SIGLO XXI - QUINTO LUSTRO -
"Un nuevo orden emerge de la desintegración del capitalismo que irá reemplazando la célula económica (familia) por una nueva matriz reproductiva (comunas) que cumplirá funciones defensivas, judiciales, productivas y administrativas."
Símbolo de la dictadura de
los noventa, el penal de la Base Naval del Callao - Némesis - fue construido
especialmente para recluir a los principales líderes subversivos. Desde su
inauguración en 1993, Peter ha pasado allí más de 22 años. A inicios del año
2000, Peter renunció al MRTA, así como a la idea de la violencia como
arma política. En el 2003 pidió perdón a través de la CVR (Comisión de
la Verdad) y por el canal 7 de televisión del estado. De igual modo sucedió con
los nuevos juicios de la Sala Penal Nacional, que lo sentenció a 25 años.
Finalmente cumplió el total de la sentencia en setiembre del 2015, de acuerdo a
Ley.
EL FRAUDE DE KINSEY Y SUS
CONSECUENCIAS PARA LA SOCIEDAD
Los modernos "educadores sexuales"
utilizan frases como éstas para encubrir sus verdaderas intenciones: la de
incitar a la juventud a las relaciones sexuales fuera del matrimonio y aún a
relaciones sexuales contra la naturaleza (como por ejemplo, el homosexualismo).
Por Raquel M. Chaviano, Magaly Llaguno y Adolfo J.
Castañeda
(...)
¿Qué credenciales tenía Kinsey para establecer
pautas con respecto a la sexualidad humana?
Hace 50 años Kinsey era un famoso experto en
taxonomía (clasificación de plantas y animales según su relación natural), en
la Universidad de Indiana en los EE.UU. Después fue coordinador de los nuevos
cursos sobre el matrimonio, establecidos en dicha universidad, y se dedicaba a
"aconsejar" a los estudiantes sobre temas sexuales. Así comenzó a
recopilar documentación y acabó por cambiar los conceptos de lo que la sociedad
consideraba normal en cuanto a las prácticas sexuales, a pesar de que tenía un
conocimiento mínimo de la sexualidad o de la psicología.
Kinsey consideraba las relaciones sexuales entre
animales, un "modelo" para el comportamiento sexual humano. La única
diferencia que veía era que los animales actúan sin inhibiciones, sólo por
instinto. Sin embargo, la sociedad les impone ciertas normas a los seres
humanos que, según Kinsey, injustamente inhiben y hasta prohiben el
"comportamiento sexual natural." Según el Informe Kinsey sobre los
Hombres (publicado en 1948), "el llevar a cabo todo tipo de actividad
sexual es liberarse del condicionamiento cultural que la sociedad impone, y que
lleva a hacer distinciones entre lo que está bien o mal, lo que es lícito o
ilícito, normal o anormal, aceptable o inaceptable en nuestra sociedad"2.
Kinsey no tomaba en cuenta que las normas morales
sobre la sexualidad se fundan en la naturaleza humana, es decir, en aquello que
conduce al ser humano a su verdadero bien, algo que una reflexión serena y
objetiva puede descubrir. Por lo tanto, la moral en materia de sexualidad (como
en cualquiera otra dimensión de la vida humana), no es simplemente el producto
de la vida social, sino que es una realidad inscrita en el ser mismo del
hombre.
Permisivismo total
El concepto más famoso de Kinsey, el cual está
siendo utilizado más ampliamente, es el de los "desahogos sexuales".
Según Kinsey existen seis tipos de éstos con respecto al hombre: la
masturbación, las emisiones nocturnas, las caricias heterosexuales, las
relaciones heterosexuales, las relaciones homosexuales y las relaciones con los
animales de otras especies3.
También según Kinsey, todos los "desahogos
sexuales" son igualmente "aceptables" y "normales".
Kinsey opinaba que el concepto de la bisexualidad es el más
"balanceado" de todas las orientaciones, puesto que incluye tanto las
actividades heterosexuales como las homosexuales.
En las propias palabras de Kinsey: "Hablando
en términos biológicos, no existe en mi opinión ninguna relación sexual que yo
considere anormal"4. El problema según él, es que la sociedad
está condicionada a través de normas tradicionales, para creer que la actividad
heterosexual en el matrimonio es la única correcta y sana de las expresiones
sexuales. Kinsey opinaba que todas las relaciones o formas de expresarse
sexualmente son sanas, y que si una de ellas fuera anormal o inferior a las
otras, ésta sería la relación sexual entre personas de distintos sexos5.
Obviamente Kinsey rechazaba la verdad de que la
sexualidad tiene una doble finalidad: la expresión del amor conyugal entre un
hombre y una mujer, así como la transmisión de la vida. Al separar la
sexualidad de estos valores, terminó reduciéndola a una mera interacción física
para obtener placer o para "desahogar tensión". Esta empobrecida
visión de la sexualidad termina empobreciendo y despersonalizando al propio ser
humano, cuya felicidad radica en el amor, el cual, en el caso del matrimonio,
es capaz de darse a sí mismo engendrando nuevas vidas.
Promoción de la pedofilia
De todos los conceptos desarrollados por Kinsey, el
más preocupante es el que justifica las relaciones sexuales con niños
(pedofilia). Kinsey opinaba que los niños están predispuestos a la actividad
sexual desde el momento en que nacen, y que las actividades sexuales entre
niños y adultos están incluídas entre los "desahogos sexuales". Sin
embargo, según él, la sociedad las cataloga como "tabú" por haber
sido condicionada por las normas, cuando en realidad se trata de un
comportamiento sexual "normal" que debe ser practicado. Según Kinsey,
si estas relaciones sexuales se llevan a cabo en circunstancias
"apropiadas", es decir, si el adulto genuinamente siente afecto por
el niño como lo sentiría un padre u otro pariente, dichas relaciones podrían
ser una experiencia "sana" para el niño. Los resultados son
desfavorables, según Kinsey, sólo cuando las autoridades públicas o los padres
le han hecho creer al niño que este comportamiento es inmoral o incorrecto6.
Kinsey, sus colegas y los que han sido
influenciados por su ideología sexual, caen en el error de pensar que las
normas morales sobre la sexualidad son imposiciones arbitrarias que sólo logran
frustrar la "libre" expresión de la inclinación sexual. Pero los
mandamientos de Dios con respecto a la sexualidad, como todos los demás
mandamientos, existen precisamente para ordenar el ejercicio de este
maravilloso don de Dios hacia el verdadero bien de la persona humana. La recta
razón y la experiencia han demostrado que las relaciones sexuales fuera del
matrimonio, indisoluble y abierto a la vida, entre un hombre y una mujer, sólo
llevan a la frustración y a un sin número de problemas tales como las
enfermedades de transmisión sexual, los embarazos fuera del matrimonio, los
matrimonios y las familias destruídas, los niños traumatizados y a lo peor de
todo: a la separación de Dios, si es que no hay un sincero arrepentimiento.
Por otro lado, la ideología de Kinsey olvida la más
elemental psicología, al no caer en la cuenta de que el niño y el adolescente
necesitan madurar afectivamente antes de estar listos para después entregarse a
sí mismos total, responsable y amorosamente en el matrimonio.
Las investigaciones de Kinsey sobre la sexualidad
humana fueron manipuladas para que los resultados pudieran reafirmar su
ideología, aunque no tenían una verdadera base científica.
¿Qué le motivó a actuar así? Según Paul Robinson,
uno de sus biógrafos, Kinsey se dedicó en su trabajo, a "socavar las
normas tradicionales de la sexualidad"7. Quizás el motivo por
el cual Kinsey quería cambiar las normas sexuales de la sociedad, era su
aversión a los principios judeo-cristianos en los cuales ésta se basa.
"Kinsey conocía bien la tradición judeo-cristiana y estaba indignado por
lo que ésta le había hecho a nuestra cultura", dijo Pomeroy (8). Kinsey
tenía su propio plan de acción inmoral y esperaba utilizar sus
"investigaciones" como la base "científica" para
"cambiar los valores morales tradicionales de la sociedad"9.
Las investigaciones de Kinsey consistieron de dos
partes principales: 1- usó datos de las "historias sexuales" de cerca
de 18,000 personas y 2- dirigió experimentos sexuales en varios cientos de
niños de dos meses a casi 15 años de edad.
La información que se obtuvo no sólo fue
manipulada, sino que los entrevistados, en el caso del primer tipo de
"investigación", no representaban a la sociedad porque fueron
deliberadamente escogidos (algunos se brindaron), precisamente por ser
depravados. Aunque Kinsey decía que quería documentar y mostrar lo que la
sociedad estaba haciendo con respecto a la sexualidad, sólo se concentró en un
segmento de ésta: los depravados. Un gran número de los
"entrevistados" eran criminales culpables de agresiones sexuales,
pedófilos (que abusaban sexualmente de los niños) y exibicionistas. Alrededor
del 25% de ellos eran ex-reclusos o presidiarios, la mayoría de los cuales se
inclinaban hacia los actos sexuales ilícitos. Kinsey y sus investigadores
observaron y tomaron notas sobre varios "experimentos" filmados, que
mostraban diferentes tipos de comportamientos sexuales aberrantes, especialmente
de actos sexuales entre hombres homosexuales10.
Las investigaciones llevadas a cabo con varios
cientos de niños consistieron en actos sexuales perpetrados por un grupo de
nueve personas. Algunas de ellas fueron "entrenadas". El Informe
Kinsey sobre los Hombres, afirma que los niños reaccionaron a las
manipulaciones sexuales por parte de los nueve adultos de diversas maneras: se
retorcían, gritaban horriblemente, tenían violentas convulsiones, grandes
temblores y/o experimentaban horribles dolores11. Todo esto se llevó
a cabo supuestamente para "demostrar" que los niños son seres
sexuales que pueden "disfrutar" del placer sexual igual que cualquier
adulto, y que podrían beneficiarse de las relaciones sexuales.
No existe documentación alguna sobre quiénes eran
los niños o de dónde provinieron. Sin embargo, a pesar de que los experimentos
eran fradulentos y carecían de verdadera validez científica, los conceptos de
Kinsey hicieron su aparición después en los cursos de "educación"
sexual.
John Bancroft, que actualmente dirige el Instituto
Kinsey, ha dicho que "un practicante de la pedofilia mayor de edad (que
tuvo relaciones sexuales con cientos de hombres, mujeres, niños y animales),
fue la fuente de los datos sexuales de Kinsey con respecto a los niños"12.
Sin embargo, Judith Reisman, co-autora del libro Kinsey, Sex and Fraud,
se ha mostrado escéptica en relación a la declaración de Bancroft. Reisman ha
afirmado que "si usted alega que fue solamente uno [el de los datos
sexuales] y esa persona ya ha muerto, entonces usted se encuentra en una
posición de mayor ventaja que la de admitir que fueron varios hombres y que
algunos de ellos todavía no han muerto"13.
La Dra. Reisman recientemente pidió que el Congreso
de los EE.UU. llevara a cabo una investigación acerca del Informe
Kinsey. La Dra. Reisman cree que ya es hora de que la comunidad científica
norteamericana "reexamine el grupo de investigadores de Kinsey y lo
denuncie como una fuente de fraudes y mentiras"14 La Dra.
Reisman cree que el público americano debe estar al tanto de la fraudulenta
labor realizada por el grupo de Kinsey, ya que se cita a éste ampliamente como
una fuente "autorizada" sobre el comportamiento sexual humano.
El paciente,
reclinado sobre el diván, habla libremente sobre todo lo que acude a su mente. Las ideas se
asocian y se entrelazan con recuerdos, proyectos, emociones, fantasías y un
continuo fluir de pensamientos. El psicoanalista escucha. Escribe algunas
notas. Observa. Sigue escuchando. En ocasiones dice algo que facilita el libre
fluir de las ideas del paciente. Y en ocasiones une los puntos dispersos del
relato, analiza, conecta, descubre para el paciente lo que él mismo desconocía
en su mundo interior.
La escena anterior
es apenas un momento dentro de un proceso psicoanalítico. Un momento que ayuda
a comprender que nuestra vida mental no solo es eso conocido que sabemos sobre
nosotros mismos sino que es mucho más, un vasto océano de contenidos mentales
que van con nosotros aunque no los vemos. No es eso, es ello. No eso que
conozco sino ello desconocido. Un mundo ajeno a nuestra consciencia y al que
apenas nos asomamos a través de los sueños, los síntomas, la creatividad, los
actos fallidos…
Es el mundo del
inconsciente.
Claro que el terrorista suicida no suele recostarse en el diván del
psicoanalista.
Aunque muchos conceptos del psicoanálisis pueden ayudarnos a comprender qué
pasa en su mente, cual es su perfil y cómo llega a transformarse en alguien que
comete los actos incluidos en la definición
operacional de terrorismo suicida.
Freud
y el modelo tripartito del aparato psíquico
Hace ya más de 100
años que Sigmund
Freud construyó el modelo psicoanalítico de un “aparato psíquico” de base
tripartita: consciente, preconsciente e inconsciente. Sus
conceptos surgieron no en el laboratorio sino en la clínica, encarada por Freud
con un permanente espíritu crítico y de investigación.
Este modelo
explica que la conducta humana tiene muy fuertes determinaciones en lo
inconsciente, región psíquica que no solo es desconocida para cada uno sino que
además y fundamentalmente es ajena y distinta a lo consciente.
Porque el
inconsciente es una forma de organizar la vida psíquica y sus contenidos en
base a patrones muy peculiares. Allí no rige la lógica clásica sino otra lógica
que asocia imágenes, palabras y afectos con insólita y desconcertante libertad.
En el mundo inconsciente, que apenas podemos atisbar por ejemplo a través de los
sueños, no rigen las leyes habituales que ordenan el espacio y el tiempo. Es el
reino absoluto de los más desmedidos impulsos sexuales y agresivos que pugnan
por la satisfacción inmediata sin otro criterio que la búsqueda irracional del
placer.
La
problemática inconsciente del terrorista suicida
El terrorista
suicida se da a sí mismo y a los demás explicaciones que fundamentan su
accionar. Claro que son formulaciones puramente conscientes. En ese plano,
dichas explicaciones políticas, sociales, históricas o religiosas son racionalizaciones que
encubren las raíces inconscientes del hecho.
La problemática
inconsciente está más allá de estas explicaciones.
En realidad el terrorista suicida dramatiza con sus actos una problemática
inconsciente que no logra manejar en su mundo interno y que ni siquiera puede
poner en palabras.
Lo que le ocurre
en la profundidad de su psiquis es tan lejano y extraño a su consciencia que
carece del lenguaje capaz de vehiculizarlo y ayudar a su elaboración. Ese
núcleo que no puede nombrar ni decir trabaja como un topo en su interior para
construir un camino que le permita emerger a la superficie. Y emerge en forma
de acto terrorista. Un acto que, aunque a veces pueda estar fría y
concientemente planificado, en su desarrollo despliega esa irracionalidad
inconsciente que le resulta inaccesible e innombrable.
Mi hipótesis es
que eso interior que el terrorista suicida externaliza con sus actos es un
inmenso terror que lo acompaña y lo constituye desde etapas muy tempranas de su
vida.
Terror.
Una parte de su
personalidad crece y se desarrolla en contacto con la realidad, aprende y se
integra de algún modo a la vida social (inclusive con la posibilidad de
alcanzar logros afectivos, intelectuales, interpersonales y/o económicos). Pero
otra parte queda anclada en vivencias terroríficas primitivas que seguramente
han sido experimentadas durante los primeros meses de vida.
Me refiero
particularmente a la etapa anterior al quinto o sexto mes de vida, para cuya
comprensión son muy válidos y complementarios los conceptos trabajados por los psicoanalistas
Lacan, Winnicott y Melanie Klein.
El núcleo de ese
terror inconsciente del terrorista suicida es la oscura vivencia del cuerpo
fragmentado, de la no integración de la personalidad y de la amenazante
potencia de los impulsos destructivos.
El niño de pocos
meses todavía no se vive a sí mismo como una unidad con identidad propia. Su
personalidad aún no está integrada y los contenidos psíquicos constituyen
fragmentos débilmente conectados unos con otros. Tampoco las distintas partes
de su cuerpo están en un funcionamiento coordinado, todo lo cual contribuye a
que su mundo sea formado por impulsos y objetos parciales donde ni siquiera hay
una línea clara que distinga lo interior de lo exterior.
En ese tiempo psicológico todavía no hay individuo, no hay unidad, por lo tanto
no existe el afuera y el adentro.
En ese contexto
los impulsos destructivos, nacidos de la energía corporal que mueve brazos y
piernas y crecidos ante las frustraciones experimentadas, toman un enorme y
angustiante protagonismo.
De acuerdo a este
modelo, estas características estarían exacerbadas en ciertas personas debido a
un fallo ambiental durante esos primeros cinco o seis meses de vida. El fallo
estaría dado por una relativa incapacidad del ambiente para sostenerlo,
contenerlo, hacerlo sentir cuidado con amor y ayudarlo a construirse como
unidad.
Junto a ese núcleo
de terror comienzan a operar poderosas demandas-desafíos frente al entorno.
Es como si ese
niño pequeño, desbordado por sus terrores inconscientes y carente de un sostén
ambiental suficiente para calmarlo, buscara una respuesta de parte de ese
ambiente. Cuanto más grande el terror inconsciente, más grande la necesidad de
un ambiente protector y por lo tanto más grandes sus exigencias de recibir un
marco de seguridad, estabilidad y control.
Debe considerarse
que esa demanda-desafío es dirigida primero hacia la madre y luego hacia afuera
en círculos concéntricos: la familia, la escuela, la localidad donde vive y la
sociedad toda con su cultura y sus leyes. Y si el ambiente sigue fallando en
esos círculos concéntricos, pues a medida que el niño sigue creciendo se
agiganta su demanda, su desafío, su rebelión.
Esta problemática
inconsciente allana el camino para que en el adolescente y en el joven se
constituyan núcleos de ideas sobrevaloradas.
Se trata de ideas bien estructuradas y sistematizadas desde el punto de vista
lógico, que no interfieren con los otros aspectos de la vida de la persona sino
que se mantienen con cierta autonomía dentro de una serie temática específica
(ya sea ideológica, religiosa,etc.). La perturbación es a nivel del contenido
del pensamiento, no de su forma. Comienza con ideas sobrevaloradas y/o
deliroides y puede llegar, aunque no necesariamente en todos los casos, al
delirio propiamente dicho.
No me refiero al
desarrollo de una ideología ni a la profundización de conceptos ni a la
construcción de una cosmovisión que lo conecte con los demás. Me refiero a
ideas sobrevaloradas, generalmente rígidas, a las que se aferra como un
náufrago en alta mar. Son conceptos radicales e inflexibles que provienen de
otras personas pero que vienen a calmar su agitado mundo interior.
Estas ideas van
construyendo un mundo ficticio que es como un puente fallido entre las
realidades interna y externa, y que le permite escapar de los aspectos más
intolerables de ambas. En ese mundo él es protagonista activo de grandes
acontecimientos sociales que involucran diversos eventos cargados de contenidos
persecutorios.
Ese mundo de ideas
sobrevaloradas es irreductible a toda lógica y a toda experiencia, y muchas veces
es protegido y ocultado frente a los demás. Pero posee un poder tal que puede
estructurar por completo la vida de la persona.
Lo anterior
implica una profunda escisión de su personalidad.
Por un lado vive una vida interior secreta que es ajena y muchas veces opuesta
a la realidad externa. Y por otro lado también vive un falso self construído en
base al sometimiento formal al mundo externo y sus demandas.
Esta escisión es
resultado del desarrollo emocional primitivo. El ambiente, que en sus primeros
meses de vida debió adaptarse activamente a sus necesidades, tuvo un fallo y no
cumplió cabalmente dicha tarea.
La defensa frente a tal situación consiste en escindirse y desarrollar dos
núcleos bien diferenciados de su personalidad, fracasando de este modo todo
camino integrador y toda elaboración conducente al equilibrio.
Terrorismo
en acción
Así llegamos al
final dramático:
Una persona joven con una
problemática inconsciente que anuda sus emociones más primitivas y
terroríficas con la vivencia de desprotección de parte de su ambiente.
Fragilidad del yo que no puede
comprender y ni siquiera verbalizar la angustia.
Un conjunto de ideas rígidas a
las cuales se aferra.
El acto final por el que mata
y muere.
El psicoanálisis
del terrorista suicida muestra que su perfil no es el del soldado que lucha, en
el acierto o en el error, por una causa. Es un fenómeno diferente. Y como tal
hay que analizarlo.
Las anteriores son
hipótesis, por supuesto. Y no abarcan la totalidad del problema ni mucho menos.
Porque falta, por ejemplo, el componente social. El tercer y último artículo de
esta trilogía será, justamente, la psicología social del terrorista suicida.
PD: Por su
temática y sus características técnicas, este artículo no es para un público
masivo. De todas maneras, si crees que tus contactos lo pueden leer con
interés, siéntete libre de compartirlo en tu blog, por mail o en redes
sociales. En tal caso te pido indiques claramente el autor (Daniel Eskibel) y
coloques un link hacia Maquiavelo &
Freud.
Las entidades
bancarias están en la cotidianidad de casi cualquier ciudadano del planeta.
Son los grandes intermediarios del sistema financiero global. Pero también,
como se ha comprobado en fechas recientes, fuentes de riesgos sistémicos y
propiciadores de profundas crisis. Tras el tsunami de 2008, los bancos chinos
se han convertido en los líderes mundiales. Por volumen de activos.
Sede del HSBC Bank en Londres. REUTERS/Kevin Coombs
La lista Forbes es ilustrativa. Gana la banca
china. La economía más dinámica del mundo, que registra en la actualidad un
ritmo casi tres veces superior al del PIB más voluminoso del planeta, se ha
hecho con la hegemonía bancaria. Al menos, en dimensión y tamaño.
Estos son, por orden decreciente, las diez mayores
instituciones bancarias.
10.
Credit Agricole
El gigante bancario francés fue fundado en 1894 y
tiene su cuartel general en la ciudad gala de Montrouge. En sus balances tiene
registrados activos por valor de 1,91 billones de dólares. Credit Agricole
aparece en otra lista Forbes, la de compañías más sostenibles, dentro de su
top-20.
9. Bank
of America
La institución estadounidense, una de las más
damnificadas por las indemnizaciones propiciadas por las irregularidades de las
hipotecas subprime tiene un valor de 2,15 billones de dólares en activos.
Ofrece tanto servicios de banca comercial, con casi 5.000 sucursales, como
banca de negocios y de inversiones.
8.
Mitsubishi UFJ Financial Group
La segunda compañía de Japón tiene un valor de 2,46
billones de dólares. La firma se constituyó en octubre de 2005 mediante la
fusión empresarial entre el banco afincado en Tokio, Mitsubishi Tokyo Financial
Group y UFJ Holdings, con sede en Osaka.
7. BNP
Paribas
El banco parisino tiene presencia en 75 países y
maneja activos por valor de 2,44 billones de dólares. Por activos, es el primer
banco de la zona del euro.
6. JP
Morgan Chase & Co.
La mayor institución financiera de EEUU. Con base
operativa en Nueva York, dispone de activos equivalentes a 2,45 billones de
dólares. Ofrece sus servicios en más de 5.100 sucursales y opera en más de un
centenar de países.
5. HSBC
Holdings
El mayor banco británico, con 2,57 billones de
dólares en sus libros contables. Tiene oficinas en 80 países y es el que más
presencia tiene en Reino Unido.
4. Bank
of China
El cuarto de china y del mundo: 2,63 billones de
valoración en libros. Fue fundado en 1912, por lo que es, también, el banco más
antiguo de la segunda economía del planeta.
3.
Agricultural Bank of China
Su valoración contable es de 2,82 billones de
dólares. Está entre las 10 mayores compañías del mundo.
2. China
Construction Bank Corp.
Activos de 2,94 billones de dólares. Con más 13.629
oficinas en China y despliegue de sucursales en Nueva York, Seúl, Singapur,
Tokio, Melburne, Sidney, Barcelona, Fráncfort, Luxemburgo, Hong-Kong,
Johanesburgo y Auckland.
1.
Industrial & Commercial Bank of China
Indiscutible número uno mundial. El ICBC supera los
3,62 billones de dólares y es la cuarta firma global por ingresos, con 134.800
millones de dólares en ingresos anuales.
En otra clasificación, de S&P Global
Intelligence, aparecen otros trece bancos que superan el billón de dólares
en activos. Sus expertos auguran cambios para próximos ejercicios a tenor de
dos fenómenos: el baile de divisas, con la política de dólar fuerte declarada
desde la Casa Blanca, que no termina de enaltecer al billete verde, y la
posibilidad, cada vez más real, de que China deje flotar libremente el valor
del rinminbi para adquirir el estatus de economía de mercado.
Aparte de los bancos incluidos en la lista Forbes,
la de S&P, que incorpora entre el top-ten a Wells Fargo en vez de
Credit Agricole (intercambian los puestos décimo y undécimo), estos son los
resultados, por orden también decreciente, del 23 al 11.
Lloyds Banking Group, (UK): 1,01 billones de dólares; Postal
Savings Bank of China: 1,19 billones; Groupe BPCE, (Francia): 1,30
billones; Santander, (España): 1,41 billones; Societe Generale,
(Francia): 1,45 billones; Barclays, (UK): 1,50; Sumitomo Mitsui
Financial Group, (Japón): 1,65; Deutsche Bank, (Alemania): 1,68; Mizuho
Financial Group, (Japón): 1,75; Citigroup, (EEUU): 1,79; Japan
Post Bank, (Japón): 1,80; Credit Agricole, (Francia): 1,82 … y Wells
Fargo, (EEUU): 1,93.
Los bancos europeos y británicos se vieron
perjudicados en el valor de sus balances por la caída de la cotización de euro
y de la libra a lo largo del pasado ejercicio. Entre los bancos con más de
un billón de dólares de activos figuran nueve europeos: cuatro franceses,
tres británicos un español y otro alemán.
La justicia estadounidense también restó valor a
bancos por el escándalo del uso ilegal de tipos de interés referenciales para
calcular el montante de préstamos e hipotecas. En total, el pasado año, sólo en
costas por los procesos judiciales abiertos, una decena de bancos
internacionales tuvieron que pagar en 2016 una multa conjunta de 408,5 millones
de dólares. Las autoridades americanas les acusan de manipulación del precio
del dinero en el mercado de los derivados, que mueven 483 billones de dólares.
HSBC y UBS fueron los que más costas por litigios tuvieron que sufragar: 14
millones por entidad.