentido último de ésta tampoco está muy claro aunque se dice que se trata de un gesto simbólico dirigido al presidente filoruso Víctor Yanukóvich.

Las estatuas de Lenin se levantaron después de su muerte. Así fue a pesar de sus ácidas advertencias. Son célebres las escritas en el prólogo a El Estado y la revolución, que muchos consideraron una obra "anarquista", quizás porque fue escrita antes de la guerra civil, cuando Lenin se paseaba entre la gente trabajadora como un alcalde de pueblo, según cuenta Dora Russell en sus Memorias. Lenin denunció la "icononización" de los grandes revolucionarios, refiriéndose singularmente a lo que la socialdemocracia había acabado haciendo con Marx. Sin embargo, el "leninismo" acabó convertido por la burocracia en doctrina de Estado y Lenin fue objeto de un culto claramente religioso. Ulteriormente, las estatuas se reprodujeron en todos los países del "socialismo real", y la destruida en Kiev, fue levantada en 1946, para celebrar el X Aniversario de la "constitución más democrática del mundo", la de Stalin, que, por sí alguien lo ha olvidado, anulaba la de 1918. Quedan todavía algunas en una área cercana (78 en Rusia, 7 en Ucrania), cuya suerte es dudosa desde el momento en que resulta simple confundir a Lenin con sus herederos. No estará de más anotar que Lenin tiene un museo en Finlandia, y es recordado en plazas y calles sin problemas.

Gonzalo Aragonés, el cronista en Ucrania de La Vanguardia de Barcelona (Por un trozo de Lenin, 10/12/13), señala que, para millones de ciudadanos de los antiguos países llamados socialistas, "Lenin siempre ha tenido un halo de respeto por ser el hacedor de la revolución y el fundador de un nuevo país. Nada que ver con sus sucesor.". También recogía la matizada opinión de Anatoli Tsetán, ferroviario jubilado: "Él fue un gran héroe de la revolución. Yo no soy comunista, soy demócrata. Tiene un gran simbolismo para nosotros, pero me parece bien que la tirasen. Superaremos la nostalgia, pero tenemos que pensar en el futuro para que Ucrania pueda compararse al país de usted, a Francia, a Alemania". Sin embargo, no parece que esto sea menos utópico que el socialismo.

Aquí no queremos entrar en las múltiples intencionalidades de los manifestantes. Todo parece indicar que se trata de escoger entre la peste y el cólera y que, por lo tanto, la situación para el pueblo de izquierdas debe de ser todavía más difícil que la nuestra.

Otra cosa es lo de la estatua.


Algo así no se puede explicar sin saber algo sobre lo que significó el "socialismo real". Un amigo bien advertido y muy dado a viajar por la Europa del Este, me contaba el recelo que en esta parte de Europa provocan las palabras ligadas al socialismo. Se trata de un sentimiento que solamente se puede explicar por lo que se llegó a hacer y decir en nombre del socialismo, o sea de una alternativa que tenía ser opuesta a la reaccionaria. No menos ilustrativa fue una aventura protagonizada por militantes comunistas "prosoviéticos" (entonces en ruptura con el eurocomunismo), allá a principios de los años ochenta. Se presentaron en El diario de Barcelona porque querían que los entrevistáramos. La noticia era que marchaban a Polonia, a su núcleo proletario y llevaban con ellos materiales "leninistas" para los trabajadores, sin duda engañados. Les dije que la entrevista estaría mejor a la vuelta. Como pasó el tiempo y no volvían, inquirí a un amigo común que me contó sus desventuras: habían tenido que salir por piernas. Los trabajadores lo habían confundidos con provocadores de la policía del régimen.

A los que no nos sorprendían estas actitudes, tampoco nos extrañaron tanto las fotos de las estatuas de Lenin destruidas en las plazas o vendidas al por mayor, aunque compartíamos los mismos sentimientos que expresó Theo Angelopoulus en La mirada de Ulises (Grecia, 1995), de visión obligada para todo el personal que tuvimos a Lenin en nuestro partenón revolucionario.

Me resulta extraño comprobar qué no pocos leninistas de antaño, nada sospechosos de haber cambiado de barricada, se hayan mostrado tan reacios al fundador del partido bolchevique. Cito un poco al azar algunos ejemplos: un amigo editor que, al tratar de una edición de Lenin a mediados de los noventa, me respondió que el único Lenin editable era el agonizante; en una charla de Paco Fernández Buey, éste proclamó -provocadoramente- que los únicos clásicos terceristas recuperables eran Gramci y Rosa Luxemburgo, o sea, los que no habían llegado al poder. Finalmente, el comentario de un camarada afín que, en un debate sobre la cuestión nacional, declaraba que este era el único (o uno de los pocos no recuerdo bien) puntos recuperables de su legado.

Aquí cabría citar las voces que desde la izquierda oponen un Lenin "autoritario" (o "totalitario", que en esto de los conceptos algunas escuelas son muy alegres) a una Rosa Luxemburgo (más) "libertaria".

Este antagonismo no tiene en cuenta los paralelismos entre una y otro. Mientras Rosa contempló la cuestión organizativa del partido desde su oposición a la "nomenclatura" del SPD (en Polonia, Leo Jogiches fue tan "rígido" como Lenin), Lenin lo hizo desde el acoso de la Ojrana y en unas condiciones sociales muy atrasadas. Pero se olvida que ambos criticaron duramente el revisionismo, defendieron la huelga general y los soviets, fueron igualmente internacionalistas durante la I Guerra Mundial; Rosa apoyó la revolución de Octubre, perteneció a la III Internacional y apoyó la creación de un partido comunista en Alemania. En aquellos tiempos las divergencias formaban parte del orden natural y, aunque empleaban un lenguaje nada amable, se respetaron muchísimo. Sin ánimo de parecer petulante, creo que el personal que trata de negar a Lenin desde Rosa debería consultar autores como Georges Haupt o E.H. Carr, por citar un par de ejemplos /1.

Cuesta aceptar la pendiente denigratoria neoliberal, que ha proclamado que Lenin no merece perdón, mientras que toda clase de renegados citan a Lenin junto con Stalin y Hitler, mientras que pasan de puntillas sobre la barbarie colonial e imperialista, de los genocidios perpetrados en nombre de la libertad.

El nuevo anticomunismo neoliberal no ha aportada nada nuevo sobre los hechos. Ya se sabía perfectamente que Lenin estimó que la salud de la revolución era la ley suprema. Desde este punto de vista apoyó actuaciones que se pueden considerar extremas como el exterminio de la familia Romanov. No lo hizo por el "pecado original" de un presunto odio contra los zares por la ejecución de su hermano, Alejandro, como dictaminó el último Evgeni Evtuchenko; lo hizo porque los Romanov podían servir de bandera unificadora para los ejércitos blancos divididos. Sobre este punto existen trabajos tan sugestivos como el artículo de Isaac Deutscher, La moral de Lenin /2, un autor que ya había trabajado este terreno, dejando claros puntos como los siguientes: a) Los bolcheviques temían ser aplastados como lo fueron los comuneros; además fueron testigos de la barbarie de la "Gran Guerra" y no dudaron en responder al fuego con fuego; b) estas acusaciones no son nada diferentes a las ya clásicas utilizadas contra Cromwell, que tardó varios siglos en ser reconocido; y no digamos contra Robespierre, al que se le niega hasta una calle en París; o entre nosotros, a la descalificación de la actuación de la CNT-FAI y del POUM en relación a la República, muy común en autores pro republicanos, como Ángel Viñas o Paul Preston, sin ir más lejos.

También es verdad que la historiografía ha podido establecer con claridad, que el "monstruo" de la burocracia no creció con la muerte de Lenin, aunque éste fue su último obstáculo importante. Aparte de las precondiciones objetivas (recordemos que los bolcheviques justificaban la toma del Palacio de Invierno como el inicio de una revolución internacional), la gangrena policial ya se había forjado contra los blancos durante la guerra civil. Entonces, los bolcheviques no vieron más allá del dilema vencer o morir. Así, por citar el ejemplo trágico de Kronstatd (cuyas consecuencias en las relaciones del marxismo con el anarquismo serían "eternas"), el peso de la GPU estaba por encima del PCUS. Fue el aparato policial el que marcó que no había nada que negociar con los insurrectos.

Afortunadamente, este debate sobre Lenin ya no se puede hacer como en las tres últimas décadas, y la medida la ofrecen autores como Robert Service, tan dispuesto a destronar a Carr y Deutscher de los anaqueles; o Dimitr Volkógonov, un militar soviético que sirvió por igual a Breznev que a Gorbatchev y, finalmente, a Yeltsin /3. En justa réplica, Moshe Lewin en El siglo soviético (Editorial Crítica, Barcelona, 2006) se burlaba de la presunción archivera, según la cual la apertura documental que siguió a la Glasnost, permitía saber lo que antes se ignoraba. El general que escribía siguiendo las órdenes del último ocupante del Kremlin, presumía de haber desenterrado 3.724 notas firmadas por el propio Lenin, más 3.000 documentos inéditos de los archivos del PCUS, et voilá!, ¿Qué más se podía pedir? Con avales como estos, el canon parecía ya fuera de toda duda. Así lo certificaba el historiador y "barón" del PSOE, Santos Juliá, para quien esto probaba que Lenin había sido el "cerebro" que creó un régimen que ya nació con vocación de crear el Gulag.

Entre los aportes leninianos más recientes (o sea con acceso a todos los archivos), cabe citar el Lenin de Jean-Jacques Marie (Ed. POSI, Madrid), el de Jean Salem, Lenin y la revolución (Ed. Península, Barcelona, 2010), sin olvidar el trabajo exhaustivo de un representante de la vieja escuela, Tony Clift, autor de Lenin: La construcción del partido (Ed. Viejo Topo /La Hiedra) En una onda reivindicativa cabe señalar el imprescindible Lenin reactivado. Hacia una política de la verdad, una edición de Slavoj Zizek, Sebastián Budgen y Stathis Kouvelaki, que incorpora trabajos de Alex Callinicos, Daniel Bensaïd y otros; lo editó Akal que antes lo había hecho con otra aportación de Slavoj Zizek, Repetir Lenin (Madrid, 2004). En un terreno más divulgativo se encuentra Lenin. El revolucionario que no sabía demasiado, de Constantino Bértol, que ha publicado la Catarata. Sin olvidar el libro de François Sabado, Lenin. Breve manual para romper con el capitalismo (Crítica Alternativa, 2012).


Quizás sean estas las mejores estatuas que se pueden erigir a Lenin.

Notas

/1 Carr ha dedicado diversos perfiles tanto a Lenin como a Rosa (por ejemplo, en 1917: antes y después), pero, seguramente el historiador que más ha trabajado sobre las conexiones entre ellos, ha sido Georges Haupt, del que recomiendo recuperar, El historiador y el movimiento social (Siglo XXI, Madrid, 1986).

/2 Artículo originalmente publicado en The Listener, el 5 de febrero de 1959, incluido en Ironías de de la historia, Ed. Península, Barcelona, 1969. Se encuentra fácilmente en Internet.

/3 El verdadero Lenin, editado por Anaya & Mario Muchnik, 1996, con un prólogo de Manuel Vázquez Montalbán.

Fuente: http://vientosur.info/spip.php?article8589

jueves, 26 de diciembre de 2013

LOS SECRETOS DEL ACUERDO HISTÓRICO USA - IRÁN


¿Un movimiento sísmico en Oriente Medio?


Investig'action
26-12-2013

El 24 de noviembre último, Estados Unidos e Irán concluían un acuerdo histórico. A cambio de una reducción de las sanciones, Irán recortaría y pondría bajo control su programa nuclear. El simple hecho de que los ministros de Asuntos exteriores de ambos países hayan querido encontrarse abiertamente era impensable hace unos meses y menos aun al principio de la república islámica.

Los últimos sesenta años, las relaciones entre ambos países han sido especialmente tumultuosas. En 1953, para hacerse con el control de las riquezas petroleras iraníes, Estados Unidos y Gran Bretaña colaboraron en el derrocamiento del gobierno elegido de Mossadegh. El Sha gobernó con mano de hierro con el apoyo de EE UU. Finalmente en 1979 tuvo que ceder el poder a la revolución islámica. Después de esta revolución, EE UU sufrió el asalto de su embajada y la toma como rehenes de su personal. 

Desde entonces Irán y EE UU son enemigos jurados. Al principio de los 80, cuando Iraq atacó con gas tóxico a centenares de miles de iraníes, sobre todo originarios de EEUU, la Casa Blanca miró para otro lado. En 1983 el ejército de EE UU fue expulsado del Líbano mediante un atentado bomba homicida que mató a 241 marines. Detrás del atentado estaba Hezbollah, el aliado más cercano de Irán en el Líbano. En 1986 el presidente Reagan quedó en muy mal lugar a causa del escándalo de Irangate. Desde el 11 de septiembre, Irán está en la lista del “Eje del Mal” (1). 

En 2003 la invasión de Iraq redistribuyó las cartas en la región. Sadam Hussein, principal adversario de Irán fue eliminado y los chiitas llegaron al poder. Iraq dejó de ser un enemigo hereditario y pasó a ser un aliado. En ese momento Irán ya tenía mucha influencia en Siria, en el Líbano (Hezbollah) y en Palestina (Hamas). Y al revés, EEUU perdía gradualmente su influencia en Iraq. La hegemonía regional se inclinaba hacia Teherán. 

No es casualidad que la controversia a propósito del programa nuclear iraní comenzara por entonces. La cuestión nuclear era por excelencia la palanca de Washington para restringir la influencia creciente de Irán y poner al país de rodillas.

Irán nunca tuvo ni tiene la intención de fabricar una bomba atómica a corto plazo (2). Llegar a tener un arma nuclear no es un objetivo esencial para las autoridades iraníes. Por otro lado, el país no está en disposición de lograrlo inmediatamente. Ni tiene suficiente uranio empobrecido, ni misiles fiables de un alcance significativo, como tampoco una fuerza aérea suficientemente equipada para alcanzar Israel. Si no fuera así, hace tiempo que Israel hubiera bombardeado sus instalaciones nucleares (3). 

La primera resolución de Naciones Unidas relativa al programa nuclear iraní data de julio de 2006. Desde entonces, Washington ha hecho todo por aislar al país y arruinarlo. En 2003 y después en 2009, Irán había presentado propuestas tendentes a llegar a un acuerdo con EE UU, pero Washington las rechazó en ambos casos (4). Al final, después de todo, llegaron a ello…

No es la primera vez que Washington concluye un pacto con “el diablo”. Roosevelt colaboró (por un tiempo) con Stalin para derrotar a la Alemania nazi, y Nixon, después de la derrota de Vietnam, se puso de acuerdo con Mao para debilitar a la Unión Soviética. 

En geopolítica, los principios o la ideología no juegan un papel muy importante; se trata de interés puro y duro. Y éste es el caso, una vez más. Echemos un ojo sobre estos intereses y sobre la cuestión de saber por qué las dos partes dieron tamaño giro y por qué ahora. Veremos también las ventajas que ambos países esperan obtener de este acuerdo. 

Razones de Estados Unidos 

Comencemos por EE UU. Cinco factores por lo menos explican por qué Washington buscaba un acuerdo y una colaboración con Teherán. 

Sobrexplotación 

El primer gobierno de Bush era un auténtico gabinete de guerra (5). Quería hacer plegarse a los países indisciplinados del Medio Oriente y de África. Desde el 11 de septiembre el objetivo de los cinco próximos años era, después de la conquista de Afganistán, “destruir” otros siete gobiernos: Iraq, Siria, el Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán. Pero Iraq y Afganistán desembocaron en un fracaso militar. Además de una catástrofe económica. Ambas acciones le costaron más del doble de la guerra contra Vietnam (6). 

La guerra contra el terrorismo resultó palmariamente para EE UU un puente demasiado largo. La desilusión fue inmensa y Obama salió elegido con la promesa de retirarse de Iraq y de Afganistán. En el mismo contexto, un ataque militar contra Siria fue finalmente anulado (7). 

Menor interés por el Medio Oriente 

Hasta hace muy poco tiempo, el Medio Oriente tenía una importancia vital para el aprovisionamiento petrolero de EE UU. Pero cada vez lo es menos, gracias al desarrollo propio del gas de esquistos y de arenas bituminosas, así como a la explotación de grandes yacimientos en Canadá. Estados Unidos actualmente es el productor de gas y petróleo con el mayor crecimiento a nivel mundial. La importación de petróleo del Medio Oriente irá disminuyendo en casi un 40% de 2011 a 2017. Hacia 2020 EE UU llegará a ser exportador de gas natural (8). 

El foco sobre China 

En 1992, un año después de la caída de la Unión Soviética, el Pentágono declaraba: “Nuestro primer objetivo es impedir que un nuevo rival surja en la escena mundial. Debemos desviar a los potenciales concurrentes incluso simplemente a los que pretendan jugar un papel más importante a nivel regional o mundial”. Es la doctrina mantenida por no importa quién sea el presidente (9).

Esto hoy hace pensar en primer lugar en China. Para Hillary Clinton, la atención estratégica de EE UU debía centrarse en Océano Pacífico: “El futuro de la política se decidirá en Asia, no en Afganistán o en Iraq. Y Estados Unidos estará exactamente en el centro de la acción”. En un debate televisado con Romney, Obama, más explícito, calificaba a China de adversario (10). 

Y no son sólo palabras. Todo alrededor de China, EE UU tiene tropas, bases militares, puntos de apoyo o centros de entrenamiento en 17 países o zonas marítimas: Tayikistán, Kirguistán, Afganistán, Pakistán, Mar de Arabia, Océano Índico, Estrecho de Malaca, Australia, Filipinas, Océano Pacífico, Taiwán, Corea del Sur, India, Bangladesh, Sri Lanka, Nepal y Malasia. Están previstas nuevas bases en Tailandia, en Vietnam y en Filipinas. Tiene colaboración militar con Mongolia, Uzbekistán, Indonesia y recientemente con Birmania. De aquí a 2020 el 60% de la flota americana estará estacionada en la región. Si miramos un mapa, no exageramos si decimos que China está militarmente cercada (11).



Una radicalización amenazante 

Un cuarto factor es la radicalización de los yihadistas sunitas en la región. En Siria, milicias extremistas han metido mano y EE UU no puede controlarlas (12). En Iraq, 5000 personas han sido asesinadas por Al-Qaida sólo en los seis primeros meses del año. En el Líbano, igualmente, la situación está apunto de ser incontrolable. (13)

En el pasado, con mucha frecuencia el Pentágono ha colaborado estrechamente con grupos islámicos extremistas. Fue el caso de Afganistán en los años 80, en Bosnia en los 90, poco más tarde en Kosovo y recientemente en Libia y hoy en Siria. Pero a condición de que Washington llevara ventaja en ello. Washington está dispuesto a ayudar a hacer caer el gobierno pro-iraní en Líbano y en Siria, pero no para reforzar a los yihadistas trasnacionales, y menos aun para dejarse coger los dedos en los emiratos fundamentalistas. Jordania seguiría rápidamente con lo que Israel quedaría rodeado por regímenes extremistas. Es un escenario de pesadilla (14). A los ojos de Washington, los extremistas sunitas han llegado a ser un factor demasiado poco controlado y por ende un riesgo para la región. 

Aliados regionales 

Un quinto factor concierne a los aliados regionales de EE UU. Después de la “primavera árabe”, un cierto número de regímenes autocráticos de la región se han vuelto socios dudosos o débiles. Es el caso en primer lugar de Egipto, pero también del Yemen, de Jordania, de Bahréin y de Túnez. Y esto vale también para Arabia Saudita que además se encuentra en un delicado proceso de cambio de generación (15). 

Washington había esperado que Pakistán fuera un apoyo importante para controlar la situación en Afganistán después de la salida de las tropas. Pero la guerra ha fuertemente debilitado a Pakistán y el país está enfrentado a una desestabilización interna a causa de los yihadistas (16). 

Vienen detrás Afganistán e Iraq. En estos dos países, fueron instalados en el poder regímenes socios de EE UU. Pero parece que no están siendo tan dóciles como era de esperar. Cada vez más siguen sus propias iniciativas independientemente de la Casa Blanca y muchas veces en abierta contradicción. En este sentido Iraq, por ejemplo, rechazó abrir su espacio aéreo a EE UU para bombardear a Siria mientras que los iraníes pueden usarlo tranquilamente para asistir al ejército sirio. (17) 

Ventajas para Estados Unidos 

Es la conjunción de estos cinco factores la que explica por qué EE UU venía buscando un acercamiento a Irán. Ya no está en condiciones de dominar unilateralmente el mundo entero ni de elegir y controlar a sus aliados a la carta. Dosificar y equilibrar, ése es el mensaje. Zbigniew Brzezinski, super-consejero de varios presidentes de EE UU y jefe de orquesta de la política exterior de Washington en estos momentos, lo expresa así: “La nueva realidad es que ninguna de las grandes potencias está en condiciones de “dominar” Eurasia y por tanto, de “gobernar” el mundo. El papel de América, sobre todo después de haber perdido veinte años, debe ser ahora más sutil y jugar sobre todo en las nuevas relaciones de fuerza en Eurasia”. (18) 

Gracias al acuerdo con Irán, Washington obtiene mayor holgura (militar) para concentrarse en otras regiones, en particular en la región del Océano Pacífico (19). No es que EE UU vaya a retirarse de la zona, sino que no quiere mantener una fuerte presencia militar que además de inútil, le impediría alcanzar otros objetivos prioritarios (20). 

Una colaboración con Irán le permitirá manejar mejor la situación en Siria, sobre todo la amenaza yihadista. Y lo mismo la situación en Afganistán para después de la retirada de una buena parte de sus soldados en 2014 (21). El apoyo de Teherán le es igualmente indispensable para mejorar la situación en Iraq, en el Líbano y en Palestina (22). Finalmente, la colaboración con Irán hará disminuir la influencia de Rusia en la región después del 11 de septiembre. Es todo lo que va ganando Washington (23). 

No es la primera vez que Teherán y Washington colaboran para contrarrestar a los yihadistas extremistas. Ocurrió ya en Iraq y en Afganistán respectivamente contra Al-Qaida y los Talibanes. Pero se trataba en cada ocasión de una colaboración táctica que no cambiaba nada la actitud globalmente hostil entre ambos y no tenía impacto alguno en las alianzas de EE UU en la región. Esta vez estamos ante una colaboración estratégica que redistribuye las cartas en el Medio Oriente. (24) 

Con este acercamiento EE UU busca un equilibrio estratégico entre chiitas y sunitas. Ninguno de estos dos campos debe llegar a ser demasiado poderoso para prevalecer sobre el otro. Un Islam dividido cuyos polos aseguren el equilibrio y se neutralicen mutuamente juega el papel perfecto para el juego de Israel y EE UU. Es la estrategia del “divide y vencerás”, que tan buenos resultados siempre ha dado (25). 

Ventajas para Irán 

La invasión de Iraq no sólo fue una derrota para EE UU, sino que hizo bascular las relaciones de fuerza regionales a favor de Teherán. Iraq, el principal país chiita después de Irán, cayó en la esfera de influencia de Teherán. Siria y el Líbano ya estaban en esta esfera, y en Gaza también Teherán hacía valer su influencia vía Hamás. El país se ha desarrollado como gran potencia regional. El presidente Ahmadinejad (2005-20013) llevó a cabo una política exterior radical y segura (26). 

Tres factores zapan esta posición reforzada: la guerra de Siria, la situación en Iraq y las sanciones económicas. 

La guerra en Siria 

Siria es la línea del frente en la lucha suno-chiita dentro del Islam con, a grandes rasgos, Irán de un lado y del otro, los sunitas de los países árabes y de Turquía. En este sentido es evidente que Irán hace todo lo posible por sostener a Assad. Pero esta guerra le está costando cara a un país sometido como lo está Irán a un embargo económico, con un coste evaluado en unos 9 mil millones de dólares al año (27). 

Además, la guerra civil de Siria está evolucionando de una manera lamentable. Tolerados o apoyados por los estados del Golfo y Turquía, los yihadistas radicales tomaron rápidamente ventaja en el seno de las milicias. Siria se ha convertido en un vivero de combatientes islámicos sunitas ultra-radicales, bien entrenados y bien organizados. Esto es extremadamente alarmante para Teherán, tanto más cuanto que este foco extremista amenaza con extenderse al Líbano (28). 

El caos en Iraq 

En Iraq la situación evoluciona favorablemente para Teherán. Lenta pero inexorablemente, el país se cae en pedazos y el primer ministro chiita Maliki ya no lo controla. En el norte, el Kurdistán es semiindependiente. En muchas ciudades del centro del país el ejército se ha retirado y los sunitas radicales dictan la ley. En su lucha contra Al-Qaida, Maliki firmó una alianza con los jefes de los clanes más sunitas, pero éstos acaban de abandonar esta alianza. El gobierno central no tiene soberanía total más que en el sur chiita (29). 

La esfera de influencia fuerte sobre la que Teherán había apostado no se ha conseguido. Con la guerra en Siria y la subida de yihadistas radicales en Iraq, Irán está hoy a la defensiva. Desde 2003 el país está cercado por las tropas USA o los yihadistas radicales.


Las sanciones económicas 

Desde 2006, EE UU y la Unión Europea vienen apretando poco a poco el embargo contra Irán. Este embargo afecta no sólo al comercio sino también a las inversiones extranjeras, a lo que se suman los intentos de Estados Unidos para excluir a Irán del sistema bancario internacional (31). 

Las repercusiones son catastróficas. Las sanciones cada vez son más dolorosas, sobre todo en estos dos últimos años. La inflación es del 40% sobre una base anual y el paro juvenil se eleva al 28%. Desde 2005 la pobreza ha pasado del 22 al 40%. En estos momentos, los ingresos del petróleo son inferiores al 60% de lo que eran en 2005. El valor del rial ha disminuido en un 70% y sólo en 2012 las reservas exteriores pasaban de 110 a 70 mil millones de dólares. En 2012 el PIB bajó en un 5,4 % (32). 

En última instancia la situación es insostenible además de zapar la estabilidad política. La insatisfacción de la población está en aumento. Según un sondeo de finales de 2012, 48% de las personas afirmaban que las sanciones afectaban seriamente a su vida personal, aunque para el 35% no era el caso (33). 

Son sobre todo los ingresos medios (34), es decir, la mitad de la población que está harta denla debilidad de la economía y del monopolio del poder por parte de las clerecía conservadora. En Egipto, en Turquía y en Brasil, fue la revuelta de los ingresos medios la que hizo temblar los cimientos del establishment político. Esta situación no ha pasado inadvertida para las autoridades iraníes (35). 

Después de las elecciones de 2009 ha habido varias oleadas de protesta. Es lo que se ha querido evitar en las elecciones de junio últimas. El hecho de que el 51% de la población haya votado por Ruhani, aun cuando no era el candidato preferido del ayatolá Jameney, la más alta autoridad religiosa, es muy significativo. La dirección del país entendió la señal y dio luz verde a las conversaciones con EE UU. (36) 

Salvar los muebles 

Retomemos punto por punto los elementos iraníes. Después de la invasión de Iraq, las relaciones de fuerza regionales eran favorables para el país. Pero la combinación de la guerra en Siria, la situación inestable de Iraq y las sanciones económicas agravadas, lo pusieron en peligro. Teherán se dio cuenta de que no era demasiado fuerte, en las actuales circunstancias, para asumir el papel de gran potencia regional. Era pues tiempo de abandonar una política exterior radical y de sentarse a la mesa de negociaciones; tanto más cuanto que EE UU también quería reducir su presencia militar en la región (37). 

A principios de septiembre, Obama quería bombardear Siria. Su intención no era eliminar al presidente Bachar Al Assad sino debilitar y frenar la ofensiva del ejército sirio. Al concluir un acuerdo con EE UU, Teherán pudo evitar este escenario nada ventajoso para él (38). 

Gracias al acuerdo, Teherán puede consolidar su posición en Iraq y la posición de su aliado sirio sale reforzada. Irán queda de hecho reconocido como la gran potencia regional legítima y refuerza su posición ante Rusia y Turquía (39). 

La mejora de relaciones con Occidente va a revivificar su economía. Nuevas inversiones extranjeras, urgentes para modernizar el sistema productivo, van a llegar rápidamente. La disminución de las sanciones pronto será visible en el bolsillo de los iraníes, lo que dará mayor legitimidad al gobierno (40). 

Conclusión 

El acuerdo que ambos países concluyen es provisional y tiene un alcance limitado. Pero si los dos respetan las cláusulas, este acuerdo desembocará en los seis primeros meses, en un gran acuerdo de cooperación. Lo cual podría ciertamente suponer para todo el Medio Oriente todo un seísmo.

Notas 
2.- Es la conclusión de diferentes servicios de inteligencia de EE UU en 2012.
http://articles.latimes.com/2012/feb/23/world/la-fg-iran-intel-20120224. Oficiales superiores de los servicios secretos estadounidenses declararon que no hay pruebas formales de que desde 2003 Irán haya realizado ensayos para producir armas nucleares. 
5.- Le vice-presidente Dick Cheney, como ministro de Defensa, fue políticamente responsable de la invasión de Panamá (1989) y de la operación ‘Desert Storm’ en Iraq (1991). 
El ministro de Asuntos exteriores Colin Powell : antiguo jefe de estado mayor del ejército de EE UU durante la operación ‘Desert Storm’. 
El ministro de Defensa Donald Rumsfeld : antiguo piloto, fue antes ya ministro de Defensa y embajador en la 'OTAN; con Reagan il suprimió la palabra « détente » [distensión](entre EE UU y la URSS) del vocabulario oficial. 
El secretario de Defensa Paul Wolfowitz : trabajó como consejero en el Pentágono y ayudó a crear el « Central Command », espina dorsal de las fuerzas armadas durante la Guerra del Golfo; lanzó la teoría de los halcones de la unipolaridad según la cual, después de la caída de la URSS, EE UU debían dominar el mundo; dio clases en el National WAR College. 
Richard Armitage, asistente del secretario de Estado: hizo carrera en el Pentágono y fue negociador durante la Guerra del Golfo y relacionado con una base militar en Filipinas. 
James Kelly, Secretario de Estado adjunto, sirvió en la Navy y trabajó en el Pentágono. 
I. - Lewis Libby: asistente del vice-presidente Cheney para asuntos de seguridad, trabajaba ya para el ministerio de defensa, fue condecorado por la Navy y lanzó con Wolfowitz la doctrina de la unipolaridad. 
John Negroponte: embajador en la Naciones Unidas, una de las figuras clave de a guerra sucia y secreta contra los sandinistas en Nicaragua (decenas de millares de muertos, sobre todo civiles). 
Richard Perle : consejero del ministerio de Defensa, miembro influyente de la American Free Entreprise Institute, un Think Tank ultra-conservador ; miembro de un grupo de trabajo que estudiaba cómo las tecnologías de punta pueden mejorar la productividad en el ejército; autor de « Hard Line ». 
Source : Vandepitte M., ‘Irak : Startschot voor de Derde Wereldoorlog’, Brussel 2003, p.71-2. 
12.- En el seno de los grupos rebeldes, los yihadistas han llegado a ser. El Ejército Sirio Libre, que es laico, cuenta con 50.000 combatientes. Los yidhadistas tienen de 54.000 a 69.000 combatientes, la mayoría extranjeros. La milicia más « eficaz » es la de la marca Al Qaïda, con Jabhat al-Nusra y sus 7.000 combatientes. Entre los yihadistas el reparto es el siguiente: El Frente Sirio de Liberación cuenta con 37.000 combatientes, el Frente sirio Islámico, de 10 a 25.000 y Jabhat al-Nusra, 7.000. 
13. - Líbano: mismo enlace 
18 .- Brzezinski Z., ‘Strategic Vision. America and the Crisis of Global Power’, New York 2012, p. 131. 
En otros continentes también se han acrecentado las actividades militares. Estados Unidos tendría más de 700 bases militares o instalaciones en el extranjero. En América Latina, después de 60 años, vuelven a poner operativa la IV Flota. La CIA participó directa o indirectamente en golpes de Estado en Venezuela (2002) y en Honduras (2009). En 2009 el Pentágono creo el Africom, un nuevo comando militar que coordina todas las operaciones en el continente africano. Africom está hoy activo en 49 de los 54 países africanos y Estados Unidos tienen bases militares o instalaciones permanentes en al menos 10 países. La militarización de Estados Unidos en este continente aumenta cada día. 
21.- El resto de las tropas USA permanecerán allí al menos hasta 2024:http://www.stratfor.com/geopolitical-diary/irans-geopolitical-priorities-south-asia 
Para unos ingresos medios generalmente se calcula sobre al menos unos 12 dólares diarios: http://www.pewglobal.org/2009/02/12/the-global-middle-class/. 

Traducido al castellano por Red Roja de la traducción francesa del holandés de Anne Meert para Investig’Action.