jueves, 29 de enero de 2015

AUSCHWITZ Y LOS COMPLICES DE ADOLF HITLER: IG AUSCHWITZ, FILIAL DE IG FARBEN, EL GRAN CARTEL EMPRESARIAL HOY FORMADO POR LAS EMPRESAS BAYER, HOECHST Y BASF




Lo que nadie contará hoy sobre Auschwitz

29-01-2015

Se cumplen setenta años de la liberación del campo de la muerte de Auschwitz, con toda probabilidad el nombre que evoca lo más cerca que el ser humano ha llegado a estar del mal absoluto en toda su historia. Y ya es decir. 

Auschwitz, y los otros más de 50 "campos de la muerte" diseminados por toda la Europa ocupada, evocados al unísono con esa sola mención; y ello sin contar los casi 1000 campos de concentración del Tercer Reich, los más de 1150 guetos y todo lo demás.

Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, hablar de Auschwitz continúa siendo hoy demasiado difícil, demasiado insuficiente, demasiado sobrecogedor. No hay texto ni palabras suficientes para abarcar lo que fue Auschwitz, y mucho menos en un breve artículo, es verdad.

Pero, con todo, me resulta demasiado inaceptable que incluso en el día que se recuerda el 70 aniversario de Auschwitz y de todo lo que allí sucedió se permita olvidar que Auschwitz fue el mayor campo de trabajo forzado de la Alemania nazi. 

Y que Auschwitz fue también "IG Auschwitz". Filial de IG Farben, el gran Cartel empresarial del momento, formado por las empresas Bayer, HOECHST y BASF. 

Y no digo el gran Cartel empresarial "alemán", porque eso no sería verdad, no al menos hasta prácticamente diciembre de 1941 y el ataque a Pearl Harbor.

Y no sería verdad porque, según el propio informe oficial de la Sección de Investigación Financiera del Gobierno Militar de Ocupación, a las alturas de 1940 del total de las 324.766 acciones que componían el Cartel IG Farben únicamente 35.616 de éstas estaban en manos de personas con residencia en Alemania, mientras que casi el triple de esa cantidad, 86.671 acciones, estaban en manos de inversores de nacionalidad estadounidense, y casi cinco veces más, 166.100 acciones, estaban en manos de ciudadanos suizos.

Es decir, más de un 80% del capital social de IG Farben estaba financiado desde Wall Street y Suiza frente al poco más de un 10% propiamente alemán.

Y esa sería, precisamente, una de las razones determinantes para excluir el procesamiento de los responsables empresariales de IG Farben (hasta 24 altos directivos de la compañía) de los Juicios principales de Núremberg: la dificultad para conseguir dejar fuera de la investigación penal a otros ciudadanos de Estados Unidos, Reino Unido y otros países.

Porque los líderes nazis fueron unos monstruos y unos dementes, por supuesto que sí, pero algún día deberá terminarse de hablar también de la auténtica conspiración de Farben, Krupp y otras grandes empresas mundiales, supuestamente "alemanas" que en nombre de un "beneficio" autoreferencial y fuera de toda sensatez y humanidad, les ensalzaron y financiaron sin límite con más de tres millones de marcos de la época "para que las elecciones de 1933 fuesen las últimas elecciones de la República de Weimar" (von Schnitzler dixit) y poder hacer después "negocios" a satisfacción con el régimen nacionalsocialista aprovechando la "oportunidad de mercado" de la invasión de casi toda Europa así como "instalaciones de trabajo" como Auschwitz...

Porque tal y como señalaría el fiscal Taylor en su "indictment" durante los Juicios posteriores a Núremberg: "IG marchó con la Wehrmacht, concibió, inició y preparó un detallado plan para hacerse al amparo de esta con la industria química de Austria, Checoslovaquia, Polonia, Noruega, Francia, Rusia y otros 18 países".

Y por eso tampoco debería sorprender que tras la derrota del nazismo una de las Leyes del Consejo de Control aliado fuese precisamente la número 9, de 20 de septiembre de 1945, específicamente destinada a disolver el Cartel IG Farben y fundamentada, según las palabras de su propio preámbulo, en la necesidad de “impedir que IG Farben pudiese representar ninguna amenaza futura a sus vecinos o a la paz mundial a través de Alemania".

Y no es que nos cupiese esperar en un día como hoy ningún tipo de comunicado o petición pública de perdón de Bayer, HOECHST o BASF por "IG Auschwitz", empresas éstas que, a diferencia de su matriz Farben, sí continúan hoy existiendo.

Pero sí que considero que "IG Auschwitz" representa un motivo muy real de preocupación acerca de la necesidad de revisar los "límites y controles" del poder corporativo en el mundo actual, y sobre la actual insuficiencia de los instrumentos de Derecho penal internacional ante todo ello. Y que, un día como hoy, resulta demasiado inaceptable, y arriesgado para un futuro que nadie desea ver repetido, que ni siquiera se mencione la fundamental responsabilidad desempeñada por estos otros actores empresariales en el inmenso crimen de Auschwitz.

Miguel Ángel Rodríguez Arias. Abogado. Experto en Derecho penal internacional.
Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
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LA DEROGATORIA DE LA LEY DEL EMPLEO JUVENIL





Fernando Anibal Arce Meza
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Estimados amigos:

Grato honor para mi remitirles el artículo de la semana relacionado con la derogatoria de la “Ley del Empleo Juvenil”. No es mi deseo expresarles que dicha ley promulga era mala o buena y que en los caso necesitaba de correcciones.

Simplemente, les digo que, todos los dispositivos sobre el empleo y el trabajo dictadas en estas últimas décadas han sido y son negativas, al no respetar la calidad y condición del trabajo (no digo recursos humanos) es uno de los factores de producción, mereciendo, por tanto ser valorada en lo humano e  igualmente en lo económico, incluido los servicios de los hombres y mujeres brindan al servicio del Estado.

En consecuencia, las fuerzas laborales son mercancías con precios,  consideradas como costos de las empresas, y que, en lenguaje de los  economistas neo liberales entran a un proceso de flexibilización dada la magnitud de la mano de obra no calificada y porque ellas son responsables de su situación mayoritaria, al ubicarse en la informalidad siendo lo que más les conviene a la mayoría de los trabajadores, ellos han escogido su suerte.

No queriendo los neo liberales y los liberales no libertarios analizar el porqué se presenta la informalidad y quienes la han producido, pues, no se conocen los argumentos que expliquen, además, este sector labor repetimos es un costo   pasible de flexibilidad. Y, qué pasa con el capital y las ganancias, éstos no son flexibles, ni pueden medirse hasta donde los excesos en las ganancias tienen límites.  

En el Perú sabemos que la Responsabilidad Social del Empresariado (RSE) no está a la altura de las encíclicas papales, responsabilidad social en especial del  mediano y gran empresario no se da, caen en falta por ser una de las virtudes de los mandatos humanos por respetar. La insensibilidad y la ganancia no tienen límites. Pero sí las fuerzas laborales les ponen una etiqueta que indica su precio por pagar, y no es para arriba y a favor, casi siempre es para abajo, hay rebaja y/o despidos.

Las estadísticas del INEI se han encargado de mostrar la boca abierta del cocodrilo, en que por décadas las ganancias de las empresas sí han crecido y los ingresos de los trabajadores no se han incrementado aún en la época de las vacas gordas y del crecimiento falaz, el chorreo no llega.

Se adjunta, al artículo semanal el editorial del diario “El Comercio” del 27 de Enero del presente año.

Atentamente,

Fernando Arce Meza



La Derogatoria de la Ley del Empleo Juvenil

A comienzos de la semana - después de casi dos meses -, por fin se definió la “Ley del Empleo Juvenil”, para sus efectos de su derogatoria por parte del Congreso de la República, a través de una Legislatura Ordinaria que convocó  forzadamente ha pedido del Presidente OHT, y donde por mayoría abultada fue derogada, y hoy día aparece promulgada dicha derogatoria, es  una ley que de acuerdo a la Constitución ha sido promulgada por el mismo OHT.

Como siempre, en el Perú no hay debate ni diálogo, donde se esclarezcan los contenidos y propósitos de las leyes como la del “Trabajo Juvenil”, a pesar que la Presidenta de la Comisión de Trabajo del Congreso, la señora Martha Chávez, convocó no sólo a los miembros de dicha comisión, sino a todos los interesados en el proyecto, presentada por el Poder Ejecutivo.

El Ejecutivo envió este proyecto al Congreso bajo la responsabilidad de dos ministros: el de Economía, Alonso Segura, y el de Producción, Piero Ghezzi. Como se observará, en ese proyecto el ministro de Trabajo y Recursos Humanos, el congresista Fredy Otarola, por ningún lado aparece en principio comprometido con el proyecto de ley.

Esto último era una evidente demostración que este ministro no participara en la redacción de dicho proyecto de ley, porque la futura ley había sido formulada entre el grupo de poder económico “CONFIEP”, presidida por el señor Alfonso García Miró Peschiera y el señor ministro de Economía, y después llamaron al joven ministro de la producción, para los toques finales del proyecto de ley del “Empleo Juvenil”. En síntesis, el señor ministro de Trabajo no estuvo presente en la discusión de la Comisión de Trabajo, ni en los preámbulos, ni en la formulación del proyecto de ley.

Ello se explica, porque esta ley preparada (y no pensada), porque pertenece al acervo de la posición que los neoliberales tienen acerca de las fuerzas laborales; para ellos el trabajo no es un factor de producción, es un costo más en el gasto de las empresas, esta idea la han tratado de meter en la cabeza de las mayorías ciudadanas. La informalidad laboral sería exceso de mano de obra, como una experiencia fáctica por corregir. Nunca van a sentir y entender que el trabajo es un derecho humano, sostenido y fundamentado en lo que es el respeto a los derechos de la persona humana.

Se olvida que fuerzas laborales en el Perú y en el mundo democrático, ha sido uno de los bastiones a favor de la lucha por la igualdad, la libertad y la solidaridad, principios que encarnan la estructuración de la democracia mundial.

Lo que ocurre en el Perú, no es un hecho aislado, es parte de la política de la globalización, en que los organismos financieros internacionales, FMI y BM, entre otros, empujan a los gobiernos acompañados de las transnacionales y sus ministros de economía – que ellos imponen – en los llamados gobiernos soberanos y democráticos. Lo estamos viendo con España y algunos países más de la Eurozona, en lo que ellos se han sometido, a los designios de los fundamentalistas neoliberales y codiciosos hombres de los negocios en el mundo, donde no hay flexibilidad para las ganancias de las empresas, y el Perú por cierto no es la excepción.

En Europa no hay informalidad laboral, allí hay paro laboral, desempleo, desocupación, esto  como consecuencia de la crisis internacional del sistema capitalista, que se inició en los Estados Unidos, a principios de la década pasada.

La prensa concentrada en el  Perú del diario “El Comercio S.A.” y sus satélites,  han estado hasta el final a favor de la ley de marras, y han acompañado al “buen” OHT, para que no sea derogada. Derogada la ley, “El Comercio”, con su estilo de “sabio riguroso”, estuvo dedicado a defender la Ley del Empleo Juvenil, porque ellos se han vuelto desde estas últimas décadas, acompañantes ideológicos de los “académicos y promotores” del neoliberalismo.

El editorial del diario “El Comercio” del día de ayer 27 de enero, lo adjuntamos para su conocimiento, ustedes observarán que todo lo que hemos dicho en este artículo, no quita ni aumenta la forma como defiende a su ley, el “venerable” diario de la calle la Rifa.

Esperamos diálogos, cambios de puntos de vista sobre temas importantes, para el funcionamiento adecuado de la vida social, económica, y cultural, para cambiar por algo nuevo. Hay necesidad de detener las acciones invasivas e invasoras del diario “El Comercio” S.A. producto de su presencia de la prensa concentrada en los diarios escritos, digitales, radios y TV, pues, ellos acaparan el 70% de las comunicaciones nacionales.

 Surco, 28 de Enero del 2015                                      Fernando Arce Meza



Editorial: ¿Quién ahogó la ‘ley pulpín’?
Diario “El Comercio”, 27 de Enero del 2015

Un gobierno políticamente torpe y varios partidos oportunistas se han traído abajo una medida positiva para el país.

Por quitarles derechos laborales a los jóvenes, ayer una casi unanimidad de las bancadas reunidas en el Congreso optó por derogar la ‘ley pulpín’. Importó poco que, en la práctica, el 82,4% de los jóvenes en edad de ser afectados por el régimen de la norma trabaje en la informalidad y no tenga, por tanto, ninguna clase de derecho laboral. Importó poco, esto es, cuando se fueron sumando las marchas y, uno a uno, se fueron volteando los partidos y los políticos que en un primer momento la habían apoyado entusiastamente fuera del Congreso y dentro de él.

Resultó ser la nieve lo que había hecho que el señor Pedro Pablo Kuczynski no solo apoyase en un inicio la norma, sino que incluso pidiese que se ampliase el rango de edad al que se aplicaría. Y el señor Alan García –que, por solo citar un ejemplo, en su gobierno implementó el contrato administrativo de servicios (CAS), que claramente flexibilizó los derechos laborales para cientos de miles de empleados estatales – empezó a hablar de un gobierno “enemigo de los jóvenes”. Y el señor Alejandro Toledo, quien promulgó durante su gobierno la ley mype, que también redujo los beneficios que tienen los trabajadores que laboran en estas empresas, empezó a rechazar a viva voz la “política del joven barato”. Y Fuerza Popular y Solidaridad Nacional dieron también su giro de 180 grados ni bien empezó a cantar el gallo de las protestas.

Pocas veces se ha visto un espectáculo más evidente de partidos sin espina dorsal. Por mucho que los políticos tiendan al oportunismo acá y en China, tienden también a encontrar necesario el disimularlo. No esta vez.

Desde luego, el gobierno puso lo suyo para que caiga derrotada esta reforma que, aunque insuficiente, significaba un valiente paso en la dirección correcta en el que, sin duda, es uno de los mayores obstáculos que tiene nuestra economía: el que tengamos uno de los 20 regímenes laborales más gravosos del mundo.

La primera metida de pata vino desde el comienzo: no se intentó hacer una campaña en favor de la ley, que la explicase, que pusiese en evidencia la hipocresía de quienes hablan de la “inviolabilidad” de estos derechos cuando de hecho no existen para la mayoría de los peruanos, siendo solo el privilegio de los que trabajan en las empresas de mayor tamaño (en las que suele agotarse el espectro de la formalidad).

Tampoco mejoró la cosa cuando, al comenzar el ruido en las calles, el gobierno optase por patear el asunto para adelante, esperando que simplemente la oposición pasara, en lugar de plantear una efectiva campaña de comunicación que tomase al toro por las astas y al menos lograse dejar sobre la cancha algunas ideas básicas sobre inversión, empleo y productividad.

Finalmente, no fueron de ayuda los a menudo insólitos ataques con los que el presidente y varios ministros polarizaron el clima político, en lugar de buscar tender puentes y generar algún consenso con la oposición. Una innecesaria torpeza que, por lo demás, también ha salido a relucir muchas veces en el trato que el gobierno da a su propia bancada y que, habiendo tenido el costo de ir desmembrando a esta progresivamente, hizo aun más difícil que el presidente pudiese defender esta ley en el Congreso (solo desde el episodio de la elección por imposición desde Palacio de Ana María Solórzano como presidenta del Parlamento hasta la renuncia de Sergio Tejada este domingo, la bancada oficialista ha perdido 13 congresistas).

Así fue como murió esta ley, que iba a hacer menos gravosa la formalidad en un país donde el 68,7% de la población está empleada informalmente y que, sin embargo, fue combatida por atentar contra derechos humanos y servir a la Confiep. Al lado de su cadáver no queda más que la victoria mentirosa de una serie de derechos que permanecerán humanos y universales solo en el papel, para contento y satisfacción de quienes no quieren incomodarse en ver lo que ocurre más allá de él.

ACERCA DEL ANIVERSARIO 86 DE LA REUNION DE BARRANCO (Cuarta y última parte)




(29 de enero de 2015)

“En mi trabajo, en mis proyectos,
los plazos, el tiempo, han contado siempre poco.
Es, probablemente, por eso,
 que no comparto esa absoluta impaciencia
de algunos de nuestros amigos.
Sé que el temperamento criollo es así
y  me parece que hay que lamentarlo”
(José Carlos Mariátegui, en carta  del 31 de diciembre de 1928)


BREVE RESUMEN DE LOS HECHOS REALMENTE OCURRIDOS

Revisando nuevamente  con mayor detenimiento, la amplia correspondencia de Mariátegui, se pueden constatar los siguientes hechos (A continuación  ordeno solamente una breve relación de hechos, que forman parte de un trabajo de investigación mucho más extenso, el cual  compartiré en otra oportunidad con los amigos que estén realmente interesados en conocer la verdad histórica, y estén dispuestos a estudiarlo  con seriedad):

-         La Represión de Junio de 1927 promovió una revisión de métodos y conceptos en las filas del frente único y del movimiento socialista en Lima. Entre junio de 1927 y setiembre   de 1929,  en la correspondencia con los grupos del extranjero y de provincias, Mariátegui priorizó el desenmascaramiento y el deslinde con la desviación nacionalista acaudillada por Haya. De esa manera se garantizaba el fortalecimiento del frente único en desarrollo. En carta del 10 de setiembre de 1929 dirigida a Nicanor de la Fuente le escribe “La cuestión del Apra está completamente liquidada” (Correspondencia, Tomo II, pag.623), culminaba así el necesario deslinde.

-         En los primeros meses de  ese nuevo periodo,  hubo algunos militantes del Grupo de Lima que no entendieron oportunamente la necesidad del deslinde con el nacionalismo. Incluso a comienzos de abril de 1928, por sus vacilaciones e indefiniciones se postergó, demoró y al final se suspendió la discusión y aprobación de la propuesta de Carta Colectiva del Grupo de Lima (el borrador de esa carta   fue escrito y presentado por Mariátegui  posiblemente el día domingo  02 de abril  de 1928 en la reunión del Comité de Lima). Mariátegui escribió esa “propuesta” de Carta Colectiva sin anotar  fecha de redacción, tal como figura en el libro de RMT, pag.299. La fecha se colocaría después del debate y aprobación respectiva, lo cual nunca ocurrió.

-         Así, sin fecha y como propuesta de carta colectiva a debatir,  Mariátegui la presentó en la reunión dominical del 02 de abril. Posteriormente, algunos comentaristas poco avisados,   arbitrariamente   han asumido y publicado  que  esa carta recién fue escrita el “10 de junio”, es decir dos meses después de abril (revisar folleto Mariátegui-Haya Materiales de un debate, antología editada por Ramón García en setiembre de 2002). Lo cierto  es que esa propuesta de carta colectiva no se aprobó, ni se envió en su momento a ninguno de los comités de provincias ni del extranjero. La “propuesta” quedó solamente en eso, en una propuesta “que en breve resultó insuficiente”. Tiempo después, el mismo Mariátegui la utilizó solamente como un testimonio o material “de referencia” (ver cartas de Mariátegui del 29 de setiembre,  7 de octubre  y  19 de octubre de 1928, en Correspondencia, tomo II, pags.444, 451 y 459).

-         Ante la demora en la definición  de algunos de sus compañeros del Comité de Lima, actitud que contrastaba con la prisa  del grupo de México,  Mariátegui después de concluida la reunión del día domingo 16 de abril en la cual tampoco  se aprobó la propuesta de Carta Colectiva, consideró que era necesario y obligatorio  escribir de inmediato  una carta personal,  la conocida Carta a la célula aprista  de México  del 16 de abril (ver Correspondencia, Tomo II, pag.371). Carta en la cual desenmascaró y deslindó abiertamente con la desviación  nacionalista, con el caudillaje personalista de Haya.

-         Como es conocido, Haya con fecha 20 de mayo, respondió la  carta del 16 de abril en términos insolentes y ofensivos, “respuesta impertinente, absurda de ‘jefe’ ofendido” comentaría  Mariátegui. A partir de esa respuesta, posiblemente recibida a fines de mayo, Mariátegui “cortó toda correspondencia con Haya”. 
   
-         En la “propuesta” del 02 de abril,  Mariátegui todavía en tono amistoso y algo conciliador proponía “el APRA debe ser”. Mientras que, en su carta personal del 16 de abril, de manera tajante y definitoria  Mariátegui anotó “quiero hacerles conocer sin tardanzas mis puntos de vista sobre este nuevo aspecto de nuestra discrepancia”, y agregó “la cuestión el Apra: alianza o partido (…) pasa a segundo término, desde el instante en que aparece en escena el Partido Nacionalista Peruano”. El cambio de actitud, y la rectificación  de Mariátegui  entre una  y otra carta escritas en un breve lapso de dos semanas, es sumamente clara. Una cosa es proponer en tono amistoso y conciliador “el Apra debe ser”, y otra cosa muy diferente es anotar de manera tajante  “El Apra pasa a segundo término”.

-         Ya en esa propuesta de Carta Colectiva del 02 de abril, Mariátegui por primera vez  declaró “los elementos de izquierda que en el Perú concurrimos a su formación (del frente único) constituimos de hecho y organizaremos formalmente un grupo o Partido Socialista, de filiación y orientación definidas (…)”,  y para no dejar dudas agregó  “es evidente que estas conclusiones no nos permiten prestar nuestra cooperación a la creación del Partido Nacionalista que (…) anuncian como una decisión del grupo de México”.
   
-         Mientras tanto, aproximadamente  en febrero  de 1928, Julio Portocarrero acompañado de Armando Bazán, viajó al  V Congreso de la Internacional Sindical Roja (ISR), realizado  en Moscú entre el 15 y el 24 de marzo de 1928. A su retorno, posiblemente a fines de abril o comienzos de mayo, y después de una breve estadía de paso  por Paris  donde conversó con Rabines y se quedó Armando Bazán,  Portocarrero trajo consigo una  Propuesta del Secretariado de la ISR, en la cual se proponía  “constituir el Partico Comunista en el Perú”.

-         Algunos pocos  militantes del Comité de Lima, del Comité de Paris y del Comité del Cusco, acicateados por esa entrometida e impertinente  comunicación, comenzaron a presionar con impaciencia en el Comité de Lima, para constituir de inmediato el partido, posición apresurada que no era compartida por Mariátegui.

-         Incluso  en su desesperación, algunos de esos “impacientes”, sorprendiendo  con engaños a otros militantes,    convocaron y realizaron a espaldas de Mariátegui una  Reunión en la Herradura el día domingo 16 de setiembre de 1928 (Para justificar la no asistencia de Mariátegui, la convocaron en un islote rocoso, que era un lugar inaccesible para un hombre que se desplazaba en silla de ruedas). En esa reunión conspirativa,  ellos llegaron a cuatro acuerdos (ver libro de RMT, pag.397), puntos que en lo fundamental no fueron aprobados en la reunión del 7 de octubre en Barranco.

-         En La Herradura  el día  16 de setiembre, a espaldas de Mariátegui,  acordaron “constituir la célula inicial del Partido, afiliado a la III Internacional, y cuyo nombre sería el de Partido Socialista del Perú”. Mientras que, en Barranco el 7 de octubre, a propuesta de Mariátegui, se aprobó “dejar constituido el grupo organizador del Partido  Socialista del Perú”. Así, la fundación del partido  quedaba postergada  hasta la realización del Congreso. 

-         El 16 de setiembre en La Herradura acordaron “afiliar la célula inicial del partido a la III Internacional”. El 7 de octubre en Barranco, no se aprobó esa afiliación, decisión que a iniciativa de Mariátegui fue postergada hasta marzo de 1930.

-         El 16 de setiembre a espaldas de Mariátegui acordaron que “El Comité Ejecutivo del Partido Socialista estará formado por la ‘célula secreta de los siete’”. Por el contrario, el 7 de octubre, no se constituyó ningún “comité ejecutivo” del Partido, sino “el grupo organizador” del Partido. Mariátegui no aceptó, ni se integró, a ninguna célula secreta organizada a espaldas y al margen del partido en formación. Mariátegui desechó esa  propuesta, que era totalmente ajena a su estilo de trabajo. Sin embargo, en nuestro medio, todavía hay quienes reivindican la Reunión de la Herradura y propagandizan a la “célula secreta de los siete”, lo cual no hace sino comprobar la total confusión en la cual ellos se debaten, y no solo eso.
 
-         Mariátegui, desde su retorno al país,  concebía  el trabajo de formación del partido, como una tarea a largo plazo. En carta dirigida a Rabines el 31 de diciembre de 1928, cincuenta días después de la Reunión de Barranco, le dijo “No le he escrito en espera de conclusiones definitivas que comunicarle. Pero usted sabe lo difícil que es aquí concluir algo”, y cosa curiosa, en esa carta Mariátegui no le informó a Rabines  sobre el desarrollo de la Reunión de Barranco (ver Correspondencia, Tomo II, pag.490). Si el 7 de octubre se hubiera fundado  el Partido Socialista del Perú, como algunos todavía suponen,  Mariátegui a 50 días de distancia no hubiera escrito “usted sabe lo difícil que es aquí concluir algo”, por el contrario le hubiera informado “acerca de la fundación”.
 
-         Incluso, varios meses después, el 19 de marzo de 1929, Rabines le escribe a Mariátegui y le consulta “¿Es que han organizado ya algún grupo o núcleo con tendencia y carácter de embrión por lo menos, del futuro partido clasista?” (Correspondencia, Tomo II, pag.531). Podemos observar que seis meses después de la Reunión de Barranco, Rabines, y posiblemente todos los miembros del Comité de París, no estaban enterados de una supuesta fundación  del Partido Socialista del Perú, y algo similar posiblemente ocurría en los comités de las otras provincias y otras ciudades del extranjero.
    
-         En la carta del 31 de diciembre de 1928 Mariátegui le comentó a Rabines, lo que vendría a ser  el secreto de su estilo de trabajo prolongado: “En mi trabajo, en mis proyectos, los plazos, el tiempo, han contado siempre poco. Es, probablemente, por eso, que no comparto esa absoluta impaciencia de algunos de nuestros amigos. Sé que el temperamento criollo es así y me parece que hay que lamentarlo” (ver Correspondencia, Tomo II, pag.490).     

Si pues, hay que lamentar que muchos socialistas saturados del  “temperamento criollo” todavía insuperado, se comporten con absoluta impaciencia, y hoy como ayer, pretendan “constituir”, “reconstituir” o “reivindicar” la organización del partido de clase, al margen del desarrollo de las condiciones objetivas y subjetivas del proceso real de la lucha de clases en el país, y al margen de las enseñanzas del Camino de Mariátegui.

No era mi intención exceder unas pocas carillas al comenzar a escribir este rápido comentario Acerca del Aniversario 86. Por ahora, lo dejo aquí. Pero creo que las primeras conclusiones son muy claras.

1.- La propuesta programática de Mariátegui, aspecto medular del pensamiento  y del camino de Mariátegui, no se aprobó en octubre de 1928, tampoco se aprobó en mayo de 1929 (antes del viaje de los delegados a los eventos internacionales de mayo y junio de 1929), y tampoco se aprobó en las reuniones del Comité Organizador realizadas en marzo de 1930. A partir de mayo de 1930, al constituirse el Partido Comunista del Perú, la propuesta programática socialista de Mariátegui  fue dejada de lado, y por el contrario se acordó un programa nacionalista, en última instancia de inspiración “hayista”,  que es el programa que ha dirigido hasta el presente a todas las facciones del partido comunista sin excepción. 

Mariátegui murió en abril de 1930, sin que se debatiera y acordara la propuesta programática que debía y debe  unificar a los socialistas peruanos. Esa es una tarea pendiente hasta el presente. Su ejecución le corresponderá a la actual generación de  militantes del socialismo peruano, o posiblemente a la próxima generación. Esa responsabilidad y función  está por decidirse. 

2.- En la Reunión de Barranco del 7 de octubre de 1928, se acordó “dejar constituido el grupo organizador del Partido Socialista del Perú”. Ese día no se constituyó el Partido propiamente dicho, sino solamente el “grupo o comité  organizador”, lo cual no fue  poca cosa, sino una tarea de titanes.

La tarea de fundación del Partido Socialista del Perú, del “partido de clase” del proletariado peruano, del primer “partido de masas y de ideas”, también sigue siendo una tarea pendiente. Es muy posible que su ejecución corresponda a los militantes de la próxima generación. Estoy seguro que “en la acción conjunta y la discusión” necesariamente encontrarán el camino a seguir.   

Pero antes que ocurran estos hechos, necesarios e inevitables (programa y organización), los socialistas peruanos previamente tenemos que cumplir un compromiso de honor: Conmemorar dignamente el Centenario del movimiento socialista peruano en el año 2018.

Felizmente, ya contamos con un Documento Base de Estudio y Debate para el desarrollo del centenario, el Capítulo V, Las primeras divagaciones socialistas, del primer tomo del libro de Guillermo Rouillon La Creación Heroica de José Carlos Mariátegui.    

Ese capítulo, Las primeras divagaciones socialistas, me parece que puede ser la mejor fuente de inspiración y estímulo para los nuevos contingentes de socialistas,   y no solo para ellos.