La Red: tal vez un centro de atracción, pero ¿una mente colectiva?
Además de la Red, consideremos otros sistemas de comunicación actuales. La señal de televisión llega a millones de personas, tal como lo hacen los periódicos, aunque éstos últimos mucho más lentamente. Pero ninguno de los dos es interactivo. Cuando se expresa un mensaje u opinión, lo recibimos, opinamos sobre él y ahí termina el caso. Puede que lo discutamos con amigos, pero no contribuimos realmente en nada a ese flujo unidireccional de información. Podríamos escribirle al editor, pero esto no pasaría de ser lo mismo que apedrear a un elefante y, lo que es peor, esta interacción es irritantemente lenta. Comparado con una simple conversación en la cena, lo anterior no puede considerarse como interactivo.
El rango y la velocidad de transmisión del teléfono y de algunas formas de radio es prácticamente instantáneo, pero al aumentar un poco el número de usuarios, la comunicación bidireccional rápidamente se torna en unidireccional. Todo conductor de taxi podrá decir que pese a oír la actividad por determinado canal, cuanto mayor sea el número de usuarios, más difícil resultará captar una palabra aquí y allá. La anchura de bandas de frecuencia se satura, lo cual desafortunadamente ocurre muy fácilmente.
El teléfono conecta prácticamente sin retraso a mucha gente en cualquier sitio. ¿Pero, con cuánta gente podría usted interactuar de esta manera? En teoría, se podría llenar un auditorio y dirigirse a esta multitud por altoparlante o conferencia telefónica, pero si más de dos personas responden, se genera un ruido ininteligible.
De nuevo, cuanto mayor sea el número de usuarios, menos bidireccional y más unidireccional será la comunicación, de modo que la interacción se limita a escuchar o a hablar, pero no a las dos cosas.
Muchas cosas han cambiado desde los tiempos de Paúl Reveré, en temas como el detalle, la exactitud, el rango y velocidad de la comunicación, en los cuales ya no existen limitaciones importantes para la comunicación individual. Nuestras capacidades sólo se ven limitadas cuando insistimos en que el flujo de información sea bidireccional o interactivo y que sus rangos sean amplios y prácticamente simultáneos entre un vasto número de emisores y receptores. Si lo que deseamos es un flujo de comunicación semejante a la del cerebro, saltan a la vista las limitaciones de la transmisión global.
Sin embargo, estas limitaciones están desapareciendo. Al menos en teoría, la Red es una estructura análoga al sistema nervioso, puesto que en cierta medida parece funcionar resolviendo el problema de la unificación de la sociedad (figura 12.2).
Hoy en día, la Red suministra una activación comunicativa simultánea, completamente nueva hasta el momento, lo que permite a un solo individuo enviar un mensaje a miles, a cientos de miles, incluso a millones de personas de manera casi instantánea. Además, a pesar de estos números, la interacción sigue siendo bidireccional: cualquiera de los receptores o todos ellos pueden responder al mensaje, retrasándose tan sólo en lo que tarden en formular las ideas y en redactar la respuesta. Es decir, en gran parte el retraso dejó de ser de tipo técnico.
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Figura 12.2
La World Wide Web. (Red Mundial de Computadores.)
Vemos una buena analogía entre el flujo de información en la Red y el flujo de información entre neuronas, pero, ¿demostrará también la Red algún tipo de interiorización intrínseca? En tal caso, ¿qué será lo que interioriza? Por los capítulos 3 y 8 sabemos que la operación global del sistema nervioso reconoce e incorpora los patrones repetitivos de actividad neural (memorias, PAF y otros similares), y que constantemente intenta aumentar la eficiencia de cómputo, a la vez que trata de disminuir su sobrecarga. Intuitivamente, el aumento en velocidad y volumen del flujo de información que vemos en la Red debería encajar en este concepto de interiorización, pero, ¿es ésta una analogía válida? Y si lo es, ¿serán provechosos sus resultados?
Si las neuronas engendran la mente, puede la gente — las mentes — que representa cada punto nodal de la Red generar o convertirse en una mente colectiva? ¿Puede la Red soportar a la conciencia humana y, en tal caso, en qué consistiría esto? A primera vista, la Red y el cerebro son muy diferentes. El cerebro es algo viviente y la Red no lo es. ¿Puede algo no biológico tener mente?
Esta última cuestión no es retórica, ni se limita a las discusiones sobre la Red. Es de gran importancia potencial para la sociedad humana y exige la atención seria y concertada de muchas disciplinas.
A primera vista, el funcionamiento de una Red parece tener características comunes con el cerebro, pero, al examinarla de cerca, incluso esta seudoanalogía se derrumba rápidamente. A lo largo de este libro he puesto constante énfasis en la perspectiva de una arquitectura funcional y, vista así, en el mejor de los casos la Red es a lo sumo muy torpe. En la práctica, tal como la conocemos, la Red no podría soportar la conciencia de muchos. Por un lado, es un sistema muy "ruidoso" y, aunque veloz para muchas tareas, como transportar un mensaje de un sitio a otro, no es lo suficientemente rápida en sus parámetros integradores como para soportar a la conciencia de la manera como lo hace el sistema nervioso (que aún es nuestra mejor, si no la única, referencia o parámetro estándar). Se recordará que el sistema nervioso aumenta su propia eficiencia mediante la modularización de su función (ver Miklos, 1993). La Red, como la conocemos actualmente, no es modular. La mejor comparación que pudiera hacerse de la Red sería con un celentéreo hidra o medusa. Y si la medusa tiene alguna conciencia, ésta no tiene las características que soporten, en conjunto, una mente colectiva. Finalmente lo que se necesita es un subsistema de captación y otro de distribución, con una interacción simple en el punto de unión entre ambos.
El concepto de conciencia colectiva no es nuevo. El resultado de unas elecciones se toma como un mandato del pueblo que representa la decisión colectiva de la gente. Las ventajas de interactuar con un número aun mayor de mentes y las experiencias de cada una de ellas serían muy provechosas para la interiorización, pues el sistema nervioso atiende en particular a estímulos novedosos, convertidos en propios a través de la repetición. Si alguien nos previene: "No juegues con una araña negra que tenga una mancha como un reloj de arena en la barriga", pero pasa a decir inmediatamente: "No lo creerás, pero una vez vi una ballena voladora", probablemente recordaremos la precaución de la araña cuando ya nos esté picando. Por otro lado, si repetidamente, amigos, padres, profesores y médicos nos previenen sobre los riesgos que corremos si estas arañas nos pican, es muy posible que las evitemos desde el primer encuentro. Lo que queda en la mente es lo que se repite, y la "impresión" de este conocimiento evolucionó debido al remolino repetitivo de la información en muchas mentes, antes que en la propia.
Pero un momento; el conocimiento colectivo y la mente colectiva son dos cosas diferentes. Aunque puede haber muchas maneras de definir la mente colectiva, podemos ponernos de acuerdo en que una de ellas seria: los elementos que componen un todo se combinan de tal manera que, cuando son confrontados en conjunto, se produce e implementa una decisión acerca de lo que habrá de hacerse. Esta decisión puede no ser representativa y probablemente no lo será de la opinión de cada uno de los elementos, pero será un consenso benéfico para el grupo en su totalidad. Es lo mismo que los sacrificios y ganancias de las células aisladas, cuando optaron por socializarse para llegar a los organismos multicelulares. Este proceso culminó con las estructuras colectivas que asumen el papel de tomar las decisiones del animal, a saber, el sistema nervioso.
Considerando seriamente los componentes que deben constituir una mente colectiva, la Red es una buena candidata, en cuanto a requisitos potenciales, para soportar la conciencia de muchos. También se puede argüir que la Red fue creada por el hombre sin el deseo expreso de crear una mente colectiva.
¿Es la Red un sistema nervioso compuesto de sistemas nerviosos, una mente compuesta de mentes? Como ya lo dije, todavía no, al menos no en el sentido clásico de mente colectiva. Comunica ciertamente, pero no piensa. Sin embargo, se esboza ya un proceso global de toma de decisiones, que comienza a tomar forma — y que continuará tomándola —, afectando a todos para bien o para mal.
SIGLO XXI - QUINTO LUSTRO - "Un nuevo orden emerge de la desintegración del capitalismo que irá reemplazando la célula económica (familia) por una nueva matriz reproductiva (comunas) que cumplirá funciones defensivas, judiciales, productivas y administrativas."
sábado, 26 de mayo de 2012
viernes, 25 de mayo de 2012
EXAMINANDO LA CRISIS TERMINAL DEL CAPITALISMO (25)
Una solidaridad imprescindible y urgente
El futuro de Europa se juega en Grecia
Etienne Balibar, Michael Lowy, Eleni Varikas
Viento Sur
25-05-2012
La situación de Grecia en estos momentos no tiene precedentes desde el fin de la ocupación alemana en 1944: reducción brutal de los salarios y de las jubilaciones. Paro de los jóvenes en un 50%. Empresas, pequeños comercios, periódicos, editoriales, en quiebra. Miles de mendigos y de sin techo en las calles. Impuestos extravagantes y arbitrarios y recortes repetidos de los salarios y las jubilaciones. Privatizaciones en serie, desmantelamiento de los servicios públicos (salud, educación) y de la seguridad social. Los suicidios se multiplican. Se podría continuar la lista de la devastación producida por el Memorándum.
En cambio, los banqueros, los armadores y la iglesia (el mayor propietario de tierras), por su parte, siguen sin pagar impuestos. Se decreta la reducción de todos los presupuestos sociales pero no se toca el gigantesco presupuesto de la “defensa”: se obliga a Grecia a continuar comprando un material militar de miles de millones de euros a proveedores europeos que son también –pura coincidencia- quienes exigen el pago de la deuda (Alemania, Francia).
Grecia se ha convertido en un laboratorio para Europa. Se hacen pruebas con cobayas humanas de los métodos que serán luego aplicados en Portugal, en España, en Irlanda, en Italia y muchos más. Los responsables de esta experiencia, la Troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo, FMI) y sus asociados de los gobiernos griegos no estaban inquietos: ¿se ha visto alguna vez a cobayas de laboratorio protestar contra un experimento científico? ¡Milagro! Las cobayas humanas se han rebelado: a pesar de la feroz represión llevada a cabo por una policía infiltrada en gran medida por los neonazis, reclutados durante los últimos años, las huelgas generales, las ocupaciones de plazas, las manifestaciones y las protestas no se han parado desde hace un año. Y ahora, colmo de la insolencia, los griegos acaban de votar contra la continuación de la “experiencia”, reduciendo a la mitad el resultado de los partidos de gobierno (la derecha y el centro izquierda que, en contra de su programa, firmaron el Memorándum) y multiplicando por cuatro el apoyo a Syriza (coalición de la izquierda radical).
No hay necesidad de pertenecer a la izquierda radical para ver en qué medida los remedios neoliberales de la Troika son catastróficos; Paul Krugman, premio Nóbel de economía no deja de decirlo: ¿cómo “sanear” las finanzas de Grecia si se pone el país de rodillas, en recesión, lo que evidentemente, no puede más que reducir los ingresos y desequilibrar el presupuesto? ¿Para qué han servido los “generosos” préstamos de Europa y del FMI? Para pagar… la deuda a los bancos, a costa de endeudarse de nuevo. Los “expertos” de la Troika tienen el capitalismo como religión (W. Benjamin 1921): una religión cuyas divinidades –los mercados financieros de decretos imprevisibles, arbitrarios e irracionales- exigen sacrificios (humanos).
Haciendo de la arbitrariedad, del secreto y del miedo un verdadero modo de gobierno, una tal política de brutal avasallamiento de un pueblo no podía sino provocar reacciones de rabia, de angustia, de cólera. Una parte de esta cólera fue canalizada por una siniestra fuerza racista, antisemita y xenófoba, el grupo neonazi Alba Dorada. Pero los indignados, por su parte, han aportado en su gran mayoría su apoyo, por primera vez desde 1958, a la izquierda radical. Esta izquierda es profundamente europea. No tiene ninguna intención de abandonar el euro, pero rechaza categóricamente el Memorándum impuesto por la Troika, y aceptado por los gobiernos griegos que se han sucedido los últimos años: el PASOK, la Nueva Democracia, y el de “unidad nacional” con la extrema derecha. Propone alternativas concretas, realistas e inmediatamente aplicables: una moratoria sobre la deuda, seguida de una auditoría internacional para verificar su legitimidad; la puesta bajo control social de los bancos; la supresión de las medidas antisociales tomadas por los gobiernos firmantes del Memorándum. Apoyada en un amplio espectro de la izquierda democrática, de los movimientos sociales, de los indignados, de los trabajadores en lucha, de las redes de defensa de los inmigrantes, de grupos feministas, queer, ecologistas, ha conseguido convertirse en la segunda fuerza política del país. “No sabían que era imposible, y por tanto lo han hecho” , diría Mark Twain.
Un segundo escrutinio tendrá lugar en junio. Algunos sondeos dan a la izquierda radical como primera fuerza política en Grecia. Para nosotros, está claro que el futuro de Europa se juega en Grecia. Los portavoces del capital financiero, José Manuel Barroso o Wolfgang Schäuble lo han comprendido, amenazando a los griegos con todo tipo de represalias si se atreven a no votar a los candidatos avalados por los bancos y el FMI. El nuevo gobierno francés, que se mantiene en un prudente silencio, debería afirmar alto y claro que respetará las decisiones del pueblo griego, y rechazará toda propuesta de excluir a Grecia de Europa o de la zona euro.
Es urgente apoyar a la izquierda radical griega, y el impulso democrático, antifascista y unitario que la impulsa. Está, en estos momentos, en la punta del combate para sacar a Grecia, y como consecuencia, a Europa, de la pesadilla de la austeridad neoliberal.
El futuro de Europa se juega en estos momentos en Grecia.
23/05/2012
http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article25299
Traducción: Alberto Nadal para VIENTO SUR
Fuente: http://www.vientosur.info/articulosweb/noticia/?x=5234
LEÓN TROTSKY Y ANATOLE FRANCE ESCRIBEN SOBRE EL TALÓN DE HIERRO, DE JACK LONDON
Estas notas de Anatole France, Premio noble, militante socialista desde el “affaire Dreyfus”, y más tarde simpatizante del Partido Comunista francés de los primeros tiempos, así como las más conocidas de León Trotsky, vienen ahora a cuento por una reciente edición de bolsillo (*) de la célebre novela “distópica” de Jack London, un autor constantemente reeditado tanto en su variante más “popular” y aventurera (La llamada de la selva, Colmillo blanco, etc) como su producción en tanto que militante socialista que fue, a pesar de sus contradicciones, y muestra de ello es la edición de Tiempos de ira. Textos anticapitalistas de Jack London aparecido en Libros de la Frontera. George Orwell, que fue uno de sus admiradores, escribió que London había escrito un alegato antifascista porque el también era un poco fascista. De lo que no hay duda es que London es un autor para el debate, pero dicho esto, se puede asegurar que esta es una de las novelas de anticipación revolucionaria más subyugantes de la literatura universal, y que tanto un texto como el otro, inciden claramente en estos aspectos. La carta de Trotsky a Joan London contiene elementos de reflexión de gran interés. Joan había continuado la tradición socialista de la familia, y en la segunda mitad de los años treinta militó en el Socialist Worker Party, que jugó un papel determinante en la creación de la IV Internacional. Joan también escribió una biografía de su padre que es citada por todos los especialistas. Biografía que, por cierto, se encuentra anunciada en el catálogo de Editorial Renacimiento con el un significativo título: Jack London: primer escritor proletario de América (PG-A).
1. Trotsky
Querida camarada: Experimento cierta confusión al confesarle que sólo estos últimos días, es decir, con un retraso de treinta años, he leído por primera vez El talón de hierro, de Jack London. Este libro me ha producido --lo digo sin exageración- una viva impresión. No por sus estrictas cualidades artísticas: la forma de la novela no hace aquí más que servir de cuadro al análisis y la previsión sociales. Voluntariamente, el autor es muy parco en el uso de los medios artísticos. Lo que le interesa no es el destino individual de sus héroes, sino el destino del género humano. Sin embargo, no quiero con esto disminuir en nada el valor artístico de la obra, y principalmente de sus últimos capítulos" a partir de la Comuna de Chicago. Lo esencial no es eso. El libro me ha impresionado por el atrevimiento y la independencia de sus previsiones en el terreno de la historia.
El movimiento obrero mundial se ha desarrollado, a fines del siglo pasado y comienzos del presente, bajo el signo del reformismo. De una vez para siempre parecía establecida la perspectiva de un progreso pacífico y continuo del desarrollo de la democracia y las reformas sociales. Desde luego, la revolución rusa fustigó al ala radical de la socialdemocracia alemana y dio por algún tiempo Un vigor dinámico al anarcosindicalismo en Francia. El Talón de hierro lleva, por otra parte, la marca indudable del año 1905. La victoria de la contrarrevolución se afirmaba ya en Rusia en el momento en que apareció este libro admirable. En la arena mundial, la derrota del proletariado ruso dio al reformismo no sólo la posibilidad de recuperar posiciones perdidas un instante, sino incluso los medios de someter completamente al movimiento obrero organizado. Basta recordar que fue precisamente en el curso de los siete años siguientes (de 1907 a 1914) cuando la socialdemocracia internacional alcanzó al fin la madurez suficiente para jugar el bajo y vergonzoso papel que fue el suyo durante la guerra mundial.
Jack London ha sabido traducir, como verdadero creador, el impulso dado por la primera revolución rusa, y también ha sabido repensar en su totalidad el destino de la sociedad capitalista a la luz de esta revolución. Se ha asomado más particularmente a los problemas que el socialismo oficial de hoy considera como definitivamente enterrados: el crecimiento de la riqueza y de la potencia * de uno de los polos de la sociedad, de la miseria y de los sufrimientos" en el otro polo. La acumulación del odio social el ascenso irreversible de cataclismos sangrientos, !todas estas cuestiones las ha sentido Jack London con una intrepidez que incesantemente nos obliga a preguntarnos con asombro¡; pero ¿cuándo fueron escritas estas líneas? ¿Fue acaso antes de la guerra?
Hay que destacar muy particularmente el papel que Jack London atribuye en la evolución próxima de la humanidad a la burocracia va la aristocracia obreras. Gracias a su apoyo" la plutocracia americana logrará aplastar el levantamiento de los obreros y mantener su dictadura de hierro en los tres siglos venideros. No vamos a discutir con el poeta sobre un plazo que no puede dejar de parecernos extraordinariamente largo. Aquí lo importante no es el pesimismo de Jack London, sino su tendencia apasionada a espabilar a quienes se dejan adormecer por la rutina, a obligarlos a abrir los ojos, a ver lo que es y lo que está en proceso. El artista utiliza hábilmente los procedimientos de la hipérbole. Lleva a su límite extremo las tendencias internas del capitalismo al avasallamiento, a la crueldad, a la ferocidad ya la perfidia. Maneja los siglos para medir mejor la voluntad tiránica de los explotadores y el papel traidor de la burocracia obrera. Sus hipérboles más románticas son, en fin de cuentas, infinitamente más justas que los cálculos de contabilidad de los políticos llamados «realistas».
No es difícil imaginar la incredulidad condescendiente con la que el pensamiento socialista oficial de entonces acogió las previsiones terribles de Jack London. Si nos tomamos el trabajo de examinar las críticas de El talón de hierro que se publicaron entonces en los periódicos alemanes Neue Zeit y Worwaerts, en los austriacos Kampf y Arbeiter Zeitung, no será difícil convencerse de que el «romántico» de treinta años veía incomparablemente más lejos que todos los dirigentes socialdemócratas reunidos de aquella época. Además, Jack London no sólo resiste, en este dominio, la comparación con los reformistas y los centristas. Se puede afirmar con certeza que, en 1907" no había un marxista revolucionario, sin exceptuar a Lenin ya Rosa Luxemburgo, que se representara con tal plenitud la perspectiva funesta de la unión entre el capital financiero y la aristocracia obrera. Esto basta para definir el valor específico de la novela.
El capítulo "La bestia gimiente del abismo» es, indiscutiblemente, el centro de la obra. Cuando fue publicada la novela" este capítulo apocalíptico debió parecer el límite del hiperbolismo. Lo que ha ocurrido después lo supera prácticamente. Y, sin embargo" la última palabra de la lucha de clases no ha sido aún dicha. Escribo precipitadamente estas líneas. Mucho temo que las circunstancias no me permitan completar mi apreciación de Jack London. Me esforzaré más tarde por leer las otras obras que usted me ha enviado, y en decirle lo que pienso de ellas. Puede hacer de mis cartas el uso que usted misma juzgue necesario. Le deseo éxito en el trabajo que ha emprendido sobre la biografía del gran hombre que fue su padre.
Con mis saludos cordiales.
Coyoacán, 16 de octubre de 1931.
(*) El talón de hierro Jack London ed. Akal ISBN 978-84-460-3471-1 | 304 págs. | 10 euros. Traducción de Julio García Mardomingo
2. Anatole France.
El talón de hierro ha conocido otras ediciones, creo que la primera fue la de Ayuso, Madrid, 1976, tr. María Ruipérez, prólogo de Anatole France; y la más reciente nos llegó desde Editorial Hiru. Hondarribia 2003, con un prólogo de Howard Zinn. El texto que sigue es el de Anatole France.
Anatole France
Este prefacio fue escrito por Anatole France para la primera edición francesa de El Talón de Hierro de 1923.
Talón de Hierro es la expresión enérgica con la que Jack London designa a la oligarquía. El libro que lleva este título fue publicado en 1907. Expone la lucha que algún día estallará entre la oligarquía y el pueblo, sí los hados, en su cólera, lo permiten. ¡Ay! Jack London tenía el genio que ve lo que permanece oculto a las muchedumbres y poseía una ciencia que le permitía anticiparse a los tiempos. Previó el conjunto de los acontecimientos que se desarrollan en nuestra época. El espantoso drama al que nos hace asistir en espíritu en El tolón de hierro, aún no se ha convertido en realidad, y no sabemos dónde y cuándo se cumplirá la profecía del discípulo americano de Marx.
Jack London era socialista, más aún, socialista revolucionario. El hombre que en su libro descubre la verdad, el sabio, el fuerte, el bueno, se llama Ernesto Everhard. Como el autor, fue obrero y trabajó con sus manos. Pues habéis de saber que aquel que escribió cincuenta volúmenes prodigios de vida y de inteligencia y murió joven era hijo de un obrero y comenzó su ilustre existencia en una fábrica. Ernesto Everhard es un hombre lleno de coraje y de sabiduría, lleno de fuerza y de dulzura, rasgos comunes a el y al escritor que le ha creado. Y para terminar con la semejanza que existe entre ambos, el autor atribuye a su criatura una mujer de alma grande y de espíritu inconmovible, de la que su marido había hecho una socialista. Y todos sabemos, por otra parte, que Mrs. Charmian abandonó, juntamente con su esposo Jack, el Partido Laborista cuando esta asociación dio señales de moderación.
Las dos insurrecciones que constituyen la materia del libro que presento al lector francés son tan sanguinarias, y suponen en el plan de los que las provocan tal perfidia y tanta ferocidad en la ejecución, que uno se pregunta sí serían posibles en América, en Europa; sí serían posibles en Francia. Yo no lo creería sí no tuviera el ejemplo de las jornadas de junio y la represión de la Comuna de 1870, que me recuerdan que todo está permitido contra los pobres. Todos los proletarios de Europa han sentido, como los de América, el talón de hierro.
Por el momento, el socialismo en Francia, lo mismo que en Italia y en España, es demasiado débil para tener nada que temer del TALÓN DE HIERRO, pues la extrema debilidad es la única salvación de los débiles. Ningún TALÓN DE HIERRO pisoteará este partido aniquilado. ¿Cuál es la causa de su merma?. No hace falta mucho para abatirlo en Francia, donde el número de proletarios es escaso. Por diversas razones, la guerra, que se mostró cruel con el pequeño burgués, al que despojó sin hacerlo chillar, pues es un animal mudo, no fue demasiado inclemente con el obrero de la gran industria, que pudo vivir torneando obuses, y cuyo salario, bastante exiguo después de la guerra, nunca cayó, sin embargo, demasiado bajo. Para eso velaban los amos de la hora, pero ese salario no era, después de todo, más que papel que los patrones opulentos, cercanos al poder, no tenían demasiado trabajo en procurarse. Bien o mal, el obrero fue viviendo. Había escuchado tantas mentiras, que ya no se asombraba de nada. Fue ese el momento elegido por los socialistas para desmigajarse y reducirse a polvo. Esto también es --sin muertos ni heridos-- una bonita derrota del socialismo. ¿Cómo ocurrió? ¿y cómo todas las fuerzas de un gran partido cayeron en tal letargo?. Las razones que acabo de dar no son suficientes para explicarlo. La guerra debe tener algo que ver con ello, la guerra que mata lo mismo a los espíritus que a los cuerpos.
Pero un día comenzará de nuevo la lucha entre el capital y el trabajo. Entonces se verán días semejantes a los de las revueltas de San Francisco y de Chicago, cuyo horror indecible Jack London nos muestra por anticipado. No hay, sin embargo, ninguna razón para creer que ese día (próximo o lejano) el socialismo será una vez más despedazado bajo el TALÓN DE HIERRO y ahogado en sangre.
En 1907 le gritaron a Jack London: «Usted es un horrible pesimista». Socialistas sinceros le acusaban de sembrar espanto en el partido. Estaban equivocados. Es menester que los que poseen el don precioso y raro de prever publiquen los peligros que presienten. Recuerdo haber oído decir más de una vez al gran Jaurés: «Entre nosotros no se conoce bastante bien la fuerza de las clases contra las cuales tenemos que luchar. Ellos tienen la fuerza y se atribuyen la virtud: los sacerdotes se han despojado de la moral de la Iglesia para adoptar la de la fábrica; cuanto se sientan amenazados, la sociedad entera acudirá para defenderlos". Y tenía razón, como la tiene London cuando nos tiende el espejo profético de nuestras culpas y de nuestras imprudencias.
No comprometamos el porvenir; es nuestro. La oligarquía perecerá. En su poderío se advierten ya los signos de su ruina. Perecerá porque todo régimen de castas está condenado a muerte; el régimen del salario perecerá porque es injusto. Morirá hinchado de orgullo en plena potencia, como murieron la esclavitud y la servidumbre.
Ahora mismo, observándolo atentamente, se advierte que está caduco. Esta guerra, que la gran industria de todos los países ha querido, esta guerra que era su guerra, esta guerra en la cual aquélla ponía una esperanza de riquezas nuevas, ha causado tantas y tan profundas destrucciones, que ha sacudido a la oligarquía internacional y ha aproximado el día en que se desmoronará sobre una Europa arruinada.
No puedo anunciar sí morirá de golpe o sin luchas. Ha de luchar. Su última guerra será tal vez larga, y su fortuna podrá variar. Oh, vosotros, herederos de los proletarios; oh, generaciones futuras, hijos de los días nuevos, lucharéis, y cuando crueles reveses os hagan dudar del éxito de vuestra causa, recobraréis confianza y os diréis con el noble Everhard: «Perdida esta vez, pero no para siempre. Hemos aprendido muchas cosas. Mañana la causa volverá a levantarse más fuerte en disciplina y en sabiduría».
Fuente: http://socialismoactual.blogspot.com/2012/05/leon-trotsky-y-anatole-france-escriben.html
EL CEREBRO Y EL MITO DEL YO (54)
12
¿La mente colectiva?
El problema de la comunicación
En el capítulo anterior, la abstracción fue descrita como un elemento de una categoría muy general de la función nerviosa, derivada de la organización global del cerebro como producto de la selección natural. Ya se señaló que el sistema nervioso tiene grandes áreas que no se ocupan de funciones por segmentos. La unificación de esta función segmentaria en un conjunto es una abstracción que permite al animal crear en su interior una imagen quinestésica de si mismo, dándole la habilidad de colocarse en el contexto del mundo exterior. Más adelante, la característica más significativa en la tálamo-cortical, del cual los humanos somos el mejor y más sofisticado de los ejemplos. A la pregunta de qué ventaja primaria ofrece tal enriquecimiento, se respondería que indudablemente es la capacidad de cancelar o modificar los PAF, la cual, aunada con la de abstraer el "sí mismo", produce comportamientos complejos. Así, muchos animales (relativamente superiores) se esfuerzan para intentar escapar de problemas inesperados o para evitar verse sorprendidos e inmovilizados. Para comportarse así, el animal debe configurar una imagen de sí mismo en el contexto de lo que lo inmoviliza. Además debe encontrar una solución motora al problema de la inmovilización, transcendiendo la rutina de los PAF de caminar, rascar o morder, inadecuados en ese momento. Consideremos como ejemplo el problema que enfrentaría un albatros si caminara en vez de volar. Tanto su tamaño como su geometría corporal serían totalmente diferentes, como también lo sería la imagen de sí mismo que debería desarrollar.
La capacidad de abstracción del sistema nervioso es fundamental tanto para la creación de la imagen de sí mismo como para adquirir la posibilidad de cancelar o modificar los PAF. Estas abstracciones escapan hacia el mundo externo, ya que deben ser entendidas, aprendidas y luego comunicadas a través de la mímica. (Si actuar de este modo ayudó a mis parientes a escapar, tal vez me ayude a mí también.)
Pero aquí los humanos diferimos sustancialmente de, digamos, la ardilla, que se retuerce y da vueltas para escapar de un predador. La ardilla puede mostrar a otra ardilla o a otro animal que sus contorsiones y lances ayudan a escapar del enemigo, pero no puede "decir" a otro que eso es así. Con el debido respeto por las ardillas, el mensaje sería mucho más eficaz a través del lenguaje hablado, el cual facilita la comunicación de abstracciones internas, tanto desde el punto de vista del detalle como de la exactitud.
El lenguaje hablado, al contrario de la prosodia corporal o de la gesticulación facial, amplifica enormemente el ámbito de la comunicación, así como el rango de los sentidos. ¿Cómo? Cualquier ejemplo sirve. Mi amigo está parado en mis hombros y mira por encima de una pared elevada. "¿Qué ves?", pregunto. Entonces me cuenta. El lenguaje hablado claramente me permite "ver", allí donde mi vista no llega.
O bien mi amigo extiende el brazo y toca algo del otro lado. "¿Qué hay allí, qué tocaste?", y ahora puedo "tocar" lo que antes no podía. Asoma su cabeza al otro lado y ahora es mi olfato el que se ha extendido.
Lo anterior plantea dos puntos. En primer lugar, aunque mi amigo me podría comunicar lo que vio, sintió y olió sólo con prosodia corporal y gesticulación facial, posiblemente se perdería detalle, claridad y, por supuesto, velocidad, si lo que se quiere finamente es transmitir la información lo más exactamente posible. Generalmente esto es lo que sucede con cualquier tipo de comunicación, incluyendo el engaño con palabras y acciones (la zarigüeya que se hace la muerta). Para ser eficaz, un engaño debe expresar claramente la abstracción interna, independientemente de la veracidad con que ésta represente la realidad externa. Lo único que importa es que la intención se transmita clara y precisamente.
Un segundo punto se refiere a que el lenguaje hablado extiende los sentidos, pero dentro de ciertos límites. Tal extensión se ve limitada, porque los elementos vocales y auditivos tienen a su vez límites en sus combinaciones. La intensidad del grito y el alcance de lo que podemos oír a distancia tienen límites. Hay, pues, barreras bien definidas en esta comunicación y parecen bastante limitantes, pero, ¿en realidad lo son?
Digamos que mi amigo está ahora en una escalera mirando por encima de la pared. Apenas alcanzo a oírlo, y me grita lo que ve. A mi vez yo le grito a otra persona a distancia, ésta a su vez a otras y así sucesivamente. Esta cadena de comunicación le permite a la persona que se encuentra lejos "ver" con los ojos de mi amigo lo que hay al otro lado de la pared. Ahora bien, consideremos el tener teléfonos celulares.
No hay duda de que al ampliar el rango de la comunicación se amplía asimismo el rango de los sentidos. Tampoco hay duda de que el hombre primitivo aprendió y aprovechó esto, enviando mensajeros a pie y a caballo, y que por medio de señales visuales, como banderas, señales de humo y superficies reflectoras podía transmitir la información a mayor distancia, salvando obstáculos, para pasar así al otro lado de la cadena, en el cual se mantenía la comunicación palabra a palabra. Ésta era una técnica de transmisión de información a grandes distancias de manera segmentada o nodal, no muy diferente de la conducción de la señal del potencial de acción.
Pero al contrario del potencial de acción que no falla y que no cambia, la comunicación descrita es limitada. Aunque el lenguaje amplifica el rango de la comunicación (y por ende, el rango teórico de los sentidos), lo hace a expensas de la velocidad y de la precisión. Quien sepa de la distorsión de la información en el chisme, sabrá a lo que me refiero. Cuando el chisme llega de vuelta, es tal la distorsión que ha sufrido, que casi no se le reconoce. En general la distorsión es cómica, como cuando se confunde una palabra en un juego de "pase la voz", pero en otras ocasiones no es tan Jocosa, como en el caso de la orden militar "el regreso a las tres" que se convierte en "el regreso en tren". El antiguo adagio de que demasiados eslabones debilitan la cadena se aplica muy bien al lenguaje hablado, donde "debilitar" conlleva deficiencias en detalle, precisión y velocidad. Incluso, si por alguna razón, la transmisión de información fuera fiable y no cambiara en los puntos de unión de la fuente hasta el final (de la vía de comunicación), siempre habría cierta distorsión de la señal global, porque los elementos receptores no reciben la señal sincrónicamente. Para que una señal (mensaje) tenga un impacto apropiado, casi siempre debe llegar a muchos destinos y no sólo a uno.
Examinemos el flujo de información en un contexto evolutivo más amplio. ASÍ como a las células aisladas les tomó muchísimo tiempo organizarse y formar un animal, a los humanos les ha tomado mucho tiempo evolucionar en una sociedad con lazos estrechos, y ello básicamente por las mismas razones. En el capítulo 4 vimos que el requisito para que las células aisladas se agruparan en animales multicelulares fue la comunicación — el significado — entre las células, lo cual tomó muchísimo tiempo. Aun en las colonias celulares más primitivas, la importancia de la recepción simultánea de la señal es muy clara cuando pensamos en la combinación de elementos motores que deben actuar sincrónicamente para realizar cualquier movimiento, así éste sea muy simple, tal como el PAF de natación de la lamprea. Al desarrollarse el sistema nervioso, evolucionando hacia una sociedad celular específica, la simultaneidad en la activación como forma modular básica de la función no sólo conservó sino que aumentó sus capacidades. Como la necesidad de movimientos más complejos se vio incrementada, más necesaria la activación sincrónica de gran variedad de sinergias musculares. Esto se logró mediante la coordinación de señales temporales en sirios como el núcleo de la oliva inferior y la variación de las velocidades de conducción de diversas fibras nerviosas según su longitud, para asegurar la llegada simultánea de la señal a sus blancos desde muy diferentes distancias.
En el presente evolutivo, la solución que encontró el cerebro al problema de la unificación perceptual y de su subproducto, la cognición, es el ejemplo más contundente de conservación, elaboración e incorporación de la activación simultánea que nos ofrece la selección natural. En el capítulo 6, dedicado únicamente a este problema, se describe el sistema tálamo-cortical como una esfera funcional casi isocrónica (sincronizada) que unifica temporalmente los elementos fraccionados de la realidad interna y externa, representados por la actividad neuronal de regiones cerebrales espacialmente dispersas. Según esta perspectiva, tal activación simultánea del sistema produce una unidad perceptual: el libro que se siente en las manos, la voz interna que parece leerlo para usted, la silla que siente a su alrededor, todo parece un solo evento que ocurre en el presente. Imaginemos los problemas causados por la verdad perceptual, si la activación no fuera simultánea. Incluso habría dificultades con una sola modalidad sensorial. Si lo que se siente en la lengua, los cambios de presión en los dientes, la sensación en el paladar y en las mejillas no se unificaran temporalmente, en poco tiempo destruiríamos ese aparato compuesto por esos elementos, tan importante para la ingestión de comida, entre otras cosas. Incluso con un pequeño desfase en la sincronía de la percepción de estas sensaciones táctiles, el simple acto de masticar la comida ocasionaría mordeduras en la lengua y laceraciones en las mejillas.
Si la activación no fuera simultánea, se multiplicarían los problemas al combinar varías modalidades sensoriales. Si lo que oímos no coincide con lo que sentimos en los dedos, no llegaríamos nunca a tocar un instrumento musical. Para el caso, tampoco podríamos enunciar palabras o montar en bicicleta. En resumen, si la coordinación de la actividad no fuera simultánea, resultaría imposible integrar los diversos sistemas sensoriales en una unidad perceptual, y sin esto el "sí mismo" se fragmentaría. De no haberse resuelto el problema de la unificación durante la evolución, no estaríamos discutiendo esto ahora. Es decir, al desaparecer la sincronía desaparece el "sí mismo".
Igualmente, vemos que en sus albores la sociedad humana hubo de resolver el problema unificador de transferir información. Había distorsión de mensajes, porque éstos se distribuían a diferentes velocidades entre diversos elementos de la sociedad, por lo cual no todos los miembros los recibían simultáneamente. Las cosas cambian, y lo que es importante un día, al día siguiente puede no serlo, por lo cual se generan mensajes contradictorios. El resultado es que la verdad consensual sobre el estado de problemas globales o incluso locales no es ni completa ni estable.
Figura 12. 1
Un pequeño paso para el hombre, un salto gigante para la humanidad. La huella del pie del astronauta Edwin “Buzz” Aldrien en el suelo lunar durante la misión Apolo XI en 1969, como parte de un experimento para estudiar la naturaleza del polvo lunar y los efectos de la presión en la superficie. (Del sitio web nssdc.gsfc.nasa.gov.)
De la misma manera como la evolución del cerebro solucionó el problema de la unificación perceptual incorporando y usando la activación simultánea, la abstracción fue un producto de la actividad cerebral intrínseca del cerebro que reforzó el edificio social a través de la transmisión de información, en el sentido consensual de la verdad de esta información. Transmitido primero mediante dibujos y luego mediante la palabra escrita, el pensamiento abstracto ha llevado a una serie de avances tecnológicos que resultaron en una comunicación cada vez más precisa y detallada, la cual hoy en día es prácticamente simultánea entre individuos muy distantes entre sí. "Un pequeño paso para el hombre, un
salto gigante para la humanidad" puede sonar banal, pero además de lo fascinante de ese momento histórico, el mundo entero lo vivió al mismo tiempo, casi en el momento exacto en que se produjo (figura 12.1).
En la década de los 90, experimentamos el último evento de esta serie de avances comunicativos: la Red Mundial de computadores o World Wide Web. Sería acertado decir que la Red representa tal vez el mayor avance en la comunicación, sólo superado por la invención del lenguaje escrito. El primer invento alteró el curso de la civilización humana y éste tal vez también lo haga. Aun en su infancia, la Red ya ha reconfigurado profundamente las sociedades más desarrolladas y continuará haciéndolo en el futuro, de maneras difíciles de imaginar.
jueves, 24 de mayo de 2012
EXAMINANDO LA CRISIS TERMINAL DEL CAPITALISMO (24)
Apuesta a colapso
¿Recuperación o colapso?
Paul Craig Roberts
CounterPunch
23-05-2012
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
El sistema financiero de EE.UU. y probablemente el sistema financiero europeo, como la policía, ya no sirven a un propósito social útil.
En EE.UU. la policía ha demostrado que es una amenaza mayor para la seguridad pública que los criminales del sector privado. Acabo de buscar en Google “police brutality” y encontré 183.000.000 de resultados.
El coste del sistema financiero privado es todavía mayor para la sociedad. Escribiendo en CounterPunch (18 de mayo), Rob Urie informa de que hace dos años Andrew Haldane, director ejecutivo de Estabilidad Financiera en el Bank of England (la versión en el Reino Unido de la Reserva Federal) dijo que la crisis financiera, que ahora tiene cuatro años, terminará por costar a la economía mundial entre 60 billones [millones de millones] de dólares y 200 billones en pérdida del PIB. Si el informe de Urie es correcto, es una admisión sorprendente por parte de un miembro de la elite gobernante. Trate de imaginar esas cifras. El PIB de EE.UU., el mayor del mundo, es de unos 15 billones. Lo que nos dice Haldane es que la crisis financiera terminará por cortar al mundo ingresos reales entre 4 y 13 veces el tamaño del actual Producto Interno Bruto de EE.UU. Podría resultar que se trata de un pronóstico optimista.
A la larga, la crisis financiera podría destruir la civilización occidental.
Incluso si el informe de Urie o el cálculo de Haldane son incorrectos, la gran pérdida económica debida a la crisis financiera no tiene precedentes. El enorme coste de la crisis tiene una sola fuente, la desregulación financiera. Es probable que dicha la desregulación termine siendo el error que destruya la civilización occidental. Mientras temblamos por temor a los “terroristas musulmanes”, lo que nos está destruyendo es la desregulación financiera, con la ayuda de la deslocalización de puestos de trabajo. Hay que recordar que Haldane es miembro de la elite gobernante, no un crítico del sistema como yo, Michael Hudson o Pan Martens, por mencionar solo algunos de los colaboradores de CounterPunch.
La desregulación financiera ha tenido consecuencias peligrosas y adversas. Permitió una concentración financiera que produjo “bancos demasiado grandes para quebrar”, requiriendo por lo tanto que el público en general absorba los costes de los errores y del juego de azar de los bancos.
La desregulación permitió que los bancos apalancaran una pequeña cantidad de capital con enormes deudas a fin de maximizar el rendimiento de los valores, maximizando con ello la inestabilidad del sistema financiero y el coste para la sociedad de las malas apuestas de los bancos.
La desregulación permitió que las instituciones financieras dejaran de lado los límites a las posiciones de especuladores y dominaran los mercados de materias primas, convirtiéndolos en un casino de juego y aumentando los precios de la energía y los alimentos.
La desregulación permite que las instituciones financieras vendan opciones “call” no cubiertas, lo que significa vender al mercado las acciones de una compañía o lingotes de oro y plata que el vendedor no posee con el fin de reducir el precio.
El lector informado puede agregar más ítems a esta lista.
El dólar en su papel de moneda de reserva mundial es la fuente del poder de Washington. Permite que Washington controle el sistema internacional de pagos y que excluya del sistema financiero a los países que no sigan sus órdenes. Permite que Washington imprima dinero para pagar sus cuentas y comprar la cooperación de gobiernos extranjeros o para financiar la oposición en países cuyos gobiernos no logra comprar, como Irán, Rusia y China. Si el dólar no fuera la moneda de reserva mundial y reflejara realmente su verdadero valor depreciado por la creciente deuda de EE.UU. y la operación de las prensas de impresión, el poder de Washington se limitaría drásticamente.
El dólar estadounidense ha estado al borde de la defunción en varias ocasiones recientes. En 2011 el valor del dólar cayó hasta 72 centavos suizos. Los inversionistas que buscaban seguridad para el valor de su moneda se lanzaron a los francos suizos, aumentando tanto el valor del franco que las exportaciones de Suiza comenzaron a sufrir. El gobierno suizo reaccionó ante la afluencia de dólares y euros que buscaban refugio en el franco declarando que en el futuro imprimiría nuevos francos para compensar la afluencia de divisas extranjeras a fin de impedir el aumento del valor del franco. En otras palabras, la huída de divisas de EE.UU. y Europa obligó a los suizos a inflar su moneda a fin de impedir el continuo aumento de su valor de cambio.
Antes de la crisis de la deuda soberana en Europa, el dólar también enfrentó una subida del valor del euro mientras los bancos centrales extranjeros y miembros de la OPEP transferían sus reservas de dólares a euros. El euro iba camino de convertirse en una moneda de reserva alternativa. Sin embargo Goldman Sachs, cuyos exempleados dominan el Tesoro de EE.UU. y las agencias reguladoras financieras, además del Banco Central Europeo, el gobierno de Italia e, indirectamente Grecia, ayudó al gobierno griego a ocultar su verdadero déficit, engañando así a los bancos privados europeos que adquirían los bonos del gobierno griego. Una vez lanzada la crisis de la deuda soberana europea, Washington tuvo interés en que continuara, ya que hace que los poseedores de euros huyan hacia dólares “seguros”, aumentando así el valor de cambio del dólar, a pesar del enorme aumento de la propia deuda de Washington y de la duplicación del suministro de dinero en EE.UU.
El año pasado el oro y la plata aumentaron rápidamente su precio (medido en dólares estadounidenses), y el oro llegó a 1.900 dólares la onza e iba en camino de 2.000 dólares cuando repentinamente las ventas cortas comenzaron a dominar los mercados de ventas en lingotes. Las ventas en corto de lingotes de oro y plata lograron reducir el precio del oro en 350 dólares por onza desde su punto máximo. Muchos observadores informados creen que el motivo por el cual Washington no ha encausado a los bánksters por sus crímenes financieros conocidos es que sirven de auxiliares a Washington para proteger el valor del dólar al vender lingotes y monedas rivales.
¿Qué pasará si Grecia sale de la UE por propia decisión o pateada por Alemania? ¿Qué pasará si los demás miembros de la UE rechazan la austeridad Merkel, como prometió hacerlo el nuevo presidente de Francia? Si Europa se desmorona, ¿huirán más inversionistas hacia el dólar estadounidense condenado al fracaso?
¿Se convertirá la burbuja del dólar en la mayor burbuja de la historia económica?
Cuando el dólar desaparezca, las tasas de interés aumentarán y los precios de los bonos colapsarán. Todo el que haya buscado seguridad en bonos del Tesoro de EE.UU. será aniquilado.
Todos deberíamos ser conscientes de que semejantes resultados no forman parte del debate público.
Recientemente Bill Moyers entrevistó a Simon Johnson, execonomista jefe del Fondo Monetario Internacional y actualmente profesor en el MIT. Resulta que la desregulación, que abolió la separación de los bancos de inversión de los bancos comerciales, permitió que el JP MorganChase de Jamie Dimon jugara con depósitos federales asegurados. A pesar de ello, Moyers informa de que los republicanos están resueltos a destruir la débil ley Dodd-Frank y restaurar la desregulación total.
Simon Johnson dice: “Pienso que la desregulación es una receta para al desastre”. El problema es, dice Johnson, que la política económica correcta está bloqueada por las inmensas donaciones que los bancos hacen a las campañas políticas. Esto significa que las actitudes de Wall Street y los modelos de riesgo defectuosos llevarán a una crisis financiera aún mayor que la que seguimos sufriendo. Y sucederá antes de una recuperación de la actual crisis.
Johnson advierte de que los republicanos distraerán a todos de la verdadera crisis urdiendo otra “crisis” por el techo de la deuda.
Johnson dice que “unos pocos, particularmente dentro y alrededor del sistema financiero, han llegado a ser demasiado poderosos. Se les permitió que tomaran muchos riesgos, e hicieron un daño masivo a la economía, la pérdida de más de ocho millones de puestos de trabajo. Todavía nos esforzamos en volver a algo parecido a los niveles de empleo que teníamos antes de 2008. Y han causado un daño masivo al presupuesto. Este daño al presupuesto es duradero; afecta al presupuesto cuando necesitamos que sea más fuerte porque la sociedad está envejeciendo. Tenemos que apoyar a la Seguridad Social y apoyar a Medicare sobre una base justa. Tenemos que restaurar y reconstruir los ingresos, que han sido totalmente devastados por la crisis financiera. La gente tiene que comprender el vínculo entre lo que hicieron los bancos y el presupuesto. Y demasiada gente no lo comprende”.
En consecuencia, dice Johnson, los banqueros siguen recibiendo grandes beneficios mientras imponen enormes costes sociales a la sociedad.
Pocos estadounidenses y ningún responsable político en Washington comprenden la dramática situación. Están demasiado ocupados exagerando una recuperación inexistente y preparando la próxima guerra. El estadístico John Williams informa de que si se mide correctamente como un indicador del coste de la vida, lo que el IPC ya no es, la actual tasa de inflación en EE.UU. es entre 5 y 7 puntos mayor que la tasa oficialmente reconocida, como sabe todo consumidor. La tasa de desempleo baja solo porque la gente que no puede encontrar empleo sale de la fuerza laboral y ya no se contabiliza como desocupada. Toda persona informada sabe que las tasas oficiales de inflación y desempleo son ficciones; sin embargo, los medios ‘prenstituidos’ siguen mencionando sin inmutarse las tasas como un hecho.
Tal como el gobierno ha amañado la medición del desempleo, es posible que EE.UU. tenga una tasa cero de desempleo y ni una sola persona empleada o en la fuerza laboral.
Tal como el gobierno ha amañado la medición de la inflación, es posible que vuestro nivel de vida caiga, mientras el gobierno informa de que os va mejor.
La desregulación financiera aumenta el rendimiento de operaciones especulativas por sobre el rendimiento de la actividad productiva. La deuda y los derivados altamente apalancados que provocaron la crisis financiera no tienen nada que ver con el financiamiento de empresas. Los bancos no solo arriesgan los depósitos de sus clientes en juegos de apuesta sino ponen en peligro la estabilidad financiera del país y su futuro económico.
Con la mirada puesta en la cercana crisis del dólar, que destruirá el sistema financiero internacional, los presidentes de China, Rusia, Brasil y Sudáfrica y el primer ministro de India se reunieron el mes pasado para discutir la formación de un nuevo banco que proteja sus economías y comercio contra los errores cometidos por Washington y la Unión Europea. Los cinco países, conocidos como BRICS, se proponen comerciar entre ellos en sus propias monedas y dejar de depender del dólar. El hecho de que Rusia, los dos gigantes asiáticos y las mayores economías de África y Suramérica estén abandonando la órbita del dólar envía un poderoso mensaje de falta de confianza en el manejo de los asuntos financieros por parte de Washington.
Es irónico que el resultado de la desregulación financiera en EE.UU. sea lo contrario de lo que prometieron sus defensores del libre mercado. En lugar de firmas financieras altamente competitivas que vivan o mueran solo por su habilidad sin intervención gubernamental, tenemos una concentración financiera sin precedentes. Bancos enormes, “demasiado grandes para quebrar”, envían ahora sus pérdidas multibillonarias a Washington para que las paguen los contribuyentes estadounidenses fuertemente endeudados cuyos ingresos reales no han aumentado en 20 años. Los banksters se llevan fortunas en bonificaciones anuales por su éxito en la socialización de las pérdidas de los bancos del “libre mercado” y la privatización de los beneficios hasta el punto de que ni siquiera pagan impuestos a la renta.
En EE.UU. los economistas del libre mercado, impulsaron la avaricia y permitieron que se le diera rienda libre. ¿Desprestigiarán las desastrosas consecuencias el capitalismo en la misma medida que el colapso soviético desprestigió el socialismo?
¿Sobrevivirá la propia civilización occidental al terremoto financiero que ha producido la desregulación de Wall Street?
Es irónico, en realidad, que EE.UU., el hogar del “pueblo indispensable”, esté frente a nosotros como posible candidato a que su gobierno sea el responsable del colapso de Occidente.
Paul Craig Roberts fue editor del Wall Street Journal y secretario adjunto del Tesoro de EE.UU. Su último libro,How the economy was lost, acaba de ser publicado por CounterPunch/AK Press.
Fuente original: http://www.counterpunch.org/2012/05/21/bet-on-collapse/
EL CEREBRO Y EL MITO DEL YO (53)
Acerca del lenguaje humano
Por todo lo anterior, debe quedar claro que el lenguaje, de cualquier clase que sea, no se materializó súbitamente como un relámpago en la evolución biológica a partir de la nada. Lo que se dirá a continuación no se aviene bien con quienes piensan que el único lenguaje verdadero es el de los humanos, pero es lógico considerar que la abstracción y la prosodia, cuyo significado intra e interespecies se gestaron lentamente a partir de la mímica, deben constituir el requisito o preámbulo evolutivo de aquello que hoy conocemos como lenguaje humano.
El lenguaje, y el humano en particular, surgió como extensión de las condiciones premotoras, tales como la creciente complejidad de la intencionalidad concomitante con el enriquecimiento del pensamiento abstracto. Sencillamente los humanos nos vimos obligados a hacer más con lo que teníamos, con las capacidades motoras y con la gradual sofisticación del movimiento deliberado, que se logró modificando, y a veces suprimiendo, los PAF existentes. La expansión del rango de la expresión motora probablemente ocurrió al mismo tiempo que la habilidad de cancelar PAF.
Recordemos que en el capítulo 7 se mencionó que la capacidad de cancelar un PAF liberado se basa en la creciente complejidad del sistema tálamo-cortical y también, de manera por demás clara, por el desarrollo de la conectivídad cortico-espinal (el llamado tracto piramidal). En una palabra, vemos el aumento de la intencionalidad sofisticada como base de los movimientos intencionales. La evolución de estos sistemas especializados, como el tracto piramidal que se relaciona con los movimientos de los pies y de los dedos, así como con la activación de los nervios craneales que inervan los labios, la lengua, la faringe y la laringe, fue la base para cancelar ciertos PAF, eliminando así limitaciones internas, lo cual dio lugar a la increíble destreza que vemos en los mamíferos superiores, particularmente en los simios y en los humanos. Es justo decir que la evolución y el enriquecimiento del manto cortical, como ocurrió en el sistema motor, es el más importante de los mensajes que conducen al desarrollo de la corteza. Ha sido una habilidad del sistema nervioso haber aumentado el número de posibles estados funcionales sin violar los PAF sobre los cuales cabalgan los movimientos voluntarios. En efecto, los PAF no se pueden cancelar, al punto de eliminarlos o de volverlos completamente latentes. Ya se discutió el importantísimo papel que desempeñan en la reducción de la sobrecarga de computación del sistema nervioso. En realidad, lo que distingue a nuestro cerebro como el más exquisitamente capaz intelectualmente es el refinado equilibrio evolutivo entre la eficiencia automática de cómputo y la capacidad de matizar los movimientos. Estas cuestiones son tan básicas y elementales que las damos por garantizadas, al punto de que rara vez nos percatamos de la increíble coordinación que se requiere en un PAF para algo tan común como hablar en público. Para ello, hay que mantenerse en posición erecta, vertical o tal vez, según las circunstancias, dando pasos mientras se efectúan constantemente complejas sinergias que sincronizan entre sí los mecanismos respiratorios, laríngeos y orofaciales ¡para producir siquiera una palabra reconocible! A lo anterior hay que añadir los movimientos prosódicos de gesticulación de los brazos y las expresiones faciales, con lo cual tendremos ante los ojos un evento motor bien complejo. Sin embargo, para muchos esto no es más que caminar y hablar a la vez.
Tomemos el ejemplo de la evolución de la coordinación ojo-mano, en la cual la reciente complejidad de la conectividad cortical amplifica las posibilidades motoras aunque sin violar los PAF subyacentes a todo movimiento voluntario. Al respecto, puede decirse que este sistema más reciente se entrelaza con los PAF ya existentes y los utiliza como columnas o contrafuertes de apoyo para los nuevos elementos. Metafóricamente, una intencionalidad más rica exige de una escenificación en la cual se representen obras que nunca se habían interpretado previamente, lo cual nos es familiar, pensando en las bases de la abstracción, pues en realidad son un mismo fenómeno. En el capitulo 6 se discutió que es precisamente así como se decanta el pensamiento abstracto. Pero ¡nótese que fue el uso de los PAF lo que permitió la vocalización! El nuevo sistema, aprovechando el amplio rango de los patrones (de sonidos), aumentando las capacidades prosódica y de intencionalidad, utilizó y expandió el PAF de vocalización. Y así como el incremento en la complejidad de la intencionalidad conllevó un aumento en la riqueza de la coordinación ojo-mano, también la creciente necesidad de expresar abstracciones internas aprovechó e incrementó la destreza del mecanismo vocal del animal. No sólo lo hizo con las estructuras orofaciales y laríngeas para producir los diversos sonidos, sino con todo el aparato respiratorio, indispensable para generar el parrón de flujo de aire requerido para emitir unos sonidos tan específicos. (Wild, 1994; Davis et al, 1996). Estos sonidos, aprendidos por imitación y repetición, son los fonemas de nuestra lengua. Representan y son la base de la "granularidad" misma del lenguaje, independientemente del idioma utilizado.
En los numerosos patrones motores que deben activarse para la compleja coordinación ojo-mano (Jeannerod, 1986; Miall, 1998), existe un número finito de posibles combinaciones. Lo mismo sucede con los fonemas o las letras de un alfabeto: es mucho lo que se logra al mezclar estos granos finitos de motricidad, para producir un increíble mosaico de expresiones. Cuando a este lenguaje le añadimos nuestras, ya de por sí, ricas capacidades prosódicas, no cabe duda de que como especie evolucionamos para expresar nuestros estados internos con muchísima mayor propiedad que cualquier otra especie.
En cuanto a la teoría lingüística, una propuesta teórica ha producido una gran controversia en el siglo pasado, referente al concepto de modularidad en la función cerebral. En su libro sobre las bases neurológicas del lenguaje, Chomsky (1972) postulaba que la única capacidad del sistema nervioso humano de generar un lenguaje complejo se debía a una función cerebral muy específica, probablemente ocurrida en una región muy especializada. Esto no es necesariamente así. Es cierto que el apoyo a dicha propuesta se basaba en la existencia del área de Wernicke (área de comprensión del lenguaje o de asociación auditiva), en el área del habla de Broca y en los problemas derivados de lesiones en tales áreas (alexia o incapacidad para leer, anomia o dificultad para encontrar palabras, afasias o desórdenes del habla). Sin embargo, la teoría no es del todo satisfactoria, porque el sistema nervioso central tiene serias limitaciones para reorganizarse más allá de cierto punto, además de que la localización de tal área es imprecisa y a la posibilidad de que dichas funciones migren a otras partes del cerebro (como en la epilepsia). Estos hallazgos contradicen la perspectiva simplista según la cual el cerebro es una organización puramente modular de tipo frenológico, que por muchos años invadió la neurología y la cual vuelve a emerger actualmente en lo que pudiera llamarse una neofrenología, por el uso a veces inadecuado de técnicas para obtener imágenes por sistemas no invasivos. Pero la dificultad para ubicar un evento cerebral con una precisión de unos pocos centímetros cúbicos de tejido, tampoco es suficiente para descartar por completo la noción de medularidad, especialmente si tal medularidad es considerada como una estructura funcional, a veces transitoria.
Mis razones particulares para aceptar esta perspectiva modular se relacionan con casos como el de la paciente, descrito en el capítulo 7 y con el planteamiento de los PAF. Una lesión cerebral tan extensa que no dejó sino un mínimo de módulo, permite que la persona genere no sólo fonemas sino también ciertas palabras (figura 11.3). Esto indica que el PAF motor es necesario y suficiente para la expresión de determinado módulo, pero no es suficiente para otros aspectos del habla, tales como generar un pensamiento detrás de las palabras, o incluso el contexto apropiado en el cual tales palabras deben usarse.
Figura 11.3
Tomografía de emisión de positrones (TEP) de una mujer que ha estado en coma por más de 20 años, en estado vegetativo permanente. Con poca frecuencia produce palabras aisladas de manera espontánea, que no guardan relación alguna con la estimulación externa. Su condición se produjo por tres accidentes cerebro vasculares masivos consecutivos, que destruyeron la mayoría de ambos hemisferios cerebrales, excepto los ganglios basales, partes del tálamo y la región cortical izquierda llamado área de Broca, que controla la emisión del habla. Las áreas resaltadas indican las pocas regiones cerebrales con alguna actividad metabólica significativa. (Ver capítulo 7, p. 152.) Este caso ilustra que ciertos circuitos cerebrales pueden soportar la expresión motora «modulan». En el caso de palabras habladas, ello requiere una articulación fonológica adecuada y la activación sincrónica de diversos músculos (incluyendo el diafragma), además de las cuerdas vocales. (Adaptado de Schiff et al.. 1999, figura 4.)
Por todo lo anterior, debe quedar claro que el lenguaje, de cualquier clase que sea, no se materializó súbitamente como un relámpago en la evolución biológica a partir de la nada. Lo que se dirá a continuación no se aviene bien con quienes piensan que el único lenguaje verdadero es el de los humanos, pero es lógico considerar que la abstracción y la prosodia, cuyo significado intra e interespecies se gestaron lentamente a partir de la mímica, deben constituir el requisito o preámbulo evolutivo de aquello que hoy conocemos como lenguaje humano.
El lenguaje, y el humano en particular, surgió como extensión de las condiciones premotoras, tales como la creciente complejidad de la intencionalidad concomitante con el enriquecimiento del pensamiento abstracto. Sencillamente los humanos nos vimos obligados a hacer más con lo que teníamos, con las capacidades motoras y con la gradual sofisticación del movimiento deliberado, que se logró modificando, y a veces suprimiendo, los PAF existentes. La expansión del rango de la expresión motora probablemente ocurrió al mismo tiempo que la habilidad de cancelar PAF.
Recordemos que en el capítulo 7 se mencionó que la capacidad de cancelar un PAF liberado se basa en la creciente complejidad del sistema tálamo-cortical y también, de manera por demás clara, por el desarrollo de la conectivídad cortico-espinal (el llamado tracto piramidal). En una palabra, vemos el aumento de la intencionalidad sofisticada como base de los movimientos intencionales. La evolución de estos sistemas especializados, como el tracto piramidal que se relaciona con los movimientos de los pies y de los dedos, así como con la activación de los nervios craneales que inervan los labios, la lengua, la faringe y la laringe, fue la base para cancelar ciertos PAF, eliminando así limitaciones internas, lo cual dio lugar a la increíble destreza que vemos en los mamíferos superiores, particularmente en los simios y en los humanos. Es justo decir que la evolución y el enriquecimiento del manto cortical, como ocurrió en el sistema motor, es el más importante de los mensajes que conducen al desarrollo de la corteza. Ha sido una habilidad del sistema nervioso haber aumentado el número de posibles estados funcionales sin violar los PAF sobre los cuales cabalgan los movimientos voluntarios. En efecto, los PAF no se pueden cancelar, al punto de eliminarlos o de volverlos completamente latentes. Ya se discutió el importantísimo papel que desempeñan en la reducción de la sobrecarga de computación del sistema nervioso. En realidad, lo que distingue a nuestro cerebro como el más exquisitamente capaz intelectualmente es el refinado equilibrio evolutivo entre la eficiencia automática de cómputo y la capacidad de matizar los movimientos. Estas cuestiones son tan básicas y elementales que las damos por garantizadas, al punto de que rara vez nos percatamos de la increíble coordinación que se requiere en un PAF para algo tan común como hablar en público. Para ello, hay que mantenerse en posición erecta, vertical o tal vez, según las circunstancias, dando pasos mientras se efectúan constantemente complejas sinergias que sincronizan entre sí los mecanismos respiratorios, laríngeos y orofaciales ¡para producir siquiera una palabra reconocible! A lo anterior hay que añadir los movimientos prosódicos de gesticulación de los brazos y las expresiones faciales, con lo cual tendremos ante los ojos un evento motor bien complejo. Sin embargo, para muchos esto no es más que caminar y hablar a la vez.
Tomemos el ejemplo de la evolución de la coordinación ojo-mano, en la cual la reciente complejidad de la conectividad cortical amplifica las posibilidades motoras aunque sin violar los PAF subyacentes a todo movimiento voluntario. Al respecto, puede decirse que este sistema más reciente se entrelaza con los PAF ya existentes y los utiliza como columnas o contrafuertes de apoyo para los nuevos elementos. Metafóricamente, una intencionalidad más rica exige de una escenificación en la cual se representen obras que nunca se habían interpretado previamente, lo cual nos es familiar, pensando en las bases de la abstracción, pues en realidad son un mismo fenómeno. En el capitulo 6 se discutió que es precisamente así como se decanta el pensamiento abstracto. Pero ¡nótese que fue el uso de los PAF lo que permitió la vocalización! El nuevo sistema, aprovechando el amplio rango de los patrones (de sonidos), aumentando las capacidades prosódica y de intencionalidad, utilizó y expandió el PAF de vocalización. Y así como el incremento en la complejidad de la intencionalidad conllevó un aumento en la riqueza de la coordinación ojo-mano, también la creciente necesidad de expresar abstracciones internas aprovechó e incrementó la destreza del mecanismo vocal del animal. No sólo lo hizo con las estructuras orofaciales y laríngeas para producir los diversos sonidos, sino con todo el aparato respiratorio, indispensable para generar el parrón de flujo de aire requerido para emitir unos sonidos tan específicos. (Wild, 1994; Davis et al, 1996). Estos sonidos, aprendidos por imitación y repetición, son los fonemas de nuestra lengua. Representan y son la base de la "granularidad" misma del lenguaje, independientemente del idioma utilizado.
En los numerosos patrones motores que deben activarse para la compleja coordinación ojo-mano (Jeannerod, 1986; Miall, 1998), existe un número finito de posibles combinaciones. Lo mismo sucede con los fonemas o las letras de un alfabeto: es mucho lo que se logra al mezclar estos granos finitos de motricidad, para producir un increíble mosaico de expresiones. Cuando a este lenguaje le añadimos nuestras, ya de por sí, ricas capacidades prosódicas, no cabe duda de que como especie evolucionamos para expresar nuestros estados internos con muchísima mayor propiedad que cualquier otra especie.
En cuanto a la teoría lingüística, una propuesta teórica ha producido una gran controversia en el siglo pasado, referente al concepto de modularidad en la función cerebral. En su libro sobre las bases neurológicas del lenguaje, Chomsky (1972) postulaba que la única capacidad del sistema nervioso humano de generar un lenguaje complejo se debía a una función cerebral muy específica, probablemente ocurrida en una región muy especializada. Esto no es necesariamente así. Es cierto que el apoyo a dicha propuesta se basaba en la existencia del área de Wernicke (área de comprensión del lenguaje o de asociación auditiva), en el área del habla de Broca y en los problemas derivados de lesiones en tales áreas (alexia o incapacidad para leer, anomia o dificultad para encontrar palabras, afasias o desórdenes del habla). Sin embargo, la teoría no es del todo satisfactoria, porque el sistema nervioso central tiene serias limitaciones para reorganizarse más allá de cierto punto, además de que la localización de tal área es imprecisa y a la posibilidad de que dichas funciones migren a otras partes del cerebro (como en la epilepsia). Estos hallazgos contradicen la perspectiva simplista según la cual el cerebro es una organización puramente modular de tipo frenológico, que por muchos años invadió la neurología y la cual vuelve a emerger actualmente en lo que pudiera llamarse una neofrenología, por el uso a veces inadecuado de técnicas para obtener imágenes por sistemas no invasivos. Pero la dificultad para ubicar un evento cerebral con una precisión de unos pocos centímetros cúbicos de tejido, tampoco es suficiente para descartar por completo la noción de medularidad, especialmente si tal medularidad es considerada como una estructura funcional, a veces transitoria.
Mis razones particulares para aceptar esta perspectiva modular se relacionan con casos como el de la paciente, descrito en el capítulo 7 y con el planteamiento de los PAF. Una lesión cerebral tan extensa que no dejó sino un mínimo de módulo, permite que la persona genere no sólo fonemas sino también ciertas palabras (figura 11.3). Esto indica que el PAF motor es necesario y suficiente para la expresión de determinado módulo, pero no es suficiente para otros aspectos del habla, tales como generar un pensamiento detrás de las palabras, o incluso el contexto apropiado en el cual tales palabras deben usarse.
Figura 11.3
Tomografía de emisión de positrones (TEP) de una mujer que ha estado en coma por más de 20 años, en estado vegetativo permanente. Con poca frecuencia produce palabras aisladas de manera espontánea, que no guardan relación alguna con la estimulación externa. Su condición se produjo por tres accidentes cerebro vasculares masivos consecutivos, que destruyeron la mayoría de ambos hemisferios cerebrales, excepto los ganglios basales, partes del tálamo y la región cortical izquierda llamado área de Broca, que controla la emisión del habla. Las áreas resaltadas indican las pocas regiones cerebrales con alguna actividad metabólica significativa. (Ver capítulo 7, p. 152.) Este caso ilustra que ciertos circuitos cerebrales pueden soportar la expresión motora «modulan». En el caso de palabras habladas, ello requiere una articulación fonológica adecuada y la activación sincrónica de diversos músculos (incluyendo el diafragma), además de las cuerdas vocales. (Adaptado de Schiff et al.. 1999, figura 4.)
miércoles, 23 de mayo de 2012
PARA TEJER LA RED - 10
LA PLANIFICACIÓN EN EL PERÚ (2-4)
Carlos Zuzunaga Flores
Una reflexión sobre la historia de la planificación conforme la conocemos hoy parece pertinente al abordar su historia en el Perú.
El Cirque Blackett en la Gran Bretaña parece inaugurar en el mundo moderno la planificación integral para una emergencia de guerra. Personajes como J. Galbraith y Nelson Rockefeller participaron en la puesta en práctica del New Deal de F. D. Roosevelt, quien fue considerado como progresista avanzado en su política de reconstrucción después de la crisis de 1929
Usada la planificación para la recuperación de Europa después de la segunda guerra mundial, fue sin embargo desestimada casi unánimemente como una receta para la vida económica de los Estados Unidos, derogadas las regulaciones de emergencia de tiempo de guerra. Tampoco fue recomendada en principio para los países que recibían ayuda de los Estados Unidos en la década de 1950; pero en la década siguiente ocurre una clara reacción originada en la revolución cubana, cuando la Alianza para el Progreso aconseja, entre otras reformas, la de planificar las economías, surgiendo entonces la paradojal situación de que un país enemigo de la planificación central alienta a los gobiernos que reciben su ayuda a implantar políticas antiliberales, con la consecuencia inevitable de que se fortalecía con ello a los gobiernos y de un modo u otro se debilitaba más aún a las ya raquíticas posibilidades de formación de una economía libre en el mundo subdesarrollado.
Acaso en tal contradicción debe encontrarse un trasfondo equívoco, pues la planificación de las micro-unidades económicas, que se practicó con éxito en el mundo industrial y que en ellos se alentó, pudiera haberse supuesto que sirviera para organizar como empresas, esto es, como micro-economías, a los países subdesarrollados.
El resultado fue manifiestamente contraproducente para los países de ese modo inducidos a planificar. La penetración del capital extranjero y la exportación neta de excedentes y de capitales hacia el mundo industrial se incrementaron y a ello contribuyó la vacilante política internacional de los Estados Unidos que, con su influencia indudable en la política de las Naciones Unidas, no solamente permitió sino que alentó, a través de las comisiones Económicas Regionales -la CEPAL en este caso- un tipo de políticas anti-liberales, contrarias a la tradición de los países industriales. Estas políticas, cuyo análisis se hará con algún detalle en el capítulo pertinente, fueron igualmente vacilantes y por tanto contribuyeron a desorientar a los gobiernos que emplearon esfuerzos y tomaron decisiones que luego resultaron contrarias a su mejor interés. Vale la pena mencionar entre ellas, en secuencia dramática de fracasos, la política de sustitución de importaciones, los esfuerzos de integración económica hasta hoy infructuosos y la postulación de un programa de desarrollo compulsivo formulada en algún momento por Prebisch en un informe para el Banco Interamericano de Desarrollo.
Lo cierto es que este juego de contradicciones se orienta en la debilidad de la economía -y consiguientemente de la estructura democrática- de nuestros países. La planificación es un sustituto poco inocente de la realidad del desarrollo. Es pensar en un futuro que el subconsciente sabe por anticipado que no tendrá lugar. Entre tanto, la necesidad de los centros de poder de entenderse con gobiernos fuertes impulsó la ilusión planificadora en los países pobres. Richard Meier cree en la necesidad de crear un Estado efectivo como justificación de los planes, un Estado con instituciones que reúnan información que interesa a la distribución de conocimientos y la adjudicación de poder. Y ello se aplica, aunque con resultados diversos, tanto en los países socialistas como en los subdesarrollados que se aprecian de ser solamente socializantes.
Hoy se ofrece doctrinariamente la oposición entre planificación, en cualquiera de sus grados, y economía de mercado, en el entendimiento erróneo de que la libertad de comercio con absoluta falta de intervención estatal habría existido en algún momento en la historia económica, lo que ciertamente fue menos cierto que en otra época cualquiera en la del mercantilismo europeo en que concurría a su éxito una alianza estrecha entre las fuerzas “privadas” de producción, que contribuían generosamente al mantenimiento del poder, y el proteccionismo y otras regulaciones emanadas del propio poder.
La crítica contra el mercado fue inaugurada solamente en 1920 con “La Economía del Bienestar” de Pigou y continuada con éxito sobresaliente, dadas las nuevas condiciones sociales e históricas, por la “Teoría General” de Keynes. Ese material permitió luego que Rosenstein-Rodan diera forma a su divulgada teoría de que la economía del mundo subdesarrollado no saldría de su lamentable condición sin ser centralmente planificada dejando de lado las fuerzas del mercado. Rosenstein-Rodan y Scitovsky afirmaron que los precios eran inadecuados para determinar las decisiones de inversión; pero no proporcionaron un sustituto válido que haya podido funcionar eficazmente en las economías pobres, particularmente en los países que se empeñan en mantenerse democráticos, que es evidentemente el tema que nos interesa.
Myrdal y Singer siguieron a Rosenstein-Rodan y a Scitovsky al destacar el costo, para ellos inaceptable, de las decisiones basadas en las leyes del mercado, pero fueron igualmente incapaces de proporcionar una receta sustitutoria de eficacia probada. Dudley Seers trabajó desde Sussex y en América Latina en una clara posición neo-marxista encaminada a romper los vínculos externos –como si tal fuera el caso del neo-marxismo en la práctica- propendiendo a la autarquía, al cambio de los estilos de vida y de consumo y a la acentuación de los nacionalismos.
Un gobierno fuerte, con planificación o sin ella, democrático o autoritario, es un instrumento de nacionalismo efectivo, con las consecuencias contradictorias que el nacionalismo muestra en la historia política, económica y bélica. Así W. A. Lewis considera que planear requiere en los países atrasados la existencia de un “gobierno fuerte, competente y honesto”, que es exactamente lo que no pueden mostrar los países atrasados, sin embargo de lo cual se les incita a planificar. Mas añade Lewis que a falta de tales condiciones es acaso mejor que no haya planeación y que se deje la economía a las leyes del mercado. Vale la pena recordar que Lewis consideraba a los discípulos de Lenin como “una orden sacerdotal muy preparada y disciplinada que llevará a la práctica las instrucciones sin vacilación”
*****
Unos párrafos sobre los diversos tipos de planificación parecen pertinentes para ubicar mejor el cuadro de nuestro examen de su proceso histórico en el Perú.
En la medida en que fue practicada en los Estados Unidos desde Roosevelt, la planificación favoreció la racionalidad productiva, luego facilitada sustancialmente por el uso generalizado de la computación. Tal grado de racionalidad, sin el incremento de la modernización electrónica, existía sin embargo ya desde antes del ensayo británico arriba mencionado. El ser humano ha tratado de aplicar cierto grado de previsión racional a sus decisiones, particularmente en eventos críticos como la movilización de recursos bélicos, pues bien puede decirse que Gengis Kan planificaba ya la guerra y sus requerimientos, y que comparadas con sus estrategias de previsión las guerras europeas del Renacimiento y las expediciones de los cruzados resultaban ser aventuras relativamente irracionales.
En el caso de las economías occidentales, la experiencia de la planificación de guerra en gran escala favoreció luego a la empresa privada en lo que preferimos llamar micro-planificación o planificación de las micro-unidades económicas; pero la planificación central se puso en práctica en forma compulsiva, generalizada y excluyente sólo en los países socialistas y con los resultados que ya fueron aludidos y que no es el caso discutir aquí en detalle.
Si la intervención del Estado ha sido real desde que él existe, como se ha dicho a propósito del mercantilismo inglés y francés, el dirigismo resulta ser un segundo paso posterior a la intervención en que aparentemente se dejaba hacer y de dejaba pasar. El dirigismo se convierte así en la antesala para la planificación global. Como resumen de este en efecto, la planificación llamada indicativa, practicada en el proceso puede afirmarse que en una primera etapa el Estado interviene, aun absteniéndose, pues la abstención es en buena parte aparente; Que en una segunda etapa se hace dirigista como en el New Deal de los Estados Unidos, con la posibilidad de retroceder a la primera etapa y tratar de este modo de “desregular” la economía, lo que ha sido notorio en los últimos gobiernos republicanos de ese país. En una última etapa, la intervención estatal se convierte en planificación global. Pero aún en tal caso hay una sutil e importante diferencia que merece destacarse.
En efecto, la planificación llamada indicativa, practicada sobre todo en Francia, acompaña y al mismo tiempo encamina la ruta de los factores económicos, particularmente practicando una economía mixta con énfasis particular en la asignación de recursos financieros. Es claro, por tanto, que la planificación indicativa es algo más y algo distinto que el simple dirigismo.
La planificación global o centralizada se hace, en cambio, imperativa y es ella la que mira sobre todo en el largo plazo la totalidad del mapa de una economía, afectando por tanto la libertad personal y eliminando enteramente la libertad de mercado. Esto último, la eliminación de la libertad de mercado y precios, es natural y obvio en una política centralmente planificada; pero no lo es igualmente, si bien la realidad lo exige, el que tal eliminación lleve consigo graves limitaciones a la libertad de las personas y de sus ideas, incluyendo la libertad de desplazamiento y de expresión de disensiones. Mas como la planificación global e imperativa no puede menos que arrastrar la limitación de las libertades individuales y de los derechos humanos, ella resulta necesariamente anti-democrática en el sentido en que la democracia es entendida en el mundo occidental.
(…)
Nota.- El Socialismo Peruano tiene un objetivo declarado: el Cambio Social del capitalismo al socialismo. Es importante tener posición ante la planeación inducida y la planeación compulsiva. Y, sobre todo, tener posición ante la economía de mercado. ¿Es el socialismo una economía de mercado, donde hay banco, dinero, mercancía, mercado, ley del valor? ¿Pueden desaparecer estas categorías en la etapa inicial de la construcción de una nueva sociedad sin explotados ni explotadores?
Para Tejer la Red, la CEPAL y el mercado socialista son temas centrales de debate.
Ragarro
23.05.12
Carlos Zuzunaga Flores
Una reflexión sobre la historia de la planificación conforme la conocemos hoy parece pertinente al abordar su historia en el Perú.
El Cirque Blackett en la Gran Bretaña parece inaugurar en el mundo moderno la planificación integral para una emergencia de guerra. Personajes como J. Galbraith y Nelson Rockefeller participaron en la puesta en práctica del New Deal de F. D. Roosevelt, quien fue considerado como progresista avanzado en su política de reconstrucción después de la crisis de 1929
Usada la planificación para la recuperación de Europa después de la segunda guerra mundial, fue sin embargo desestimada casi unánimemente como una receta para la vida económica de los Estados Unidos, derogadas las regulaciones de emergencia de tiempo de guerra. Tampoco fue recomendada en principio para los países que recibían ayuda de los Estados Unidos en la década de 1950; pero en la década siguiente ocurre una clara reacción originada en la revolución cubana, cuando la Alianza para el Progreso aconseja, entre otras reformas, la de planificar las economías, surgiendo entonces la paradojal situación de que un país enemigo de la planificación central alienta a los gobiernos que reciben su ayuda a implantar políticas antiliberales, con la consecuencia inevitable de que se fortalecía con ello a los gobiernos y de un modo u otro se debilitaba más aún a las ya raquíticas posibilidades de formación de una economía libre en el mundo subdesarrollado.
Acaso en tal contradicción debe encontrarse un trasfondo equívoco, pues la planificación de las micro-unidades económicas, que se practicó con éxito en el mundo industrial y que en ellos se alentó, pudiera haberse supuesto que sirviera para organizar como empresas, esto es, como micro-economías, a los países subdesarrollados.
El resultado fue manifiestamente contraproducente para los países de ese modo inducidos a planificar. La penetración del capital extranjero y la exportación neta de excedentes y de capitales hacia el mundo industrial se incrementaron y a ello contribuyó la vacilante política internacional de los Estados Unidos que, con su influencia indudable en la política de las Naciones Unidas, no solamente permitió sino que alentó, a través de las comisiones Económicas Regionales -la CEPAL en este caso- un tipo de políticas anti-liberales, contrarias a la tradición de los países industriales. Estas políticas, cuyo análisis se hará con algún detalle en el capítulo pertinente, fueron igualmente vacilantes y por tanto contribuyeron a desorientar a los gobiernos que emplearon esfuerzos y tomaron decisiones que luego resultaron contrarias a su mejor interés. Vale la pena mencionar entre ellas, en secuencia dramática de fracasos, la política de sustitución de importaciones, los esfuerzos de integración económica hasta hoy infructuosos y la postulación de un programa de desarrollo compulsivo formulada en algún momento por Prebisch en un informe para el Banco Interamericano de Desarrollo.
Lo cierto es que este juego de contradicciones se orienta en la debilidad de la economía -y consiguientemente de la estructura democrática- de nuestros países. La planificación es un sustituto poco inocente de la realidad del desarrollo. Es pensar en un futuro que el subconsciente sabe por anticipado que no tendrá lugar. Entre tanto, la necesidad de los centros de poder de entenderse con gobiernos fuertes impulsó la ilusión planificadora en los países pobres. Richard Meier cree en la necesidad de crear un Estado efectivo como justificación de los planes, un Estado con instituciones que reúnan información que interesa a la distribución de conocimientos y la adjudicación de poder. Y ello se aplica, aunque con resultados diversos, tanto en los países socialistas como en los subdesarrollados que se aprecian de ser solamente socializantes.
Hoy se ofrece doctrinariamente la oposición entre planificación, en cualquiera de sus grados, y economía de mercado, en el entendimiento erróneo de que la libertad de comercio con absoluta falta de intervención estatal habría existido en algún momento en la historia económica, lo que ciertamente fue menos cierto que en otra época cualquiera en la del mercantilismo europeo en que concurría a su éxito una alianza estrecha entre las fuerzas “privadas” de producción, que contribuían generosamente al mantenimiento del poder, y el proteccionismo y otras regulaciones emanadas del propio poder.
La crítica contra el mercado fue inaugurada solamente en 1920 con “La Economía del Bienestar” de Pigou y continuada con éxito sobresaliente, dadas las nuevas condiciones sociales e históricas, por la “Teoría General” de Keynes. Ese material permitió luego que Rosenstein-Rodan diera forma a su divulgada teoría de que la economía del mundo subdesarrollado no saldría de su lamentable condición sin ser centralmente planificada dejando de lado las fuerzas del mercado. Rosenstein-Rodan y Scitovsky afirmaron que los precios eran inadecuados para determinar las decisiones de inversión; pero no proporcionaron un sustituto válido que haya podido funcionar eficazmente en las economías pobres, particularmente en los países que se empeñan en mantenerse democráticos, que es evidentemente el tema que nos interesa.
Myrdal y Singer siguieron a Rosenstein-Rodan y a Scitovsky al destacar el costo, para ellos inaceptable, de las decisiones basadas en las leyes del mercado, pero fueron igualmente incapaces de proporcionar una receta sustitutoria de eficacia probada. Dudley Seers trabajó desde Sussex y en América Latina en una clara posición neo-marxista encaminada a romper los vínculos externos –como si tal fuera el caso del neo-marxismo en la práctica- propendiendo a la autarquía, al cambio de los estilos de vida y de consumo y a la acentuación de los nacionalismos.
Un gobierno fuerte, con planificación o sin ella, democrático o autoritario, es un instrumento de nacionalismo efectivo, con las consecuencias contradictorias que el nacionalismo muestra en la historia política, económica y bélica. Así W. A. Lewis considera que planear requiere en los países atrasados la existencia de un “gobierno fuerte, competente y honesto”, que es exactamente lo que no pueden mostrar los países atrasados, sin embargo de lo cual se les incita a planificar. Mas añade Lewis que a falta de tales condiciones es acaso mejor que no haya planeación y que se deje la economía a las leyes del mercado. Vale la pena recordar que Lewis consideraba a los discípulos de Lenin como “una orden sacerdotal muy preparada y disciplinada que llevará a la práctica las instrucciones sin vacilación”
*****
Unos párrafos sobre los diversos tipos de planificación parecen pertinentes para ubicar mejor el cuadro de nuestro examen de su proceso histórico en el Perú.
En la medida en que fue practicada en los Estados Unidos desde Roosevelt, la planificación favoreció la racionalidad productiva, luego facilitada sustancialmente por el uso generalizado de la computación. Tal grado de racionalidad, sin el incremento de la modernización electrónica, existía sin embargo ya desde antes del ensayo británico arriba mencionado. El ser humano ha tratado de aplicar cierto grado de previsión racional a sus decisiones, particularmente en eventos críticos como la movilización de recursos bélicos, pues bien puede decirse que Gengis Kan planificaba ya la guerra y sus requerimientos, y que comparadas con sus estrategias de previsión las guerras europeas del Renacimiento y las expediciones de los cruzados resultaban ser aventuras relativamente irracionales.
En el caso de las economías occidentales, la experiencia de la planificación de guerra en gran escala favoreció luego a la empresa privada en lo que preferimos llamar micro-planificación o planificación de las micro-unidades económicas; pero la planificación central se puso en práctica en forma compulsiva, generalizada y excluyente sólo en los países socialistas y con los resultados que ya fueron aludidos y que no es el caso discutir aquí en detalle.
Si la intervención del Estado ha sido real desde que él existe, como se ha dicho a propósito del mercantilismo inglés y francés, el dirigismo resulta ser un segundo paso posterior a la intervención en que aparentemente se dejaba hacer y de dejaba pasar. El dirigismo se convierte así en la antesala para la planificación global. Como resumen de este en efecto, la planificación llamada indicativa, practicada en el proceso puede afirmarse que en una primera etapa el Estado interviene, aun absteniéndose, pues la abstención es en buena parte aparente; Que en una segunda etapa se hace dirigista como en el New Deal de los Estados Unidos, con la posibilidad de retroceder a la primera etapa y tratar de este modo de “desregular” la economía, lo que ha sido notorio en los últimos gobiernos republicanos de ese país. En una última etapa, la intervención estatal se convierte en planificación global. Pero aún en tal caso hay una sutil e importante diferencia que merece destacarse.
En efecto, la planificación llamada indicativa, practicada sobre todo en Francia, acompaña y al mismo tiempo encamina la ruta de los factores económicos, particularmente practicando una economía mixta con énfasis particular en la asignación de recursos financieros. Es claro, por tanto, que la planificación indicativa es algo más y algo distinto que el simple dirigismo.
La planificación global o centralizada se hace, en cambio, imperativa y es ella la que mira sobre todo en el largo plazo la totalidad del mapa de una economía, afectando por tanto la libertad personal y eliminando enteramente la libertad de mercado. Esto último, la eliminación de la libertad de mercado y precios, es natural y obvio en una política centralmente planificada; pero no lo es igualmente, si bien la realidad lo exige, el que tal eliminación lleve consigo graves limitaciones a la libertad de las personas y de sus ideas, incluyendo la libertad de desplazamiento y de expresión de disensiones. Mas como la planificación global e imperativa no puede menos que arrastrar la limitación de las libertades individuales y de los derechos humanos, ella resulta necesariamente anti-democrática en el sentido en que la democracia es entendida en el mundo occidental.
(…)
Nota.- El Socialismo Peruano tiene un objetivo declarado: el Cambio Social del capitalismo al socialismo. Es importante tener posición ante la planeación inducida y la planeación compulsiva. Y, sobre todo, tener posición ante la economía de mercado. ¿Es el socialismo una economía de mercado, donde hay banco, dinero, mercancía, mercado, ley del valor? ¿Pueden desaparecer estas categorías en la etapa inicial de la construcción de una nueva sociedad sin explotados ni explotadores?
Para Tejer la Red, la CEPAL y el mercado socialista son temas centrales de debate.
Ragarro
23.05.12
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