miércoles, 30 de noviembre de 2016

DONALD TRUMP CONTRA FIDEL CASTRO

Donald Trump contra Fidel Castro

EL DEMOCRATA
 

Luego de comentar en su cuenta de Twitter la muerte de Fidel Castro, Donald Trump, el presidente electo de los EE.UU. difundió una declaración oficial al respecto.

"Hoy, el mundo marca el paso de un dictador brutal que oprimió a su propia gente por casi seis décadas. El legado de Fidel Castro es el de pelotones de fusilamiento, robo, sufrimiento inimaginable, pobreza y negación de los derechos humanos fundamentales", dijo Trump.

"Mientras que Cuba sigue siendo una isla totalitaria, es mi esperanza que el día de hoy marque un movimiento lejos de los horrores soportados por tanto tiempo, y hacia un futuro en el que la maravillosa gente cubana finalmente viva en la libertad que tanto se merece", añadió, en un mensaje duro contra el gobierno de Fidel.

Trump envió un duro mensaje tras la muerte de Fidel

"Aunque las tragedias, muertes y dolores causados por Fidel Castro no pueden ser borrados, nuestra administración hará todo lo posible para asegurar que los cubanos puedan finalmente comenzar su viaje hacia la prosperidad y la libertad", añadió.

Y concluyó: "Me sumo a los tantos cubanos americanos que me apoyaron en la campaña presidencial, incluyendo a la Asociación de Veteranos Brigada 2506 que me respaldó, con la esperanza de que un día, pronto, veamos a Cuba libre"

(N.B. Asociación de Veteranos Brigada 2506, brigada de la invasión de Bahía Cochinos que la CIA impulsó sin éxito en 1961)

En esta nota: FIDEL CASTRO DONALD TRUMP
sábado 26 de noviembre de 2016 13:29
LA NACIÓN Buenos Aires Argentina

EL DICTADOR
 

Alguien escribió este resumen importante:

"No cualquiera tumba una dictadura con 20 hombres desafiando al Imperio norteamericano.

No cualquiera elimina el analfabetismo en un año.

No cualquiera baja la mortalidad infantil de 42% a 4%.

No cualquiera forma más de 130 mil médicos, garantizando 1 médico por cada 130 personas, con el mayor índice de médicos per cápita del mundo.

No cualquiera crea la mayor Facultad de Medicina del Mundo, graduando 1500 médicos extranjeros por año, con 25.000 médicos graduados de 84 naciones.

No cualquiera envía más de 30 mil médicos a colaborar en más de 68 países del mundo sumando cerca de 600.000 misiones.

No cualquiera logra ser la única nación latinoamericana sin desnutrición infantil.

No cualquiera logra ser el único país latinoamericano sin problema de drogas.

No cualquiera logra 100% de escolarización.

No cualquiera puede circular en su país sin ver un solo niño durmiendo en la calle.

No cualquiera logra ser el único país del mundo que cumple la sostenibilidad ecológica.

No cualquiera logra que su población tenga 79 años de esperanza de vida al nacer.

No cualquiera crea vacunas contra el Cáncer.

No cualquiera logra ser el único país que erradica la transmisión madre-hijo del VIH.

No cualquiera logra tener la mayor cantidad de medallas olímpicas de Latinoamérica.

No cualquiera sobrevive a más de 600 atentados contra su vida y a 11 presidentes norteamericanos intentando derrocarlo.

No cualquiera sobrevive a 50 años de bloqueo y guerra económica.

No cualquiera llega a los 90 años, con tanto protagonismo en la historia mundial.

Querido por millones. 

Incomprendido por otros cuantos.

Lo que no puede hacer nadie, es ignorarlo.

¡Q.E.P.D FIDEL CASTRO! "

Difundido por Twitter
domingo 27 de Noviembre de 2016



COLECTIVO PERÚ INTEGRAL
30 de noviembre 2016

PROCESOS DE PAZ EN COLOMBIA (DOS)

Antecedentes del Acuerdo GOBIERNO-FARC (2-2)



PROCESOS
DE PAZ
EN COLOMBIA
(DOS)

Julio 1998
Proceso de Paz del Caguán FARC-EP (1998)
Antecedentes

El Caguán, como se le conoce popularmente a este proceso, es tal vez el más famoso intento de paz que hayan realizado la guerrilla de las FARC-EP y el gobierno colombiano. Se desarrolló desde 1998 hasta 2002, teniendo como principal escenario una zona de despeje comprendida por los municipios de Mesetas, La Uribe, La Macarena, Villahermosa y San Vicente del Caguán, con una dimensión de 47.000 kilómetros cuadrados. Inició a partir de un encuentro que sostuvo el recién elegido presidente de la república, Andrés Pastrana Arango con el máximo dirigente de las FARC, Manuel Marulanda Vélez, en donde manifestaron sus intenciones de iniciar diálogos para lograr una salida negociada al conflicto armado en Colombia. Las principales características de este proceso fueron:

La negociación avanzó en medio de la confrontación militar (a excepción de la zona de despeje).

Se definió la “Agenda común por el cambio hacia una nueva Colombia”, que incluyó temas como el empleo, los derechos humanos, la política agraria, los recursos naturales, el modelo de desarrollo económico y social, la reforma a la justicia y al Estado, las relaciones internacionales, entre otros.

Se realizaron “audiencias públicas”, transmitidas por televisión, en las que participaron más de 25.000 delegados y en las que se presentaban propuestas de distintos grupos y sectores sociales.

Representantes de gobiernos europeos y americanos, participaron en calidad de observadores y facilitadores. Este proceso se dio a través de una dinámica participativa, a través de la cual diferentes representantes de organizaciones sociales, líderes comunitarios, movimientos políticos y ciudadanos del común tuvieron la posibilidad de dar sus aportes y presentar sus propuestas concretas para avanzar y llegar a acuerdos en los diferentes asuntos que FARC y gobierno negociaban. Sin embargo, y a pesar de las expectativas y esperanzas puestas en este proceso, el contexto en el que se desarrollaron las conversaciones en El Caguán siempre fue muy complejo y tenso.

Durante los años de negociación la agenda fue difícil de desarrollar y avanzó muy lentamente, debido a diversos obstáculos ocasionados por graves incidentes que hirieron la confianza de las dos partes. El desarrollo de las conversaciones en medio de confrontaciones armadas no contribuyó con la construcción de confianza, vital en este tipo de procesos. Así mismo, no fue fácil llegar a acuerdos ni avanzar en la agenda temática debido a las grandes diferencias de posiciones y a la dificultad para pasar del diálogo a la negociación. Hechos como el asesinato de tres estadounidenses; la renuncia del Ministro de Defensa y 14 oficiales descontentos con el proceso; la dificultad para la verificación internacional de la zona; el secuestro de un avión en San Vicente del Caguán; las acusaciones sobre el uso de la zona para dirigir ataques, esconder secuestrados o ampliar cultivos de coca; las denuncias sobre el fortalecimiento de los paramilitares; las diferencias sobre el intercambio de “prisioneros”, entre muchos otros hechos contribuyeron con la disolución de estas conversaciones. La ruptura definitiva de este proceso se produjo el 20 de febrero de 2002, cuando la columna móvil de las FARC Teófilo Forero, desvió un avión de una aerolínea comercial y lo obligó a aterrizar en plena carretera nacional para secuestrar al senador Jorge Gechem, quien iba como pasajero. Este episodio fue el detonante para que el presidente Andrés Pastrana Arango rompiera el proceso de paz con las FARC

Julio 12, 1998
El Acuerdo de Puerta del Cielo (1998)
Antecedentes

En 1998, un año después del Mandato Ciudadano por la Paz, se organizó y llevó a cabo una reunión entre la sociedad civil y el ELN en la ciudad de Mainz (Maguncia) en Alemania, en la que se firmó el Acuerdo de Puerta del Cielo el 12 de julio. Este tratado, sin tratarse de un acuerdo de paz en el sentido estricto de la palabra, fue muy importante porque pretendía regular el conflicto armado en Colombia en cinco puntos concretos:

-La humanización de la guerra.
-El control de los abusos por parte de los actores en conflicto.
-El no uso de minas antipersonales (Convención de Ottawa).
-La prevalencia y la participación de la Sociedad Civil para la construcción de la paz.
-La realización de una Convención Nacional como un lugar para la solución de los problemas sociales y políticos, para la negociación y la reconciliación nacional.

Así, el Acuerdo de Puerta del Cielo reveló la voluntad del ELN para contribuir a la construcción de la paz y la humanización de la guerra con hechos concretos como ponerle fin a la voladura de oleoductos o no secuestrar menores de edad ni adultos mayores de 65 años. Este acuerdo, además revelaba el interés por parte del ELN para la realización de una Convención Nacional como un espacio de diálogo, con la participación de representantes del Estado, la sociedad civil y la guerrilla con miras a la elaboración de las bases de un acuerdo político de profundas reformas y transformaciones sociales. . Sin embargo, a pesar de esta muestra de voluntad por parte del grupo guerrillero, el proceso de paz que se sugería debía iniciar a partir de ese momento no se concretó debido a la existencia de fuertes tensiones generadas por las diferencias frente a los resultados que debía arrojar el mismo. Adicionalmente, el ELN exigía la elaboración de una agenda de carácter político a través de la convocatoria a una Convención Nacional que permitiera una reforma estructural de la problemática del país, para que posteriormente se produjera el cese de hostilidades y su reinserción a la vida civil; mientras para el gobierno la desmovilización era lo prioritario.

Septiembre 2005
Las Rondas de La Habana (2005)
Antecedentes

Desde diciembre de 2005 hasta agosto de 2007 se llevaron a cabo ocho rondas exploratorias con el grupo guerrillero Ejército de Liberación Nacional –ELN- que buscaban una negociación con el gobierno colombiano para lograr la paz. En septiembre de 2005, el presidente Álvaro Uribe autorizó la salida de prisión del portavoz del ELN, Francisco Galán, con el fin de iniciar exploraciones formales en Cuba durante el mes de diciembre, con el acompañamiento de los países Noruega, España y Suiza. A partir de ahí, en 2006 se dieron otros encuentros en La Habana, con el acompañamiento de estos mismos países y con la participación de Antonio García, Ramiro Vargas y Francisco Galán como los interlocutores y voceros del ELN, para lo cual el gobierno nacional les levantó las órdenes de captura. Durante ese año, el ELN realizó un cese unilateral de acciones ofensivas durante el periodo electoral, anunció el inicio de una campaña política por la paz y desarrolló el IV congreso interno, máximo evento de este grupo guerrillero en el que participaron los comandantes y delegados de todas sus estructuras. Las conclusiones de dicho congreso resaltaron la necesidad de seguir buscando una solución política al conflicto y reiteraron que la lucha política era la principal forma de lucha para y acceder así a gobiernos locales y regionales. En octubre de 2006, el gobierno y el ELN celebraron en Cuba la cuarta ronda exploratoria, en donde se avanzó en el proceso con la definición de dos ejes estructurales hacia un Acuerdo Base: ambiente para la paz y participación de la sociedad En los primeros meses de 2007, el gobierno nacional le otorgó la libertad condicional a Francisco Galán para que continuara con su gestión y Pablo Beltrán fue autorizado para que también fuera miembro representante de la delegación negociadora del ELN. En marzo de ese mismo año se realizó la quinta ronda de conversaciones, contando con los buenos oficios del premio Nobel, Gabriel García Márquez. A mediados de abril, el gobierno y el ELN iniciaron la sexta ronda de conversaciones en la Habana, en la cual, a diferencia de las anteriores, las partes se comprometieron a llegar a un acuerdo significativo (Acuerdo Base) para avanzar en un proceso de paz, empezando por lograr un cese de fuego y de hostilidades. De esta forma, al cierre de la ronda, el ELN propuso un cese al fuego temporal y de carácter experimental y exigió al gobierno la congelación de los trámites para la aprobación del Tratado de Libre Comercio (TLC). En agosto se realizó la octava ronda de conversaciones sin lograr resultados ya que el gobierno y el ELN no lograron ponerse de acuerdo en la forma de concentrar y verificar los guerrilleros del ELN, ya que este grupo no estaba dispuesto a revelar la identidad de sus miembros ni a concentrarse en un lugar en condiciones que les suponían desventaja militar. De esta forma, no se pudo firmar el llamado Acuerdo Base. En septiembre, delegaciones del gobierno y del ELN se reunieron en Caracas, al aceptar los buenos oficios ofrecidos por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, para ayudar a desbloquear el proceso. Por otro lado, el Consejo Nacional de Paz, decidió crear otra comisión de carácter permanente para el seguimiento a los diálogos de paz con el ELN. En este contexto, el gobierno y el ELN decidieron realizar un nuevo encuentro en diciembre, pero debido a la tensión y crisis diplomática que había entre los gobiernos de Colombia y Venezuela se postergó dicha reunión para el año siguiente (2008). Durante el primer trimestre de 2008 no se llevó a cabo la ronda de conversaciones pactada. Iniciando abril, el portavoz político del ELN, Francisco Galán, se reunió con el presidente Álvaro Uribe con el propósito de destrabar el proceso y continuar con las conversaciones de paz. Sin embargo, el ELN no estuvo de acuerdo con dicho encuentro y decidió retirarle la vocería a Galán y su condición de miembro de la delegación en los diálogos con el gobierno, porque sus actos y puntos de vista no representaban la política del ELN. En junio de ese mismo año, el ELN divulgó que no consideraba útil continuar los acercamientos con el gobierno colombiano, por lo que no se preveía la celebración de una nueva ronda. De esta forma, se cerraba este ciclo de rondas que buscaban una salida negociada al

Mayo 13, 2008
Proceso de Paz AUC (2008)
Antecedentes

El proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia, se desarrolló a partir del año 2002, durante el primer periodo presidencial de Álvaro Uribe Vélez. En una carta pública enviada al presidente, las AUC declararon un cese de hostilidades nacional a partir del primero de diciembre de ese año, cumpliendo así con el requisito del gobierno nacional para el inicio de conversaciones. Como respuesta a este gesto, el 23 de diciembre de ese mismo año el Gobierno Nacional designó una Comisión Exploratoria de Paz, para que adelantara diálogos exploratorios con este grupo armado. Meses después, y después de varias reuniones durante esta fase exploratoria, el 15 de julio de 2003, en Tierralta (Córdoba), el Alto Comisionado para la Paz, los miembros de la Comisión, delegados de la Iglesia Católica y los representantes de las Autodefensas suscribieron el “Acuerdo de Santa Fe de Ralito”, a través del cual el gobierno y las AUC acordaron iniciar la etapa de negociación, afirmando que el propósito de este proceso es “el logro de la paz nacional, a través del fortalecimiento de la gobernabilidad democrática y el restablecimiento del monopolio de la fuerza en manos del Estado”. En el acuerdo de Ralito, las Autodefensas Unidas de Colombia se comprometieron a desmovilizar a la totalidad de sus miembros antes del 31 de diciembre de 2005, en un proceso gradual que comenzó con la desmovilización el 25 de noviembre de 2003 del Bloque Cacique Nutibara en la ciudad de Medellín. Tiempo después, el 10 de diciembre de 2004, se produjo una de las entregas más importantes: la del Bloque Catatumbo, en la cual se desmovilizó Salvatore Mancuso. Los desarmes colectivos se extendieron hasta agosto de 2006. Según la oficina del Alto Comisionado de Paz de la presidencia de Álvaro Uribe Vélez, durante este periodo se desmovilizaron 31.671 combatientes y se entregaron 18.051 armas, en los 38 actos de desmovilización. Después del periodo de desarme de las AUC, los jefes desmovilizados fueron recluidos en el centro especial de La Ceja, Antioquia, y posteriormente fueron trasladados a la cárcel de máxima seguridad de Itagui, del mismo departamento. Paralelo al proceso de desmovilización, el parlamento colombiano aprobó la Ley de Justicia y Paz, la cual tiene por objeto facilitar los procesos de paz y la reincorporación individual o colectiva a la vida civil de miembros de grupos armados al margen de la ley, en este caso los grupos de autodefensa. El componente más novedoso de esta ley es la búsqueda de la garantía del derecho a la verdad, la justicia y la reparación para las víctimas de estos grupos. Esta ley establece además que las personas que se acojan a la misma, deberán pagar una pena privativa de la libertad de mínimo 5 años, antes de acceder a los beneficios. El compromiso de no volver a delinquir es una de las condiciones para mantener los beneficios hacia el futuro. Adicionalmente, la Corte Constitucional implantó la exigencia de que quienes mintieran o no confesaran todos sus delitos perderían los beneficios jurídicos que otorgaba la ley. Para garantizar los derechos de las víctimas, los Tribunales deben ordenar medidas de reparación, incluso en los casos en que no se ha individualizado al victimario. Con el ánimo de garantizar el cumplimiento de los derechos de las víctimas, la ley creó la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, el Fondo para la Reparación de Víctimas y las Comisiones Regionales para la Restitución de Bienes. Posterior al desarme de las AUC, el 13 de mayo de 2008, en un operativo sorpresa, fueron extraditados a los Estados Unidos 14 jefes de las AUC que se habían sometido a la Ley de Justicia y Paz. El gobierno argumentó que los exparamilitares incumplieron los requerimientos del proceso, principalmente porque seguían delinquiendo desde la cárcel. Varias organizaciones de víctimas y entidades defensoras de derechos humanos, no estuvieron de acuerdo con esta medida ya que en Estados unidos estos jefes son juzgados por el delito

2012
Diálogos de La Habana (2012)
Antecedentes

El 8 de octubre de 2012, en Oslo, Noruega, se realizó la instalación formal de las mesas de conversación. Se anunció que los gobiernos de Cuba y Noruega harían parte del proceso como garantes, mientras que los de Venezuela y Chile actuarían como acompañantes. El Acuerdo general para la terminación del conflicto establece sies puntos a negociar, así como las reglas de funcionamiento del proceso. Dentro de las reglas, el acuerdo plantea la participación de 30 personas por delegación, maximo diez de ellas podrán participar en las mesas de conversación, en donde cinco de ellos serán plenipotenciarios. También las delegaciones pordrán realizar consultas con expertos en cada uno de los temas acordados dentro de la agenda y se estableceran mecanismos para recibir propuestas deasde los ciudadanos y las organizaciones. Para garantizar la transparencia del proceso, se tiene pactado la elaboración de informes periódicos y el establecimiento de canales de difusión para dar a conocer los avances de la negociación. Las discusiones de las mesas no serán públicas. Actualmente se está llevando a cabo el debate del primero de los seis puntos de negociación, la política de desarrollo agrario integral. Las partes han reconocido el desarrollo agrario integral como eje fundamental para lograr un desarrollo social y económico con equidad del paìs. El segundo trata de la participación política, las garantías para la oposición, en especial para los nuevos grupos que surjan del proceso, y medidas que garanticen y estimulen la paraticipación cuidadana. El tercer punto se centra en el fin del conflicto, los acuerdos para el cese bilateral definitivo al fuego y de las hostilidades, dejación de armas y reincorporación a la vida civil por partes de las Farc y las garantías por parte del gobierno. El cuarto punto inquiere el tema de la solución al problema de las drogas ilícitas, la sustitución de los cultivos respectivos y la recuperación ambiental de zonas afectadas éstos; programas de prevención de consumo y salud pública, así como solución a los fenomenos de producción del consumo. Víctimas, en el quinto lugar, involucrando el resarcimiento de sus derechos, incluyendo el de la verdad. Y el último versa sobre la implementación, verificación, refrendación y acompañamiento internacional. Este punto puede ser considerado como el inicio de la tercera fase del proceso. La firma del acuerdo final dará incio a todos los acuerdos pactados en los anteriores puntos. Los negociadores Por parte del gobierno de Colombia, Humberto De La Calle Lombana es el jefe de la delegación. También lo acompañan Frank Pearl, Sergio Jaramillo, Luis Carlos Villegas y los generales Jorge E. Mora y Óscar Naranjo, entre otros. Por parte de las Farc están Iván Márquez, Jesús Santrich, Luciano Marín, Rodrigo Granda, Andrés París, Marcos Calarcá, Simón Trinidad y recientemente se sumó Pablo Catatumbo.

Los diálogos de La Habana son un nuevo intento entre el gobierno nacional y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -Farc- por llegar a una salida negociada y pacífica al conflicto armado. Delegados del gobierno del presidente Juan Manuel Santos y de la guerrilla se reunieron inicialmente en secreto en La Habana, Cuba, donde los gobiernos de Noruega y Venezuela sirvieron de garantes. Allí los delegados de las dos partes acordaron que el proceso se desarrollaria en tres fases: encuentro exploratorio, mesas de conversaciones e implementación, refrendación y verificación de los acuerdos. A estos primeros acercamientos se les denominó encuentros exploratorios, y dieron fin a la fase uno del proceso, donde a la vez se dieron las pautas para el inicio de la segunda etapa, que se le conoce como Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera.

Comunicado sobre el primer acuerdo del punto agrario.
Acuerdo “Hacia un nuevo campo colombiano: Reforma rural integral”
La Habana, mayo 26 de 2013

Los delegados del Gobierno y las FARC-EP, informan que:

Hemos llegado a un acuerdo sobre el primer punto de la Agenda contenida en el “Acuerdo General para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera”.

Acordamos denominarlo “Hacia un nuevo campo colombiano: Reforma rural integral”.
En el próximo ciclo de conversaciones, presentaremos el primer informe periódico de la Mesa.

Hemos construido acuerdos sobre los siguientes temas:

-Acceso y uso de la tierra. Tierras improductivas. Formalización de la propiedad.
-Frontera agrícola y protección de zonas de reserva.
-Programas de desarrollo con enfoque territorial.
-Infraestructura y adecuación de tierras.
-Desarrollo social: salud, educación, vivienda, erradicación de la pobreza.
-Estímulo a la producción agropecuaria y a la economía solidaria y cooperativa.
-Asistencia técnica. Subsidios. Créditos. Generación de ingresos. Mercadeo. (…)

Fuente: Wikipedia


COLECTIVO PERÚ INTEGRAL
30 de noviembre 2016

PROCESOS DE PAZ EN COLOMBIA (UNO)

Antecedentes del Acuerdo GOBIERNO-FARC (1-2)



PROCESOS
DE PAZ
EN COLOMBIA
(UNO)

Este es un recorrido por los diferentes procesos y diálogos de paz, desde 1953 hasta los actuales diálogos de la Habana, con el fin de reflexionar sobre la necesidad de una salida negociada a los conflictos y que los ciudadanos comprendamos el papel central que cumplimos para garantizar el éxito de dichos procesos de diálogo  y para avanzar en la construcción de paz y la defensa de los derechos humanos en nuestro país.

1953

Amnistía a las Guerrillas Liberales (1953)
Antecedentes

El asesinato de Jorge Eliecer Gaitán, el 9 de abril de 1948, fue parte de un proceso de violencia política que venía imponiéndose en Colombia desde los primeros años de la década de los cuarenta. Signos del ascenso del descontento social y de la polarización en las élites, fueron entonces numerosas huelgas y movilizaciones agrarias y, en la alturas, el intento de golpe militar para derrocar a Alfonso López Pumarejo quien había sido elegido Presidente para un segundo mandato. La oposición conservadora había advertido que de darse ese triunfo mercería desde el atentado personal hasta la guerra. Los conservadores del sector encabezado por Laureano Gómez, en alianza con voceros de la jerarquía católica y poderosos latifundistas y empresarios cafeteros, radicalizaron la oposición al reformismo liberal iniciado con la “revolución en marcha” y no fue suficiente que para conciliar con ellos y con los reclamos de la propia elite liberal, con el gobierno de Eduardo Santos se declarara la “pausa” en reformas, incluido el desmonte de la pretendida reforma agraria de 1936. La retórica de los partidos durante este periodo, retomó por el lado conservador los discursos del franquismo y su dictadura impuesta en España y, por el lado liberal se pasó de la influencia republicana y del New Dial de Roosevelt al panamericanismo alineado con Estados Unidos en contra del nacismo o la amenaza comunista. La declaratoria de guerra de Colombia a Alemania en 1943, en medio de una grave crisis interna y de debates por corrupción gubernamental, fue respondida con agresividad desde el lado laureanista: en febrero de 1944 el diario El Siglo publicó una declaración del Directorio Nacional Conservador afirmando que “…existen razones suficientes para declarar una guerra civil”.  HYPERLINK "http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/enero2006/cuartelazo.htm" http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/revistas/credencial/enero2006/cuartelazo.htm En estos años se agudizó la oposición conservadora, hubo intento de golpe militar, el propio Laureano fue acusado penalmente y obligado al exilio y el presidente obligado a retirarse de su cargo antes de las elecciones de 1944 que ganaría el candidato conservador Mariano Ospina Pérez. Las expectativas populares se ampliaron con los anuncios de la “revolución liberal en marcha” proclamada en 1934 y chocaron con la realidad de tibias reformas modernizantes que estaban en función de la naciente industria y de las exportaciones cafeteras. Las reformas en educación y trabajo fueron importantes pero en otros campos fueron de tono menor. La presión campesina por la realización efectiva de la reforma agraria y la emergencia del sindicalismo y de capas medias urbanas en busca de espacios económicos y políticos fue defraudada por la dirigencia liberal “oligárquica” y canalizada por la corriente encabezada por Jorge Eliecer Gaitán en ese partido. Las protestas campesinas y de trabajadores fueron reprimidas violentamente en varias regiones. El partido liberal se dividió en las elecciones de 1944 y le tocó al gaitanismo hacer la oposición no solo al nuevo régimen sino a la jefatura de López, Santos, Echandía y Lleras en su propio partido. Entre 1944 y 1947 el pueblo liberal se agrupó bajo las banderas gaitanistas y se movilizó contra la represión en movilizaciones multitudinarias como la marcha del silencio que colmó la Plaza de Bolívar para acompañar la Oración por la Paz. Bajo el lema “Contra la oligarquía liberal y conservadora”, el gaitanismo desplazó a la elite liberal y se proyectó como seguro triunfador en las elecciones presidenciales. El asesinato de Gaitán desató el levantamiento del pueblo liberal en Bogotá y en casi todo el país. La insurrección en Bogotá, como en otras ciudades, fue ahogada en sangre y, desde el gobierno y bajo ley marcial, fue respondida con una cruzada de represión y guerra implacable. Los jefes liberales no gaitanistas entraron al gobierno de Ospina para intentar una conciliación pero la dinámica de terror y el llamado a imponer el orden a sangre y fuego los llevó al exilio. El asesinato de los parlamentarios liberales en plena sesión del Congreso de la República presidió la disolución de esa corporación y señaló la dimensión que había cobrado el sectarismo y el llamado a la guerra civil. Lo que siguió fue la dictadura del terror impuesta desde las cúpulas del Estado. Las elecciones para nuevo presidente se dieron en medio de la persecución implacable para asesinar gaitanistas y opositores y el liberalismo dio la orden de abstención. El nuevo gobierno elevó a política la guerra de exterminio y amparó la acción inmisericorde de la policía, los servicios de inteligencia, las bandas de paramilitrares y de civiles encargados de asesinatos en masa. La insurrección frustrada fue respondida con la dictadura y la dictadura con la multiplicación de guerrillas especialmente en los llanos orientales, Cundinamarca, Tolima, Santander, Huila y Antioquía. El levantamiento guerrillero fue respaldado en campos y ciudades por el pueblo liberal que había puesto sus esperanzas en el triunfo de Gaitán y ahora era sometido al genocidio y obligado a la guerra civil. Al comienzo de la década de los cincuenta, la clase dirigente, es decir, los jefes políticos de los partidos Conservador y Liberal se dieron cuenta de que habían perdido el control del país y este se sumía cada vez más en caos y la incertidumbre. Habían permitido o desatado una violencia feroz que se les había salido de las manos. Recurrieron entonces a los militares para poner orden y eligieron al general Gustavo Rojas Pinilla para salvar la situación. Lo llevaron al poder y lo declararon nuevo libertador del pueblo tras un incruento golpe de Estado contra Laureano Gómez Castro, quien saldría expulsado del país con sus hijos, los ya jefes conservadores, Enrique y Álvaro Gómez Hurtado. El Partido Liberal y la otra facción del Partido Conservador dirigida por el ex presidente Mariano Ospina Pérez, apoyaron el llamado “golpe de opinión”, al tiempo que los conservadores laureanistas nunca reconocieron a Rojas. Pero de hecho, la violencia disminuyó en algo durante los primeros meses de la dictadura militar de Rojas Pinilla. A los guerrilleros liberales de los Llanos, se les convenció para que depusieran las armas y volvieran a la vida civil, cosa que hicieron millares de alzados en armas a quienes se les ofreció toda suerte de garantías de libertad. El retorno a la normalidad se vio alterada por nuevos hechos de violencia y por las redadas de la Policía Montada, el DAS y el propio Ejército. Las guerrillas resurgieron y se vivió lo que Monseñor Guzmán y los autores del Informe sobre la violencia, denominaron la segunda ola. Años después del amnisticio, en junio de 1957, el más destacado jefe de la “revolución del llano”, Guadalupe Salcedo, fue asesinado inerme en Bogotá en el momento de su detención. Buena parte de los ex comandantes de la guerrilla del llano corrieron la misma suerte.

1957

Plebiscito: Frente Nacional (1957)
Antecedentes

El plebiscito de 1957 fue un pacto de paz después de una década de violencia generalizada, dictaduras, genocidios, levantamientos guerrilleros y guerra civil. El gobierno militar impuesto el 13 de junio de 1953 por las direcciones de los partidos liberal y del sector ospinista del conservatismo, después de un año de luna de miel, fue cobrando autonomía de las direcciones tradicionales de esas colectividades. La Asamblea Nacional Constituyente, ANAC, conformada en 1952 bajo hegemonía conservadora, abandonó la tarea de elaborar una nueva constitución corporativista y consagró al T. General Rojas Pinilla como Presidente de la República para el periodo 13 de junio de 1953 a 7 de agosto 1956. Pero Rojas, en lugar de preparar la transición para el retorno de los que Gaitán llamó la “oligarquía liberal–conservadora”, se propuso mantenerse en el poder sin nuevas elecciones “hasta que termine la lucha fratricida” y formar su propio proyecto. Para ese cometido convirtió a la ANAC en su reemplazo del Congreso de la República, se prolongó el periodo hasta 1958 y promovió varias reformas que no estaban en la agenda del bipartidismo: voto para la mujer, tributos a las fortunas mayores y a los industriales. Asumiendo un discurso nacionalista católico se acercó al populismo que estaba en ascenso en Latinoamérica con Perón en la Argentina, Getulio Vargas en el Brasil. El Movimiento de Acción Popular que proclamó Rojas Pinilla fue respondido con creciente oposición desde el partido liberal antes de que el nuevo régimen hubiera realizado reformas de fondo. La dictadura se desplegó con la ofensiva militar, apoyada por los “pájaros” y “contrachusma” en los campos, y con la imposición de restricciones y represión en los centros urbanos. La oposición liberal y del laureanismo fue respondida con la persecución a sus jefes y el cierre de la prensa. Fueron clausurados El Tiempo, El Espectador, El Siglo y La República. En esas circunstancias se formó el Frente Cívico, encabezado por Alberto Lleras Camargo, Presidente del Directorio Nacional Liberal, Guillermo León Valencia por el conservatismo y finalmente contaron con el apoyo de Laureano Gómez y sus seguidores. Cuando el T. General intento otra reelección, la huelga general marcó el momento cumbre del levantamiento cívico contra Rojas y el Pacto firmado en Sitges, donde se encontraba exiliado Laureano, sello el acuerdo bipartidista que llevó al Frente Nacional. El 10 de mayo de 1957 se retiró el dictador y transitoriamente asumió el poder una Junta Militar que gobernó hasta agosto de 1958.

Mayo 28, 1984

El Pacto de la Uribe FARC-EP (1984)
Antecedentes


El pacto de la Uribe con las FARC-EP, firmado el 28 de mayo de 1984, fue un acuerdo de cese al fuego y tregua entre la guerrilla de las FARC-EP. A través de éste las partes se comprometieron a un cese bilateral del fuego y a la búsqueda conjunta de una salida política al conflicto armado colombiano. El documento fue suscrito por la Comisión de paz, diálogo y verificación en representación del gobierno y por el Estado Mayor de las FARC-EP, y firmado en el campamento conocido como Casa Verde en el municipio de La Uribe (Meta). Ese mismo día, las FARC ordenaron el cese al fuego a sus 27 frentes, mientras que el presidente Betancur también hizo lo mismo a todas las autoridades civiles y militares del país. En la Comisión de paz, se acordó que cuando hubieran cesado los enfrentamientos armados, se abriría un período de prueba de un año para que los integrantes de las FARC-EP se organizaran política, económica y socialmente, y se acogieran a los beneficios de la ley 35 de 1982 y decretos complementarios. El gobierno les otorgaría, de acuerdo con la Constitución y las leyes, las garantías y los estímulos pertinentes. Sin embargo, el pacto nunca contempló la entrega de armas por parte de la insurgencia y además el gobierno debía impulsar una serie de reformas políticas, económicas y sociales que el congreso aprobaría mediante leyes de la república. Un año y medio después de la firma del acuerdo, en noviembre de 1985, se conformó la plataforma de lanzamiento de un nuevo y amplio movimiento político, denominado Unión Patriótica (UP), en el que participaron integrantes de las FARC-EP, miembros de partidos políticos, sociedad civil, sindicalistas, entre otros. Este movimiento político participó en las elecciones para corporaciones públicas de 1986, eligiendo 350 concejales, 23 diputados, nueve representantes a la cámara y seis senadores, como resultado de una exitosa y amplia gestión de alianzas políticas. Ese mismo año, participó en las elecciones para la presidencia obteniendo más de 350.000 votos, hecho nunca antes visto en la historia de la izquierda colombiana. Este movimiento se convirtió en un importante jugador de la política colombiana, acostumbrada al bipartidismo de liberales y conservadores. Así, se generaron airadas y radicales reacciones de los sectores más militaristas de la oligarquía colombiana y se generó una oscura alianza entre la mafia del narcotráfico, organismos de inteligencia del Estado y paramilitares, quienes se propusieron a exterminar a la Unión Patriótica (UP). A partir de ese momento se desató una ola de asesinatos sin precedentes.

Agosto 24, 1984

El Diálogo Nacional M-19, EPL, la ADO (1984)
Antecedentes

El acuerdo entre el gobierno de Belisario Betancourt y el M-19, el EPL y el ADO (Movimiento Autodefensa Obrera) en 1984, se dio a través del pacto de una tregua para desarrollar un eventual diálogo de paz. El 24 de agosto de ese año se firmó el acuerdo "Cese de Fuego y Diálogo Nacional" con estos grupos guerrilleros, el cual generó tensiones dentro del Estado y fue aprovechado por las guerrillas para fortalecerse política y militarmente. Después de un año y tres meses de la firma del pacto, el 6 de noviembre de 1985, el M-19 se tomó el Palacio de Justicia en Bogotá. La retención de rehenes por parte del M-19 y la posterior “retoma” del Palacio por parte del ejército durante dos días, dejó un resultado trágico de 11 personas desaparecidas y 95 muertas, de las cuales 11 eran magistrados. De esta forma, el acuerdo de paz “Cese de Fuego y Diálogo Nacional” tuvo un desenlace violento.

Marzo 9, 1990

Los Procesos de Paz, M-19, EPL, PRT y Quintin Lame (1989-1991)
Antecedentes

El presidente Virgilio Barco, durante su gobierno, planteó la Iniciativa para la Paz en 1988, a través de la cual hizo un llamado a los alzados en armas a reincorporarse a la vida civil y negociar la paz. Como consecuencia, varios grupos guerrilleros hicieron entrega de armas y pactaron la paz, dentro de los cuales se resalta el M-19, el EPL, El Movimiento Quintín Lame y el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Tal vez la principal implicación de estos procesos, además de haber firmado la paz, fue el abono del terreno para la conformación de la Asamblea Nacional Constituyente que redactó una nueva constitución en 1991. El proceso de paz con el M-19 se inició con la decisión que tomó este grupo guerrillero de dejar voluntariamente las armas, una medida asumida democráticamente por sus militantes. Posteriormente, durante varios meses, se realizaron mesas de análisis y concertación de donde surgieron diversas propuestas para reformas en temas políticos, sociales, económicos y de justicia. El resultado del trabajo en las mesas se plasmó en el Pacto Político por la Paz y la Democracia, firmado en noviembre de 1989, el cual se complementó con un acuerdo sobre favorabilidad política y una Ley de Indulto. El pacto se concretaría y formalizaría a través de una reforma política que el congreso debía aprobar, sin embargo, el gobierno, simultáneamente libraba una guerra contra el narcotráfico, por lo cual vinculó la implementación del Pacto a una reforma constitucional que también contenía instrumentos para combatir al narcotráfico, incluyendo la institucionalización de la extradición. En diciembre de ese mismo año, a la hora de votar la reforma constitucional en el congreso, ésta se hundió ya que el tema de la extradición se volvió principal punto de divergencia entre el congreso y el gobierno. Ante el hundimiento de la reforma, el M-19 buscó como garantía el compromiso de todos los precandidatos liberales para el cumplimiento de los acuerdos pactados, sobre todo en lo referente a la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Así mismo, la Registraduría Nacional accedió a inscribir las listas de los desmovilizados del M-19 para las elecciones de Marzo de 1990, donde se votaban para todos los cargos de elección popular -menos para Presidente-. Es así como el 9 de marzo, en el caserío Santo Domingo (Cauca), el M-19 realizó el acto simbólico de “dejación voluntaria de armas”, con el liderazgo de Carlos Pizarro y la presencia de observadores internacionales y prensa nacional e internacional como testigos del hecho. A través de este hecho, el M-19 hacía realidad la reinserción a la vida civil de sus integrantes. A partir de ese momento, el M-19 comenzó su participación activa en la política colombiana a través del Movimiento Alianza Democrática M-19, que tuvo como candidato a Carlos Pizarro para las elecciones presidenciales de 1990. Sin embargo, el candidato fue asesinado a tan solo unas semanas de haber firmado la paz, en plena campaña electoral. Antonio Navarro lo reemplazó y participó en la contienda presidencial logrando el tercer lugar. César Gaviria fue elegido como presidente de Colombia ese año y en su gobierno se concretó la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente, luego de haber tomado fuerza con el impulso de los proceso de paz y por la iniciativa de grupos de estudiantes y jóvenes universitarios que lideraron el Movimiento conocido como “Séptima papeleta”. El proceso con el M- 19, además, motivó a otros movimientos insurgentes a buscar una paz negociada. De esta forma, el EPL, El Quintín Lame y el PRT iniciaron conversaciones con el gobierno nacional las cuales se fueron concretando de forma acelerada debido a la convocatoria a la Asamblea Constituyente, ya que la desmovilización de estos grupos se convirtió en condición para participar con varios escaños en la misma. El acuerdo entre el gobierno y el Ejército Popular de Liberación comprendió la participación de dos voceros del EPL en la Asamblea Nacional Constituyente y condiciones para la promoción de su proyecto político. Una parte del grupo se constituyó como Esperanza, Paz y Libertad y otra parte participó en la conformación de la Alianza Democrática M-19. El acuerdo del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) incluyó una vocería en la Asamblea Constituyente. A diferencia del M-19 y del EPL, este grupo guerrillero no conformó un partido político. Algunos de sus miembros participaron en la Alianza Democrática M-19 y otros iniciaron trabajos en sectores sociales, con énfasis en la promoción de la paz. En cuanto al Quintín Lame, este grupo también tuvo participación en la Asamblea Nacional Constituyente. Desde ese momento, el movimiento indígena ha tenido presencia en diversos órganos de representación política. Posteriormente a su desmovilización, el Quintín Lame conformó un partido político denominado la Alianza Social Indígena (ASI), fuerza política que aún cumple un papel importante en el escenario político regional y nacional.

Mayo 15, 1991

Diálogos de Tlaxcala y Caracas (1990-1991)
Antecedentes

Los Diálogos de paz de Tlaxcala (México) hicieron parte de una serie de encuentros de paz entre las guerrillas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL) con el gobierno del entonces presidente de Colombia, César Gaviria. Las guerrillas en ese entonces hacían parte de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar. La primera reunión fue realizada el 15 de mayo de 1991 en Cravo Norte, municipio del departamento de Arauca (Colombia) y la segunda se realizó en Caracas, Venezuela, en el mes de junio. Esta ciudad había sido escogida por las partes para seguir reuniéndose, sin embargo el golpe de estado de febrero de 1992 en Venezuela originó el traslado de los diálogos a la ciudad de Tlaxcala en México. A partir de marzo de 1992 se inició con el proceso de negociación.

Julio 4, 1991

La Constituyente (1991)
Antecedentes

La Asamblea Nacional Constituyente es el resultado de una masiva expresión ciudadana que pidió la redacción de una nueva Constitución en Colombia, en reemplazo de la Constitución de 1886. El 9 de diciembre de 1990, durante el gobierno de César Gaviria Trujillo, los colombianos votaron para la conformación democrática del grupo de líderes encargados de discutirla y escribirla. El camino para llegar a esta Asamblea, se materializó gracias a la exigencia de la ciudadanía ya que la nueva Constitución fue una realidad gracias a la Séptima papeleta, propuesta originada por un sector de académicos y líderes sindicalistas, la cual fue fortalecida con el movimiento estudiantil que planteó la inclusión de un séptimo voto en las elecciones del 11 de marzo de 1990 el cual solicitaría la convocatoria de una Asamblea Constituyente. La ciudadanía respondió masivamente a la propuesta. De esta forma, se puede afirmar que el movimiento ciudadano de la Séptima papeleta fue el origen de la Constitución de 1991, sumado al exitoso proceso de paz con el M-19, el cual tenía como acuerdo una constituyente. La constituyente estuvo conformada por 70 miembros, que provenían de diversas corrientes políticas. Ante la pluralidad de partidos políticos, se decidió elegir una presidencia tripartita, con líderes de los tres partidos políticos que más obtuvieron votación: El Partido Liberal Colombiano, la Alianza Democrática M-19 y el Movimiento de Salvación Nacional. De esta forma, la Asamblea contó con la dirección de Horacio Serpa, Álvaro Gómez Hurtado y Antonio Navarro Wolff. Dicha tarea fue realizada durante 150 días y fue culminada el 4 de julio de 1991. La Constitución de 1991 es considerada la Constitución de los derechos, ya que reconoce y consagra no sólo los Derechos fundamentales sino los derechos económicos y sociales y los derechos colectivos, o de tercera generación. Además crea los mecanismos necesarios para asegurarlos.

Abril 9, 1994

Proceso de Paz CRS (1994)
Antecedentes

La Corriente de Renovación Socialista (CRS) fue una organización proveniente del Ejército de Liberación Nacional –ELN-, de la cual hacían parte un número muy significativo de antiguos militantes que decidieron cuestionar la lucha armada y optar por la legalidad de la acción política y social. El 9 de abril de 1994, durante el gobierno de César Gaviria, los miembros de la Corriente de Renovación Socialista se reincorporaron a la vida civil con la firma de un Acuerdo Político que fue facilitado por el Embajador de los Países Bajos. En este proceso se desmovilizaron 865 excombatientes que recibieron los beneficios de la reinserción (701 personas) y los beneficios jurídicos (164 personas). A pesar del acertado proceso de paz, los costos fueron altos. Mientras se desarrollaba la negociación en Flor del Monte y se daba la concentración de los guerrilleros de la CRS, fueron asesinados, en una extraña operación militar, los negociadores Carlos Manuel Prada González y Evelio Bolaños, el 23 de septiembre de 1993 en Carepa, Antioquia. Adicionalmente, 77 integrantes más fueron desaparecidos en forma violenta o fueron asesinados. Como resultado del Acuerdo de Paz suscrito con el Gobierno Nacional, la CRS dio el paso a su constitución como movimiento político legal con aspiraciones de consolidarse como fuerza independiente, aglutinante de múltiples sectores de la sociedad colombiana no vinculados a los partidos políticos tradicionales.

Fuente: Wikipedia
(Continúa en la siguiente entrega)



COLECTIVO PERÚ INTEGRAL
30 de noviembre 2016

EL PASADO NOS SIGUE ALUMBRANDO (VI): TEORÍAS DEL DESARROLLO, EL PSEUDO DESARROLLO




La ciencia social burguesa se ocupa de la existente sociedad burguesa, cuyas relaciones y circunstancias toma, más o menos tranquilamente, como leyes naturales inviolables de toda vida social. Cuando los teóricos burgueses de la sociedad parecen hablar de otras formas sociales, su verdadero objeto sigue siendo la particular forma histórica de la sociedad burguesa, cuyos rasgos empíricamente captados vuelven a hallar en esas otras formaciones sociales. Y cuando hablan de la «sociedad» en general, en el rostro de esa sociedad general aparecen, con ligeros retoques, sólo los rasgos habituales de la presente sociedad burguesa. Entre los grandes fundadores de la teoría social burguesa de los siglos XVII y XVIII y en la filosofía idealista alemana de Kant a Hegel esto ocurre aún de una manera ingenua, utilizando el término «sociedad civil» o «sociedad burguesa» como concepto atemporal de sociedad.[1]

También cuando los investigadores sociales burgueses hablan de un desarrollo o una «evolución» suelen quedarse dentro del círculo mágico de la sociedad burguesa. Consideran las anteriores formaciones sociales como «estadios previos» de la forma hoy día más o menos plenamente desarrollada. Aplican sin más los conceptos tomados del presente estadio social a las formas sociales hist6ricamente precedentes. Hasta el siglo XIX han estado llamando «prehistoria» la historia primigenia de la humanidad, que no se puede captar con las categorías de la actual sociedad burguesa, como la propiedad, el estado o la familia. Pese al mucho hablar de «historia universal» (que para el intacto espíritu burgués de esta época significa sólo una ampliación de la sociedad burguesa a todo el mundo), sólo muy casualmente se encuentra un barrunto siquiera de la concepción realmente universal que incluye como elementos plenamente válidos de la historia de la humanidad, junto con las épocas preburguesas, también los estadios sociales completamente ajenos al mundo burgués, separados de él espacial y temporalmente. Los informes del célebre viajero C. F. Volney,[2] escritos antes de la revolución francesa y durante ella, son un primer avance en este sentido. Y ya algunas décadas antes un hombre menos viajero, pero no menos agudo, y de penetrante mirada escribió en su diario: «¡Cuántas épocas habrán pasado antes de las que podemos conocer o imaginar! ¿La fenicia?, ¿o la egipcia?, ¿la china?, ¿la arábiga?, ¿la etiópica? O quizás nada de todo eso, de modo que con nuestro Moisés estemos en lo justo».[3]

La teoría social burguesa queda ligada a las categorías burguesas no sólo hacia el pasado, sino también hacia el futuro, en su análisis de las presentes tendencias del desarrollo social. No pueden imaginarse las trasformaciones futuras más que como un desarrollo «evolutivo», sin ruptura radical con los principios básicos del presente orden social burgués. Considera las revoluciones sociales como interrupciones patológicas del desarrollo social «normal», y espera que una vez discurrido todo el «ciclo» revolucionario se restituya la situación social prerrevolucionaria, del mismo modo que la restauración restituyó h situación política prerrevolucionaria. Por eso considera que todas las tendencias socialistas o comunistas revolucionarias son en su actuación perturbaciones del sano progreso social y en su forma teórica fantasía acientífica.

La teoría socialista de Marx se contrapone en todo punto a esas ideas recibidas de 1a ciencia social burguesa. Pero la contraposición no es tan simple que se pueda reconducir a la fórmula bíblica: sea vuestra manera de hablar sí, sí, no, no. Y así, para empezar con lo principal, sería completamente erróneo creer que, puesto que la teoría social burguesa es la doctrina de la «sociedad burguesa», la teoría socialista de Marx haya de ser la doctrina de la «sociedad socialista». La verdad es que la teoría del socialismo científico no se ocupa en absoluto de describir un futuro estadio social. Marx deja esa tarea en manos de los viejos y nuevos fundadores de doctrinarias sectas socialistas. Él, de acuerdo con su principio materialista, estudia la única forma real hoy y aquí: la sociedad burguesa. En el rigor con que observa empíricamente este estadio social dado rebasa incluso a los teóricos burgueses, siempre inclinados a «generalizar» de un modo u otro los hechos «descubiertos», y en este punto se acerca más al procedimiento de los historiadores burgueses (de los que, por otra parte, se diferencia mucho por el riguroso mantenimiento de la forma científica teórica) .

También Marx ha reunido las formas históricas de las sociedades «asiática», «antigua» y «feudal» para formar una serie de «épocas progresivas de la formación social económica», para concluir con la presente «sociedad burguesa», no la historia, como lo hacen los teóricos burgueses, pero sí ]:a «prehistoria» de la sociedad humana.[4] Tampoco se ha opuesto en principio a la aplicación de conceptos obtenidos en el estudio de la presente sociedad burguesa a las relaciones de épocas históricas anteriores.

Él mismo ha admitido como punto de partida que en las categorías de la sociedad burguesa, por ser ésta «la forma histórica más desarrollada y varia de organización de la producción», hay una clave para la comprensión de las épocas anteriores de la formación social económica.[5] También ha aceptado, al menos en sus comienzos, la «acertada idea» que subyace a «aquella corriente ficción del siglo XVIII según la cual el estado de naturaleza es el verdadero estado de la naturaleza humana».[6] Y mientras que la investigación burguesa abandona totalmente esa idea revolucionaria del siglo XVIII que aún renació en el primer gran período de descubrimientos de la investigación protohistórica, la investigación marxiana, como veremos, la recoge en forma críticamente depurada y la hace objeto de una nueva y fecunda aplicación. Tampoco el concepto burgués de «evolución» está simplemente tachado en la teoría marxista revolucionaria del desarrollo, sino sólo modificado: del mismo modo que desde el pasado histórico y protohistórico hay, con todas las revoluciones intermedias y precisamente gracias a ellas, un desarrollo progresivo que conduce hasta la presente forma social burguesa, así también la futura sociedad socialista y comunista que nacerá de la revolución social de la clase proletaria será al mismo tiempo una forma desarrollada de modo determinado de la sociedad burguesa (de un modo que implica la ruptura con el principio social burgués).

Fuente: Fragmento del libro: Karl Marx de Karl Korsch, Traducción castellana de Manuel Sacristán de la edición preparada por GOTZ LANGKAU para el Instituto Internacional de Historia Social. EDITORIAL ARIEL, Esplugues de Llobregat, BARCELONA



[1] Marx-Engels, Die deutsche ldeologíe, MEGA, 1, 5, pp. 25-26 (MEW, vol. 3, p. 36).
[2] Voyage en Syrie et en Egipte penáant les années 1783-1785 . .. , París, 1787, y Les ruines o u méditation sur les révolutions des empires, Parfs, 1791.
[3] J. G. Herder, journal meiner Reise, 1769, Werke, ed. Heinrích
Duntzer, vol. 24, Berlín [1879], p. 405

[4] «Prólogo 1859» {MEW, vol. 13, p. 9).
[5] «Introducción 1857», p. 776 (MEW, vol. 13, p. 636).
[6] «Das philosophische Manifest der historischen Rechtsschule», en Rheiniscbe Zeitung, suplemento n. 221, 1842, MEGA, I, 1 , 1 , p . 251 (MEW, vol. 1 , p . 78): <su fondo la acertada idea de que las situaciones rudas son ingenuos
cuadros flamencos de las situaciones verdaderas».