lunes, 30 de octubre de 2017

CENTENARIO DE LA REVOLUCIÓN RUSA. LECCIONES: EL VERDADERO PODER DESCANSA EN LA ECONOMÍA




LOS IDEALISTAS Y EL PODER

30-10-2017

¿Cuántas lecciones nos entrega la primera gran experiencia revolucionaria del proletariado vivida en el siglo pasado? ¿Cuántas lecciones nos sigue regalando de sus aciertos y errores, y sobre todo de la construcción de poder en la Rusia bolchevique? Muchísimas!

Muchos idealistas pensaron que la toma del poder por los bolchevique en la Rusia feudal de 1917, era condición suficiente para emprender la transformaciones necesarias. Creían que el poder político era la panacea de la Revolución socialista. El gigante Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, hizo de los bolcheviques una mayoría política; construyó una gran organización política (el partido comunista) dotada de una teoría revolucionaria (el marxismo), y un programa inicial para la toma del poder (las tesis de abril), pero la realidad que tubo que enfrentar una vez tomado el poder político exigían nuevas tácticas y estrategias. Con la NEP, Lenin expuso que las bases de cualquier revolución era sustancialmente económicas, y que ésta más temprano que tarde determinará la formación de conciencia política del proletariado y finalmente el Poder.

El verdadero poder descansa sobre la economía. Si una revolución socialista quiere ser victoriosa debe construir sus bases materiales, crear riquezas, empleando todas las modalidades.


TITIRITEROS Y LOS KURDOS: ARABIA SAUDÍ INTENTÓ UTILIZAR A LOS KURDOS PARA CORTAR LAS ALAS A IRÁN




Con Estados Unidos en retirada, Arabia Saudí se queda más débil que nunca como resultado de su juego con los kurdos


Middle East Eye
30-10-2017
Traducción para Rebelión de Loles Oliván Hijós.


Desde el momento en que Massud Barzani, presidente de la región del Kurdistán iraquí, convocó su referéndum estaba claro qué grupo de países formaría una coalición para cortar de raíz un Kurdistán independiente. 

En una región con 30 millones de kurdos que abarca cuatro países, Turquía, Irán e Iraq compartían un interés particular en suprimir al estado en ciernes desde su nacimiento, incluso aunque para Ankara significara abandonar al único aliado kurdo del que dependía en su guerra contra el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) en el país y contra el Partido de la Unión Democrática del Kurdistán (PDK) en Siria.

Menos claro parecía, sin embargo, qué grupo de Estados respaldaría a Barzani. Israel fue el único actor regional que lo hizo expresamente. Como declaró su primer ministro Benajmin Netanyahu, “Israel apoya los esfuerzos legítimos del pueblo kurdo para lograr su propio Estado”.

Aunque Israel consideraba al PKK como un grupo terrorista, Yair Golan, antiguo subjefe del ejército israelí, declaró en una conferencia en Washington que él personalmente no. “Cuando miras a Irán en el este, cuando ves la inestabilidad en la región, una entidad kurda estable y unificada en medio de este espacio empantanado no es tan mala idea”.

El razonamiento de Golan no era del todo ajeno a otra potencia regional con un interés en utilizar a los kurdos para cortar las alas a Turquía, a Irán y a Iraq: Arabia Saudí. De cara a la galería, el Rey Salman respaldaba firmemente la unidad de Iraq. Detrás de escena, la corte real despachó una serie de emisarios para animar a Barzani en su proyecto de dividir el Estado iraquí y cuestionar la integridad territorial de Turquía e Irán. Uno de ellos es un general retirado en las fuerzas armadas saudíes, Anwar Eshki, presidente en la actualidad del think-tank saudí Centro de Estudios Estratégicos y Legales para Oriente Próximo.

Eshki fue explícito sobre el razonamiento del reino. Manifestó ante el Consejo de Relaciones Exteriores que trabajar para la creación de un Gran Kurdistán por medios pacíficos “reduciría las ambiciones iraníes, turcas e iraquíes. Ello desarticulará un tercio del territorio de cada país a favor del Kurdistán”. Eshki reiteró su apoyo a un Estado kurdo independiente en una reciente entrevista telefónica con la agencia de noticias rusa Sputnik, donde afirmó que el reino saudí no se interponía en el camino de la voluntad del pueblo. “Creo que los kurdos tienen derecho a tener un Estado propio. […] Iraq ha do muy lejos en la marginación de los kurdos. Y como el propio Barzani señaló, él no se ha adherido a la constitución que dividió Iraq en razas y sectas. Si el gobierno iraquí sigue por el mismo camino, podría ser que Iraq se acabara dividiendo en más de dos”.

Otra señal es la enviada en marzo de este año por un asesor de la corte saudí: Abdulá al Rabiah declaró a Saudi Okaz Daily que el Kurdistán iraquí tenía un alto potencial económico, cultural, político y militar imposible de eliminar por Irán y Turquía. Tras reunirse con Barzani, Rabiah señaló que el Kurdistán tenía “las bases necesarias para la independencia y defendía su existencia”. Otro miembro clave de la alianza saudí, Emiratos Árabes Unidos, hizo lo propio. Me cuenta una fuente fiable que el hijo de Barzani, Masrur, jefe del Consejo de Seguridad Nacional, hizo una visita secreta a Abu Dhabi solo un mes antes del referéndum del 25 de septiembre.

En Emiratos Árabes Unidos, académicos a la sombra del Príncipe Heredero de Abu Dhabi, Muhammad bin Zayid, hicieron mucho más que emitir declaraciones de apoyo. Abdulá Abd al Jaliq publicó un mapa donde se representa el Estado de Kurdistán que se establecería dentro de unos años y que tendría una población que podría ascender a 30 millones. También pidió al presidente turco, Recep Tayip Erdogan, que no penalizase a Kurdistán por el referéndum pues, dijo, “es una medida democrática”.

Todo esto no pasó desapercibido en Bagdad. The New Arab citó a un funcionario iraquí que denunciaba que Irbil había firmado un “memorando de entendimiento” con Ibtisam al Kutbi, director del Centro de Políticas de Emiratos Árabes Unidos, para ayudar a organizar el referéndum. Emiratos Árabes Unidos negó informes de que su cónsul en Irbil hubiera asistido al referéndum y hubiera visitado algunos colegios electorales.

Arabia Saudí muestra sus intenciones

Arabia Saudí envió otras señales de que su política en la región estaba cambiando. Sorprendió una visita secreta del ministro saudí para asuntos del Golfo, Zamer al Sabhan, a Raqqa (Siria). Según Al Quds al Arabi, al Sabhan fue fotografiado con Brett McGurk, enviado especial de Estados Unidos para la campaña contra Daesh, acompañado por comandantes militares de las Fuerzas Democráticas Sirias respaldadas por Estados Unidos, los mismos que erigieron un retrato del líder del PKK Abdulá Ocalan, en las ruinas de la ciudad recién liberada de Daesh. Era aparentemente un mensaje dirigido a Turquía.

Una vez que se derrumbó la resistencia de los peshmerga kurdos en Kirkuk, Riyad abandonó rápidamente el barco. Salman llamó a Haider al Abadi, primer ministro de Iraq, para subrayar el apoyo del reino a la unidad de Iraq y lo invitó a visitar Riad la semana siguiente. El jefe de personal del ejército iraquí ha visitado el reino esta semana.

El fiasco de Kirkuk es el último ejemplo de la inestabilidad asociada al desmoronamiento del imperio estadounidense en Oriente Próximo. Tanto Turquía, como el Gobierno Regional del Kurdistán, Iraq y Arabia Saudí son aliados en los que Estados Unidos ha invertido mucho dinero. Pero eso ya ha dejado de significar algo habida cuenta de cómo estos aparentes aliados militares de EEUU se miran entre sí: recuerdan más a cómo se comportaron los estados o principados de la Europa del siglo XVIII que a cualquier otra cosa que hayamos presenciado en el siglo pasado.

Las unidades del ejército iraquí entrenadas y financiadas por EEUU operaron junto a las milicias chiíes respaldadas por Irán para expulsar a las fuerzas kurdas peshmergas equipadas por EEUU, que eran instrumentos esenciales en la lucha contra el Daesh en el norte de Iraq.

La limpieza étnica alrededor de Kirkuk durante la última semana ha sido real. Cerca de 100.000 kurdos han tenido que huir de sus hogares, muchos de sus negocios han sido incendiados y decenas de combatientes peshmerga asesinados.

Mientras esto sucedía Washington se ha mantenido al margen. Un portavoz del Departamento de Estado ha declarado que “la reafirmación de la autoridad federal sobre las áreas en disputa de ninguna manera cambia su status; siguen siendo disputadas hasta que su estatuto se resuelva de acuerdo con la constitución iraquí”.

El paraguas militar estadounidense echo jirones

De hecho, la lucha sobre Kirkuk constituye la primera gran violación del pacto en el Iraq post Sadam según el cual Bagdad no usaría la fuerza militar contra los kurdos. El primer ministro iraquí, Abadi, ha reafirmado su autoridad. La recuperación de Kirkuk le favorece en la lucha contra su rival, el ex primer ministro Nuri al Maliki, en las elecciones nacionales del próximo año, y lo que diga o no la Constitución iraquí poco cuenta.

De manera que ser aliado de EEUU no supone tener garantías de contar con un paraguas diplomático estadounidense y mucho menos militar. El vacío dejado por la retirada de Estados Unidos –yo veo en el nacionalismo de America First de Donald Trump la continuación de la atenuación que inició Barack Obama respecto al intervencionismo de Bush– es aún más desestabilizador que un presidente que ha convertido la Casa Blanca en un reality show.

Cualquiera que fuera el apoyo con el que contaba internamente de los peshmerga leales a la UPK, que no ha recibido, Barzani también interpretó equivocadamente las señales de Riad y Abu Dhabi. Bienvenidos al mundo post-occidental. Tanto Gran Bretaña como Rusia atravesaron el doloroso proceso de la pérdida de sus imperios. Ahora le toca el turno a Washington.

La retirada estadounidense no deja un nuevo equilibrio de poder controlado por potencias regionales fuertes. Deja una vasta zona de espacios disputados controlada por ejércitos independientes y curtidos en guerras con armas occidentales. Se abandonan aliados tradicionales y se desintegran políticas de la noche a la mañana.

Irán gana, nuevamente

Por supuesto hay ganadores. Uno de ellos es Irán. En ausencia de un mediador internacional fuerte y confiable, Qasim Suleimani, el dirigente de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria Islámica, parece haber jugado un papel mucho más eficaz al convencer al sector de la familia Talabani de la UPK de llegar a un acuerdo con las fuerzas de Hashd al Shaabi, aunque la milicia chií rápidamente retiró a sus combatientes dejando el control a ejército y policía federal iraquíes.

Solo dos días después de que su contrato nuclear fuera “descertificado” por Donald Trump, Irán, a través de sus representantes subsidiarios chiíes, ha logrado controlar efectivamente otra parte estratégica de los bienes raíces de Iraq y varios de sus pozos de petróleo.

Turquía ha sido empujada todavía más a la esfera de Teherán. La fuerza simbólica de Turquía en Iraq está ahora rodeada por todas partes de milicias chiíes de Hashd al Shaabi, respaldadas por Irán y utilizadas para encabezar el asalto a Kirkuk.

Arabia Saudí es más débil regionalmente que nunca. ¿Comprenderá y aprenderá algo cada vez que juega a Juego de tronos y pierde? El legado resultante de estas luchas es un listado cada vez más largo de ciudades suníes en ruinas y millones de refugiados. Esas ruinas y los refugiados son el resultado del llamado liderazgo saudí en el mundo árabe suní.


EL DESCUIDO BICENTENARIO SOBRE LA LEY, LA AUTORIDAD Y LA INSTITUCIONALIDAD DE LAS REPARTICIONES ESTATALES, Y DEL ROL DEL ESTADO EN EL PERÚ REPUBLICANO

Estimados amigos:

Se adjunta la siguiente escritura que comenta los errores y las falacias en que el Perú ha caído y que ha llegado a un punto culminante en actos de agresión y desprecio al niño y la mujer, cuya responsabilidad recae en la doctrina conservadora del autoritarismo que el Perú a militado desde la colonia hasta hoy.

Puede entenderse que estamos exagerando la nota, pero lamentablemente para mí esto ha comenzado con más intensidad desde 1985 a la fecha, y donde el gobierno del autocrático y corrupto de Fujimori Fujimori acentuó aun más la situación de desinstitucionalización republicana.

Nada ha valido el esfuerzo del ciudadano Valentín Paniagua, presidente del gobierno transitorio constitucional, de sus ministros y procuradores por encerrar en las cárceles, bajo el debido proceso judicial a cientos de altos funcionarios civiles y militares; porque después los gobiernos de Todelo, García y Humala, y por que no decirlo del actual, en que no se ha habido continuado los programas  correctivos para que no queden impunes los arrebatadores del  erario y patrimonio de todos los peruanos. Como tampoco se ha seguido las políticas públicas diseñadas por el gobierno de la transición en favor del respeto a la ley, a la dignidad de la persona humana y en contra de la desigualdad personal y colectiva de muchos peruanos.

Atentamente,

Fernando Arce


EL DESCUIDO BICENTENARIO SOBRE LA LEY, LA AUTORIDAD Y LA INSTITUCIONALIDAD DE LAS REPARTICIONES ESTATALES, Y DEL ROL DEL ESTADO EN EL PERÚ REPUBLICANO

En nuestro Perú vivimos situaciones que desencantan por el abuso y los maltratos que padecen los más débiles y vulnerables, esta vez les siguen correspondiendo a la mujer y a los niños. Cada día que pasa aparecen agresiones y atentados contra la mujer, la que la llevan a la muerte y la desaparición, siendo los responsables  sus respectivas parejas y exparejas. Se entiende que estos últimos están atentando más de las veces con las  madre de sus hijos, lo  cual pone en evidencia que ni este hecho detiene el comportamiento de los varones, su fijación los conducen a imponerse sin ningún tipo de conmiseración a la mujer, mostrando desprecio al sexo femenino, esta fijación tendría origen cercano, los hombres están acostumbrados desde muy niños, a ver que sus madres han sido golpeadas por sus padres o sus padrastros.   

Igual ocurre en su relación con los niños, los varones y las mujeres desde muy pequeños recibieron maltratos de sus padres, aquí se presenta otra fijación que deriva en el sinnúmero de violaciones que cometen los padres y de las muertes que sufren juntos a sus madres. Las penas de cárcel no han servido para evitar estas desgracias; poner en prisión parece que no resulta el freno que remedie la situación, como seguramente, si la pena fuera más drástica caso de la pena de muerte. Como van las cosas, tanto las violaciones a los niños, como los maltratos a las mujeres continuaran. 

Los peruanos golpeadores no son los únicos, la otra parte de la población tampoco respeta lo que manda la ley, ni practica la cordialidad, ni hay destellos de sentimientos de solidaridad, prima el individualismo y la indiferencia; los especialistas no dejan de señalar que todo es consecuencia de un país que ha vivido en una sociedad y regímenes de gobiernos autoritarios, este sistema ha superado largamente los breves períodos de intentar vivir en democracia.

El país ha sido dirigido por quienes ejercieron las jefaturas del poder de manera vertical, han sido verdaderos mandobles, y como es fácil de comprender son del sexo masculino. Estas gestiones por mucho tiempo se distinguieron por ser gobiernos fuertes; sin embargo, paradójicamente estos gobiernos fuertes no han tenido un solo mandón por tiempo largo en el poder, lo que más bien ha ocurrido es que los mandones eran tantos que no se permitía que uno solo sea el favorecido para gobernar, en una palabra hubo muchos candidatos bajo la condición de mandones para alcanzar cargos políticos relevantes.  

A su vez que no hubo el sistema de elecciones universales, la exclusividad correspondió más a militares que a civiles: se observa que cuando los cambios por la democracia representativa se intentó instalar, principalmente, a partir de la segunda mitad del siglo XX, el sistema que llegó a imperar ha sido el presidencialista y casi siempre contó con mayoría en el congreso, esta situación ha significado la continuidad del autoritarismo, pues más de las veces estas autoridades tuvieron la condición de caudillos, siendo a la vez los jefes de los partidos de carácter vitalicio, no hubo competencia de dirigentes para ese cargo, solo se contentaron con seguir al caudillo y seguir en el movimiento político desempeñándose en cargos de menor rango tanto en el partido, como de ocupar cargos en el gobierno de ganar las elecciones. 

En el Perú los jefes de los partidos son los fundadores de la organización, en consecuencia resultar ser los dueños del movimiento político, en esas condiciones es imposible que en el partido y en el movimiento exista democracia interna; y cuando los jefes de esos partidos de ayer y hoy llegaron sin elecciones o con elecciones a ser presidentes tuvieron todas las prerrogativas de ejercer el poder de manera absoluta y hasta omnímoda, ellos gobernaron con sus amigos y los  amigos de sus amigos. 

Su soporte en el poder no fueron ni los militantes de su partido, ni tampoco quienes lo eligieron, razón para no solo no cumplir con sus ofertas de gobierno, sino que estos presidentes hacían y hacen lo que ellos quieren, en que casi siempre resulta en favor a los intereses  del clan que lo rodea y le presta soporte. El presidencialismo a pesar de algunas medidas, siempre sale triunfante, siendo así que el presidente solapado o abiertamente resulta quien decide, se convierte en el "caudillo de turno que llega a ser el nuevo hombre fuerte", lo que se comprueba en estos últimos quince años. 

El presidente de la república y el alto comando del clan de gobierno tiene influencia en los otros poderes del Estado. En el congreso de la república los representantes del partido ganador casi siempre le debe el cargo al jefe y a sus amigos, en especial cuando se produce alguna discrepancia de los congresistas con el ejecutivo o se retiran del movimiento; asimismo, el poder ejecutivo tiene la suficiente capacidad de maniobra para influenciar a jueces, fiscales y vocales del poder judicial. Se afirma que los partidos como el aprismo llega a tener dominio sobre el poder judicial o el ministerio público, pues se ha comprobado que más de una oportunidad de fiscales de la nación que han pertenecido a ese partido y de otros solapadamente.

El régimen de elecciones no ha significado cambios, ciertamente hay una continuidad autoritaria, heredada como un lastre colonial que se configura gracias a lo patriarcal y al patronazgo que gozaba el virrey, y que, en general todas las autoridades se favorecían durante la colonia y que de más a menos todavía ha venido existiendo en la república. Este comportamiento autoritario de la autoridad colonial era reflejo de la vida propia del imperio español de entonces, donde existía la organización social por castas que no solo estratificaban severa y rígidamente a la población; sino que evidenciaba la exclusión donde únicamente la casta de sangre noble imperaba irremediablemente. 

Los densos rasgos de la colonialidad se basó en la raza de pura sangre, dando fuerza a que surja el autoritarismo no solo político y social, sino que ha tomado cuerpo en el hombre peruano que imprime la característica del reflejo por alcanzar del exclusivismo discriminatorio, ello se ha desarrollado en el transcurso de los doscientos años de aparente era independiente, pues, solo somos una república de etiqueta. 

Entre otras cosas no tenemos el Estado para todos, se ha diseñado, para servir a los que están ligados al poder económico y político de los clanes y de los intereses de grupos, en especial el grupo étnico cultural criollo/mestizo que han ocupado los cargos importantes de gobierno, lo mismo ha ocurrido con grupos de poder económico, que de otro lado han conformado alianza con determinados inversores extranjeros. Acerca de esto último se ignora que la  constitución  consagra la economía social de mercado. Se hace economía de libre mercado sin las regulaciones que finalmente democratiza la libertad de productores y consumidores.  

Este comportamiento de las principales autoridades del ejecutivo, en particular, han puesto en riesgo que la organización estatal no cubre satisfactoriamente los servicios públicos - salud, educación, seguridad, etc.- a la ciudadanía, ni llega incluyendo los actuales gobiernos regionales y locales a pretender que los ciudadanos muestren simpatías con sus autoridades, lo que determina que con el tiempo se pierde el respeto y menos obediencia de los ciudadanos. Como se ha dicho el Estado en el Perú aparte de no ser para todos, resulta ajeno a la la gran mayoría de los residentes que ocupan los territorios sea regional, local y central. 

El Estado y los gobiernos se convierte en una organización que es ajena al ciudadano; ello significa que no existen lazos que por siglos tendieran acercarse por la participación, la representación y el diálogo social; desde la era colonial aparte de haber sido sojuzgados por las autoridades virreinales, en la república son engañados con promesas electorales que no se cumplen; es decir, poco le importa a los gobiernos en representación del Estado la vida de los ciudadanos, el peruano de pie no cuenta en su vida con los gobiernos, y el informal no siente, ni le importa lo que hacen las entidades públicas, 

El congreso con sus representantes no son elegidos respetando a sus electores; primero, no salen candidatos bajo elecciones internas; y segundo, caso de los congresistas forman parte de un parlamento egoísta unicameral, por tanto no son representantes de todos los ciudadanos o de una parte de las minorías étnicas. En el congreso los pocos representantes no se ocupan de todos; al no haber la forma de elección por distritos electorales y de manera uninominal. El congreso también es selectivo y no es nada democrático.  

Lo dicho tiene una explicación tanto en lo político y en lo económico esta situación se origina porque el Estado ha constituido una organización selecta de claro exclusivismo, maneja el presupuesto anual como un botín -ejecutivo y congreso- porque hace lo que quiere de él, lo que es contrario a la ciudadanía, la democracia y la economía de libre competencia; sin estas categorías no puede funcionar a una sociedad igualitaria, no podemos esperar que se respete al prójimo, resulta  lo más normal, ni tampoco se puede resaltar la economía de competencia han primado grupos mercantilistas, oligopólicos y monopólicos. 

Es decir, la realidad enseña que en el Perú poco importa aquello que se inicia y termina en el desarrollo político y de relación social como económica en lo que respecta a la dignidad de la persona humana y del consumidor agobiado por la imposición arbitraria de los precios de compra de los productos y sin tomar en cuenta a los pequeños empresarios. Se hace difícil entender la lógica de vivir en democracia y con ciudadanía, donde asimismo no prime la igualdad entre los seres que residen en un país, en las colectividades regionales, o en las provincias con las pequeñas localidades de los distritos que conforman el Perú.

El politólogo y jurista italiano Norberto Bobbio ayuda a situar los espacios y las correlaciones que existen entre la democracia política y la democracia social, él dice: incluso determina por lo que sucede en la sociedad civil". "si por esfera política entendemos el ámbito en el cual se realizan las deliberaciones de mayor interés colectivos, entonces se comprende fácilmente el hecho de que la democracia política se ha haya dado primero que la democracia social", porque "una vez conquistada la democracia política nos damos cuenta que la esfera política está comprendida a su vez en una esfera más amplia, que es la esfera de la sociedad en su conjunto, y que no hay decisión política que no esté condicionada o incluso determina por lo que sucede en la sociedad civil".

Esto conduce a Bobbio a "percatarnos que una cosa es la democratización del Estado, lo que sucedió generalmente con la institución de los parlamentos, y otra cosa es la democratización de la sociedad, por ello puede darse perfectamente un Estado democrático en una sociedad en la cual la mayor parte de instituciones, la familia, la escuela, la empresa, la administración de servicios, no son gobernados democráticamente", surgiendo la pregunta "¿es posible la sobrevivencia de un Estado democrático en una sociedad no democrática?"

La respuesta es que esto ocurre cuando se abandona la concepción de que los hombres y las mujeres son ciudadanos, en cuanto para comenzar lo que representa en términos de igualdad y respetos que se merecen entre ellos, y lo que se olvida cuando se intenta construir un Estado bajo el sistema de la democracia, tanto al hombre, como a las agrupaciones de lo que constituye la sociedad civil como dice Bobbio de las instituciones claves en el funcionamiento de una sociedad (y por ende de la república) caso de la familia, la escuela y la empresacomo diríamos para el Perú también de otras como los sindicatos y los partidos políticos. 

Si en esas instituciones no se tiene personas con ciudadanía; niños por formar y atender; y adultos que participan y deciden bajo acuerdos confrontados en  uso de la práctica de la razón y el sentir para comprender -teniendo en cuenta tanto valores éticos, como moral de trabajo colectivo-, sin esas condiciones entonces no esperemos una sociedad en democracia e igualitaria, ni de respeto a la mujer y menos de cuidado y protección de los niños y los ancianos. Esto refleja que el Estado ajeno no tiene autoridad, la ha perdido, porque no hay institucionalidad que ordena las actividades sociales y de los grupos, se carece de la obediencia legal; asimismo, la república que dice marchar en favor de la vida en democracia, olvida:  primero, tiene que alcanzar el Estado de derecho; y segundo lo que significa considerar su narrativa de la constitucionalidad histórica; estos puntos son cercanos, y que, en desde hace poco no han sido verdaderamente atendimos, ni reforzamos si no más bien rompimos el Estado de derecho en 1992,  y se aprobó un texto constitucional de 1993 que impidió trastocando, por ejemplo el control público, y las rendiciones de cuentas no dándose los juicios sobre el uso y abuso de las cuentas y del patrimonio público. 

Estos aspectos son antecedentes  y consecuencias de que el Estado no es para todos, no pasa de ser un Estado mínimo en sus alcances que no llega a muchas veces a ser subsidiario, caso de los servicios públicos, regulador del conflicto social en una sociedad desigual, de frenar las irregularidades de la economía fiscal  y de la impunidad de quien se apropia del patrimonio púbico y de su erarioEsto último merece de las autoridades y los especialistas en el control estatal, de la máxima función fiscalizadora del congreso, de jueces y fiscales poner la atención correspondiente a lo que viene pasando tanto por la intencionalidad o la ignorancia de los constituyentes de 1993 que erraron al cambiar no solo los términos de sobre vigilancia (supervigilancia), sino correlativamente restaron el nivel de la contraloría general en su autonomía; exponiendo a los despropósitos en que caen los poderes públicos al ignorar la presencia del ente contralor y sus atribuciones en la fiscalización que obliga a intervenir en todos los actos públicos y en la determinación de las responsabilidades frente a los hallazgos de irregularidades tanto en el uso indebido de los fondos del erario, como cuando no se cumple los planes y programas de gobiernos.

Asimismo, de las comprobaciones de indicios razonables de delitos el ente contralor procede a denunciar ante los fiscales de turno y de cómo estos confirman estas denuncias para enviarlas al poder judicial. Sobre esto último las cortes y fiscales últimamente no han actuado con el apremio de la calidad del presunto delito de corrupción y arrebato de los fondos del erario y del patrimonio de todos los peruanos. Los contralores no son líderes institucionales capaces de llegar a dialogar con la autoridad judicial y de la fiscalia para encontrar consenso sobre hacer vinculantes la denuncias nacidas del ente contralor y que en aras de prevención y las sanciones sin mayores trámites y consultas a peritos que muchas veces son ajenos al quehacer y manejo de los actos indebidos en uso de los presupuestos y los fondos del erario, incluido el cumplimiento de los programas y planes del gobierno y sus instituciones. 

Es por demás señalar los efectos del respeto a la legalidad en la vida de la república o de las colectividades, dice Norberto Bobbio: "valores fundamentales, a los que se han reclamado de diversas manera los partidarios del gobierno de la leyes, la igualdad, la seguridad y la libertad están garantizados por los caracteres intrínsicos de la ley, entendida ésta como la norma general y abstracta, más que por el ejercicio del poder".  

El adelanto que brida Norbert Bobbio es por demás importante al tema de los países que intentan, como el Perú que la ley impere y que sus autoridades constituidas debidamente lleguen a ser respetadas, como no ocurre hoy, porque esas autoridades son simples caudillos rodeadas de clanes y del amiguismo. Esto último si no se corrige y desaparece de la vida política y económica estaremos cayendo más y más en manos de quienes no son fieles al régimen y método de la democracia; ello tiene respuesta en la encíclica Laudato SI del papa Francisco cuando no hace ver:"muchas veces la misma política es responsable de su propio descrédito, por la corrupción y por la falta de buenas políticas públicas. Si el Estado no cumple su rol en una región algunos grupos económicos pueden aparecer como benefactores y detentar el poder real, sintiéndose autorizados a cumplir ciertas normas, hasta dar lugar a diversas formas de criminalidad organizada, trata de personas, narcotráfico y violencia muy difíciles de erradicar.  Si la política no es capaz de romper una lógica perversa, y también queda subsumida  en discursos empobrecidos, seguiremos sin afrontar los grandes problemas de la humanidad".

Finalmente, cerramos esta escritura como conclusiones lo que enseña el papa Francisco cuando afirma: primeroque debe existir un modelo global, portador de una misión amplia (con progreso) que posibilite buenas política públicas para que el Estado cumpla su rol, no dando a que aparezcan quienes detentan el poder real que no les corresponde situándose en la corrupción de la autoridad, la criminalidad organizada no sólo en el gobierno, caso de los gobernantes de la década del 90 con Fujimori/Montesinos/Hermoza en el Perú, y después de ellos el desmadre de los últimos dieciséis años, sin institucionalidad estatal, caso del intento final de que desaparezca la contraloría general; y segundo, lo que conduce a tener autoridades responsables de cuidar la fidelidad no sólo del rol del Estado, sino que han comprendido el sentido de la economía y de su finalidad, y del ambiente tan significativo para cubrir el liderazgo que ejerce en sus colectividades, y donde no cabe los discursos empobrecidos de caudillos y sus seguidores que han demostrado por tantas décadas no haber afrontado los problemas de la república. 

Fernando Anibal Arce Meza



PRESENTACIÓN DE LA CONVERSACIÓN DE ERNESTO GUEVARA CON MAO ZEDONG


(30 de octubre de 2017)
Por Miguel Aragón

Después de la Gran Revolución Rusa de 1917, considero que los acontecimientos más trascendentales  en el transcurso  del siglo XX, fueron las revoluciones populares desarrolladas   en China,   en Cuba, y  en Viet Nam.

Con el triunfo de la Gran Revolución Rusa,  en 1917 comenzó una nueva época histórica en el desarrollo de la humanidad, comenzó la época del socialismo, así  se inició la época de la dictadura del proletariado,  en síntesis, así comenzó la época del proletariado.  

Ahora, en el año 2017,  nos encontramos cumpliendo y conmemorando los primeros cien años de esta nueva  época histórica.

Las revoluciones triunfantes  en China (1949), Cuba (1959) y Viet Nam (1975), al igual que la revolución rusa (1917),  formaron parte de la revolución socialista mundial, y aportaron significativamente al desarrollo de toda la humanidad  en la larga lucha por pasar del reino de la necesidad al reino de la libertad.

En la nueva época histórica, iniciada en 1917, la dirección del desarrollo del conjunto de la humanidad ya no le corresponde más a la burguesía. Esta función directriz en todo el mundo ya la asumió el proletariado, y malgrado las vicisitudes en los inicios de la construcción del socialismo, y por encima de la inevitable alternancia de avances y retrocesos, podemos estar seguros  que los hombres nunca renuncian a sus conquistas.  

         Se equivocan quienes  sostienen  que todavía seguimos viviendo en la “época de la burguesía”, como afirman  los que, sin mayor sustento, sostienen que vivimos en la  “época del imperialismo”. Con esa equívoca conclusión, lo que ellos hacen es elevar a la burguesía monopolista a la posición de clase dirigente del desarrollo de la humanidad en los siglos XX y XXI.  Tras una fraseología “izquierdista”,  estos doctrinarios que hablan de “época del imperialismo”, en el fondo no reconocen, o menosprecian,  la trascendencia de las grandes contribuciones al desarrollo de la humanidad aportadas por  las primeras revoluciones triunfantes dirigidas por el proletariado.

         Con el inicio de la nueva época histórica, de la presente  época del socialismo,  los problemas de la construcción de la nueva sociedad, de la sociedad colectivista,  pasaron a primer plano, relegando  a segundo plano las peripecias de la decadente y agonizante sociedad capitalista.

II

Una expresión de esta nueva realidad en formación, es el contenido fundamental de las conversaciones sostenidas entre los  dirigentes de los países que ya comenzaron a construir la nueva sociedad.
         
En enero de 1959 había triunfado la revolución cubana. Al año siguiente, en noviembre de 1960, una delegación cubana visitó la República Popular  China. En la delegación cubana estaba Ernesto Guevara, y en el comité de recepción por  parte del gobierno de China se encontraban Mao Zedong, Zhou Enlai y otros destacados dirigentes.

La revista digital Creación Heroica, que se publica mensualmente,  el día 8 de octubre  editó  un número extraordinario  dedicado a la recordación de Ernesto Guevara. Entre los varios materiales incluidos en esa edición, todos ellos de gran valor histórico, se encuentra el texto de la conversación sostenida  entre Guevara y Mao Zedong en noviembre de 1960. Leer este texto poco conocido, para mí ha sido   una grata sorpresa, que acojo y ahora comparto con un público más amplio, reconociendo y felicitando a sus divulgadores.   

En una primera lectura, puedo observar que entre los temas tratados por Guevara y Mao, en primer lugar destaca la posición internacionalista de ambos dirigentes, su visión panorámica del acontecer mundial en ese momento. Igualmente destaca  el interés de ambos  por compartir las enseñanzas de las  revoluciones en China y en Cuba.  El hilo conductor en las  intervenciones de ambos dirigentes es el uso del método dialéctico, el análisis del desarrollo de las contradicciones entre las clases, tanto en la etapa de la lucha por instaurar el nuevo  poder, como en la etapa inicial de la lucha por construir el socialismo en  ambos países.

Considero que la lectura y el estudio de este texto, es sumamente valioso para todos los socialistas en el Perú. Tenemos mucho por aprender en el tratamiento actual de las contradicciones sociales en nuestro país, así como en el tratamiento de las contradicciones que se presentarán en un futuro cercano, cuando se inicie la construcción del socialismo en el Perú. Abrigo la esperanza que esta nueva divulgación estimule algunos comentarios.

A continuación trascribo, tal como le he recibido, el texto que estoy comentando. Aunque tengo que señalar, que no comparto la utilización de la denominación  “Presidente Mao” que precede a las palabras de Mao Zedong. Para nosotros, lo correcto sería simplemente colocar “Mao Zedong” o “Mao”. El cargo de “presidente” es válido que sea utilizado por los socialistas chinos, pero no es de uso obligatorio para  los socialistas de otros países.        
          

Conversación entre  Mao Zedong y Ernesto “Che” Guevara 19 de noviembre de 1960


Hora: 4:20 PM – 6:30PM, 19 de noviembre de 1960 Lugar: Salón Qingzhen en Zhongnanhai 

Participantes: Del lado cubano – Jefe de Delegación y Presidente del Banco de Desarrollo Nacional, Comandante Ernesto Che Guevara, y otros miembros de la Delegación. Del lado chino – Mao Zedong, Zhou Enlai, Li Xiannian, Geng Biao, Shen Jian, Lin Ping. 
Intérpretes: Cai Tongguo, Liu Xiliang Registrador: Zhang Zai

Presidente Mao: Delegación cubana, bienvenida.

Guevara [“abreviado en el original como Ge”, no abreviado aquí]: Es un gran placer [para nosotros] tener esta oportunidad de saludar al presidente Mao [en persona]. Nosotros siempre hemos venerado al presidente Mao en nuestra lucha. Somos una delegación oficial, representando a Cuba, aunque los miembros de nuestra delegación nacieron en cuatro países diferentes.

Presidente Mao: Usted es argentino.

Guevara: Nací en Argentina.

Presidente Mao: ¿Dónde nacieron los otros miembros de la delegación?

Guevara: [Ramiro Fernando] Maldonado [Secretario General del Partido Social Revolucionario de Ecuador] es ecuatoriano, [economista Albán] Lataste es chileno, yo nací en Argentina, todos los demás nacieron en Cuba. Aunque algunos de nosotros no nacimos en Cuba, el pueblo cubano no toma a mal que no hayamos nacido en Cuba. Nosotros realmente defendemos la revolución cubana. Fidel [Castro] representa la voluntad de todos los latinoamericanos.

Presidente Mao: Ustedes son internacionalistas.  

Guevara: Los internacionalistas de América Latina. 

Presidente Mao: Los pueblos de Asia, los pueblos de África y todo el campo socialista los apoyan. El año pasado usted visitó algunos países asiáticos, [¿no es verdad?] 

Guevara: Algunos países, como India, Siam [Tailandia], Indonesia, Birmania, Japón, Pakistán. 

Presidente Mao: Con excepción de China, [usted] ha estado en todos los principales países de Asia. 

Guevara: Por eso, ahora estoy en China.

Presidente Mao: Bienvenido.

Guevara: Nuestra situación interna aún no se había estabilizado cuando salí de Cuba el año pasado, por esa razón nos conducíamos cautelosamente con el mundo exterior, a diferencia de ahora. [Ahora] la situación interna se ha consolidado y podemos ser más resueltos.  

Presidente Mao: La actual situación internacional es mejor que la del año pasado.

Guevara: La nación entera está unida, pero cada día los imperialistas esperan dividirnos.

Presidente Mao: Aparte de los obreros y los campesinos, ¿quiénes más se han unido a ustedes?

Guevara: Nuestro gobierno representa a los obreros y campesinos.
Nuestro país todavía tiene una pequeña burguesía que tiene una relación amistosa y coopera con nosotros.

Presidente Mao: ¿No [hay] burguesía nacional?

Guevara: La burguesía nacional estaba básicamente compuesta por importadores. Sus intereses estaban entrelazados con los del imperialismo y estaban contra nosotros. [Por eso] los destruimos económica y políticamente.

Presidente Mao: Ellos eran burguesía compradora. No [deben] ser considerados como burguesía nacional.

Guevara: Algunos dependían completamente del imperialismo. El imperialismo les daba capital, tecnología, patentes y mercados. Aunque vivían en su propio país, sus intereses estaban entrelazados con el imperialismo; era el caso, por ejemplo, de los comerciantes de azúcar.

Presidente Mao: Los empresarios del azúcar.

Guevara: Ellos mismos. Ahora el negocio del azúcar ha sido nacionalizado.

Presidente Mao: Ustedes básicamente han expropiado todo el capital norteamericano.

Guevara: No básicamente, sino todo. Quizás algún capital ha escapado [de la expropiación]. Pero no es que no queramos [expropiarlo].

Presidente Mao: ¿Ustedes ofrecieron compensación al expropiarlos?

Guevara: Si [una compañía azucarera] nos compraba más de tres millones de toneladas de azúcar [antes de la expropiación], [nosotros] ofrecíamos una compensación entre 5 por ciento y 25 por ciento [del valor del azúcar comprado]. [La gente] no familiarizada con la situación en Cuba tiene dificultad para entender la ironía incorporada en esta política.

Presidente Mao: Según la prensa, ustedes devolvían el capital y las ganancias sobre 47 caballerías por año, con una tasa de interés anual de 1 por ciento.

Guevara: Sólo las [compañías] que compraban más de 3 millones de toneladas de azúcar eran compensadas. Si no habían comprado, no había compensación. Había dos bancos canadienses, relativamente grandes. No los nacionalizamos, y esto es consistente con nuestras políticas interna y exterior.

Presidente Mao: Es estratégicamente aceptable tolerar temporalmente la presencia de algunas compañías imperialistas. Nosotros también tenemos algunas [compañías imperialistas] aquí.

Premier [Zhou Enlai]: Precisamente, como el HSBC [Hong Kong and Shanghai Banking Corporation], cuya presencia es casi simbólica.

Guevara: Esos bancos canadienses en Cuba son lo mismo que el HSBC aquí.

Presidente Mao: Ustedes [deben] unir a los obreros y campesinos, es decir, a la mayoría.

Guevara: Alguna gente de la burguesía se puso en contra de nosotros y se unió al campo enemigo.

Presidente Mao: Aquellos que se pusieron contra ustedes son sus enemigos. Ustedes han hecho un gran trabajo en suprimir a los contrarrevolucionarios.

Guevara: Los contrarrevolucionarios realizaban actos de agresión. [Por ejemplo,] algunas veces, ocupaban unas cuantas islas, [en cuyo caso] los aniquilábamos inmediatamente después. Nada de qué preocuparse. [Nosotros] ejecutábamos a su líder fusilándolo cuando los capturábamos. Su equipamiento provenía de Estados Unidos y era lanzado en paracaídas.  

Presidente Mao: Ustedes también capturaron varios norteamericanos [¿no es así?].

Guevara: [Ellos fueron] procesados inmediatamente y fusilados.

Premier [Zhou Enlai]: El gobierno norteamericano protestaba y ustedes respondían.

Presidente Mao: Ustedes son firmes. Sean firmes hasta el final, esa es la esperanza [de la revolución], y el imperialismo se encontrará en grandes dificultades. Pero vacilen y entren en compromisos, y el imperialismo verá que es fácil [lidiar con ustedes].

Guevara: En la primera etapa de nuestra revolución, Fidel propuso una forma de resolver el problema de la vivienda pública, porque el gobierno tiene la responsabilidad de que todos tengan una vivienda. Confiscamos las propiedades de los grandes propietarios de casas y las distribuimos entre el pueblo. Los pequeños propietarios de casas conservan sus propiedades como antes.

Presidente Mao: ¿Y después?

Guevara: Ahora estamos en la segunda etapa de la revolución, es decir, terminar con el fenómeno de la explotación del hombre por el hombre. En estrecha relación con la situación interna e internacional, estamos trabajando en la consolidación de nuestro régimen: erradicando el analfabetismo y el desempleo (que está en una condición particularmente seria), desarrollando el sector industrial y profundizando la reforma agraria.

Presidente Mao: Excelente. Ustedes han influido en América Latina, e incluso en Asia y África. Ellos serán influenciados en tanto ustedes hagan bien las cosas.

Guevara: Especialmente América Latina.

Presidente Mao: La pequeña burguesía y la burguesía nacional latinoamericanas tienen miedo del socialismo. Por un buen tiempo, ustedes no deberían apresurarse con las reformas sociales. Este método les permitirá ganarse a la pequeña burguesía y a la burguesía nacional de América Latina. Después de la victoria, fueron nacionalizados todos los negocios de Jiang Jieshi [Chiang Kai-shek] y los negocios que anteriormente pertenecían a Alemania, Italia y Japón pero que después pasaron a ser patrimonio de Jiang, eso permitió que el capital propiedad del Estado alcanzara el 80 por ciento de todo el capital industrial. Aunque la burguesía nacional tenía solo el 20 por ciento [de todo el capital industrial], empleaba a más de 1 millón de obreros y controlaba toda la red comercial. Nos tomó casi siete años resolver este problema. [Nosotros] les dimos empleo, derecho al voto, administración conjunta pública-privada y compra de participaciones, con la esperanza de resolver este problema. Esta solución [conjunta] les satisfizo y tuvo un buen efecto relativo en el exterior. Después de ver esta salida, pese a que la burguesía asiática no estaba completamente feliz, estuvo de acuerdo en que ésta era una forma aceptable de unirlos, y que estaba bien utilizar la política de compra de participaciones. El problema del sector artesanal urbano y la pequeña burguesía fue enfrentado, igualmente, por medio de las cooperativas.

Guevara: Debemos aprender de la experiencia de otros países, incluido China y otros países socialistas. En cuanto a la burguesía, le dimos respeto, trabajo y dinero, deseando que no abandonaran el país. También les dimos sueldos a los técnicos. Tradicionalmente, no tenemos industria artesanal, en consecuencia, no tenemos problemas en ese sentido. Hemos reunido a los desempleados en las cooperativas, las que en retribución les dan empleo.

Presidente Mao: Estados Unidos no quiere que Cuba tenga burguesía nacional. Este es el mismo caso de Japón en Corea y del noreste de China [por ejemplo, Manchuria], y el caso de Francia en Vietnam. Ellos no permiten que la gente local construya grandes plantas.

Guevara: Este hecho se asemeja a [a lo que pasó en] América Latina. A fin de destruir las fuerzas feudales, el imperialismo promovió la burguesía nacional. La burguesía nacional también podía pedir impuestos más altos a la importación. Pero no luchaba por los intereses nacionales; de hecho, está coludida con el imperialismo.

Presidente Mao: Tengo una pregunta. ¿La industria brasileña del acero está vinculada a Estados Unidos en términos de capital?

Guevara: Las principales fábricas metalúrgicas del Brasil fueron establecidas con capital norteamericano.

Premier [Zhou Enlai]: ¿Cuál es el porcentaje del capital norteamericano? Brasil produce 1.6 millones de toneladas de acero [anualmente]. 

Guevara: No está bastante claro el monto total del capital en la fábrica más grande de Brasil. Pero tecnológicamente depende completamente de Estados Unidos. Brasil es un país grande, sin embargo, realmente no existe diferencia sustancial entre él y otros países latinoamericanos.

Presidente Mao: Tengo otra pregunta. A ustedes les tomó más de dos años desde su desembarco inicial en Cuba hasta el momento de la victoria final. Ustedes unieron a los campesinos y obtuvieron la victoria. ¿Existe alguna posibilidad de que otro país latinoamericano pueda seguir este modelo?
 
Guevara: No se puede responder a esa pregunta en un solo sentido [yigaierlun]. De hecho, usted tiene más experiencia y un análisis más perspicaz [que nosotros]. En mi opinión, Cuba enfrentaba más dificultades para iniciar una revolución que otros países latinoamericanos. Había, sin embargo, un solo factor favorable: obtuvimos la victoria explotando la negligencia de los imperialistas. Los imperialistas no concentraron sus fuerzas al lidiar con nosotros. Ellos creyeron que Fidel les iba a pedir préstamos después de la victoria y que cooperaría con ellos. [Por el contrario,] iniciar la revolución en otros países latinoamericanos enfrentaría el mismo peligro que Guatemala — Estados Unidos intervendría enviando marines.[1]

Presidente Mao: ¿Hay algunas diferencias [entre esos países latinoamericanos] en cuanto a la situación interna?

Guevara: Políticamente, hay [diferencias]. Pero en términos sociales, [todos esos países] caen en dos o tres categorías. Tres países tienen una lucha armada [en desarrollo]: Paraguay, Nicaragua y Guatemala.

Presidente Mao: Ahora Estados Unidos ha dirigido sus lanzas [duifu] hacia Guatemala y Nicaragua.

Guevara: En Colombia y Perú, emerge la posibilidad de un gran movimiento revolucionario popular.

Presidente Mao: Como he dicho, en Perú, la mayoría del pueblo necesita la tierra. También en Colombia.

Guevara: El caso de Perú es interesante. Siempre ha tenido la costumbre del comunismo primitivo. Durante su dominio, los españoles trajeron feudalismo y esclavitud. Pero el comunismo primitivo no despareció por eso. Por el contrario, sobrevive hasta ahora. El partido comunista ganó las elecciones en Cuzco. Esta lucha [por la victoria comunista en las elecciones] está hermanada con la lucha racial. En Perú viven muchos indios nativos, pero sólo los blancos y los mestizos pueden poseer la tierra y ser terratenientes.

Presidente Mao: La gente local tiene una población de 9 millones a 10 millones, mientras que la población española ahí es estimada sólo en diez mil.

Guevara: Esas cifras pueden haber sido exageradas. Perú tiene 12 millones de habitantes, de los cuales 10 millones son nativos y dos 2 millones son blancos.

Presidente Mao: [Perú es] similar a Sud África. Sud África tiene sólo 3 millones de ingleses.
 
Premier [Zhou Enlai]: Hay 3 millones de ingleses, 1 millón de holandeses, 1 millón de mestizos, 8 millones de negros y medio millón de indios. La gente de estas dos últimas categorías vive en las condiciones más miserables. Sólo la gente blanca tiene derecho al voto.

Guevara: Perú todavía tiene esclavitud. La tierra se vende con la gente incluida.

Premier [Zhou Enlai]: Como el Tíbet en el pasado.

Guevara: En esas zonas atrasadas, los habitantes no usan dinero. Cuando se vende, [el vendedor] pone los productos en un lado de la balanza y monedas de cobre en el otro para medirlos. No se usa billetes ahí.

Presidente Mao: La situación en Colombia es algo diferente, [¿no es verdad?]

Guevara: Colombia tiene un feudalismo más débil pero tiene una presencia católica más fuerte. Los terratenientes y la Iglesia Católica se confabulan con Estados Unidos. Los indios nativos son pobres pero no esclavos. Las fuerzas guerrilleras solían estar presentes en Colombia, pero ahora han dejado de luchar.

Presidente Mao: ¿Cuba tiene relaciones diplomáticas con otros países latinoamericanos?

Guevara: Varios países se coludieron y endurecieron sus relaciones con Cuba. Esos países son Haití, República Dominicana y Guatemala. Colombia, El Salvador y Honduras, juntos,  declararon al embajador cubano persona non grata. Brasil retiró su embajador, aunque por otra razón.

Premier [Zhou Enlai]: En total son 7 países.

Presidente Mao: En ese caso, [Cuba] tiene relaciones con la mayoría de países: 19 [países latinoamericanos] menos 7 es igual a 12.

Guevara: [Cuba] no tiene relaciones con los 3 primeros [Haití, República Dominicana y Guatemala]. En los 4 últimos países [Colombia, El Salvador, Honduras y Brasil], hay chargé d’affaires cubano, pero no embajador cubano. Para los cubanos, ir a Brasil, es como ir al otro lado de la Cortina de Hierro.

Presidente Mao: ¿Cuál es la naturaleza de las guerras en Guatemala y Nicaragua? ¿Son guerras populares?

Guevara: No puedo dar una respuesta precisa. Mi impresión es que [la guerra en] Guatemala es [guerra popular] mientras que [la guerra] en Nicaragua es sólo de tipo normal. [Ellas son] distantes [de Cuba]. No tengo idea [de la naturaleza de sus guerras]. [Lo que dije] es sólo una respuesta subjetiva.

Presidente Mao: ¿Lo que pasa en Guatemala está relacionado con [Jacobo] Árbenz [Guzmán]?

Guevara: Sólo he visto la declaración de Árbenz sobre este tema antes de salir hacia China. La revolución [ahí] es quizás de carácter popular.

Presidente Mao: Entonces, ¿Árbenz está ahora en Cuba?

Guevara: Sí, en Cuba.

Presidente Mao: Él ha estado en China y en la Unión Soviética. Una persona agradable.

Guevara: Nosotros confiamos en él. Cometió algunos errores en el pasado, pero es derecho, firme y se puede confiar en él.  
(El presidente Mao invitó a todos los miembros de la delegación a una cena, durante la cual continuaron conversando).

Guevara: Hay dos cosas casi idénticas entre China y Cuba que me han impresionado muchísimo. Cuando ustedes estaban haciendo la revolución, el ataque de Jiang Jieshi contra ustedes fue [denominado] cerco y aniquilamiento [weijiao], dos palabras que también fueron usadas por los reaccionarios en nuestro caso. Las estrategias [utilizadas por ellos] fueron las mismas.

Presidente Mao: Cuando cuerpos extraños entran al cuerpo, las células blancas las cercan y las aniquilan. Jiang Jieshi nos consideraba una bacteria y quería destruirnos. Nosotros hemos luchado contra él, con intervalos, durante 22 años, con dos colaboraciones y dos rupturas las que naturalmente alargaron el plazo. Durante la primera colaboración, nosotros incurrimos en [el error de seguir] el oportunismo de derecha. Surgió un grupo derechista en el seno del partido. El resultado fue que Jiang Jieshi depuró el partido, se opuso al comunismo y reprimió con la guerra, esto aconteció durante la Expedición del Norte. El segundo período, de 1924 a 1927, fue de sólo guerra. No nos dejaron salida, igual que Batista que no les dejó a ustedes ninguna salida. Jiang Jieshi nos enseñó a nosotros y también al pueblo chino, así como Batista les enseñó a ustedes y al pueblo cubano: no hay otra salida que empuñar las armas y luchar. Ninguno de nosotros sabía cómo luchar y tampoco nos preparamos para luchar. El Premier y yo somos intelectuales; él (refiriéndose a Li Xiannian, Vice-Premier) era obrero. Pero ¿qué otra opción nos quedaba? Él [Jiang Jieshi] quería acabar con nosotros.

(El presidente Mao levanta su copa y propone un brindis por el éxito de la revolución popular cubana y a la salud de todos los miembros de la delegación) 

Presidente Mao: Una vez que estalló la guerra, continuó durante los siguientes diez años. Construimos bases de apoyo, pero incurrimos en [el error de seguir] el oportunismo de derecha; y cuando la política se inclinó excesivamente hacia la izquierda, consecuentemente perdimos las bases de apoyo, y fuimos obligados a retirarnos, en lo que fue la Gran Marcha. Estos errores nos enseñaron –básicamente cometimos dos errores, uno de derecha y otro de “izquierda”– y aprendimos la lección. Cuando Japón hizo la guerra contra China, cooperamos nuevamente con Jiang Jieshi, una experiencia que ustedes no tuvieron.

Guevara: Es una fortuna que no la tuviéramos.

Presidente Mao: Ustedes no tuvieron la posibilidad de cooperar con Batista.

Guevara: Batista no tenía contradicciones con los norteamericanos.

Presidente Mao: Jiang Jieshi es el perro de presa de los ingleses y los norteamericanos. Cuando Japón invadió [China], Jiang Jieshi lo desaprobó. En el tercer período, [que duró] 8 años [1937-45], cooperamos con Jiang Jieshi para luchar contra Japón. La cooperación no fue buena, [porque] Jiang Jieshi representaba a la clase capitalista compradora, siendo el intermediario de Inglaterra y Estados Unidos. En el cuarto período, después de que Japón fuera expulsada, Jiang Jieshi nos atacó; pasamos un año defendiéndonos [contra él] y luego contraatacamos, lo que nos costó en total tres años y medio; en 1949, logramos el triunfo en todo el país y Jiang Jieshi huyó a Taiwán. Ustedes no tienen una Isla Taiwán.

Premier [Zhou Enlai]: Ustedes tienen la Isla de Binuo [la Isla de Pinos]. Pero antes de que Batista tuviera la oportunidad de huir a esa isla, ellos tomaron la Isla de Pinos.

Presidente Mao: Estuvo bien que la tomaran.

Guevara: La posibilidad de que Estados Unidos nos ataque continúa. 

Premier [Zhou Enlai]: Los norteamericanos intentaron atacar la Isla de Pinos. 

Presidente Mao: Entonces, el imperialismo norteamericano es nuestro enemigo común, y también es el enemigo común de todos los pueblos del mundo. Todos ustedes se ven bastante jóvenes.

Guevara: Nosotros ni siquiera habíamos nacido cuando ustedes empezaron a hacer la revolución, excepto él (señalando al Comandante Suñol) que ya había nacido. Él tiene 35 años, es el mayor entre nosotros.

Presidente Mao: En el pasado, luchamos en la guerra. Hoy [nosotros] debemos luchar en la construcción.

Suñol: Defender la revolución.

Guevara: China también tiene otra cosa en común con Cuba. La evaluación de la situación [realizada en] el Congreso del PCCh en 1945 dice: algunas personas de las ciudades despreciaba el campo; nuestra lucha se dividió en dos partes: una realizaba la guerra de guerrillas en las zonas montañosas y la otra hacía las huelgas en las ciudades; la gente que promovía las huelgas menospreciaba a quienes luchaban en la guerra de guerrillas en las zonas montañosas. Al final, fracasaron los que promovían las huelgas.

Premier [Zhou Enlai]: Muy parecido…

Presidente Mao: Reconfortarse con el desperdicio de fuerzas es aventurerismo. [Mientras sean] incapaces de prestar atención al campo, no será fácil para la gente de las ciudades aliarse con los campesinos.

Premier [Zhou Enlai]: …Me di cuenta después de leer su artículo del 5 de octubre (se refiere a la nota de Guevara, publicada en la revista Verde Olivo, sobre el estudio de la ideología revolucionaria cubana [2]). Leí el resumen se ese artículo y los temas que planteaba. [Usted] puede ser considerado un intelectual.
Guevara: Recién estoy por llegar a la etapa de ser intelectual.

Presidente Mao: [Usted se ha] convertido en autor. Yo, también, he leído un resumen de su artículo, y estoy bastante de acuerdo con sus puntos. [El artículo] posiblemente puede tener influencia en América Latina.

Premier [Zhou Enlai]: ¿Ha traído el texto completo?

Guevara: Trataré de encontrarlo.

Presidente Mao: Usted propuso tres principios en sus artículos. El pueblo puede derrotar a los reaccionarios. No se tiene que esperar a que todas las condiciones estén maduras para iniciar la revolución. ¿Cuál es el tercer principio?

Guevara: El tercer principio es que en América Latina la tarea principal se desarrolla en las áreas rurales.

Premier [Zhou Enlai]: Es muy importante vincular la revolución con las áreas rurales.

Guevara: Nos atenemos mucho a este punto.

Premier [Zhou Enlai]: Algunos amigos latinoamericanos no prestan atención a los campesinos, mientras que ustedes prestaron mucha atención a este punto y triunfaron. La revolución china es igual: mucha gente no daba importancia a la contribución de los campesinos, mientras el camarada Mao Zedong concedió mucha importancia a este punto.

Presidente Mao: El enemigo nos enseñó eso, al no permitirnos existir en las ciudades. Él [Jiang Jieshi] quería matar gente. ¿Qué otra cosa podíamos hacer?

Guevara: Fidel [Castro] encontró un punto muy importante en las obras del presidente Mao, algo de lo que no nos dimos cuenta al principio. Se refiere al trato generoso a los prisioneros de guerra: curar sus heridas y enviarlos de regreso. Comprendimos este punto, que nos ayudó mucho [en nuestra lucha].

Presidente Mao: Esa es la manera de desintegrar a las tropas enemigas.

Premier [Zhou Enlai]: Su artículo también toca ese punto.

Guevara: Ese [punto] fue agregado después. Originalmente, a los
prisioneros les quitábamos los zapatos y la ropa, porque nuestros soldados no tenían [ni zapatos ni ropa]. Pero después Fidel nos prohibió hacer esto.

(El presidente Mao levanta su copa y propone un brindis a la salud de Fidel).

Guevara: [La gente] no comía bien mientras hacía la guerra de guerrillas. También estábamos cortos de alimento espiritual. No podíamos leer materiales.

Premier [Zhou Enlai]: Cuando el presidente Mao hacía la guerra de guerrillas, con frecuencia enviaba a gente a conseguir periódicos.

Presidente Mao: Tratar a los periódicos como fuentes de información. Los periódicos enemigos con frecuencia divulgaban los movimientos del enemigo, y eran una fuente de información. Nosotros empezamos la revolución con varios miles de personas; [el tamaño de las tropas] entonces subió a diez mil y luego creció hasta trescientos mil; en ese momento cometimos el error de “izquierda”. Después de la Gran Marcha, los trescientos mil se redujeron a veinticinco mil. El enemigo se sintió menos temeroso de nosotros. Cuando los japoneses invadieron [China], quisimos cooperar con Jiang Jieshi. Él dijo que podíamos [cooperar con él], porque dado [que éramos] tan pocos, no nos temía. El objetivo de Jiang Jieshi era que los japoneses nos aniquilaran. Pero no esperaba que, después de que lucháramos contra Japón, creciéramos de veinte mil a un millón y varios cientos de miles. Cuando, después de la rendición de los japoneses, las tropas de Jiang Jieshi de cuatro millones empezaron a atacarnos, nosotros teníamos un millón y bases de apoyo con una población de cien millones. En tres años y medio, derrotamos a Jiang Jieshi. Esa [guerra en esos años] no fue más una guerra de guerrillas, fue una guerra a amplia escala. Como usted menciona en su artículo, aviones, cañones, tanques, todo eso fracasó en desempeñar algún rol fundamental. Jiang Jiechi lo tenía todo, mientras que nosotros no teníamos nada de eso. Sólo más tarde capturamos algunos cañones.

Premier [Zhou Enlai]: En el último período, incluso capturamos tanques.

Presidente Mao: El principal [tipo de armamento que capturamos] era de artillería. Esto nos permitió crear divisiones de artillería, brigadas de artillería y regimientos de artillería. Todo era equipo norteamericano.

Premier [Zhou Enlai]: Después de la liberación de Beijing, tuvimos una parada militar. Todo era equipo norteamericano. Todavía los norteamericanos no se habían ido. El Cónsul General y el agregado militar norteamericanos también asistieron y observaron la parada.

Guevara: Al comienzo de la guerra, la gente que yo comandaba apenas excedía a una compañía. Una vez, capturamos un tanque y todos nos alegramos bastante. Pero Fidel quiso llevárselo. Yo estaba triste, y obedecí sólo después de recibir bazucas a cambio.

Presidente Mao: Aunque los aviones vuelen los cielos todos los días, difícilmente pueden provocar bajas. [La gente] puede usar ropa de camuflaje. Se puede usar vestimenta verde para cambiar la apariencia. Todos ustedes están usando uniformes. Todos ustedes son soldados.

Guevara: Rodríguez (Vice Ministro de Relaciones Exteriores) no es soldado. En esa época él estuvo sufriendo en la cárcel.

Presidente Mao: Usted (dirigiéndose a Rodríguez) luce muy joven.

Rodríguez: 25 años.

Presidente Mao: Ustedes (dirigiéndose a Mora y Suñol) son soldados.

Guevara: El padre de Mora murió en la guerra. Suñol fue herido tres veces, en seis partes [de su cuerpo]. Yo fui herido dos veces. Rodríguez fue torturado en prisión. Al principio teníamos pocos hombres. Incluso Fidel luchó con su propia arma. [Éramos] solo doce personas.

Presidente Mao: ¿No eran ochenta y tantas personas?

Guevara: El número se fue reduciendo gradualmente, quedando al final sólo doce personas.

Presidente Mao: Esas doce personas son las semillas. La temperatura en vuestro país es buena.

Guevara: [Cuba está] a 22 grados al norte.

Presidente Mao: Sus tierras también son buenas.

Guevara: Todas las tierras son cultivables. Se puede plantar árboles de coco en las zonas arenosas.  Pero es difícil cultivar en las montañas.

Presidente Mao: Entonces [la población de] su país podría crecer por lo menos hasta 30 millones.

Guevara: La Isla de Java de Indonesia tiene como 50 millones [de personas].

Presidente Mao: Ustedes deberían agradecer a [General Rubén Fulgencio] Batista [y Zaldívar], de la misma forma que nosotros agradecemos a Jiang Jieshi. Él nos dio lecciones matando gente. 

[Alberto] Mora [Becerra]: También estamos agradecidos con Batista porque él puso a más gente de nuestro lado.

Presidente Mao: Nosotros tenemos otro maestro: el imperialismo. Es nuestro educador constante. El mejor maestro es el imperialismo norteamericano. Ustedes también tuvieron dos maestros: Batista y el imperialismo norteamericano. [Hasta donde sé,] Batista está ahora en Estados Unidos. ¿Está pensando en una restauración?

Guevara: Los partidarios de Batista están ahora divididos en 5 facciones, que han elegido cinco candidatos presidenciales. Esos candidatos tienen puntos de vista diferentes unos de otros. Algunos se oponen a Batista, mientras que otros se comportan más o menos como Batista.

Presidente Mao: Ellos no son rivales para Batista. ¿Qué edad tiene Batista?

Guevara: 60 años.

Presidente Mao: Nuestro Jiang Jieshi tiene ahora 74 años, anhelando todos los días con regresar a  Beijing.

Mora: Todos esos 5 candidatos fueron dirigentes partidarios. La gente conoce sus nombres y ellos también anhelan todos los días regresar a Cuba.

Guevara: Ellos salieron de América Central, cuatro-cinco días después de nuestra victoria, y planeaban llegar a Cuba. Dijeron que venían a derrocar a Batista sin estar informados de que nosotros ya habíamos logrado la victoria para la revolución.

Presidente Mao: Hay muchos países centroamericanos. En mi opinión, la República Dominicana es prometedora, porque allí todo el pueblo se está uniendo contra [Rafael Leónidas] Trujillo [Molina].

Guevara: Es difícil decirlo. Trujillo es el dictador latinoamericano más viejo [changshu] de América Latina. Los norteamericanos están pensando en deshacerse de él.

Presidente Mao: ¿Los norteamericanos no quieren a Trujillo?

Guevara: Todos están contra él. Por eso, tiene que ser reemplazado.

Premier [Zhou Enlai]: Como [el líder sudvietnamita] Ngo Dinh Diem y [el líder surcoreano] Syngman Rhee.

Presidente Mao: Ngo Dinh Diem se está quejando al máximo [dafalaosao].

Premier [Zhou Enlai]: La vida de cliente no es fácil.

Presidente Mao: Ahora los norteamericanos no quieren a Jiang Jieshi. Nosotros nos estamos encariñando con él. Los que son 100 por ciento pro-norteamericanos son peores que Jiang Jieshi, que sólo es 99 por ciento pro-norteamericano. Él todavía quiere conservar su ascendiente.

Premier [Zhou Enlai]: Eso es dialéctico.

[Comandante Eddy] Suñol: Creo que ustedes esperan que Jiang Jieshi regrese.

Presidente Mao: A condición de que rompa con los Estados Unidos, le haremos un lugar en nuestro gobierno.

Premier [Zhou Enlai]: Mejor todavía si trae, de regreso con él, a Taiwán.

Presidente Mao: Aunque parece que él no está interesado en regresar.


Notas 
[1] Una clara alusión al derrocamiento –respaldado por la CIA– de Jacobo Arbenz en 1954.

[2] Referencia a “Notas para el estudio de la ideología de la revolución cubana” de Ernesto Guevara, Verde Olivo (revista de las fuerzas armadas de Cuba), 8 de octubre de 1960.

Fuente: Archivo del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Nº 202-00098-01, págs. 1-14. Según la versión en inglés para Cold War International Historic Project, de Zhang Qian.

Traducido para “Crítica Marxista-Leninista” por Jiang Yucmoi.